Un poco de confusión
Deidara alguna vez había sentido miedo, si lo había sentido cuando Itachi se enojaba y lo miraba con esos ojos rojos que lo atravesaban, pero era un miedo normal, no temía a la muerte por que sabía que Itachi no lo mataría solo lo dejaría medio muerto, pero total del suelo no pasaba.
Pero ahí estaba de nuevo ese temblor interno que se hacia presente cada vez mas fuerte, ese vibrar de sus nervios, era una alerta interna de peligro.
Esa chica Hyuuga que lo miraba con esos ojos claros como la luna, lo miraba atravesando su carne su alma en si, era como si no pudiera tener secretos para ella, como si previera todos y cada uno de sus movimientos, incluso su respirar el cual se había convertido en algo ahitado eh irregular.
Hinata Hyuuga, la niña tranquila que no representaba mayor peligro para un asesino clase "S", miraba profundamente a Deidara y provocaba algo en su cuerpo, algo llamado miedo.
Sus ojos antes calidos y tranquilos, destilaban odio coraje, frustración y sed de sangre, era como si se estuviera frente a un demonio y supiera que vas a morir asi era como se sentía la mirada de la Hyuuga.
- ¿Qué me ves?- Deidara salto ante la pregunta firme y clara de la chica.
Deidara miro a la chica y comenzó a crear sus típicas bombas mientras ella lo miraba extrañado claro, con esa mirada que le provocaba escalofríos.
- ¿Qué estas tratando de hacer?- Deidara ignoro las palabras de la joven y ataco.
Itachi no entendía nada, primero ese tonto de Tobi había hecho quien sabe que cosa y ahora Deidara estaba apunto de atacarlo, se coloco en defensa y trato de golpear a Deidara pero su puño jamás toco al rubio, en cambio de un golpe seco lo dejo sin aire y no supo mas de si.
Deidara miraba a la joven Hyuuga en el suelo, suspiro y se dirigió asía Tobi y espero a Kisame, tenían que tomar decisiones.
Hinata despertó en un cuarto que no era el suyo, era pequeño y de madera con muy pocos muebles y la cama a decir verdad era poco cómoda.
Al recordar el ataque con Akatsuki suspiro, seguro alguien había llegado a salvarlos y ahora estaba en alguna villa bajo cuidados médicos, solo eso explicaba el motivo por el cual no estuviera atada.
Se levanto con paso firme y salio del cuarto sin preocuparse por que la puerta rechinara ni por que el pasillo estuviera solo iluminado por la tenue luz del sol.
Puerta tras puerta fue abriendo buscando el baño, aun estaba un poco adormilada.
En cada habitación encontraba cosas raras a simple vista, en una encontró sobras de arcilla, en otra un sin fin de vendas, notas de compras, etc.
Asta que por fin llego a una donde se podía ver un poco de agua en el suelo, abrió la puerta y lo que vio la dejo en shock, mientras que su sangre se congelaba.
Ahí frente a sus ojitos santos y puros estaba no solo un hombre sino tres hombres desnudos bajo tres distintas regaderas y no solo estaban desnudos y mojados, sino que eran tres Akatsuki. Cerro la puerta mientras analizaba la situación, frente a él paso un joven Rubio que reconoció como uno de sus atacantes en el bosque.
- Vaya Itachi ahora no tienes tu cara de mal humorado- Deidara paso junto a él y entro al baño, por lo que no escucho el azoton que se llevó la pequeña comadreja al caer.
Bueno que se llevó realmente Hinata en el cuerpo de Itachi al caer.
Itachi se despertó con un fuerte dolor en el estomago mientras juraba que en cuanto tuviera a Deidara cerca lo mataría, lo encerraría con su sharingan y después lo mataría lentamente, y es que golpearlo así merecía un castigo ejemplar.
Cuando se percato de las cuerdas que ataban sus manos no pudo menos que suspirar, romper esos nudos llevaría tiempo, pero no demasiado.
Miro a su alrededor y reconoció el cuarto, ahí encerraban a los prisionero, y odio aun mas a Deidara, lo haría pagar con sangre por eso.
Cuando por fin pudo romper las cuerdas salio tan tranquilo como siempre, no sabia por que le había costado trabajo romper esas ataduras, no es que Deidara fuera un maestro amarrando prisioneros.
Lo primero que haría seria lavarse la cara y después iría a buscar a Deidara, se dirigió asía el baño abrió la puerta y ahí estaba Deidara, pero lo que mas le sorprendió fue que el reflejo en el espejo no le mostraba su reflejo sino el de la chica Hyuuga.
Deidara y compañía vieron entrar al baño a la chica Hyuuga, tomaron una toalla y la atacaron, no debían dejar que se escapara.
Itachi quedo en shok, miro el espejo, miro a sus compañeros listos para atacarlo, miro el espejo y miro a sus compañeros mas cerca, miro el espejo y salio corriendo, seguido por medio Akatsuki con una toalla en la cintura dispuestos a hacerle sepa dios que cosa.
Todo esto mientras el buen Tobi tratando de remediar su error llevó muy amablemente el cuerpo inconciente de Itachi a su cuarto para que durmiera cómodamente, mientras veía como este se chupaba el dedo muy inocentemente, tanto así, que no parecía para nada Itachi Uchiha, pero eso era lo que menos preocupaba a Tobi.
ESPERO QUE LES HAYA GUSTADO NOS VEMOS PRONTO.E
