EN EL BAÑO


Sin duda una las cosas que más odiaba Itachi era el explicar más de una vez las cosas. Él prefería tener un grupo de gente que entendiera las situaciones que se desarrollaban sin tener que explicarles detalle a detalle.

Pain miraba serio como siempre a Itachi y tras escuchar por tercera vez la secuencia de hechos sólo pudo suspirar.

—Está claro que el idiota de Tobi realizó una técnica prohibida pero el problema es averiguar cuál fue.—La voz de Pain se escuchaba exasperada.

—Pero tal vez sea posible sacar provecho de esta situación en más de una forma.—Pein volteo a ver a Kakuzu.

—¿De qué manera podría beneficiarnos?

—Para empezar nadie sabe que Itachi esta en el cuerpo de esa chica Hyuuga, por consiguiente podría entrar a la aldea de Konoha sin ningún problema. Podríamos obtener información. Además está la posibilidad de pedir rescate por ella, eso sería más creíble. Luego de que manden a un grupo de búsqueda, Itachi obtiene la información que necesitamos y asunto arreglado, él nos dará lo que ha obtenido y nosotros atacaremos Konoha.

—Vaya, Kakuzu. Yo pensaba que sólo pensabas en dinero. —Hidan recibió un golpe por parte de su compañero.

—No seas idiota. El pago por el rescate nos ayudará a mantenernos por un tiempo, tomando en cuanta que Itachi y Kisame son los únicos que mes a mes consiguen dinero.

—Entiendo. Entonces comenzaremos la operación; mandarán la nota de rescate y se encargaran de la farsa, Deidara...—Konan se puso de pie.

—¿No estás olvidando algo esencial para esta misión? Itachi puede verse como esa chica pero sus personalidades son totalmente distintas: ella parce mas bien un desperdicio.

—Es cierto, yo vi como temblaba ante la presencia de Itachi.— Deidara miraba a Itachi en el cuerpo de Hinata.

—Cállate, Deidara. Tú también tiemblas ante la presencia de Itachi.

Zetsu recibió un golpe por parte de Deidara mientras Sasori bostezaba, estaba aburrido.

—Deidara, Sasori; ustedes serán los encargados de ayudar a Itachi a parecerse lo más posible a Hinata.—Los ojos de Sasori brillaron.—Y no, Sasori, no puedes convertir el cuerpo de Itachi en marioneta. Konan y yo buscaremos una solución para ese inconveniente.

Itachi, en el cuerpo de Hinata, comenzó a caminar hacia la puerta.

—¿A dónde vas Itachi?—Deidara miraba de mala forma a Itachi. Era demasiado extraño verlo en el cuerpo de una chica.

—Voy a tomar un baño…

Tras decir estas sencillas palabras; Deidara, Hidan e incluso Sasori se quedaron embobado: sin duda la chica Hyuuga tenía el mejor cuerpo que hubieran visto últimamente, y no podía ser posible que Itachi disfrutara de este solo. Rápidamente estos tres salieron para seguir a Itachi.


Itachi entro en su habitación. Ahí se encontró a sí mismo… bueno, a Hinata en un rincón sobre la cama. Al verse indefenso, temeroso y con los ojos llorosos se hizo detestar a sí mismo, pero esa era una imagen bizarra.

Suspiró y sin acercarse a la cama cerró la puerta, necesitaba hablar con la chica. Si ella iba a estar en su cuerpo era necesario poner ciertas reglas.

—No tienes por que temerme. No te haré daño.

Hinata lo miró sin comprender y los ojos antes llorosos de Itachi resplandecieron. La mente inocente y pura de Hinata, al escuchar esas palabras tan sinceras, pensó que Itachi la protegería porque sentía alguna clase de aprecio. Pero siendo sinceros Itachi no apreciaba a nadie más que a sí mismo, por consiguiente, él no se dañaría ni dejaría que nadie lo dañara.

—Lo siento.—Fue lo que dijo tartamudeando Hinata, mientras Itachi se veía a su cuerpo ser tan patético.—Lo primero que debemos hacer es darnos un baño, estamos llenos de polvo.

Los ojos de Hinata se abrieron de gran manera. No es que le asustara a verse a su cuerpo desnudándose como si nada, lo que le asustaba era ver ese cuerpo que no era suyo, sin nada que lo cubriera.

Itachi se comenzó a desvestir esperando que Hinata hiciera lo mismo. No le sorprendería verse desnudo, ya solo tenía la ropa interior puesta: unas lindas braguitas de color blanco con lila y un sostén a juego.

Cuando miró a Hinata éste se desesperó. Es que esa chica era lerda, eso sí que la daría problemas para imitar, siendo él tan perfecto…

—¿No piensas desvestirte? ¿O prefieres que lo haga yo?

La mirada sexy que tenia la cara de Hinata en ese momento seguido por el tono sugerente que le puso Itachi hizo que Hinata se asustara aun más, ¿Acaso ella podía oírse así de sensual?

Itachi se acercó a Hinata como un gato se acerca a su presa y ella no tuvo tiempo de decir más, mientras las manos de Itachi (claro en el cuerpo de Hinata) comenzaban a desvestir la grandiosa anatomía masculina.

El cuerpo de Itachi estaba acostado sobre la cama, mientras que el de Hinata estaba sobre él, con muy poca ropa y en una pose muy sugerente. Hinata estuvo apunto de gritar, pero Itachi le cubrió la boca con la mano femenina.

—¿O planeabas no bañarte y matarme de suciedad?

Hinata dejó escapar algo parecido a un gemido, Itachi se dio cuenta que su rostro estaba sonrojado y su respiración era un poco agitada. El verse en ese estado lo desequilibrió un poco y se formó una sonrisa en la cara de Hinata (en el cuerpo de Hinata (Itachi, no?)).

—¿Acaso te disgusta lo que estoy haciendo?

Hinata trató de no decir nada, sólo cerró los ojos al sentir sus manos sobre el cuerpo de Itachi, la sensación era tan placentera, era así como sentía un chico cuando una chica lo tocaba.

Por otro lado Itachi se daba cuenta que su piel (la de su cuerpo claro esta), era muy suave.

La puerta del cuarto se abrió de golpe mientras Deidara estaba en la puerta espiandolos , se veía agitado y un poco sudoroso.

—¡Itachi! ¿Qué crees que haces al tratar de violarla?

Itachi miró a Deidara y sintió ganas de golpearlo. Se levantó de la cama y los tres Akasuki que estaban en la puerta se quedaron embobados. No se habían equivocado, el cuerpo de Hinata Hyuuga era perfecto, mientras que Hinata en el cuerpo de Itachi se levanto tratando de cubrirse con solo la capa de Akatsuki: sólo vestía unos boxers negros y su magnífica anatomía estaba al descubierto.

De nueva cuenta los tres hombres sintieron que la temperatura había subido de manera alarmante. El ver a esa pareja así les hacía pensar muchas imágenes retorcidas y delirantes en su mente, después de todo no se ve a una chica que antes era inocente con una mirada asesina y ropa interior muy tierna, y un chico que siempre tiene mirada de superioridad y mal genial con una cara de pena y hasta sonrojado.

Itachi arrastró a Hianta asta el cuarto de baño sin que los demás pudieran hacer nada, después de todo estaban tan sumidos en sus fantasías que ni cuenta se dieron.

Al llegar al cuarto de baño, Itachi cerró la puerta y suspiró con fastidio. La aseguró con llave y miró a su cuerpo sólo cubierto con un boxer negro. Hinata estaba a punto de desmayarse, pero Itachi la miró con exasperación.

—¿Qué acaso nunca has visto a un hombre desnudo?

—No…- dijo ella al borde del llanto; y era cierto, bueno no había visto a ningún hombre desnudo por más de tres segundos.


Pain había visto a tres de sus subordinados tirados en el suelo afuera de la habitación de Itachi, sin duda sería un gran reto el mantener el orden durante esos días.

Se encaminó al baño y al notar que la puerta estaba cerrada con llave pegó su oreja a la puerta y esperó.

—Eso habrá que solucionarlo. Si lo prefieres cierra los ojos y yo haré todo. Tú sólo disfrútalo.

Pain casi se hace al suelo al escuchar esa frase.

—Yo lo haré todo, ¿Está bien?, no es la primera vez que lo hago.

El escuchar hablar de esa manera a Itachi le llego a la mente imágenes un tanto sugerentes eso sin duda provocaba corto circuito en su pequeña mentecilla.

Hinata sintió el agua mojar el cuerpo de Itachi mientras él la bañaba con una esponja, con tanto cuidado y delicadeza que por un momento se olvidó de la situación y se dejó consentir, fue hasta que llegó a la conclusión de que él vería su cuerpo desnudo que abrió los ojos y se vio a sí misma envuelta en una toalla bañándolo.

--Itachi-sama- dijo tartamudeando. Sin duda jamás se iría su timidez – yo también debo bañarlo, no…

Itachi la hizo callar colocando un debo sobre sus labios, Hinata se sonrojó y justo cuando parecía que todo estaría bien, la puerta volvió a ceder, dejando ver a Pain con Deidara y compañía tratando de ver un poco más.

Hinata se desmayó mientras Itachi miraba con ira a sus compañeros y jefe.

—¿Por qué no hacen algo de provecho? Por ejemplo pensar cómo debo comportarme.

—Ah si, señor sabio. ¿Quisieras decirme como voy a hacer eso?

—No sé, Deidara. Cómprate un libro.


Deidara se fue y justo cuando estaba en las escaleras recapituló lo que acaba de gritarle Itachi… No era mala idea. Había visto en alguna ciudad cerca un libro titulado "Como perder el autoestima en 10 sencillos capítulos" Todo lo necesario para parecerte a Hinata.

Deidara salió corriendo, rogando al dios de Hidan que aun encontrara un ejemplar de esa magnifica obra.

Mientras que Itachi había llevado hasta su cuarto su cuerpo inconciente, lo vestiría y dejaría dormir mientras él se bañaba, pero ya se encargaría de que no hubiera mirones.


Gracias por la espera juro que el siguiente capi no tardara tanto, espero que les guste.

Atte: Taia Himura, y muchísimas gracias por sus reviews los agradezco de corazón.