Título: Dreaming of Another World.
Categorías: Drama/Angst/FriendShip/Tragedy/Horror/Romance
Capítulos: 19/ (¿?)
Todos los personajes de la Serie South Park le pertenecen a Trey Parker/Matt Stone.
Fluffy Spunchy Muffin.
Chapter XIX
Dreaming of Another World
'…Someone knows all better than you. Don't go through the door…'
La Otra Madre dirigió a Tweek hasta la puerta de entrada, le dio un pequeño beso en la frente y al separarse del chico le dijo: "que te diviertas cariño".
Al ver que la puerta completamente cerrada tras la despedida de su otra madre, Tweek dio un pequeño salto, no podía aun creer que esto le estuviese pasando a él, de todos los niños del mundo, se consideraba muy afortunado, pues díganme a quien le suceden estas cosas a menudo ¡a nadie! De entre el millón, él salió ganador de esta maravillosa oportunidad.
Bajó los pequeños escalones con lentitud, quería hacer la visita con sus Otras vecinas emocionante. Había leído en muchas revistas de chismes cuando esperaba su turno para entrar al consultorio del dentista que siempre las mujeres hacían esperar a los hombres y la espera que sufrían los hombres al final era recompensada, pues sus chicas salían listas para cualquier actividad que tendrían en su cita ¿Por qué no invertir los papeles en esta ocasión? Aunque, el haría esperar a las Otras Testaburger y Stevens, Tweek saldría al final con el premio.
El Otro Kyle Broflovski se encontraba cerca del marchito jardín, bueno, en su mundo número 1, el jardín parecía muerto desde hace décadas, jamás había visto nada verde en ese jardín, todo era tan gris y aburrido, pero en el mundo número 2, el jardín era tan colorido, sería un perfecto lugar para las fiestas hippies, pensó el chico. Pues los colores eran tan vivos y algunos fosforescentes que podría hacerse cualquier tipo de reunión en ese sitio.
Un par de ratas treparon por varias zonas del cuerpo del Otro Broflovski, algunas se escondieron en los diferentes bolsillos holgados del pantalón y algunas otras dentro de su camisa, bueno… en fin, Tweek no podía entender cómo el hombre podría estar tan tranquilo con ratas caminando por todo su cuerpo.
Sintió que algo en su pies y al ver que era una rata, soltó un bufido, pero la rata no se movió, se quedó observándolo con sus pequeños botones obscuros, como examinándolo, eso incomodo al rubio. Al final la rata se alejó lentamente, trepó por los pantalones del Otro Broflovski para llegar a la parte superior de la cabeza del pelirrojo y finalmente, esconderse tras un sobrero parecido a los de los cirqueros.
─Hola, chico ─dijo el Otro Broflovski ─. He oído que estabas aquí. Es hora de que vaya con Rebecca, debemos darles de cenar a las ratas. Si prefieres, puedes acompañarme y puedes ver como comen o tal vez prefieras conversar con Rebecca y conmigo.
Tweek observó los botones en sus ojos, parecían… escalofriantes, lo incomodó y lo atemorizó al mismo tiempo, no quería seguir viendo aquellos ojos un segundo más.
─No, gracias ─respondió─. Tengo que ir a las Otr… es decir, a las señoras Testaburger y Stevens.
El Otro Broflovski asintió con lentitud. Tweek podía entender los pequeños chillidos de las ratas, eso lo incomodó aun más.
─Ojala te diviertas, son unas mujeres muy hermosas las dos.
Tweek se dirigió con algo de rapidez hasta donde vivían Testaburger y Stevens, la puerta estaba adornada de pequeñas bombillas que se prendían y apagaban. Escuchó un pequeño maullido y dio vuelta para ver quién era.
─Buenas noches ─saludó el gato negro o ¿el otro gato negro?
─Emm, hola ─respondió con notable mal humor en su tono de voz ─. Vi un gato igual que tu junto con Craig, tú debes ser el otro gato ¿no?
─No ─replicó el minino─. No soy el otro. Sólo soy yo. ─Ladeó la cabeza y sus ojos azules brillaron.
─Pero puedes hablar, el gato que vi no podía.
─Simplemente lo hago ─replicó.
─Los gatos que he visto no pueden, tú no deberías poder si vienes del otro lado.
─ ¿No? ─se extrañó el animal.
─No ─contestó Tweek.
─Bueno, parece que eres un experto en estas cosas, al fin y al cabo ¿qué puedo saber yo? Sólo soy un gato como los demás ¿no?
Comenzó a alejarse con la cabeza y la cola muy erguidas, en un gesto de orgullo.
Observó como desaparecía de su vista, hasta llegar a ser nada…
─Hmm… vaya arrogancia de ese pequeño gato.
Volvió a retomar su marcha, bajó las escaleras que conducían a la puerta que no paraba de emitir esas luces que se encendían y apagaban. Llamó, pero al primer toquecito la puerta se abrió de golpe, eso lo sobresaltó un poco, pero entró sin titubear.
Se hallaba en una obscura habitación que olía a dulces y a polvo, de pronto, la puerta se cerró de la misma forma en que se abrió. Tweek anduvo a tientas hasta una pequeña antesala. Parpadeó y de pronto, se hallaba en un teatro bien iluminado. Había asientos: filas y más filas de butacas. Escuchó un ladrido y una luz le apunto en la cara, al tapar la luz con una mano, observó que un viejo perro terrier escocés negro sujetaba una linterna con el hocico.
─Enséñame la entrada─ dijo el perro.
─ ¿Qué entrada?
─Necesitas una entrada para ver el espectáculo, por supuesto. Ahora, entrégamela.
─Pues no…─ sus palabras fueron silenciadas cuando dos entradas fueron entregadas al perro.
El Otro Craig había aparecido por fin. Le dedicó una sonrisa a Tweek.
El terrier escocés condujo a ambos chicos hasta una de las primeras filas, cerca al gran escenario.
Cuando se sentó, observó que los demás asientos eran ocupados por perros ¿Cómo es que no lo había notado cuando había entrado?, se preguntó para sí mismo en su cabeza.
El Otro Craig miraba con sus ojos de botones obscuros el gran escenario, el talón era de un color rojo intenso. Tweek estaba ansioso de tener una conversación mientras esperaba a que la función empezara, pero el Otro Craig no podía hablar, así que quiso entablar una conversación con el perro, le quitó importancia a que el gato había hablado con él, al parecer en este mundo los animales podían hablar, esto lo recordó a esa vieja película de Disney de Alicia en el País de las Maravillas, pero a diferencia del mundo de Alicia, su pequeño mundo o… mejor dicho, su otro mundo no había locos por todos lados, sólo personales y animales con botones.
De pronto se escuchó un silbido procedente detrás del escenario. A Tweek le pareció que se trataba de un disco rayado, como los que su padre escuchaba los domingos por la mañana al abrir su cafetería.
Cuando el sonido dejó de ser un ruido horrible y desafinado, se convirtió en sonidos de varias trompetas.
Continuará…
¡Cielos! Llevaba meses sin actualizar esta historia, mil disculpas y si alguna pensó que había muerto, pues no fue así, sólo me quedé estancada en una barca de cero inspiración, cosa que lo cambió anoche una lectora mía que con un poco de palabras alentadoras, hizo que volviera a mí la inspiración que consideraba perdida.
Y bien ¿qué les pareció el capítulo? Una disculpa si mi forma de narrar fue algo horrible, pero sean comprensibles, la historia estaba TAN abandonada que simplemente tuve complicaciones, pero espero mejorar (según sea el caso) con estas pequeñas fallas.
Combine partes de la película-novela y algunas ideas mías en este capítulo, espero les haya gustado ese revoltijo.
En fin, espero actualizar pronto y les agradecería mucho que me dejaran lindos reviews :)
Muffin Out.
