holiss perdonen la tardanza
no tenia tiempo para publicar...
gracias por sus hermosissimos reviews
los responderia .-. pero no se como xDDD
bueno espero que les guste
La dulce y apaciguada respiración del rubio, era sin duda una bella melodía que le encantaba al moreno, sin decir que la viscosa baba que decencia de sus labios, mojando de por si la almohada, era una vista adorable y chistosa pero así le gustaba. Acaricio el liso cabello rubio, ¡por dios era más sedoso que el suyo! Su piel tan tersa y suave, aquel rubor que adornaba las mejillas ¡iba a morir! ¡Era realmente hermoso! Quería tomar como cautivos esos finos y rosados labio, quería besar esa piel cada rincón de ella.
-amm… Ita…- balbuceo entre sueños el rubio mientras giraba su cuerpo quedando boca abajo, dándole una increíble vista de su redondo trasero al moreno.
Su auto control estaba en riesgo ¿Cómo era posible que hasta dormido fuera terriblemente sensual? Nadie, lo que se dice nadie había despertado ese gran deseo, había ido a mucho burdeles cuando era joven pero, ninguna de las mujeres despertaba sus ansias y ese deseo de hacer un acto carnal. ¡al diablo su auto control! No resistía mas, lentamente acaricio el rostro de su amado, sus labios hasta rosar aquellos finos. Su cuerpo se estremeció por completo, el rubio dejo escapar un leve suspiro. Oh eso si ya era la gota que rebaso el vaso, beso con deseo, succionando, lambiendo con gula… así estaba, después de unos segundo sintió que los finos labios de su dueño comenzaban a moverse lentamente ¡le estaba correspondiendo! Acaricio nuevamente su suave mejilla, como le encantaba esa piel.
Por otra parte el rubio mantenía aun sus ojos cerrados, mientras sus labios eran besados con gula. No le tomo importancia ya que era como esos sueños en que uno siente todo real "espere desde cuando los sueños son así" se pregunto mentalmente al sentir aquella lengua que se colaba en su boca explorando cada rincón de ella ¿no era un sueño cierto? Porque en los sueños los besos no se sentía demasiado húmedos ¿o sí? Lentamente sus ojos celestes se abrieron para así encontrase con el rostro de un desconocido besándolo… inmediatamente su cerebro dio un ¡clip! Para así golpear aquel hombre con su puño, este retrocedió mientras se sobaba la mejilla con dolor, la respiración agitada de Deidara estaba presente, sin decir que su puño había quedado en el aire después de alejar al "extraño hombre" de su rostro, miro todo a su alrededor ¿Cómo había entrado a su habitación? Y ¿Cómo era que se atrevía a besarlo mientras dormía? ¿Acaso era una especie de psicópata violador? Sus ojos inmediatamente se posaron en la cajita que estaba en la mesa de noche, parpadeo un par de veces no entendía lo que había sucedido, su caita estaba abierta y lo más importante ¡no estaba Itachi!
-¡¿TU MALDITO QUE LE HICISTE A MI CAJITA MUSICAL?!-grito alterado, el moreno levanto la vista para encontrase con aquellos ojos celestes que comenzaban a brotar lagrimas mojando de por si la suave mejilla del rubio- ¿POR QUE? POR QUE LO HICISTE…por… que…- su vos comenzó a quebrase al tiempo que él se auto abrazaba, era lo más importante que tenia, era su príncipe y ahora no estaba…
-Deidara… -murmuro el moreno, llamando la atención del rubio, este levanto su mirada, sus ojos se conectaron con los oscuros y hermosos del intruso, no pudo evitar sentir que su corazón comenzaba a bombear con mayor fuerza, sus manos comenzaron a temblar, lo detallo bien su cabello… su atuendo… esos ojos… ese rostro… "¿Qué demonios….?" El conocía a la perfección de ese rostro, lo había estudiado bien, sin decir que había soñado con el también, sus manos instintivamente se dirigieron a su boca así cubrí el pequeño grito que dio –por favor Deidara… escúchame…
-T..T..Tu... eres… pero… es impo…sible…- tartamudeo mientras se pegaba en el espaldar de la cama, "es imposible" – tu dime…como…
-¿cómo volví a ser humano? Ah pues eso fue gracias a ti, mi querido Dei…- explico con una tierna sonrisa en sus labios- ven vamos por un vaso de agua que estas muy pálido…
-¡cómo quieres que te crea! Esto es un sueño… si eso es un sueño… aun no me eh despertado Hhm–sonrió victorioso- siempre sueño este tipo de cosas es de suponerse.
- ¿siempre sueñas conmigo?- pregunto divertido
-¡Sí! ¿Eh? ¡No!- grito mientras los colores se le subían al rostro quedando como un tierno -¡yo...yo… cállate Hhm!
-je… te ves sexi sonrojado – le extendió la mano- vamos debemos ver como esta tu hermanito
-¿qué le paso? – Inquirió mientras tomaba tímidamente la mano del moreno pero este no contesto- ¡oye no me ignores! ¡Necesito respuestas Hhm!
-No te ignoro, ven que mi hermano nos espera – lo jalo hacia él, así dejando que el blondo en su pecho – estas cómodo ¿no?- el menor se enrojeció al tiempo que empujaba con fuerza a morena haciendo que este cayera- ¡iteee Dei-chan eso dolió!– se quejaba mientras comenzaba a sobarse su adolorido trasero.
-deja de decir estupideces Hhm- salió de la habitación con su frente en alto, aun que por dentro estaba muriendo de nervios "haber Dei, anoche que tomaste, ¿droga? Nop emm… ¿alcohol?… No… quizás el ramen de anoche estaba rancio y por eso estoy alucinando, si eso sucedió Hhm "
Bajo las escaleras que llevaban a la sala de estar, en donde estaba su hermano apuntando con su dedo al joven moreno que estaba al frente de él con una sonrisa ladeada. "es… el… entonces…" conocía ese sujeto, era idéntico como el príncipe de la caja musical de Naruto. Sus rasgos, sus ojos, su cabello, y sin decir de su atuendo. La pregunta de todo era ¿Cómo? ¿Cómo fue que ellos volvieron a la normalidad? Necesitaba una explicación.
-deja de sonreír Así 'ttebayo- le pidió el blondo menor al azabache
-Naru-chan – llamo el rubio mayor ganándose la atención de ambos jóvenes – también tu…
-Dei-niisan, veraz anoche estaba con mi cajita musical y esta mañana puff! – Estiro sus brazos mientras los movía a lado a lado- ¡apareció el 'ttebayo! El es Sasuke! ¿Puedes creerlo?
- si te creo- murmuro el mayor.
- ya sabía que no me creerías… espera ¿Qué? ¿Me crees? Pero…
-hola Naruto-kun, hola Ototo-baka – saludo el azabache mayor mientras bajaba las escaleras con una sonrisa radiante.
-¡Tu!- señalo el rubio menor al recién llegado – ¡eres el príncipe de Dei-niisan!- grito sonriente, haciendo sonrojar inmensamente a su hermano.
-eres muy listo Naruto-kun – paso de largo y se sentó en el gran mueble blanco que estaba en la sala- ah, se siente tan bien ser como antes…
-eso no te lo niego Aniki- dijo el moreno menor, mientras imitaba la acción de su hermano- es cansado ser un muñeco y cambiar de dueño en dueño.
-esperen… necesitamos que nos expliquen que está ocurriendo – interrumpió Deidara parándose al frente de los hermanos – ya veo que no es un sueño, está bien. Pero como rompieron el hechizo, eso si es que existió tal cosa Hhm.
-en realidad si es cierto lo del hechizo- inquirió el mayor- y pues se rompió gracias a ustedes.
-¿a nosotros?- se señalo el rubio y a su hermano, incrédulo- como sucedió 'dattebayo.
-sencillo, bueno no tanto. Ya que ustedes dos quería romper sus lazos con nosotros… – bajo la mirada Itachi haciendo sentir mal a sus dueños.
-porque su vida era infeliz, porque sus relaciones nunca habían durado más de dos meses… sin decir que estaban enamorados de nosotros… -secundo el azabache menor.
-espera- interrumpió Dei – ¿cómo es que… saben todo eso?
-todo estos años…- dijo bajito- todo estos años, desde que su abuela nos compro y nos regalo a ustedes… desde que sus ojos nos miraron con cariño, desde que sus pequeñas manos nos tomaron como algo preciado… nosotros decidimos que estaríamos con ustedes, fuera lo que fuera.
-todo este tiempo lo hemos consolado, arrullado con la melodía de la caja –inquirió Sasu – conocemos todo de ustedes, desde el más mínimo secreto… díganos… ¿ustedes creen en el amor a primera vista?
-¿eh?- dijeron al coro los rubios mientras sus rostros, estaban más que nada rojos, sus corazones bombeaban la sangre rápidamente ¿Cómo era posible eso? Entonces significaba que ellos siempre… los…- amor… a primera vista – susurro el rubio mayor.
-Si Dei-chan, nos enamoramos de ustedes cuando sus inocentes ojos nos miraron por primera vez- sonrió tiernamente haciendo que todo el cuerpo de Deidara se estremeciera.
-pero eso no explica de cómo se rompió el hechizo 'dattebayo – intervino Naru.
- en realidad Naru… anoche dijiste que me amabas, pero no podías estar conmigo ya que no era real- hiso una pequeña pausa y prosiguió mirándolo a los ojos – me sentí realmente mal por eso… pero tenias razón, debías proseguir ya que no es bueno seguir enamorado de un muñeco –sonrió con ironía- pero yo no quería rendirme ¿sabes? No quería perder a mi primer amor, después de tantos años no podía dejarte ir… así que mi amor por ti rompió el hechizo… gracias a ti… soy libre.
Era cierto, todo lo que dijo Sasuke, era cierto y estaba de acuerdo. Pudo sentir como su corazón se oprimió cuando él le dijo sobre lo dicho en la noche, había sido cobarde, pero aun así el lo comprendió. Y ahora estaba ahí el dueño de sus sueños desde su niñez, como dijo Itachi fue amor a primera vista.
Sentía esa gran necesidad de corre hacia él, tomar su rostro, y fundir sus labios en un tierno y necesitado beso. Lo necesitaba pero sus piernas no se movían, ni sus labios… ¡nada! "vamos cuerpo no me falles ahora 'dattebayo" se gritaba mentalmente, dio un paso al frente llamando la atención de todos. Dio el segundo, Sasuke sonrió tiernamente ¿Cómo alguien que fue trasformado en una cajita musical podía ser terrible mente apuesto y dulce? Bueno apuesto ya lo era y dulce también con su cautivante melodía, sin duda era perfecto. Dio el tercer paso, pero una ruidosa melodía la cual provenía del pantalón del rubio. Hiso que todos, lo que se dice TODOS frunciera el ceño. Sip el estúpido al que se le ocurrió llamar en estos momentos, no sabía en el problema en el que se había metido. Naru saco el molesto objeto y le dio contestar así callando la melodía que era de su grupo favorito.
-¿Qué sucede?- suspiro mientras se revolvía su cabello, así intentando de ocultar su evidente sonrojo ya que podía sentir la mirada oscura de los príncipes y la azulina de su hermano.
-vaya que genio Naru, te llamaba para decirte que ya estamos llegando a tu casa, espero que estés listo –el blondo dirigió su vista donde se encontraba SU príncipe, el cual tenía el ceño fruncido, podía decirse que él tenía unas grandes ganas de matar a su amigo.
-está bien Kiba – corto de inmediato sin dejar a que el otro respondiera, a paso rápido se acerco al azabache y lo tomo de la mano- ven…- su vos sonó entre tímida pero aun decidida, el azabache no lo pensó dos veces para seguirle.
-¿Naruto a dónde vas? – pregunto Deidara al ver como el azabache era arrastrado al segundo piso, este solo se detuvo y embosto una gran sonrisa.
-quede con mis amigos en ir al festival, y kiba ya está que llega. así que le daré algo de ropa a Sasuke para ir 'dattebayo– explico como si nada, ganándose una mirada incrédula de su hermano, una burlona de Itachi y una tierna de Sasu.
-¿iras con él? – inquirió un poco aturdido, aun no entendía bien la situación.
-Dei estoy grande, así que me iré con Sasu después de todo el…- y nuevamente ahí estaba aquel sonrojo el cual se le estaba haciendo costumbre asomarse en sus mejillas.
-¡pero…!-sus palabras quedaron al aire, ya que el rubio menor no le prestó la mas mínima atención y continuo con su camino, dejando a un Dei enojado y a un moreno más que divertido con lo que había sucedido.
Los dos menores llegaron a la habitación aun tomados de la mano, Naru se dio cuenta de ello y la soltó como si hubiera tocado algo caliente. Nervioso por la mirada del azabache se acerco a su closet y busco algo de ropa, rogaba que le quedara. Aun que quisiera seguir viendo a Sasuke con aquel traje que le quedaba a la perfección, se mordió el labio inferior debía controlase.
-ten ponte esto – le extendió una muda de ropa, -el baño está ahí - se mordió nuevamente el labio, viéndose terriblemente adorable a los ojos del príncipe.
-de acuerdo…- entro al baño con media sonrisa en su rostro, después de unos minutos –los cuales al rubio le parecieron eternos – salió el moreno con una camisa azul oscuro de mangas, unos pants negros que le quedaban pegados a sus largas piernas y unas converses sencillas. Los ojos azulinos del rubio se clavaron en el bien formado e exquisito dorso del moreno, su cabello resaltaba con su blanquecino rostro y esos ojos… oh como le encantaba esos ojos, siempre supo que ellos lo miraban con ternura… y no se equivocaba. No supo cuando peros sus piernas comenzaron a moverse, su corazón latía rápidamente, ahora solo unos centímetros era lo que los separaba a ambos, podo sus manos en el pecho en aquel fornido percho. Podía sentir que su corazón también latía rápidamente, sus ojos se conectaron no sabía qué hacer, bueno tenía una idea pero… ¿no era demasiado pronto? Que estúpido, desde pequeño había estado enamorado de él. Tantas noches, con aquellos sueños de cómo sería su primer beso con él, se preguntaba como seria besar aquellos finos labios… y ahora que estaba tan cerca de cumplir ese deseo… no sabía cómo empezar.
-Naruto ya llegaron por ti- dijo Deidara al otro lado de la puerta, sin saber que había interrumpido un momento crucial en la vida de su hermano menor.
-Ya vamos- aviso inmediatamente a tiempo que se separaba a una distancia prudente –o mejor dicho exagerada- de moreno – Etto… vamos… que nos… esperan…
Sonaba tan tonto! Se sentía tan avergonzado delante de él, no podía evitarlo. Suspiro y así seguido por el moreno el cual sonreía discretamente de lado, abandonaron la habitación para así llegar a la puerta de la casa donde lo esperaba un castaño con dos extrañas marcas en sus mejillas, a su lado una joven peli azul de ojos color perla. Estos saludaron al rubio, pero después se posaron su mirada en su acompañante, sonrieron, querían que su amigo fuera feliz de una u otra manera.
Después de presentar a Sasuke a sus amigos, se subieron a la camioneta plateada para así emprender el viaje al festival que se realizaba centro de la ciudad.
El festival de San Valentín era la fecha esperada por todos los enamorados, ya que había muchas actividades para pasar con su pareja, lo bueno del festival era que duraba todo el día. Era increíblemente hermoso, los puestos de ventas, los juegos para los tortolos, una que otras atracciones románticas, podría decirse que todo estaba lleno de corazones y pequeños cupidos. También estaba los arboles de Sakura que en ese entonces estaba realmente floreados, dándole un aire al sitio más adorable.
Una vez que llegaron, era increíble lo que miraban sus ojos. Estaba repleto de parejas, de todos los tipos, tomados de las manos, mientras hacían una que otra actividad romántica o chistosa.
Para Sasuke todo era nuevo y extraño, pero estando al lado de su adorado rubio, todo su alrededor pasaba a segundo plano.
Por otra parte Naruto se sentía completamente nervioso, aquella mirada oscura sobre él, hacía que el ritmo cardiaco aumentara exageradamente nuevamente. Su cuerpo se estremeció completamente al sentir el contacto suave de la mano de Sasuke en su rostro, inevitablemente sus ojos brillaban, aquella sonrisa no tan ensanchada pero perfecta hacia que sus piernas se convirtieran en gelatina. Sus rostros se acercaron lentamente, tantos años esperando probar esos dulces labios… pero lastimosamente el llamado de sus amigos los tajo de vuelta a la realidad.
-Sasuke, en aquel entonces no había cosas como estas ¿cierto 'dattebayo? – pregunto bajito, estaba nervioso pero también enojado ya era la tercera vez que lo interrumpía ¿Qué tenía que hacer para tener un beso de su príncipe?
-en realidad, no. pero me acostumbrare, aun que hay cosas que son realmente extrañas – admitió, ganándose una mirada tierna del blondo.
-no te preocupes yo te explicare todo con lujos y detalles 'dattebayo –alzo su pulgar, sacando nuevamente una sonrisa al morenos.
-¡Naruto! Nosotros no vamos aparte, disfruta el día con tu novio-grito su amigo Kiba a lo lejos haciendo sonrojas al rubio – nos vemos al rato.
Dicho esto se fue junto con la peli azul la cual estaba igualmente sonrojada, Kiba no sabía lo que era la discreción y jamás lo sabría.
Sin avisar o señal de algo Sasu tomo la mano de su rubio, para así guiarlo a uno de las tantas atracciones que le llamaba la atención. Quería pasar un gran día con Naru, sabía que aun estaba confundido con lo del hechizo y todo eso, pero no se daría por vencido. No desperdiciaría la oportunidad que tiene de conquistarlo, enamoraría a Usumaki Naruto en lo que reste del día estaba por seguro que lo haría.
