.- ¿Que estas queriendo decir?.- Draco le dirigió una mirada aguda.
.- Lo que quiero decir es que no se ha dicho nada aún, es decir, no sabes si le impongan un matrimonio a Harry o no, solo es una suposición.
Draco dejó la copa en la bandeja.- quisiera...
.- Tienes que hablar con Harry de esto. Recuerda que ante todo eres su abogado.
.- Mañana a primera hora iré a su casa.
Blaise se levantó.- yo debo ir a la mía.
.- Entiendo.
.- Deberías ir a descansar. Te enviaré información en cuanto sepa algo.
...
La mañana llegó y Draco estaba por tocar la puerta de la casa de Harry.
Sus nervios estaban a flor de piel por lo cual temblaba su mano.
Tomó una respiración y tocó la puerta.
Después de unos segundos Harry abrió.- Malfoy.
Draco lo miró abiertamente.
La camisa de Harry estaba abierta hasta medio pecho, su cabello era una maraña y tenía restos comida en su camisa.
.- Potter.
Harry se hizo a un lado.- pasa.
Draco apretó su maletín en su mano y entró.
.- ¡Daco!.- Harriet corrió hacia él.
Draco se hincó.- ¿Que ha pasado?
.- El microondas explotó.- Harry confesó.
Draco sacó su pañuelo y limpió la carita de Harriet.- ¿aparato muggle?
Harry ladeó la cabeza un poco e hizo una mueca.- era viejo. ¿A que vienes?
.- Necesito hablar contigo.- Draco dejó el maletin en el suelo y levantó a Harriet.- creo que deberíamos... deberías cambiarla.
Harry asintió.- ven Harriet.
.- Camba Daco.
Draco sonrió.- te cambiaré.
.- Segunda habitación a la izquierda subiendo la escalera.- Harry señaló.
Draco subió los escalones de manera gracil dejando ver claramente su trasero bien formado hacia Harry.
Al abrir la puerta, Draco jadeó.
Era la habitación de Harry.
Se giró para dirigirse a él.
.- Harriet duerme conmigo.- Harry explicó a una pregunta no formulada.
.- ¿Dónde está su ropa?
.- En el closet del lado derecho.
Draco dejó a Harriet sobre la cama y abrió el closet.
La ropa estaba acomodada.
Tomó un conjunto de pantalón rosa y una blusita blanca con un gato rosa en el frente.- ¿Y los zapatos?
Harry se agachó debajo de la cama y sacó unos tenis.
.- No me digas que son los únicos que tiene.
Harry asintió con una mueca.
Draco resopló.- Potter... ¿No puede... No puede usar solo esos horrendos tenis.
Harry frunció el ceño mirando los tenis.- ¿Que tienen de malo?
Draco en ese momento quería golpearlo.
Se giró con la ropa en las manos y comenzó a cambiar a Harriet.- será mejor un baño, tu, Harriet y yo saldremos de compras.
Harriet solo veía a uno y a otro en una silenciosa mirada.
...
Después de un baño, Draco cambió a Harriet con maestría, como si lo hubiera hecho siempre.
Solo le colocó unas calcetas y la cargó.- no me vuelvas a enseñar esos horrendos tenis, es mas, tíralos, iremos al Centro comercial.
.- Debo ir a cambiar dinero a Gringotts.- Harry replicó.
.- No, iremos directamente, yo pagaré, ya luego me lo compensas.
Harry se cambió la camisa y salieron juntos de la casa.
