Disclaimer: Los personajes no me pertencen son de Stephanie Meyer, solo comparto una historia loca con el mundo.
Bueno aqui esta como prometi el capitulo que correspondia al viernes pasado, ojala y les guste, por que a mi me encanto jaja
"No me concientas tanto"
-Alice-
-Ali, Ali-gritaba Jazz desde la puerta, lenta y adolorida me acerque; no me sentía muy bien.
-¿Qué te paso?-no pude contestarle; unas fuertes ganas de vomitar se adueñaron de mi y corrí al baño, él me siguió. Arcada tras arcada iba saliendo mi comida y no era una forma en que me gustaba que me viera Jazz, pero por más que intente alejarlo él me lo impidió y se quedo junto a mi frotando mi espalda. Cuando por fin termine me ayudo a levantarme y me lavé.
-No te ves muy bien ¿qué comiste?-
-Pollo frito y ensalada de nopales- me sentía débil, no creía tener las fuerzas para caminar y él lo supo; con delicadeza me cargo, me llevo a mi cama y teniendo cuidado me cubrió.
-Jazz no me puedo quedar en cama, tengo un trabajo importante que hacer-
-Te vas a quedar ahí, ahorita solucionamos el asunto-dijo tiernamente empujándome cuando intente levantarme. Tomo su celular y empezó a marcarle a alguien -Kevin, necesito un favor... si de carácter medico... mi novia esta enferma... como quieres que sepa no soy doctor...si es en el mismo edificio que el mio piso ocho cuarto 3...gracias te espero- dijo al colgar -ese trabajo tuyo ¿dónde esta?- se giro preguntándome.
-En la lap-él no me permitía levantarme y me acomodo las almohadas antes de ir por la lap.
-Bien me dices como se hace y yo lo hago-
-Claro que no-
-Claro que si, no voy a permitir que te desgastes, yo puedo hacerlo ¿qué tan difícil puede ser?-
Le habia explicado detalladamente de tal forma que él pudiera ayudarme y parecía haberme entendido perfectamente. Me encantaba que fuera tan listo, por lo que solo cuando era sumamente necesario le explicaba alguna cosa.
-No te muevas-dijo parándose, yendo a abrir la puerta, ¿qué le pasaba? ¿ a dónde cree que podría ir en éste estado? -Kevin ella es mi novia Alice-
-Hola-pronuncie débilmente, estaba claramente agotada y avergonzada -lamento que nos conozcamos en esta situación-
-No te preocupes, ya estoy acostumbrado. Voy a revisarte-él empezó haciendo su trabajo y al rato de un tiempo le tendío unas recetas a Jazz-al parecer es una infección estomacal, dale esto, se pondrá mejor. En dado caso que la veas más deshidratada me hablas para ponerle suero y ya sabes cualquier cosa me hablas-
-Ok, gracias Kevin-
-No hay por que hermano-dijo abrazándolo -Alice un gusto en conocerte, espero y te mejores rápido-
-Si, gracias por todo-
-No hay por que pequeña-Jazz lo acompaño a la salida y al regresar se quedo apoyado en el umbral.
-Puedo confiar en que no te moverás de ahí y no intentarás nada imprudente como querer continuar el trabajo-yo asentí, no quería preocuparlo más-bien no tardo-a los pocos minutos se volvió a aparecer. Traía con él un vaso con agua y una bolsa, supuse que eran los medicamentos -tomate esto- agarre los medicamentos y después el vaso. Tenia el estomago vacío y la sensación cuando cayo el agua en el fue horrible.
-Aquí esta una gelatina-
-No quiero-
-No te estoy preguntando, sabes que se te va a cocer el estómago con los medicamentos si no comes algo-tome la gelatina de mal modo y me le quede viendo, en realidad no quería nada -cometela por pequeñas cucharadas-no me quedo de otra que hacerle caso. Más tranquilo al verme comer se paro y se puso a trabajar en mi proyecto sentado en el sillón de mi cuarto.
-Listo-dije dejando el envase en el buro, sabia que la gelatina sabia rica; era mi favorita, pero en mi situación era horrible. Él me miro antes de volver la vista a la lap.
-Tienes que tomar más agua o voy a tener que ponerte un suero-dijo al servirme un vaso de una jarra que no habia notado cuando habia traído.
No habia notado cuanta sed tenia hasta que prove el te de manzanilla que me sirvió y empecé a tomarlo a grandes tragos.
-Más despacio o vomitarás- hice lo que dijo y cuando me senti bien deje el vaso en su lugar-ahora duerme, necesitas descansar-intente acomodarme siguiendo sus instrucciones, pero me era inútil; sabia que tenia sueño, pero ni a si podía dormir. Fastidiada me acomode de tal manera que pudiera verlo trabajar.
-Duérmete-
-No puedo-
-Sigue intentando-yo bufé frustrada hasta que se me prendió el foco.
-Jazz-él levanto la vista atento -podrías trabajar aquí-dije palmeando el lugar continuo , él solo sonrio.
Después de que conectara el cargador al toma corriente con cuidado, se metió a la cama; en cuanto se acomodo yo también empecé a hacerlo. Me puse de costado metiendo mi brazo bajo la almohada mientras me acercaba a él, pase mi pierna derecha sobre sus piernas ciñéndome a él y por ultimo abrace su cintura.
Estar tan cerca me permitía percibir su aroma, y acercándome más escondí mi rostro en su cadera y aspire profundamente. Me sentía a gusto a si; por el rabillo del ojo lo vi riendo, le saque la lengua y él despeinó mi cabello.
Jazz me daba una tranquilidad que pocas veces habia sentido, no era de esperarse que al poco tiempo me quedara dormida.
-Ali, hermosa despierta-suavemente me zarandeo, medio dormida aun me abrace más a él, pero cual fue mi sorpresa al darme cuenta que era una de mis almohadas; molesta inhale y note que olía a él. Me abrace a la almohada y intente acomodarme de nuevo -vamos Ali tienes que comer algo y tomar tus medicamentos-lenta y perezosamente me estire mientras pausadamente abría los ojos -que hermosas trompas-dijo acariciando mis labios, sonrei y me incorpore por completo- toma-dijo tendiéndome una charola. La comida se veía deliciosa, sobre todo el caldo de pollo que no tenia pollo, en realidad era extraño, pero probablemente se debía a mi dieta blanda asi que lo deje pasar.
-No vas a comer-
-Claro- dijo tomando otra bandeja sentándose a mi lado. Tome el tazón de arroz y lo vacie en el caldo, solo esperaba que estuviera caliente.
Al comer el primer sorbo mi paladar experimento una explosión, esto sabia exquisito.
-¿Lo hiciste tu?- él asintió y yo me emocione. Me habia sacado la lotería con este hombre -esta delicioso o tal vez tengo mucha hambre-dije sonriendo encantada mientras comía otro poco, él me miro atento -Jazz deja de mirarme asi me pones nerviosa-
-Déjame, me gusta verte-
-Mejor come, se te va enfriar-
-No importa ya existe el microondas -pero si era necio.
Cuando terminamos él insistió en llevarse todo, yo aproveche y me metí a bañar.
-Tenias que quedarte quieta-me regaño.
-Oye no me culpes. Culpa a la fiebre, estaba pegostiosa-dije secándome el pelo.
-Anda ya acuéstate y duérmete, aun tienes cara de mensa. A no esa es tu cara normal-
-Me alegra que te cause gracia, por que esta cara de mensa y sobre todo estos labios no te darán beso de buenas noches-dije sacándole la lengua mientras me metía a las cobijas.
-No importa ya tendré beso de buenos dias- me respondió él muy cínico.
-Hmp-dije mientras lo veía agarrar la lap -¿no vas a dormir?-pregunte un poco preocupada, no quería que se desvelará por mi culpa.
-Si, ya me falta casi nada- hice una pequeña mueca y me acomode como la habia hecho anteriormente.
Mi espalda empezaba a pasarme la factura por estar tanto tiempo acostada y en un movimiento extraño me estire. Todo parecía tan tranquilo, tan acogedor, los pájaros no piaban y no habia ruido en el edificio, de no ser por que él hombre que decía ser mi novio no estaba aquí dándome los buenos dias todo seria perfecto. Fue cuando supe que algo andaba mal y note como la luz atravesaba las cortina,alarmada me estire y vi el reloj 11:30.
-Oh por dios-brinque en un acto inconciente incorporárme, habia perdido mi junta de las nueve y por lo tanto la oportunidad de obtener la campaña de Calvin Klein ¿como me habia pasado esto? Apresurada me moví y busque mis sandalias, tenia que hacer algo pronto para arreglar el asunto, mi jefe me iba a matar; tome el teléfono y marque.
-Deja eso en su lugar-dijo la melodiosa voz de Jazz.
-¿Estas loco acaso no ves la hora que es?-dije mientras el r empezaba a pitar.
-Ya lo arregle todo-
-¿Qué?-grite
-Creo que no te dejare volver a dormir tanto te pone neurótica-obviamente lo mire feo- hable con Frank ayer en la noche, le avise que te encontrabas mal, dijo que le extrañaba que no lo hubieras comentado nada, que intentaría postergar la reunion con el grupo de marketing para en la tarde,pero que de todos modos necesitaba el proyecto para hoy. Se lo lleve en la mañana; quedo fascinado -aliviada me deje caer en la cama, las almohadas amortiguaron un poco mi caída.
Lleve mis manos a mi rostro, tenia que controlarme, ya todo habia pasado, todo esta bien, todo gracias a Jazz. Senti el colchón hundirse a mi lado, pero aun me sentía angustiada, respiré un par de veces y frote mi rostro unas más antes de voltear mi cuerpo hacia él; paulatinamente quite mis manos de mi rostro.
Traía consigo una charola con comida que e delicioso. No más que él; que por su pinta estaba recién bañado, sonrei alegre y me incorpore.
-Me vas a mal acostumbrar-
-Lo que sea por ti hermosa-dijo y sonrei. Era un maldito consentidor, él se acerco y me beso tiernamente -buenos dias hermosa-
-Buenos dias-
-Por cierto la junta es a las cinco-
Desayunamos y mientras él se acurrucaba a mi lado yo estudiaba el trabajo que él habia hecho, una hora antes me bañe y me vestí.
Cuando entramos a mi oficina los nervios se apoderaron de mi, no podía evitar pasearme en el reducido espacio que era mi oficina y jalárme mi traje gris de vez en cuando.
-Ali, hermosa tranquila todo va a salir bien-
-¿Y si no?-empecé a pasearme con mayor entusiasmo.
-Alice ya estate quieta me pones nervioso- dijo un poco cabreado, no era para menos. Yo me paseaba peor que leon enjaulado hecha un manojo de nervios.
-No puedo evitarlo-él me jalo y me sentó en su regazo.
-Si puedes-dijo y me beso. El beso era amable, cálido y delicado, Jazz intentaba influir con una onda sobre mi mientras me ceñia a su cuerpo.
-Tienes razón todo va a salir bien-dije relajada, dejándome envolver con su cálida confianza.
-Esa es mi chica-dijo orgulloso, deje mi frente apoyada en la suya y me permití ser lo más positivamente posible.
La junta habia sido un éxito, la gente del comité habia quedado maravillada y sin tardanza se firmo el contrato. En el aire quedaron futuros acuerdos de próximas campañas y no solo eso sino también la estipulación de mi participación en dicha campaña para la firma del contrato.
Quede muy emocionada, en cuanto logre calmarme se me acerco Frank dando gracias a mi y a mi le conte a Jazz él se puso tan contento y orgulloso, me also y giro conmigo en el aire.
A pesar de que ya habia pasado un rato mi corazon palpitaba emocionado en mi pecho, habia sido un día sin precedentes, ni rastro alguno de haber estado enferma un día antes, y efusivamente apreté la mano de Jazz mientras entrábamos al elevador, sin él nada hubiera estado tan bien. Al entrar al elevador en me abrazo y atenta lo observe; perdida en su mirada el tiempo cobraba otro significado, ya nada tenia valor si él no se encontraba ahí para mi, protegiéndome, cuidándome, amándome y lo supe esta viviendo una vision. Hoy era el día, me diría por fin te amo y una gran sonrisa apareció en mi rostro, el gato de Alicia se quedaba corto a mi lado; suspirando lo mire y luego cerré los ojos.
De no haber presentado a Rose con Emm ahora no me estaría sintiendo como una princesa... la más amada.
-¿Qué tanto piensas?-dijo y lentamente abrí los ojos, con su frente apoyada en la mia y con su embriagante esencia tan cerca me derretí, algo muy bueno habría hecho en otra vida para ganarme a este maravilloso hombre."Nuestras frentes y manos estaban enlazadas me t flotar,habia sido un día hermoso y aunque no habíamos podido celebrar ayer un mes más no importaba no todos los dias nacen tus ahijados y tu esas ahí para apreciar el regalo de la vida.
-Te amo más que a mi propia vida, no se que seria de mi sin ti-mi corazon se encogió al escuchar las hermosas palabras de Jazz, sabia exactamente como se t, era un sentimiento compartido.
-Eres el regalo más hermoso que me ha dado la vida, sin ti mi vida no seria vida- dije abrazándolo, él recargo su peso hasta que quede apoyada en la pared del ascensor. Comenzó a dejar pequeños besos desde mi mejilla hasta mi lóbulo pasando antes por mi cuello. Empezaba a retorcerme un poco por sus caricias y otro tanto por que empezaba a tintinear la luz; por nada del mundo deseaba quedarme atrapada en el elevador. Ya me habia sucedido y no me resultaba una experiencia agradable.
-Te amo- dijo antes de morder sensualmente mi lóbulo y sin evitarlo reaccione, gemí y lo acerque lo más posible a mi -¿confías en mi?-
-Con mi alma-conteste al ver esos profundos y penetrantes ojos azules.
En ese momento se escucho tronar algo y las luces se fueron, el elevador se detuvo bruscamente;mi reacción fue logica, grite histérica y me aferre a su cuello.
-Tranquila hermosa, nada va a pasarnos-
-¿Como que nada va a pasarnos?, por si no lo has notado estamos atrapados en un elevador-grite histérica.
-Tranquila Alice-
-Como quieres que me tranquilice la ultima vez que me quede atrapada casi muero-dije al borde del colapso nervioso.
-Lo siento hermosa, de haber sabido eso no hubiera hecho esto-
-¿De qué hablas?-
-Provoque el apagón-
-¿Qué hiciste qué?-
-Sabotíe el sistema de la fuente del edificio-
-¿Por qué lo hiciste? ¿en qué estabas pensando?-
-En ti-
-¿Yo qué tengo que ver en esto?-
-Soy un maldito egoísta debía de haberte preguntado-dijo separándose; automáticamente me senti vacía, me hacia falta su contacto. No quería que se alejara por dos simples razones; primera no soportaba estar alejada de él teniéndolo tan cerca y segunda si su explicación no me convencía lo tendría suficientemente cerca para golpearlo.
-Deja de divagar. Explicate y por favor ve al grano-dije mientras lo jalaba de las solapas, él regreso a la misma posición y templo nervioso.
-Me vuelves loco-rodee los ojos, esa era una excusa muy choteada -desde que te conocí me pareciste espectacular y algo dentro de mi me dijo que tu eras la indicada-eso me hizo estar un poco más tranquila mientras él se acerco lentamente -te deseo y desde que te conozco he querido hacerte mia en el elevador-dijo; yo jade por la declaración.
Sabia que decía la verdad pero sus ojos mostraban arrepentimiento.
-Amor-dije al llevar mis manos a su rostro.
-No debi hacerlo, no sin antes consúltarte- la pena invadia sus hermosos ojos y no puede evitar sentirme mal al verlo asi.
-Te amo- mi declaración hizo desaparecer momentáneamente su conflicto y sonrio un poco.
-Soy un egoísta, lo arreglaré-sabia que se sentía culpable de todas las formas conocidas y aunque si tenia por que reprochárselo por no avisar, alguna vez también apareció esa idea en mi mente, por lo que lo detuve, devolvi el dispositivo al sitio donde salió y lo mire atentamente. Me aterraba poder morir en el elevador, pero confiaba en él.
-Espero que valga la pena-inmediatamente una sonrisa ladina se instalo en un rostro y aquel brillo que amaba en su mirar apareció.
-No te arrepentirás-dijo y ataco mis labios; era un beso demandante, sensual y apasionado.
Se apoyo en mi cuerpo hasta quedar recargados firmemente a la pared del elevador y ciño mis caderas a su cuerpo acrecentando mi calor.
-¿Es confiable?-dije entrecortádamente cuando conseguí separarme un poco, pero él no me daba tregua, sus besos viajaron a mi cuello incendiando todo a su paso. Abruptamente se separo y me miro muy seguro, su expresión me resulto tan dura como el diamante.
-No te pasara nada, no mientras estes junto a mi-"
Al volver a la realidad me admire. Él era tan guapo, tan sexy, podría hasta comérmelo; en pocas palabras era mi paraíso particular.
-En nosotros-dije, su maravillosa sonrisa se extendió y lentamente se acerco.
Mis visiones no hacían justicia; ahora podía sentir sus cálidos y delicados movimientos en mis labios, sus fuertes manos envolviéndo mi cintura, sus firmes abdominales contra mi cuerpo y no solo eso, sino tan bien su sentir; esa ternura, esa adoración, esa entrega total, pero sobre todo ese amor que hacia de aquel beso lo más maravilloso del mundo.
Nunca crei llegar a sentir este embriagador sentimiento que me retorcía las tripas al escuchar su voz, al olerlo, mucho menos al sentirlo cerca. Aun no me acostumbraba a la gran cantidad de jubilo o alegría que me embargaba al saber que lo amaba y que él me correspondía. Me sentía dichosa y afortunada. Había encontrado en un hombre maravilloso lo que muchas personas jamás; habia encontrado... amor. Ese palpable descubrimiento me dejo ardiendo y me deje llevar, sintiendo su apetecible cuerpo bajo mis delicadas caricias. Al separarnos me puse ansiosa, esperando esas hermosas palabras.
-Te amo- suspiré encantada, sonaba maravillosamente increíble saliendo de sus labios.
-Yo te amo más-dije con una boba sonrisa en mi rostro y lo empuje para salir.
-Con que delicadeza me tratas-sonrio burlón.
-Disculpe señor delicado, pero ya se iba a cerrar el elevador y usted estaba muy embelesado para prestar atención-dije al entrar a mi departamento. Tire mis cosas en el sillón y fui directo al refri.
-Como no quieres que estuviera embelesado si la mujer más hermosa me dijo que me amaba más que yo a ella, aunque siendo sincero lo dudo-dijo al apoyarse en la barra mientras me veía sacar las cosas para cocinar.
-Te amo demasiado, desde hace meses supongo-dije escondiéndome un poco tras el refrigerador, sabia que no iba a reaccionar muy bien.
-¿Porqué no lo habías dicho?-
-Quería que lo dijeras primero-dije intentando restándole importancia.
-Que mala eres me privaste de tan hermosa declaración solo por querías que lo dijera primero-me recriminó.
-Crees que no me estaba muriendo por decírtelo-dije; al voltearlo a ver senti mi corazon estrujarse en mi pecho al verlo asi.
-Tal pareciera que no-el se movió molesto y se sentó en el sillón, deje lo que preparaba y me acerque a él.
Estaba enfurruñado, con los brazos cruzados y un tierno puchero en los labios; al acercarme me puse frente a él y tome su rostro entre mis manos.
-Te vi hacerlo, era lo más hermoso que habia escuchado jamás, no pude evitar esperar hasta escucharlo de tu boca y déjame decirte que mis visiones se quedaron cortas-él sonrio, pero aun estaba molesto por lo que tome su mano y la coloque en mi pecho -¿lo sientes? Late por ti, te amo- él me observo, pero no note diferencia en su mirar ni senti nada nuevo ¿Acaso no entendía mis razones? Sabia con exactitud que lo amaba desde hace unos dias y desde ese momento las ansias me dominaban necesitaba escucharlo de su boca. No lo habia privado de nada pues estaba segura que en su corazon lo sabia, nos encontrábamos en completa sincronía, él me entendía y yo sentía lo que él.
Al ver que no reaccionaba deje caer su mano y volví a lo mio. Era una estupidez que se pusiera a si, pero era más estúpido que me doliera; sin evitarlo un par de lagrimas se me escaparon. Se supone que era un día feliz;por primera vez nuestras bocas dijeron lo que nuestros corazones ya sabían, no era justo que se estropeara asi.
-Ali-susurro detrás de mi y fue como si hubieran abierto el grifo, el mar de lagrimas corrió por mis mejillas y empecé a hipear. No quería voltear me sentía mal, pero él me obligo -hermosa lo siento-me abrazo fuerte, como queriendo asi querer borrarlo todo -lamento aver reaccionado asi; pero entiéndeme me moría de miedo. No es sencillo decir lo que sientes mucho menos si no sabes si la otra persona siente lo mismo-eso me enojo y lo empuje ¿está tonto o qué?. Con un poco más de fuerza que la necesaria me limpie la cara y lo mire.
-Eres un estúpido-grite, él solo abrió los ojos -acaso no te das cuenta que todo lo que ago dice a gritos que te amo, con cada detalle, cada caricia, cada beso te llevas un pedasito de mi corazon, pero estoy pensando que no te lo mereces-dije tristemente volviéndome para terminar la cena.
El se movió dejándome sola sintiéndome devastada, pero que quería que hiciera le acababa de decir que no me merecía.
Cenamos en completo silencio, sabia que él se sentía de la misma forma, estábamos conectados de una extraña manera; al terminar recogi las cosas y las lave, cuando voltee él se habia ido.
Me metí a bañar y me tire en la cama, en algún momento las fuerzas me abandonaron; hundi mi rostros en las almohadas, aun olían a él. Me aferre a ellas y deje que las lagrimas fluyeran.
Me habia comportado como una estúpida y de alguna forma sentía que me lo merecía, ¿como le habia dicho eso?
Esta llorando amargamente cuando lo senti entrar al cuarto, hundi más mi rostro llorando con más fuerza; Jazz era un amor sabia que se sentía culpable y era una mentira todo era mi culpa.
Senti hundirse el colchón y como se acercaba abrazándome, acoplándose a mi cuerpo, los dos tan juntos como se podía.
Me sostuvo entre sus brazos hasta que tuve el valor de voltear y ya teniéndolo frente a frente me solté llorando de nuevo. Él me jalo asi a él, dejándome sobre su pecho a la altura del corazon con mis piernas a sus costados y me acaricio dulcemente el cabello dejándome desaogarme.
-Ali nos es tu culpa-
-¿Cómo dices eso?-dije entre hipos
-No lo es, bueno no solo tuya-
-Me comporte como estúpida-
-No fuiste la unica-dijo frotando mi espalda -pero aun asi nada cambiaria lo que siento por ti... te amo más que a mi vida-aun escondida en su pecho levante lo necesario el rostro para verlo -no se en que momento o como le hiciste, pero Alice este que escuchas ya no es mi corazon desde hace tiempo es tuyo-dijo y volví a hundirme en su pecho aferrándome esta ves a su cuerpo.
-También te amo... lo siento-dije dejando salir las ultimas lagrimas. El siguió acariciándome y entre aquella sensación y el latir de su corazón me quede dormida.
Desde ese día hubo una pacto no tácito entre nosotros, jamás nos guardáriamos nada,por más estúpido que fuera lo que pensáramos o sintiéramos lo decíamos. Esa tarde habia dejado estragos en nosotros, ahora no podíamos estas lejos del otro sin preocuparnos.
Una tarde me dijo que lo habían llamado del cuartel y no pude evitar quedarme preocupada cuando lo vi irse por la mañana; esa noche me removí tantas veces en la cama que termine enredada, solo cuando me fui a su departamento y me acosté en su cama me quede tranquila. Sabia que él lo pasaba igual que yo en estos momentos. Por lo menos yo tenia sus cosas, su esencia impregnada en su departamento, él no podía ni hablarme, no tenia algo que lo tranquilizará.
Cuando llego no se separo por nada de mi y lo agradecí lo habia extrañado demasiado; fue cuando decidimos que no necesitábamos los dos departamentos al fin de cuentas siempre terminábamos los dos en uno, asi que decidimos quedarnos con el mio; Jazz se mudo haciéndome sentir más segura.
A si la próxima vez que me dejara no me sentiría mal en mi departamento, ahora era nuestro departamento.
Bueno este capitulo es una prueba de que todas las parejas tiene problemas ,pero con una buena comunicacion todo tiene solucion. Y al parecer nuestros protagonistas ya lo entendieron.
bien cuidense, portense mal y nos vemos el viernes besos
