Disclaimer: Los personajes no me pertencen son de Stephanie Meyer, solo comparto una historia loca con el mundo.

Aqui les traigo la sorpresa que ha preparado Jazz para celebrar un mes mas junto a Alice, ojala y les guste.

Aviso que este capitulo contiene lemmon explicito, no quiero reclamos ni insultos, leen bajo si propia responsabilidad.

"Sorprendente sorpresa"

-Alice-

El camino de regreso a casa fue relativamente corto, pero de vez en cuando mis ojos se cerraban en contra de mi voluntad. No fue hasta que entramos al hall cuando recordé el día y la sorpresa que tenia preparada Jasper, por lo que intente despertarme por completo; no me perdería esto por nada.

Al entrar al elevador pude sentir la emoción de Jazz en el ambiente, sonrei contenta y me abrace a él; nuestras frentes y manos estaban enlazadas. Me sentía flotar, un poco por el cansancio otro tanto por la emoción, por que a ciencia cierta no sabia que habia planeado Jazz.

-Te amo más que a mi propia vida, no se que seria de mi sin ti- dijo y no pude evitar que mi corazon se expandiera en mi pecho a pesar que no era la primera vez que escuchaba estas palabras.

-Eres el regalo más hermoso que me ha dado la vida, sin ti mi vida no seria vida- dije abrazándolo fuertemente entre mis brazos, él apoyo su peso en mi hasta quedar apoyados en la pared del elevador. Comenzó a dejar pequeños besos desde mi mejilla hasta mi lóbulo pasando antes por mi cuello y yo empecé a retorcerme de anticipación aunque aun un me preocupaba, lentamente tomé aire y me fui relajando; confiaba ciegamente en él.

-Te amo- dijo antes de morder sensualmente mi lóbulo, gemí y lo sujete firmemente de su cadera ceñiéndolo a mi cuerpo; sintiendo como cada centímetro de su cuerpo se amoldába al mio y como su calor me hacia derretirme.

-No me tortures más y apaga las malditas luces-dije antes de capturar sus labios en un beso hambriento al tiempo en que me movió consiguiendo un poco de fricción entre nosotros.

-Eso es trampa- dijo en un jadeo impulsándose hacia el frente consiguiendo que lo sintiera más firme contra mi-era una sorpresa-dijo mientras jugaba con sus labios en mi cuello haciendo que mi cuerpo se convirtiera en una masa de plastilina moldeable y a su merced.

-No... lo vi ...todo- pronuncie como puede mientras cerraba los ojos y escuchaba el tronar del dispositivo.

El elevador se detuvo bruscamente mientras me aferraba a su calor, las luces de emergencia se encendieron y el silencio reino dejándome nerviosa.

-Tranquila hermosa, nada va a pasarnos-

-Lo se, solo que no estaba preparada para sentir eso-dije abriendo lentamente los ojos perdiéndome en esos profundos ojos que tanto amaba.

-Tranquila Alice, solo déjate llevar- susurro sobre mis labios; pausadamente sus manos subieron a mis hombros provocándome al rozar mis pechos. Con suma delicadeza retiro los tirantes del vestido deslizándolos por mis hombros sin apartar ni un segundo sus ojos de mi atenta mirada.

Al descubrir la desnudez debajo del vestido él sonrio y me beso. Era un beso suave y delicado, pero en algún momento mientras desendia por mi mandíbula hasta mi cuello, el beso se torno demandante haciéndome arder a cada instante. Él se dedicaba a lamer, chupar y morder todo a su paso; y justo antes de continuar su trayecto sus labios se aferraron a la parte más sensible de mi cuello; senti como sus dientes rozaban con cuidado mi sencible piel para después succionar con descaro haciéndome gemir, dejando un claro chupete.

De no ser por que me encontraba claramente derrotada le hubiera propinado un golpe, pero en este momento mi necesidad por él era mayor que mi disgusto.

Él levanto la cabeza lo suficiente como para que nuestras miradas se encontraran, no se lo que encontró en ella, pero sonrio antes de dirigir su hambrienta boca con desesperación a mis pechos; sorprendiéndome al empezar a jugar con mi pezón entre sus dientes.

Jazz no me daba tregua e instantes después de empezar a jugar con mis pezones lentamente sus manos se deslizaron desendiendo en una tortuosa caricia hasta mi culo donde lo apretó entre sus fuertes manos.

-Jazz- gemí su nombre en un silencioso pedido por sus labios, el cual no me otorgo decepcionándome. A cambio él desplazó sus manos hasta mis piernas y volvió sus manos sobre el camino, pero esta vez evitado el vestido; colando sus manos en la cara interna de mis muslos. No pude evitarlo y lo aferre de sus cabellos cuando senti sus dedos sobre mis bragas y sus dientes rozar mi otro pezón.

-De...ja de... jugar- conseguí decirle, él atino a mirarme y sonrio con esa sonrisa tan socarrona que me provocaba espasmos en mi húmedo interior.

Su habida boca se acerco a mis labios haciéndome olvidar por un minuto todo, incluso mi nombre.

-Esta bien-murmuró sobre mis labios, aprovechándose de mi aturdimiento por sus besos, arranco mis bragas dejándome sin aire de la impresión; y sin darme tiempo reclamo mis labios.

-Tramposo-jade en busca de aire cuando empezó a descender sobre mi cuerpo. Mi mirada atenta seguía paso a paso el camino de su boca; con determinación siguió descendiéndo al tiempo que me tomaba de la cadera y me colocaba en el pasamanos del elevador.

-No te sueltes-dijo y soltó mis manos sobre el pasamanos, dejando mi cuerpo casi flotando en el aire.

Poso su mirada sobre mi mientras subía por completo mi vestido por mis piernas -lista-dijo separándose un poco para observarme y asi contemplar su trabajo.

La voz habia abandonado mi garganta y en un asentimiento cubierto de necesitada le respondí.

Sentía su aliento deslizarse por mi cuerpo, cada poro de mi cuerpo lo reclamaba a gritos y él se entretenía en cada rincon; torturándome.

Las sensaciones se agolpaban sobre mi haciéndome delirar en busca de aquello que anhelaba. Con los ojos cerrados mi vagina recibió gustosa su lengua; mi cuerpo se arqueo al reconocer su ágil y cálida lengua. Por suerte una de sus manos aun se aferraba a mi cadera apretándome solo justo; impidiendo tanto que me cayera asi como que estropeará su trabajo.

Mi cabeza se estrello contra la pared cuando senti deslizarse rápidamente dos dedos en mi interior mientras su voraz lengua trabajaba sin cesar; moviéndose de arriba a abajo, en círculos, chupando, succionando o incluso mordiendo mi sencible botón.

Parecía que la tarea de Jasper esta noche era desquiciarme. Empezó por mover sus dedos en mi interior buscando aquel punto en que me hacia delirar y al encontrarlo marco un duro y insistente ritmo sobre el. Podía sentir como con cada embestida de sus dedos lava ardiente circulaba por mis venas, como me robaba el aire, como de manera persistente tomaba mi botón en su boca y aunque moría por ver esos ojos azules oscurecidos por la lujuria me era casi imposible.

Estaba cerca, podía sentirlo, el fuego me abrasaba, mis paredes se ceñían involuntariamente en torno a sus dedos, todo mi cuerpo latía desesperado ante el inminente cataclismo, pero Jazz decidió apartarse.

La frustración me consumía, los ojos me pesaban y por más que intentaba era imposible abrirlos para ver que lo habia detenido.

-Jazz- chille desesperada, él se rio y pude sentir su cálido aliento sobre mi piel, me removí incomoda en mi lugar pronta a reclamar cuando mi cordura desapareció al sentir su lengua de nuevo, subió y bajo e inesperadamente se adentro en mi interior. Sus lamidas fueron insistentes hasta conseguir su objetivo y aun después de conseguirlo no se detuvo, él siguió comiéndome; para cuando senti de nuevo su cálidos labios sobre la piel de mi cuello ya me habia corrido dos veces y estaba tan sencible que el simple roce de su piel me provocaba escalofríos.

-Te amo-dijo oprimiéndome entre besos suavemente en la pared con su cuerpo.

-Yo también- dije al fin abriendo los ojos y mirandolo, casi podía sentir la tersa caricia de su mirada en mi cuerpo, pero el constante movimiento de su miembro sobre mi sencible clítoris me distraía sobre manera; un segundo ¿en qué momento se habia desvestido?... toda mi cordura me abandono al sentirlo entrar en un brusco movimiento.

-No te conténgas hermosa, quiero oírte- pronuncio débilmente al trazar un camino de besos por mi cuello.

-No me...- me encontraba tan sencible que la primera estocada me dejo sin aire; mis paredes lo ceñían desesperadamente mientras él embestia constantemente mi interior.

-Déjame oírte- gruñó tomando mis caderas acomodándose mejor. Me conocía tan bien que fácilmente de nuevo encontró mi punto g y en cuando me vio abrir la boca no dudo en afirmar rápidamente sus embistes; mis manos pedían a gritos soltar el pasamanos y ser llevadas a su fuerte espalda, moría por sentir sus músculos contrayéndose bajo ellas, pero sabia que en el momento que me soltara mi cuerpo iría de bruces contra el suelo.

Sin dudarlo reclamo mis labios ferozmente y al separarnos apoyo su frente en la mia -Estas tan húmeda-jadeo y mi cuerpo reacciono a sus palabras, mis paredes lo abrazaron más fuerte. Ya podía sentirme al borde de nuevo; si él continuaba de ese modo no duraría mucho más -amo lo caliente que estas- me insitó y gemí en un reclamo, suplicando que se detuviera, pero no lo hizo -amo como tus paredes me sujetan egoístamente-susurro en mi oído y no pude más. La conocida corriente me recorrió y mi cuerpo absorbió gustoso cada convulsión que me regalaba el placer.

-Jazz- gemí entre sus cálidos brazos y aun envuelta en una aura de éxtasis.

-Aun no termino contigo- me contesto continuando su insistente ritmo. Nublada por el placer me mordí el labio, no podía aguantar su ritmo y aun no me explicaba como podía tener frases tan cuerdas cuando mi cerebro estaba hecho papilla -no te sueltes por nada-me ordeno mientras paseaba sus manos por mis adoloridos muslos que me aferraban a sus caderas. Suavemente tomo mis piernas de forma que podía apoyar sus manos en la pared. Mis piernas quedaron sobre sus antebrazos consiguiendo dejar mi cuerpo aun más alto y en un ángulo diferente -¿lista?-

-Si- dije emocionada afirmando mi agarre en el pasamanos. Cuando embistió por primera vez supe que era mi fin.

Con mi cabeza en la pared me aferre con fuerza a mi labio. Mi vista estaba nublada por abnegadas lagrimas de placer, esto era más de lo que podía soportar; con cada embiste Jazz conseguía de forma rotunda de algún modo golpear mi punto g. Cuando su miembro se deslizaba por completo golpeaba mi cerviz y su pelvis machacaba mi clítoris.

De repente se detuvo e inmediatamente abrí los ojos - quiero oírte gritar-jadeo en un gemido y yo negué,detesta gritar -Yo creo que si-dijo incrementando su fuerza y rapidez.

No era la posición más cómoda, pero si era con la que más habia podido sentirlo, podía hasta jurar que con cada embiste atravesaba mi alma.

Apreté el agarre en el pasamanos y supe que mi cuerpo quedaría débil y adolorido. No se como le hizo, pero consiguió atrapar mis pechos entre mis piernas de forma que quedáramos más unidos, mis pezones rozaban su pecho y una y mil emociones se agolpaban en mi esperando escapar.

No supe si grite o si gemí su nombre, solo se que me vine en un fabuloso orgasmo.

Jazz llevo ambos pezones a su boca debido a que la posición lo permitía y por si fuera poco consiguió ir más deprisa. Golpe tras golpe me removía delirante; solo una delgada línea me separaba del mejor orgasmo de mi vida.

-Alice-gruñó Jasper apoyando su frente en mi pecho. Su cálido simiente se derramo en mi interior reclamándome como suya mientras seguía arremetiendo y cuando apretó mi culo entre sus manos el vertiginoso orgasmo me golpeo de nuevo con fuerza. Las violentas contracciones arremetían contra mi cuerpo ajustando el miembro de Jasper al limitado espacio, succionándolo con fuerza consiguiendo que gemiera mientras él aminoraba poco a poco el ritmo prolongando mi placer.

Lentamente mi corazon retomo el paso junto a mi respiración y cuando pude estabilizarme senti aun la acelerada respiración de Jazz sobre la piel de mis pechos.

-Me alegra que se te allá ocurrido-dije pausadamente,llevando una de mis temblorosas manos a su cabello acariciándolo lentamente, poco a poco levanto su rostro y mi mano continuo acariciándolo en su camino hasta que descanso en su rostro.

-Que bueno que estas feliz- dejo un cálido e inocente beso en mis labios y me miro atento -¿te gusto?-

-Obvio, fue la experiencia más excitante de mi vida- conteste y él lentamente se separo, empezándose a vestir yo lo mire embobada.

-¿Puedes sostenerte en pie?-

-No lo creo-le dije mientras me ayudaba a bajarme, en cuanto mis piernas tocaron el suelo me vine a bajo, él me sostuvo ayudándose de la pared.

-Creo que me emocione-

-Amor estoy bien-dije en un gemido cuando acomodo mi vestido y la tela rozo mis sencibles pezones. Apoye mi cabeza en la pared y cerré los ojos intentando controlarme.

-Ja ja-

-No te rías, no es gracioso-

-Lo se hermosa-dijo ciñéndome a su cuerpo, repartiendo besos en la base de mi cuello.

-Jazz, ya no puedo-dije al empezar a sentirme de nuevo hirviendo, pero sabia que mis fuerzas no serian suficiente para continuar.

-Lo siento hermosa te deje molida-comento al tomar mi vestido y bajarlo con ambas manos.

-Ya me vengaré Withlock-

-Eso suena muy bien-me beso y apoyo su cuerpo en el mio.

-Enserio Jasper-lo regañe con la respiración entrecortada.

-Ok, ok ya me estoy quieto-dijo accionando el dispositivo, las lámparas tomaron su anterior intensidad y lentamente la consola se encendió de nuevo.

-Si no te hubieras emocionado, te seguiría el paso- el elevador siguió su camino logrando tambalearme. Antes de que elevador se detuviera Jazz me cargo y yo me agarre de su cuello.

En un audaz movimiento abrió la puerta y nos llevó hasta el cuarto, descubrió la cama y me deposito en ella.

Sentir las frescas sabanas sobre mi piel fue sensacional, pero lo fue más cuando Jazz se acomodo a mi lado y me sostuvo hacia él; lo mire a duras penas soportando el cansancio sobre mis párpados.

-Anda hermosa descansa-comento al acariciarme y no dude en hacerle caso; cerré los ojos y me acomode entre sus brazos, permitiéndome descansar después de un día lleno de emociones.

En realidad espero que les alla gustado tanto como a mi, aviso que saldre de vacaciones y tardare una semana mas en actualizar, espero y se pase pronto, gracias por leer mi historia, nos vemos pronto