La isla del sol

6º Capitulo: Sospechas...

El cielo de esta fría mañana se había teñido de una niebla tétrica y desfavorable. Hipo y los demás se sorprendieron al ver el lúgubre paisaje que los rodeaba. Se suponía que viajaban a tierras cálidas, soleadas y de aguas frescas, pero este lugar, era todo lo contrario.

Rocas filosas por todas partes, el barco rosaba rocas en todo momento, el frío era peor que en Berk, es mas, por un segundo creyeron haber vuelto a su tierra natal. Los dragones actuaban extraños, descencían del aire y se acurrucaban en los barcos.

La insertidumbre y la euforia no tardaron en innundar las mentes de los triulantes, quienes corrieron en busca de una respuesta inteligente, o sea, Hipo.

El joven heredero estaba igual de confundido que los demás, miró a su alrededor el invernal paisaje los envolvía. La noche se había hecho larga y le dio tiempo para que los barcos llegaran tan lejos y los dejaran a leguas de su destino. Trató de pensar, con claridad. ¿Cómo habían terminado allí? No era su culpa, el... cierto que él..

- Me quedé dormido. - Respondió con la misma frialdad de la mañana.

- Hipo, no bromees. - Ordenó Brutacio dejando escapar algunas risas incómodas - Aunque te hallas dormido, los dragones guiaban el barco, no puede ser posible que hallamos terminado tan lejos.

- No se, Brutacio. Estamos todos aquí así que..

Pero Abadejo estaba equivocado. Patán era quien lo interrumpía esa vez...

- Marissa no está.

- ¿Qué? - Preguntaron todos al unísono.

Patapez se acerca a los muchachos y pregunta..

- ¿Crees que se escapó?

- No, ¿por qué lo haría? - Preguntó Patán - Recuerda su entuciasmo por viajar con nosotros.

- Es una sirena que acabamos de conocer, puede ser que no sea lo que dice ser. - Comentó Fergus, un tripulante que viajaba en otra embarcación.

Hipo abrió sus ojos con cierto aire de sorpresa. Lo que dijo Fergus podía ser cierto. Además, el era un joven muy astuto y despierto.

Anoche, si, estaba cansado. Lo admitía, pero tenía suficiente energía como para dirigir los barcos. Además, otros tres Vikingos que manejaban las naves tuvieron que haber visto algo. La desaparición de la sirena... y la casualidad de que nadie sabía donde estaban, por qué habían llegado ahí y que los cuatro capitanes y los dragones quedaron dormidos al mismo momento en la madrugada, eran razones para sospechar de aquella criatura del mar que ahora, no se encontraba en ningún barco.

Brutacio y los demás no tardaron en despertar a los reptiles y reanudar el viaje. Que impotencia les daba saber que tendrían que comenzar de nuevo. Después de haber llegado tan cerca de su adorado sueño... De haber viajado tanto tiempo... Ahora volverían al cero. O pero, a menos cero.

Hipo miró por la borda al mar, como buscando una respuesta. Las gélidas y saladas aguas obviamente no respondieron. Pero, ¿ahora qué? Parecía estar delirando. En la profundidad, parecía que una luz se acercaba desde el fondo del mar. Se inclinó un poco mas, y si, un resplandor ascendía cada vez con mayor velocidad. Entrecerró los ojos, intentando mejorar su visión, y una criatura salió del agua a toda velocidad, mojando al chico que había quedado perplejo por semejante sorpresa.

- Marissa! - Gritó Patán al verla volar por los aires, atrapandola entre brazos para que no callera. - ¿Donde te habías metid, niña?

La pequeña sirena reía divertida. Hipo y su fiel dragon, Chimuelo, se miraron intercambiando pensamientos. El heredero de Berk se limitó a escurrir su ropa y vestirse con tanta piel pudiera. Miró recelosamente a la sirena que acababa de llegar, feliz de la vida, como si nada hubiera pasado, como si todo fuera una fiesta. Hipo ya le tenía ideas, pensó.. "esta criatura me traerá problemas.."

- Buenos días, Marissa. - Dijo entredientes el Hipo de la aldea.

- Hola, Hipo. ¿Como estás? - Saludó la rubia simpática.

- Mojado, arrugado, congelado y perdido. - Contestó fríamente. - ¿Bello el paisaje, no?

- La verdad que no, Hipo. ¿Que pasó con eso de La Isla Del Sol? Esto parece Berk. Digo, por el frío.

- ¿Que sabes de Berk? - Preguntó Brutacio indiferente.

La ingenua sirena miró sorprendida al rubio Vikingo, quien ahora llevaba una postura incómoda y nerviosa, esto llamó la atención de Hipo, quien tomaba la escencia de detective privado, queriendo recolectar pistas que culparan a cierta personita que a la mañana no se encontraba en el barco.

- ¿Dije Berk? Quise decir Malerk.

- Ahhhh - Musitaron todos al unísono. - ¿Eh? ¿Y eso que es?

- Em.. - La sierena comenzó a divagar - Ma...Malerk es.. ¡ah! Una ciudad submarina que está cerca de donde vivo yo, y es muy fría y gris, como... este lugar...

- Si tu lo dices... - Comentó Hipo cruzado de brazos.

Marissa lo miró desconsertada y a la vez hizo un gesto de alivio cuando todos quedaron convencidos de su absurda explicación.

Pasaron toda la tarde trantado de volver a la ruta de viaje y esperaban que esta vez nada saliera mal. Volver a comenzar era frustrante, y mas cuando estaban tan cerca de su destino.

Hipo se mantuvo pensativo durante todo el viaje, tratando de recordar los minutos antes de quedarse dormido. No podía recordar nada, el sonido de los remos chocando contra el barco, las olas mesiendo y los demás cantanto en un tono de voz insufrible, eran factores que le impedían poder consentrarse y recordar con claridad.

Las horas pasaban, lentamente e Hipo seguía sumergido en sus pensamientos.

Comenzó con la etapa dudosa: ¿Sería culpa de Marissa que ellos hallan terminado allí o fue por él?

Luego pasó a la etapa de aceptación: Seguro que fue alguien mas.

Al rato, pensó en ella y llegó a la etapa penosa: No, ella no pudo haber sido.

Culposa: Fue culpa nuestra, o mía por haberme dormido!

Y finalmente, llegó a una etapa peor a las anteriores. La incertidumbre: No se que habrá pasado, solo lo descubriré... pensando y averiguando. O tal vez, ni siquiera lo descubra.

Por el momento, decidió meterse en el viaje y tratar de enfocar su cabeza en lo que por iniciativa lo había traído a donde estaban ahora: encontrar la codiciada Isla Del Sol.


Buenaaaaas! Como les va? Tanto fucking tiempo!

Ya se. Soy una mala mala MALA escritora u.u

Tardé en subir el capitulo por el colegio, no me deja concentrarme en esta pasión de escribir y leer! Esta maravillosa dieta para la mente.

Bueno, que me dicen del capitulo? Muy aburrido? Muy denso? Muy malo?

Lo que menos deseo es que despues de haberlos hecho esperar tanto se encuentren con este capitulo y no les guste, pero bueno.. es lo hay. Pero no se preocupen, van a venir tiempos mejores y es una promesa!

Saludos a todos!

AH! y si me quieren putear o preguntarme sobre algo del fic, escribanme a mi Twitter :) ViiGongora

Los quiero banda a todos, y gracias por los follows, favs y reviews que me EN-CAN-TAN!

Besos, che.