Capitulo 25 : El Anfitrión


Nuevamente el duo más fuerte tomo su turno para entrenar. Cabe la pena destacar que ninguno estuvo alertado del pequeño incidente extraño en la cabina.

El Humano estaba viendo y cuidando a su hijo, por lo cual no estaba presente. Los arlianos por su parte, descasaban alguno y otros comían. También espera tomar su pequeño turno para continuar con sus duros entrenamientos.

300 de gravedad. Cada paso costaba ejecutarse, por lo cual, tan solo la potencia del ssj o de la forma aumentada arcosiana, conseguían superar medianamente aquella desventaja y que, por consiguiente, el combate se diera en casi condiciones de velocidad normal. Pero eso no quitaba la sensación pesada y de doble esfuerzo que requería mantener a cada estado de poder a cada momento, inclusive en las pausas.

El puño del saiyajin pasó por una de las mejillas del arcosiano, dañándola levemente. Lejos de sentirse mal por su poco daño, Raditz sonrió divertidamente por el acierto.

—¿Qué pasa? —Mostro una sonrisa orgullosa—¿Bajamos la gravedad? — Cuestiono en un tono sarcástico.

En un rápido desliz, el demonio del frío dio una certera patada en el lado izquierdo del abdomen del saiyajin. Este último quedo sin aire por unos pequeños microsegundos y botando algo de saliva desde su boca.

—Quizás. Eso te serviría para que aciertes y dañes más en tus ataques— Respondió Cooler imitándole el tono.

Raditz rio en respuesta y devolvió una gran tanda de combos rápidos que puso en algunos aprietos al arcosiano. En su mente él lamentaba no poder usar sus ataques de ki, se sentía algo incompleto de luchar sin ellos a cada momento.

Un retiro preciso por parte de Cooler le consiguió evitar una segunda racha ofensiva de Raditz. Sin embargo, noto que la opresión de la gravedad se sentía más cuando esquivaba rápidamente de manera imprevista. Percibía un breve mareo cuando repetía varias veces este suceso en poco tiempo.

«¿Esto era acaso una señal de que aún no sacaba todo el provecho a su forma aumentada?» Si es que así lo fuese, tendría que aumentar sus jornadas de entrenamiento, ya sea en solitario o con el saiyajin.

Decidió ejecutar un asalto mortal e inesperado al super saiyajin para forzarlo a defenderse ahora. Ataques coordinados y sin lugar a pausar ejecutados a través brazo y pies, los cuales combino movimientos de su cola y las puntas de los codos, consiguieron poner a Raditz contra las cuerdas.

Forzado, Raditz tuvo que jugar con todo en potencia de sus puños. Era de lo que mejor dependía en este momento y quizás en la mayor parte su vida, para avanzar ante cualquier obstáculo. No por nada, en su mayoría de técnicas les sacaba provecho con amplias variaciones. Unos cuantos golpes consiguieron que el arcosiano le diese un breve espacio y tiempo, detalle que él aprovechó para alejarlo de su posición a través de una patada improvisada.

Cooler se levantó unos segundos después. Aplaudiendo unas dos veces al ingenio de Raditz.

Ambos tomaron algo de aire e hicieron una breve pausa del combate para reponerse. Finalizada esta tregua, tomaron sus lugares, dispuestos a reiniciar el combate. Pero antes de que pudieran seguir, Raditz se quedó bloqueado de la nada. A continuación, se movía casi como si otra persona guiase sus movimientos. Ya que era visible cuan doloroso le era intentar resistirse y como el desplazamiento muscular era tosco.

¿Qué pasa? — Consulto Cooler mientras observaba la actitud singular del saiyajin.

¿Por qué demonios usas telekinesis sin avisarme? — Cuestiono con dificultad y enojado hacia el demonio del frío.

Yo no hice eso— Dijo algo extrañado y se aprontó ayudarlo. Sin embargo, cuando inicio la marcha para acercase en auxilio del hermano de Goku, también sus músculos empezaron a desobedecerle.

¡¿QUÉ?!-Grito muy tenso por la sensación de manipulación en su cuerpo.

¡TE DIJ...! —- Balbuceo fuertemente y con dolor Raditz.

Ambos no se podían mover desde su sitio y enseguida, ejecutaron poses raras. Cooler levanto una de sus piernas mientras que con la otra se sostuvo, al mismo tiempo agacho un poco su pecho y extendio sus brazos a los lados de manera horizontal.

Raditz por su parte, se agachó en el piso y estiro sus brazos de manera correlativa, casi formando una "v" con el ángulo de inclinación como separación entre ambas articulaciones. Finalmente, recostó la pierna derecha en el suelo, mientras que con la izquierda se sostuvo ejecutando una cuchilla.

¡EH MUCHACHOS! — Sintieron el grito y los pasos efusivos del humano acercándose a la puerta. A continuación, dijo al verlos: - ¿Por qué están así? ¿Acaso les dio por danzar en vez de luchar? No sabía de esa nueva manera de entrenar— Rio el guerrero de la cicatriz.

¡APA..GA... LA MALD..TA MAQU..NA! —Grito con furia el arcosiano.

El humano frunció el ceño, dándose cuenta de que la situación era de peligro y no de diversión, como pensó ingenuamente hace unos segundos. A continuación, de manera casi instantánea, apretó el botón para descender la gravedad a cero. La baja de aquel elemento, libero al dúo de la opresión doble, haciéndolos caer desplomados al suelo.

¡Wow!. ¿Qué les paso? — Pregunto el humano mientras los observo con gran preocupación.

El arcosiano se levantó como pudo y enseguida, puso su mano en la cien para buscar la onda psíquica que intuía como responsable del problema. Sin embargo, nuevamente se le hizo esquiva y vaga como la vez anterior, cuando había afectado a los arlianos y al humano en conjunto.

Raditz se levantó segundos después. Se afirmo sobre una de las murallas de la sala ya que el esfuerzo de resistencia le había mermado mucha energía. Sudaba y respiraba algo agitado, odiando la sensación de haber sido usado como una mera marioneta hace unos segundos.

Cooler todavía seguía buscando la onda hasta que finalmente se rindió y exclamo: —Se escapó... ¡Maldición! — Con frustración, tomo algo de aire y luego miro al humano: —¿Y tú a qué venías? —.

Yamcha dejo atrás su estupor y se puso serio al recordar su importante mensaje: — Bulma finalmente pudo reparar el problema del sensor. Detectaron varios planetas de este sector, entre ellos el más inesperado pero muy importante para nosotros. Para ser exacto, ¡encontramos el planeta Namek!. — Los dos guerreros miraron sorprendidos al Humano por la noticia —Ella quiere que vayamos a la sala de mando de inmediato para tomar el curso de acción siguiente—.


El planeta de las posibilidades y de la esperanza.

Antes de ingresar siquiera a la órbita, tomaron la decisión de que la pareja humana usaría el deseo. Habían dos opciones posibles que derivaron de lo anterior:

1. Utilizarían el deseo para regresar a Goku a la tierra. Si aquello sucediese, estaban comprometidos a cumplir de todas maneras con la campaña de Cooler. Esto como acto de buena fe con el arcosiano y para sacar a su amigo del posible escenario de horror universal que generaría Cold en los próximos meses.

2. Emplearían el deseo para generar un nuevo Kamisama . Aquello, si bien retrasaba el objetivo de rescatar a Goku, daría a cambio un nuevo conjunto de esferas del dragón. Siendo esto un buen seguro ante cualquier muerte que se produjese aquí, en la tierra o quizás con Goku. Como también para otros deseos futuros.

Para el arcosiano, esto representaba una enorme posibilidad para más adelante. Por ahora cedería el deseo a los humanos, como muestra de su fidelidad con el grupo y para hacer sentir que era digno entre los namekianos, de quienes sospechaba que lo examinarían bien sus pasos dado la mala fama de los demonios del frío. Cuando acabase la probable campaña contra su padre, volvería aquí para pedir su propio deseo. ¿Inmortalidad, más poder, conocimiento? , ya pensaría en una buena opción para cuando llegase el día.

Raditz estaba curioso de ver aquel deseo en ejecución. Si bien había escuchado de magias similares, esto superaba con enormes creces aquellas experiencias. Aún no había pensado en torno a la posibilidad de volver aquí para desear algo. Solo estaba concentrado en ver si se hacía realidad ver a su hermano devuelta.

Los arlianos por su parte y no ajenos a la decisión, también estaban interesados en los deseos. Sin embargo, primero discutirían el asunto con el rey. Ya que querían instalar la posibilidad de que hubiese un Kamisama también en la sociedad arliana.

Será el momento… Espero tengamos suerte— Dijo Bulma, mientras los otros tres le asintieron con igual determinación.

La nave se acercó a la órbita de Namek y comenzó su descenso lento hacia la superficie.

Posándose sobre la tierra de Namek, los cuatro suspiraron y cerraron los ojos por un momento, deseando internamente tener suerte. La compuerta se abrió y salieron casi al mismo tiempo, luego le siguieron la comitiva arliana.

Buscaron de inmediato signo de civilización cercana, pero no hallaron nada. Tan solo había un silencio y sonidos de naturaleza.

Quizás son ermitaños o bien, viven muy separados en clanes los unos de los otros— Se atrevió a suponer Raditz.

Independiente de lo anterior, Bulma reviso la presencia de esferas en un pequeño localizador adaptado para ese fin. Sin embargo, no había ninguna señal de los objetos.

Incluso dándole mayor cobertura, no había rastro. Es como si simplemente no existieran en este sitio.

—¡Demonios!— Guardo algo enojada el artilugio— Es como pasaba hace unas horas atras con la en la nave. No hay señal de las esferas—.

¿Habrá pasado algo? ¿O nos habrán detectado nuestra presencia y no salen a nuestro encuentro por miedo a que seamos invasores belicosos?— Cuestiono y sugiero Yamcha.

«No podrían tener tan mala suerte ahora. Que los Nameks decidieran hacer esto por miedo a ellos o en última instancia… estuvieran muertos porque alguien invadió antes que llegaran» Se sintió algo tensa al pensar la última posibilidad.

¿Podrían investigar los alrededores?— Cooler, Raditz y Yamcha la miraron con cierta sorpresa— Nosotros nos quedaremos aquí. Intentaré ver si puedo reparar o usar una frecuencia distinta en el radar.

El humano dudó por un momento, aunque sus compañeros estaban listos para salir en la misión. Bulma capto bien la vacilación y enseguida, pidió a una arliana que trajera un pequeño objeto para su novio. Ya con el artilugio en la mano, se lo paso en la mano y dijo: —Tienes razón en tu preocupación. Mejor mantenernos comunicados en todo momento— Yamcha acato, viendo que ella le había entregado un comunicador.

Yamcha asintió hacia todos. Asevero antes de salir :— ¡Entonces vamos!— Salieron los tres volando hacia distintas ubicaciones.


El entorno parecía estar bien, ya que las especies nativas de animales seguían sus actividades. Salvo breves cráteres de carácter artificial en la tierra, no se veía mayor perturbación en el ambiente. De hecho, la belleza de este planeta tan verde, tan pleno, se sentía en la mente.

Pero por ningún lado, por ninguna remota piedra, había la sensación de vida de algún Namek. Yamcha lo supo muy bien cuando no encontró nada que se pareciera los ki de Kamisama o Piccolo, de quienes eran consignados como fieles representantes de esta especie, incluso a pesar de su división.

¿Nada? —Pregunto Raditz

No siento ningún ki atribuible a algo de mayor tamaño que una rana— Dijo el humano en un tono preocupado.

Mmmm...Y qué tal tu, Cooler, ¿Algo destacable en las ondas psíquicas? — Consulto con cierta esperanza.

—Solo vagas hebras psíquicas. Parecidas a las que detecte antes en los episodios de la nave— Replico el demonio del frío.

«¿Si no están en la superficie, es posible que optaran por vida bajo la tierra? ¿Es posible que alguien atacase antes de nuestra llegada y por protección, los nameks decidieran vivir refugios subterráneos?» .Se tendría que dilucidar dicha teoría de inmediato.

Bajemos. Puede que estemos obviando algo y este debajo de nuestros pies— Sus compañeros asintieron y descendieron sobre unas pequeñas penínsulas.

Empezaron a ver y explorar entre montañas, montículos e incluso haciendo agujeros en la tierra. Cada sitio era analizado en búsqueda del algún indicio de nameks o bien, huellas de sus tecnologías.

Y bien tuvieron algo de suerte al encontrar durante el inicio de las pericias algunos jarrones. Pero estos no tenían pistas de que indicaran de algo sucedido, puesto de que estaban intactos de uso. Parecía como si casi hubiesen sido creados un poquito antes de la llegada del grupo a namek.

Una segunda búsqueda se inició. Minutos después reunieron lo encontrado.

Yamcha bufeo mientras sostenía el tazón y lo apilaba sobre una roca, en tanto sus compañeros también hacían lo mismo. Raditz traía una simple cesta y Cooler algunas ropas. Unidos en el mismo sentimiento, dejaron los objetos junto al artículo del humano, tratando de dar alguna respuesta a los nulos resultados.

Es nuevamente inútil—. Dijo cooler con cierta sensación de vacío.

¿Y si fue aquel árbol que usaban tus excompañeros? Pueden haber modificado la fórmula para volver a utilizarlo en el mismo planeta sin condenarlo del todo—Cuestiono Yamcha.

Imposible. El planeta estaría devastándose en este momento y habría pulpas de nameks por todos lados asi como también de los otros seres vivos— Pensó en un momento en la segunda teoría del humano y respondió enseguida— Y si esa teoría fuese verdadera, habría algún rastro de resistencia de la población ante el ocaso a la vida producido por árbol. Ya sea sus casas o en el mismo mundo—.

Es como si se los hubiese tragado la tierra o bien, todos dejaron de pronto el planeta. ¿Será que todo el caos que está sucediendo en el universo, hizo que los nameks se alertaran y buscara mayor seguridad como paz en un nuevo hogar?— Cuestiono Cooler mientras miraba pensativo el cielo verde.

Los tres miraron hacia distintos puntos con cierta desazón. ¿Por qué habían estado ocurrieron cosas tan extrañas durante esta semana? Ninguno creía tener la respuesta exacta al respecto.

Porten las cosas entre los bolsillos y sigamos investigando. Si se han ido, bueno nos servirán como rastros para que enviemos a gente por su búsqueda— Asevero Raditz.

Me encantaría pero no tengo de esos— Dijo sarcásticamente el demonio del frio .

Ajajajaja, bueno lo llevaré por usted, alteza. Creo que este tazon es demasiado peso para usted— Aseguro el pequeño recipiente en su cinturón.

Yamcha rio ligeramente por la situación mientras ato las ropas para poder colgarse el cesto como si fuese el antiguo caparazón que uso en la escuela de Roshi.

Los tres siguieron investigando por tierra durante un buen rato. Ahora incluso revisaron entre los mares, en búsqueda de naufragios o indicios de estos.

Pero no parecía haber mucho de los nameks en el mar, más allá de sus plantaciones costeras, las cuales, al no estar cuidadas por alguien, fueron cediendo y cayendo poco a poco al agua.

Yamcha comprobó aquello de primera mano cuando fue a revisar una de las granjas cercanas a la costa.

Me pregunto para qué las plantaban, si no las podían comer según lo dicho por Cooler y Raditz— Cavilaba Yamcha en voz alta mientras sacaba algunas verduras desde un río.

Las verifico de inmediato, pero no parecía haber nada en particular o sorpresivo en ellas. Y si bien no estaba dentro de lo sugerido en la búsqueda, las mastico un poco y las escupió de inmediato.—Bueno, tal vez si les agrego un condimento adecuado mejorara su sabor— Dijo y corto unas pocas para depositarlas en su bolsillo.

En el punto opuesto al humano, Cooler observaba como un grupo de ranas infestaba la casa de un namek. Los animales paseaban entre cada sitio del hogar sin sentir nervios por las desconocidas estructuras (para ellos) o de él.

Ya llevan un tiempo acostumbrados a este sitio. Tanto que ya lo ven como su morada— Propuso mientras removía una silla desde una esquina, encontrando más de las pintorescas ranas pululando los rincones.

Tomo una anfibia hembra para ver en su mente. La telepatía entro en la débil mente del animal y revelo todo lo visto en sus viajes. Mares, comida, lucha con otras especies por un lugar y finalmente la llegada a este lugar. Pero no tenía registro visual alguno de los característicos habitantes verdes bípedos de este mundo.

Demonios, pensé que hallaría algo útil— Soltó al animal sobre en una mesa. La anfibia segundos después se bajó del mueble y se unió al resto de ranas.

El arcosiano, aburrido con otro fracaso, fue a ver si el humano había obtenido un mejor resultado que él.

En un agujero alejado de la posicion de sus compañeros

Raditz escarba y escarbaba con el objetivo de buscar indicios del tipo como tesoros, objetos sagrados o incluso esqueletos. Cualquiera de ellos le daría una breve pista de tiempo sobre la teoría de probable retirada de los nameks.

Huesos, ropas y algunos extraños artefacto, que él supuso usaban para ritos, fueron acumulándose a cada lado de los agujeros que escarbo. Cuando ya tuvo varios de estos, se dio unos minutos para analizarlos tanto visualmente como también en los olores que desprendían.

De tanto olfatear, algunas partículas de tierra entraron en su nariz haciéndolo estornudar. Tras limpiarse, cavilo a continuación— Nada. Estos son de hace más de un año— Tiro la manta namek lejos de él— Si sucedió algo, entonces salieron apresuradamente sin importarle mucho sus pertenencias antiguas.

Continúo bajando hasta que había formado un pequeño túnel entre cada agujero que hizo. Entre ellos seguía escarbando hacia los lados o hacia abajo según lo que encontrara.

Luego de 15 minutos trabajando en su pequeña mina, decidió descansar por unos momentos. —Jejejeje me recuerda a los túneles improvisados que usaron los arlianos en Goyurth—.

Entretenido por su reflexión, comenzó a juguetear tirando piedritas contra el techo de la improvisada estructurada. Cada vez que una de estas fue haciendo caer un poquito más de granos de tierras hasta que una raíz se dejó ver.

Vaya ni en eso hay suerte, pensé que sería algo más como ropa o alguna vasija. Es tan solo la naturaleza— Sin mediar mucho, envió una breve energía de ki desde sus dedos para volatizar la raíz. Logro su objetivo, viendo como el objeto se quemó y dejo caer tierra. Sonrió ante su pequeña maldad, pero… En seguida se produjo la gran caída de tierra y otros árboles cercanos a través de sus raíces, haciendo que todo a su alrededor quedase en oscuridad y una atmosfera de opresión. No tuvo tiempo de escapar, viéndose por unos segundos tragado por la marea cafe.

¡De...bo!— Libero rápidamente su poder haciendo que la potencia del ssj desintegrara todo a su alrededor. Un gran agujero le rodeo, dándose cuenta de la tremenda profundidad que estaba ahora.

Estaba a salvo pero lleno de tierra por todos lados. Se sacudió rápidamente, jurando bañarse una vez regresaran a la nave.

Unos 15 segundos pasaron y llegaron Cooler con Yamcha, mirando preocupados tanto a él como su alrededor.

¡HEY RADITZ! — Grito Yamcha algo preocupado—¿Dónde está el enemigo? —.

El saiyajin subió rápidamente y se posó frente a ellos. Cubierto aún de tierra por todos lados, asevero— Ninguno. Hubo un derrumbe en las minas que hice bajo tierra, en busqueda de objetos—.

¿Y era necesario usar tu poder máximo? Pensamos que fue tu alerta de que habías encontrado a un enemigo peligroso y necesitabas ayuda— Asevero Cooler algo consternado.

Solo lo hice para evitar ser tragado por la tierra a raíz de un pequeño jueguito que se me fue de las manos— Respondió mientras reía un poco avergonzado la tontería.

Miro en búsqueda de los objetos, los cuales por suerte habían resultado ilesos de todo el derrumbe— Allí están— Señalo la ubicación.

Los guerreros miraron a la dirección y luego lo observaron extrañados de vuelta.

¿Eh que pasa? — Pregunto curioso Raditz.

¿No vistes el bosque detrás tuyo? — Replico devuelta el humano.

Raditz observo al punto y se sorprendió: — No, de hecho, es la primera vez que lo veo—.

Los tres contemplaron aquel bosque. Era extenso y parecía único dentro del tipo de flora en el planeta Namek, ya que fue el sitio o punto donde más arboles se reunían y formaban un gran bosque. Por último, a destacar, eran casi tan altos como el árbol visto en Chon-C.

Es el único sector que no hemos investigado a fondo. Quizás deberíamos adéntranos los tres juntos allí— Asevero Raditz rápidamente.

Bueno volemos hasta el límite de la troposfera y observemos desde allí todo el panorama del bosque— Propuso Cooler.

Yamcha negó—Perderíamos perspectiva de lo que sucede dentro. Recomiendo que hagamos el camino a pie. Sé que podría ser un lugar normal, pero vale la pena revisar también lo que hay en el terreno—.

Los dos guerreros más fuertes miraron con cierto escepticismo, pero acataron. —Vamos chicos. Tenemos tiempo para esto. Si no hay nada y me equivoco, les cederé dos turnos míos para que entrenen más en la sala de gravedad— Levanto el pulgar para asegurar que no mentía.

Raditz Y Cooler entonces bajaron junto a él. Se internaron a continuación por la extensa flora que tenían por delante.


A las afueras de la nave

El objeto está en perfectas condiciones, según lo que usted consignó acerca de su funcionamiento pleno— Afirmo Maru.

«Eso solo significa dos cosas. Uno, es que el Kami de aquí fuese asesinado. Y dos, que existe la posibilidad de que sean esferas distintas y por eso el radar no las capta en la frecuencia acostumbrada al conjunto de la tierra» Reflexiono Bulma.

¿Qué haremos entonces si no hay resultados?—Consulto Hoku.

—Por ahora solo nos resta esperar la expedición de los chicos. Según sus resultados tomaremos un nuevo rumbo— Le replico Bulma.

Por cierto, ¿Algo más que revelase el análisis al planeta?— Pregunto la humana a Hoku.

Hoku parpadeó rápidamente y nervioso, enseguida abrió un holograma de Namek y su respectivo informe. — Oh, disculpe si lo hay, es que esperaba a que terminaran de discutir el tema de las esferas.— El arliano apunto al polo superior del planeta y sostuvo: —Esta cosa ha estado atormentando al planeta desde poco antes de nuestra llegada. No tengo mayor idea de que puede ser

Bulma y los presentes vieron como una especie de raíz o tentáculo parecía cada vez más tomar y tomar a Namek, casi como si aquel elemento intentara tragarse este mundo.

—¿P-por qué no lo dijiste antes? — Cuestiono la científica humana con algo de temor.

Hoku miró con mayor nerviosismo al ver que si era un tema serio—Pensé que las esferas era el tema de prioridad y también porque lo creí como algo propio del planeta este fenómeno, al menos al principio.

Los científicos se acercaron a la proyección nuevamente. Tras una breve contemplación, Bulma asevero: —No, eso, no es ni remotamente del planeta, ya que es un elemento artificial y totalmente mecánico. Aquí algo anda mal. Debo avisarles a los chicos cuanto antes—.

Tomo rápidamente el comunicador y salió de la sala de mando, en búsqueda de avisar a los guardias y el trío al mismo tiempo. Corrió por los pasillos hasta dar con la salida.

Apretó el botón y espero la breve apertura de la puerta. Sin embargo, antes de que diese el paso para salir y avisar, un breve temblor artificial la hizo casi caer al piso. Su rápida reacción la salvo al afirmarse con las bisagras contiguas a la puerta.

Cuando la abertura se desbloqueó, vio como sus temores se habían concretado y adelantado a ella. Los Arlianos guerreros, liderados por Folau estaban formados en una especie de escuadra, la cual protegía el flanco frontal de la nave.

Al frente de ellos, un conjunto inmenso y desconocido de robots grandes de guerra les rodeaba el paso.

¿DE DÓNDE SALIERON ESTOS?— Grito con sorpresa.

SEÑORA BULMA PÓNGASE A RESGUARDO Y LLAME AL TRÍO DE TODAS MANERAS. ENTRE TANTO NOSOTROS SACAREMOS A ESTOS TIPOS DE AQUÍ...¡ ARLIANOS AL ATAQUE! Levantaron a continuación las espadas.

Bulma asintió y poso el comunicador. Puso la frecuencia contacto de Yamcha y se aprestó a hablar de inmediato, pero fue interrumpida un segundo ante de que lograra emitir su voz.

¡NO! —Las misteriosas voces al unísono que respondieron alertaron a civiles y militares por igual. Los arlianos y Bulma buscaron al emisor. Quienes segundos después aparecieron de manera estrambótica, ya que presentaron con una voltereta coordinada y artística que les hizo caer a cada uno en hombros de los robots al mismo tiempo.

LES OFRECEMOS VENIR EN PAZ. ¡ACUDAN, QUE HAY UN GRAN ESPECTÁCULO Y ESTÁN TODOS INVITADOS!¡ ES GRATIS Y HABRA BUFFET! — Dijeron efusivamente los cuatro seres.

Los robots multiplicaron su presencia en el lugar y apuntaron sus brazos de manera más amenazante. Al ver tal peligro, Folau no pudo hacer más que ceder y ordenar a su unidad que botase las armas. Sin embargo, se puso por delante de Bulma para protegerla en caso de cualquier cosa.

El cuarteto sonrió al ver la rendición y puso grilletes a cada miembro. El único que se salvó fue el pequeño Trunks, el cual por suerte no fue detectado de momento. Bulma se sintió aliviada de que al menos su hijo estaba seguro en este incierto momento.

Mientras eran arrastrados como prisioneros, Bulma pregunto a Folau: —Ellos no fueron asesinados por el señor Raditz en Goyurth? —.

Exacto. Pero de alguna manera regresaron de la muerte— Contesto Folau mientras fruncía el ceño e intentaba dilucidar que estaba pasando aquí. Lo único claro que tenía al respecto era que cayeron en una gran trampa.


Se internaron a través del bosque misterioso. La frondosidad de los árboles hacía que solo un radio breve fuera visible delante de ellos.

El trío avanzaba moviéndose a través de la simple caminata o bien, a veces colgando y saltando entre las ramas. Sin embargo, más adelante resulto más cómoda la primera opción que la segunda, ya que en el centro del bosque estaba demasiado estrecho arriba de los troncos.

Lo raro que percibió el grupo es que ninguna especie nativa se había animado a estar o vivir dentro el bosque. Un breve análisis psíquico del arcosiano dio a entender que dentro de este entorno verde eran ellos las únicas formas de vida allí.

Al final, todo el verde perdía brillo y presencia en el horizonte, viéndose reemplazada por nuevos colores más vividos. Y extrañamente se añadieron sonidos artificiales, los cuales a medida que se acercaban a la ubicación se hacían más audibles.

El trío finalmente encontró lo que buscaba, pero no en la forma que lo deseaba exactamente. Ante ellos la expresión de vida y de civilización se reflejaba en esta extraña estructura, que se veía muy similar a un conjunto de tiendas de regalos y de merchandising.

Obviamente, no era de los nameks, ¿Pero por qué estaban aquí estos edificios? ¿Y quién los construyo? ¿Estaban alli los Nameks o alguien más? . Fueron las preguntas que les rondaron en la mente a los tres.

Yamcha fue a mirar de cerca uno de los escaparates de una tienda, pero Raditz lo detuvo antes de que avanzara. —No nos separemos, tengo un mal presentimiento. Investiguemos juntos esto tal como tú propusiste— El humano evito seguir su curiosidad y obedeció.

Cubrieron bien sus espaldas entre los tres, enseguida, se movieron lentamente hasta cada edificación y sala que podían observar desde una distancia segura. Vieron que las salas funcionaban en perfectas condiciones y que exhibían bastantes ropas, las cuales portaban un símbolo compuesto por una especie de letra V la cual portaba un pequeño triángulo gris en su interior.

Lo único que era constante y a la vez, que continuaba sin explicación, era el aumento del sonido, lo cual pronto se dieron cuenta de que se trataba más bien de una canción. Al estar junto a uno de los parlantes secundarios, la letra se hizo entendible, obteniéndose el siguiente mensaje: ¡Sí, somos nosotros! ¡Decidiremos justamente el orden!

Casi todo fue investigado por el trío, salvo por una última área, la cual ellos vieron desde lejos —Debe ser el sitio desde donde reproducen la canción hacia los parlantes— Aseguro Yamcha.

Pues si quieres apagarla, te apoyo. Es estúpida, pero inquietante en igual medida— Dijo Raditz.

Los tres se acercaron a la zona. Pronto pudieron ver que en realidad había una estructura artificial, la cual se asemejaba a letra V con el triángulo interior de color gris. Sobre este último elemento estaba alguien que no era posible verlo por una neblina algo morada que rodeaba su presencia.

Cooler sintió mucho miedo de que fuese MOP nuevamente. Retrocedió instintivamente mientras sus compañeros aún veían extrañados al misterioso ser.

¿De dónde lo sacaron? — Cuestiono con algo de furia y coraje el arcosiano.

La música se tornó lento. El mensaje se escuchó clarísimo a continuación: ¡Acabamos de llegar, somos un equipo de elite!

«¿Por qué este tema me suena de algún lado?» El saiyajin pensó aquello y recordó rápidamente al respecto. Dándose cuenta de donde conocía aquella canción, exclamo sorprendido y algo incrédulo —¡No puede ser posible! —.

El humano era el único que aún no se veía tan inmerso en el nerviosismo colectivo. Él tenía una sospecha de que esto podía ser una ilusión o puesta en escena, ya pocos seres sobrevivirían a una exposición directa al MOP según lo dicho por los Yautters.

Yamcha envió una onda de energía junto a un breve *kiai que consiguió sacar a la nube artificial del rango de visión. Por suerte, fue nociva, ya que no dejo rastro o efecto alguno tras su desaparición del ambiente.

La música entonces retomó su ritmo normal. Alegre, motivadora y enfocada en el trabajo de equipo. De cierto equipo que a esta altura era pasado y supuestamente había muerto…

El hombre misterioso se dejó relevar posando en su pose más reconocida, mientras el trío lo veía con ojos sorprendidos.

¿C-cómo?.¡Si yo te mate! — Exclamo el humano mientras lo apunto.

¡HOLA! — Rio entre dientes— Me pareció apropiado repetir la escena de sorpresa que nos dieron en Goyurth. Después de todo— Sonrió con gran satisfacción— ¡Es mi momento de demostrar que tan buen y competente capitán soy yo!—.

¡GINYU TOKUSENTAI! — Los parlantes explotaron al hacer sonar tan fuerte aquel coro. El fuego derivado rodeo más no tocó a Ginyu.

Los tres los miraron con sorpresa. No sabiendo explicar el por qué ni el cómo estaba vivo el capitán. De lo único que se dieron cuenta ahora era el color y brillo gris que repletaba cada parte del cuerpo de este soldado.

El plateado ser bajo a través en una voltereta, cayendo equilibradamente sobre sus pies al frente del trío.

¿Qué será primero?, ¿Acaso mi propia jornada de preguntas? — Se paseó libremente entre los tres, viéndolos de manera divertida— Oh, ¿Qué tal si se unen a una buena jornada de poses? Vi que les gusto mucho a ustedes dos— Apunto a Cooler y Raditz— Y por favor, si entonas mientras posamos, hazlo con mayor pasión. ¡Así lograrás que nos motivemos bien todos! —.


Hola, nuevamente nos vemos en estas fechas, aunque un poquito más tarde la fecha usual(los 27 de cada mes). Esto debido a trabajos universitarios como presentaciones, que me tomaron un poco más su preparación y respuesta. Asi que me disculpo por ello, si es que estaban esperando esa fecha.

Capitulo

En cuanto al capitulo, bueno habia dejado pistas indirectas del planeta y de Ginyu. ¿Como se relacionaban?, de esta manera:

B-G-J-G-R: Las iniciales de las fuerzas especiales Ginyu/ Ginyu Tokusentai. Las deje desordenadas por que de lo contrario, hubiese sido más fácil entender a que se referían. Se ordenaron así: Butter-Guldo-Jeice-Ginyu-Reecome.

KP22B: Referencia al planeta real Kepler-22b. Este mundo, con vasto océanos y con sospechas de algunas pocas superficies rocosas, ha sido consignado como posible territorio de vida(ya sea extraterrestre o para la futura colonización humana). Su color verde en algunas representaciones le ha valido ser comparado con el planeta Namek, incluso llegando a que algunos fans de DB piden que se renombre a Kepler como Namek.

Mensaje de la onda psiquica(cap 24) y canción de este capitulo: Ambos son extractos de la letra del tema musical de las fuerzas especiales Ginyu.

Kiai: Referida al ataque de ki casi invisible y básico que se puede ejecutar hacia una área determinada.

Para terminar

Dudas, Correcciones, Criticas o lo que sea, son bienvenidas aqui o por PM. Ya sea en español o inglés, las responderé.

¡Saludos!