Reto a la carta
Reto #6 Canción
Claim: Mimi T / Matt I.
Notas de autor: uf, como que no me acordaba de esta tablita tan bonita pendiente por terminar. Agradezcan Venuz' FloriLuna que me recordó que tenía que actualizar. Así que este capítulo va para ella, ojalá se anime a comentar. También va para la Len, que sin sus presiones nada de esto sería posible.
Tenía escrito gran parte del fic con la canción November rain de Guns n' roses, pero decidí cambiarlo y darle un toque más dramático, es por ello que ahora he decidió poner la canción de Married with children de Oasis. Espero que les guste. Cualquier comentario será bien recibido.
Disclaimer: Digimon no me pertenece.
CANCIÓN
—Esta tampoco.
De nuevo tachó de la lista el nombre de la canción. Con esa ya había rechazado ¡Veinte canciones! ¡Veinte! Veinte de sus favoritas. Claro, siempre servían cuando quería animarse o divertirse, pero ahora simplemente ninguna le convencía o le llenaba el ojo.
Quería que cada detalle saliera perfecto. Porque a las mujeres les gustan los pequeños detalles, y si se fijan en eso, también tienen que fijarse en los grandes y esta canción tenía que ser grande, expresar lo que él sentía por ella.
—So fine —leyó otro nombre de canción y de nuevo la eliminó de la lista. Simplemente no le quedaba a la ocasión.
Resignado, aventó lejos la lista. Estaba frustrado. ¿Por qué el buen Axl Rose no podía iluminarle el camino?
Quería un romántico San Valentín, uno especial, porque ya era tercero a lado de su amada novia. Por eso estaba siendo cuidadoso a la hora de planificarlo. Aunque se caracterizaba por ser una persona fría, tenía cuidado con todo respecto a Mimi, su novia.
Pero cómo podía trabarse en algo tan sencillo, supuestamente, para él. Es cantante, nadie mejor que él para saber elegir canciones, pero no, no. Todo se complicaba cuando se trataba de ella. Simplemente no funcionaba como antes, era más cuidadoso y sentía miedo, miedo de que no le guste algo. Ella tan remilgada y quejumbrosa.
¿Y si le pedía ayuda a alguien más neutral en el tema? Ese era Tai. Sora de seguro le va a sugerir canciones tan, pero tan fuera de sus gustos. La celebración, tenía que ser a su gusto y amoldarse al de Mimi. Que todo sea perfecto para que combine con sus expectativas. Y una canción, del gusto cursi de Sora, arruinaría todo.
Tai era menos sentimental con eso. Menos cursi con los demás, pero cuando de Sora se trata, Dios guarde.
Y sin pensarlo más, tomó el celular para llamar a su mejor amigo.
—¡¿Qué?! —respondió de mala gana el moreno. A Matt ni le extrañó, su amigo siempre era así de amable.
—¿Qué canción me recomiendas? —a Tai le pareció muy estúpida esa pregunta, su amigo, el músico, pregúntale de música. Qué babosada.
—¿Qué? ¿No se supone que soy yo quien te debería preguntar eso?
El rubio masculló entre dientes. Su amigo no era tan perceptivo como él. —Para Mimi.
Tai rió. Siempre le pasaba eso, siempre Matt, de alguna u otra forma le pedía consejos amorosos. Eso era tan normal.
—Dime cuáles tienes contempladas y yo te digo cuál es la indicada.
El rubio suspiró pesadamente pero le hizo caso al moreno. Tai oyó atentamente lo que su amigo le pronuncia. Con razón le pedía ayuda, puras canciones 'pesadas' para alguien tan princesa rosa como Mimi. Porque el imbécil de su amigo había contemplado cantarle Sad but true de Metallica. Por poco le menciona Breaking the law o Destroit rock city. Qué bueno que tenía a un amigo tan buena onda y sabio como él a su lado.
—No, no pueden ser ninguna de esas. Estás loco —regañó un poco asustado.
—¿Entonces? —preguntó casi ofendido por el comentario de su amigo, si no fuera tan urgente lo hubiese insultado.
—Yo te recomiendo 'Married with children' —esa canción de Oasis era tan perfecta para sus dos amigos, porque a veces él tenía la idea de que la relación de ambos era del tipo 'odio y amor'.
—¿Estás drogado acaso? —cómo iba a cantarle esa canción, no iba acorde a lo que él buscaba transmitir —sería mejor Slide away —pensó él. Sí esa estaba mejor, esa era la indicada.
—¡Noooooo! —gritó, logrando reventar el tímpano del rubio.
—¿Por qué no? —cuestionó enojado por el grito y por la negativa.
—No olvides el factor sorpresa. No te ofendas pero ya es muy cliché que le dediques una canción —Matt gruñó —ella espera que le dediques una de esas canciones, ¿Tengo que repetirte tus grandes éxitos con ella? ¿Te suena Sweet child o' mine? —el rubio maldijo la lógica engreída de su amigo —te lo digo por tu bien, sal del protocolo si quieres sorprenderla. Esa canción es la indicada para los dos, les queda perfecto. Sora y yo lo hemos dicho —mintió. Pero era por el bien de todos.
—Lo pensaré... —fue la última frase que pronunció antes de colgar. Tai sabía que ese "lo pensaré" era un 'lo usaré'.
Gracias Tai. De nada, Matt.
El rubio resopló varias veces, a lo mejor y su amigo tenía razón. Si quería que las cosas salieran bien, tenía que cambiar un poco la estrategia, además, la canción no era nada mala. Le gustaba y estaba seguro que le gustaría a Mimi.
No se diga más, esa sería.
...I hate the way that even though you know you're wrong, you say you're right. I hate the books you read and all your friends. your music's shite it keeps me up all night.
Él apenas empezaba a cantar y a sentir la canción cuando de repente algo —mejor dicho alguien—, le hizo callar. Era su novia o eso parecía. El fuerte golpe en su mejilla derecha —no sabía que la castaña pegara tan fuerte—, le obligó a abrir sus azules ojos, para ver fijamente a su querida, tímida y reservada novia, a quien le quería cantar exclusivamente con toda el alma.
Pensó él, que darle un concierto privado el día de San Valentín era buena idea para festejarlo, porque de esa forma estarían a solos y juntos. Aunque era más que nada para demostrarle lo mucho que la amaba mediante la música. Si no podía hablarle de sus sentimientos, podía cantárselos y con mucho gusto. Solo pretendía tenerla contenta, mimarla y hacerla sentir amada.
Aunque al juzgar por la actitud de su novia, la canción no fue la indicada para expresar eso y darle a entender muchas cosas a través de una hermosa letra, según él y según Tai, que todavía se jactó de decirles que él y su novia decían que era la canción de ellos. Idiotas.
El semblante de la castaña era desgarrador, estaba dolida y muy enojada. Sus ojos vidriosos le decían lo primero y el entrecejo fruncido le contaba lo segundo. Bajó la vista, pensando en lo que anteriormente anhelaba; la expectativa era que al terminar la canción, su novia, con su actitud tan arrebatada, se le lanzara al cuello, lo abrazara y lo besara un buen rato. Porque estaba seguro que le iba a encantar, ella es amante de esos buenos detalles. Siempre había sido así, él le cantaba y Mimi terminaba encantada y lo demostraba de todas las maneras posibles.
Pero no... Cruel realidad. Dejó de soñar, alzó la vista y la miró desconcertado y arrepentido. Los brazos de Mimi caían a sus costados, tenía las manos apuñadas y la cabeza gacha. Su pecho subía y bajaba rápidamente, controlando la ira pero no las lágrimas. Su corazón se hizo pequeñito al verla tan frágil. No le había gustado NADA de la canción, absolutamente nada de lo que alcanzó a cantar. La ofendió, por eso le propició una cachetada. Lejos de hacerla feliz, le provocó tristeza e indignación. Él era un reverendo imbécil. La miró por un largo tiempo, no sabía qué hacer. Se quería estampar contra la pared por haberle provocado todo menos alegría. Por haber arruinado sus planes. Por hacerle caso a Tai, el desde el principio sabía que no era su canción, aunque si lo hubiese dejado terminar, quizá no estuviera así.
Ella también tenía culpa, por precipitarse y no esperarlo. ¡Imbécil él, culpando a ella!
Ya tenía una mejilla roja, pero quería golpearse la otra para estar parejo. Merecía más castigo. De inmediato su cuerpo se tensó y tragó saliva, sentía todos los músculos de su cuerpo rígidos, el llanto de su novia no cesaba, se le partía el alma al verla así y más si era por su estúpida culpa y la estúpida recomendación de Tai, por qué lo hizo, por imbécil. Pobre estúpido, nunca quedaba bien.
Se golpeó mentalmente, cuando la vio esconder su rostro entre sus manos mientras lloraba a pecho abierto. Sollozaba, gritaba, se lamentaba, parecía como si se le hubiese muerto alguien cercano, claro se le murió el amor que le tenía. ¡Él tan imbécil! Con miedo y algo de duda se acercó a ella, dejó la guitarra a un lado y cuando se puso a su lado tamborileó sus dedos sobre su abdomen. ¿Qué decir cuando la había cagado monumentalmente?
—Perdón, soy un imbécil —sin rodeos —no quise que te pusieras triste por la canción.
—¡NO ME TOQUES! —se alejó de él cuando sintió las intenciones por parte del rubio de acercarse.
Se limpió las lágrimas, para ver fijamente a Matt. ¿Lo que decía esa canción era cierto? ¿él la odiaba?
Nuevamente las lágrimas se escurrieron por sus ojos. Nunca se había sentido tan humillada. ¡Ella que tanto lo quería! Por qué Matt le había cantado eso para lastimarla, no se podía ser tan malo. La odiaba, era verdad, por eso le dedicó esos versos tan llenos de veneno.
—Mimi, escucha... Yo... —maldición, ahora qué —deja que termine la canción.
—¡Qué no me toques! —apenas le puso una mano en el hombro, ella se alejó de él, como si le quemara —ya me quedó claro el mensaje —se cruzó de brazos —'no necesitas disculparte, adiós me voy a mi casa'.
Ironizó la chica. Matt se golpeó la frente. Se lo merecía y por eso aguantaría hasta el final. No le hizo caso y nuevamente de acercó a ella, para envolverla en un fuerte abrazo.
Ella quiso empujarlo para alejarlo, pero gastó energías en vano, porque él era mucho más fuerte y no lo movió ni un milímetro.
—¡Suéltame!
—No. Necesitas terminar de oír la canción —le abrazó con más fuerza —ya después sabrás tú qué hacer.
—Pero no quiero.
Matt sonrió ante el tierno pataleo de la chica, aunque no fuera el momento para reírse, lo hizo. Ella iba a escuchar toda la canción, quiera o no.
—...I hate the way that you are so sarcastic —la seguía abrazando, ella luchaba, aún, para zafarse de los brazos del rubio, pero se dio por vencida apenas y le susurró eso al oído. Dejó caer sus brazos y hundió su rostro en el pecho del chico. Continuaba llorando —and you're not very bright —por qué Matt le hacia llorar así. ¿Tan mala novia había sido como para matarla lentamente con esa canción? —...and it will be nice to be alone for a week or two, but i know that i will be right back here with you...
Ese fue el último susurro del rubio, que la soltó dispuesto a esperar su respuesta. Esperanzado se haberla re-contentado. Mas nada de eso pasó, ella ni se dio cuenta de que sus brazos ya no la rodeaban, ni se inmutó. Seguía llorando en su pecho, empapando su camisa. ¡Ahora qué mierda hacia!
—¿Tú me odias verdad? —se limpió las lágrimas.
Le dolió formular la pregunta, pese a plantearla sin titubeos. Pero más iba a calar la posible respuesta, esa que le daba miedo.
—¡No! —gritó espantado. ¿Eso le dio a entender con la canción?
—¿A veces me odias? —sabía que eran muy opuestos, pero eso mismo es lo que les debía unir. Si tenían sus peleas, sus discusiones tontas y sin sentido pero por algo seguían juntos: porque eran complementos.
Ella era la ternura y el amor que le faltaba. Y él era su protección, el que le hacía poner los pies en la tierra.
—No Mimi, yo nunca podré odiarte ni aunque sea un poco, es todo lo contrario —le dijo serio. Ella se alejó un poco para verle mejor el rostro, buscando una señal de que le mentía.
Nada. —¿Por qué la canción? —aún se le veía la tristeza en los ojos, no le creía y eso dolía.
—Tai dijo que era perfecta para los dos. Que él y Sora decían eso. Yo de imbécil le creí —le contó.
Mimi suspiró, ese tonto de Tai siempre enredado a Matt para perjudicarlo. Pero poco importaba lo que opinaban sus amigos de esa canción, si les quedaba o no, según ellos, no era importante.
—¿Tú crees eso?
Matt meneó la cabeza de un lado a otro. —Todas las parejas tienen sus diferencias, por ejemplo cuando me molesto cuando vamos al cine, tú quieres una comedia romántica y yo busco una película de acción, esa es una diferencia. Pero por eso no nos vamos a odiar —le explicó con paciencia —la canción dice las cosas que le molestan de ella, pero al final se queda, con ella, porque la quiere, pese a todo. Pese a las diferencias que a la vez lo mantienen juntos.
Resopló, muchas veces pensó que esas diferencias eran las que los mantenían juntos. A lo mejor por eso sus amigos decían que era para los dos, que aunque él odiara su música y ella sus vicios, estaban juntos porque así estaban bien. Que su relación no era insana.
Le regaló una sonrisa torcida.
—Perdóname, no quise arruinar esto —siguió hablando el rubio —no sabía que canción elegir y Tai me aconsejó esta. Pero debo de saber que lo que Tai aconseja, nunca termina bien. Perdón.
—No te preocupes —estaba desanimada. Si él aceptó esa canción, era porque sintió que era la indicada, en eso no había discusión y le entristecía.
Él le dio un pequeño y tierno beso en la sien. Para animarla. Ella se aferró a sus brazos, buscando consuelo.
—Creo que Matt me odia.
La castaña soltó de la nada. Ahogó sus lágrimas. La pelirroja abrió los ojos impactada, si Matt la adoraba, por qué Mimi decía eso y peor aún, por qué tenía esa mala cara.
—¿Qué? ¿Cómo por qué? ¡IMPOSIBLE!
Mimi empezó a relatar lo que pasó ayer, en el día de San Valentín, poniendo especial énfasis en la letra de la canción y llegó a explicar porque decía eso. Matt odia sus libros románticos, odia a su amigo Michael, por ejemplo.
—Amiga —musitó con delicadeza —Matt no puede odiarte, es es imposible, saca eso de tu cabeza —le esbozó una tenue sonrisa —lo segundo, ustedes sí son muy diferentes pero eso no ha sido problema en todo este tiempo. Yo opino que las parejas similares son las que tienen más conflictos —le habló su amiga —¿Te imaginas dos orgullos? Ninguno iba a querer dar el primer paso para solucionar el problema —miró que su amiga afirmaba conforme hablaba —en cambio sí son dos opuestos, a alguien frío le quedaría alguien súper tierno y cariñoso. Porque se atraen, porque se complementan. Es bueno derretir un helado corazón —Mimi sonrió —y la canción es más por el lado de las diferencias, o cosas que le molestan del otro, pero al final siempre van a estar juntos.
—¿Entonces?
Sora ladeó sus labios. ¿Cómo darse a entender con pocas palabras? —¡Mulán dos! ¿Lo recuerdas?
Cómo no, si ella ama Disney.
—Cuando Mushu le confiesa a Mulán que él hizo todo por separarla de Shang. ¿Ella qué le dice?
—Qué las diferencias no los separaron, que fue él —comentó no entendiendo la idea.
—¡La canción es tu Mushu!
Era una buena canción, mal dedicada y mal entendida. ¿Eso le explicaba su amiga? Al menos Mushu buscaba proteger su pedestal, ¿Qué buscaba la canción? Puede que le quedara, pero el propósito era la última frase 'estaré bien justo aquí contigo'. Mulán y Shang eran diferentes, pero al final superaron todo y quedaron juntos, incluso con ayuda de Mushu. ¿Ella y Matt tendrían el mismo destino con ayuda de esa canción?
Quizá debía hacerle caso a su novio, olvidar esa canción, que haga como que nunca la cantó y mucho menos se la dedicó, si ella no estaba de acuerdo con lo que decía. Toda la noche, sin mentir, Matt se disculpó, le explicó miles de veces que nunca podía odiarla, que olvidara todo. Y ella le perdonó, pero claro, le guardó rencor y cuando podía se lo recordaba.
Volvió a oír la canción un par de veces. De alguna extraña manera, ya no se sentía tan pésimo. Con la mente más en claro captó el mensaje. Aunque estaba la espinita de por qué esa canción si hay millones que no la harían llorar.
—Es culpa de Tai —apuntó la castaña —siempre anda mal aconsejando a Matt y como es tan tonto, le convence y nada bueno resulta.
—Ves, entonces no era lo que Matt sentía. Era lo que el idiota de Tai creía.
—Pero es que por algo Matt aceptó cantarla —y eso era porque sentía un poco la letra y la comparaba con los dos.
—Ya sabes cómo son estos dos. Matt nunca aprende y siempre busca a Tai, que es pésimo dando consejos —expuso con inteligencia su amiga —de seguro le contó una de vaqueros para convencerlo rápido —finalizó casi con orgullo la astucia de Tai para persuadir al rubio.
Mimi entrecerró los ojos, no gustándole la forma en que se planteó todo. Según Sora, Tai era el listo y Matt era un tonto. No, a ella el amor no la cegaba, los dos eran unos tontos. Pero no le diría nada a Sora, ella ve todo perfecto lo que hace Tai, sí es de esos amores ciegos. Lo de ella con Matt era más realista, ella no se cegaba ante sus defectos y los endulzaba, solo los aceptaba, que ella también tenía muchos. Y ahí fue cuando, comprendió mejor las cosas...
—¡Auch! —se quejó el moreno —¿Por qué me pegas? —sobó la zona afectada: su nuca.
—Por darle malos consejos a Matt —respondió le castaña.
El moreno arrugó el entrecejo. Claro, él tiene la culpa cuando las cosas no resultan. Pero cuando salen bien, ni las gracias le dan.
—¿Tú también vienes a reclamarme por eso? —cuestionó aburrido. Otra hora más de su vida oyendo regaños.
Mimi negó. —De eso, Sora se va a encargar —le guiñó un ojo —pero no me voy a ir sin decirte que eres un tonto. ¿Sabes dónde está Matt?
—En donde tiene los ensayos con la banda.
—Gracias —sonrió y se dispuso a salir de ahí para buscar a su novio
—Mimi, antes que te vayas, quiero decirte que Matt tenía una lista de canciones para dedicarte —la castaña pestañeó un poco —lo digo para que sepas cuáles le recordaban a ti, a ustedes.
Volvió agradecer y salió corriendo. Quería encontrar a Matt y saber qué canciones había pre-elegido para ella.
. . .
—Hola —saludó con timidez.
—Hola —respondió él, viéndola como queriéndole decir muchas cosas pero no podía.
—¡Matt...! —le gritó —lo siento, no quise gritarte —se sonrojó y él sonrió ante eso —Tai es un tonto y tú también por hacerle caso.
Matt asintió, en eso de plano no había discusión.
—Tai me comentó de la lista de canciones que hiciste —el rubio vaciló en hablar o no. Pero dejó que ella siguiera hablando —quiero escucharlas.
Así arreglaban su San Valentín, olvidaba lo ofendida que se sintió con la canción y él también dejaba atrás el arrepentimiento.
Matt sabía que tenía que hacerle caso. Por ella y por él. Para curar la herida. Además, de porque él sabía que la indicada era otra canción. Pero como siempre se dejó embarrar por Tai.
—Tengo una mejor que no está en la lista —estiró su mano para que ella la tomara y lo siguiera.
Le besó la mejilla y le dijo que la quería. Ella rogaba porque no se equivocara esta vez. Pedía que fuera una canción atinada.
Le soltó la mano y él siguió caminando. Preparó todo empezar a cantar.
Era como una ensoñación. Simplemente era perfecta. ¡Esa debió ser desde el principio! Con lágrimas en los ojos veía al rubio, que tenía los suyos cerrados —porque sentía lo que cantaba— cantaba algo hermoso y de forma hermosa. Por eso lloraba de mera felicidad.
—...now that you're mine, i'll find a way of chasing the sun, let me be the one that shines with you in the morning when you don't know what to do...
Cantaba Matt. Mimi contenía las ganas de irlo abrazar, le dejaría terminar y luego lo llenaría de besos.
Cuando la canción terminó, abrió sus ojos para buscar los castaños y el alma se le vino a abajo cuando la miró llorar, nuevamente. Otra vez la regó y esta vez, él solito se mandó esa jugada.
¿Ahora qué? Resignado bajó su cabeza. La daba vergüenza verla y reconocer que era un verdadero idiota. Pero, unos delgados brazos rodearon su cuello, envolviéndolo en un gran abrazo.
—Gracias. Gracias. Gracias. Gracias. Gracias. Gracias. Gracias —lo abrazó con más fuerza y le dio miles de besos.
Fue ahí cuando él pudo respirar tranquilo y correspondió al abrazo y a las caricias. ¡Esa era la expectativa inicial! Que ella quedara encantada y se lo demostrara así; abrazándolo hasta asfixiar. Él sabía que era mejor cantar Slide away para Mimi. Pero por idiota lo arruinó y ahora, como verdadero crack lo solucionó.
—¿Esta sí fue la indicada? —le sonrió ampliamente, ella asintió muchas veces.
—Tú no eres tan tonto como Tai —le confesó —ya no le vuelvas a pedir ayuda.
Era como Sora. Todos eran tontos menos su hombre. Lo admite su amor es ciego pero al menos Matt canta y le dedica canciones. Tai a ella goles, porque a los dos les gusta el fútbol. Pero para ella, es mucho mejor la música.
La disfruta más y eso aumenta cuando le dedican una canción...
=D No me gustó el final xD pero no se me ocurrió absolutamente nada mejor. Además, agradezcan que estoy aquí jijiji. Queeeeridos lectores, si es que aún tengo :C las canciones cantadas son de Oasis (LLLLL) también mencioné unas de Guns n' roses (LLLLL) Kiss (LLLL) Metallica (LLLLL) las que faltan. XDD
Se supone que lo iba a publicar el catorce de febrero, pero olvidé que lo tenía y no sé qué más va xDD
Recuerden que son viñetas en torno al san Valentín, eran 14 retos y yo dividí los catorce retos de la tabla en dos parejas: Mimato y Taiora. Me falta una para culminar los del Mimato y como tres para el Taiora. Quedan los más mamones: cita, san Valentín, amor y cupido. Así que ya mero culmino mi primera tabla y eso que tengo como mil que hacer :")
Espero que les haya gustado. A mí la primera parte me encantó, no sé ustedes. Que aunque haya miles de fics de Mimi con Izzy o de Matt con Kari (repudio esta pareja más que el Sorato) yo siempre seré proMimato. Besooos.
Gracias por leer.
PD: quizá haga la conexión taiora con esto, ya ven que Tai la cagó, puede que a él tampoco le haya ido bien :)
Felicidades a la Len, que su amada U de Chile ha vencido al Colo Colo, 3-2 :D
