Hola queridos, ¿Como están?:) Bueno, últimamente he tenido muy poca inspiración, creo que las palabras no me salen y eso... Espero este capítulo sea de su agrado. Muchas gracias por sus reviews, no saben cuanto me alegran el día. Una hermosa vida a todos los que envían reviews:3
Bien, aquí va el cápitulo...
Espero disfruten.

Desde ya, saben que iCarly no es mío así que no es necesario ponerlo en cada capítulo.
Los amo.


Capítulo 5

Mierda, la cagué. ¿Como es que entras así como si nada y le preguntas si puedes pasar? Eres un verdadero estúpido Benson. Antes de que cayera al suelo, yo la agarré para que no se diera un feo golpe en la cabeza.
A la mierda con Marilyn Monroe, Sam era la mujer más hermosa y más sensual que había pisado el planeta. Provocaba sensaciones en mí que ni siquiera conocía. Era simplemente la asombrosa Samantha Puckett de la que siempre había estado enamorado.
La acosté en un sillón que tenía en su camerino. No podía dejar de observarla, de verdad es que había cambiado demasiado. Si antes era una mujer hermosa, ahora lo era el doble. Una mujer hermosa y sensual para cualquier hombre que la viera. Creo que podría hacer que una mujer se volviera gay por ella. Vaya mujer...

- ¿Que carajo haces tú aquí? ¿Quien eres?- mis pensamientos se vieron interrumpidos por un hombre que entró al camerino. Venía acompañado con Jennifer y Carly. Dejo un rato sola a Carly y ya hace amigos desagradables.

- Ehhh... yo solo, quería... solo se... solo está desmayada, no le hice nada- dije nervioso.

- Freddie, debemos irnos- dijo Carly entre dientes y algo enfadada. Le dí una mirada de "Porfavor, no" y rodó los ojos- Freddie...

- Esperen... ¿Tu eres Freddie, Freddie Benson?- me preguntó el hombre, que tenía unas ganas de golpearme, según su mirada.

- Emmm, no. Soy Freddie Renefield, hermano de la señorita- sonreí. Vaya eso salió bien.

Carly me miró y me rogó con la mirada de que no la metiera en líos. Era muy tarde, ella estaba conmigo en esto, para eso existen los mejores amigos.

- ¿Que están haciendo aquí? ¿Por qué Sam está desmayada?- dijo, ahora, más blando.

- Oh no lo sé, yo solo quería pedirle un autógrafo, pero cuando llegué ella estaba desmayada en el sillón. Se le debió haber bajado la presión o algo así.

- De acuerdo...-aceptó no muy seguro.- Hay que llevarla a nuestro apartamento, y tú me ayudarás Renefield.- yo asentí con gusto. Carly se pegó en la frente simbolizando su desagrado con la situación.


Carly

No podía creer hasta que nivel podía llegar el maldito de Benson para poder hablar con Sam. Estoy 99,9% segura de que su desmayo había sido por el impacto de ver a Freddie. ¡Era un idiota! ¿Acaso no podía esperar? Esta situación me frustraba, iba en un auto con Sam desmayada, un tipo que apenas había conocido, Freddie y la tipa que peor me caía en el planeta, ¿Podía ser mejor?

- Digánme, ¿Son de aquí?- preguntó el extraño.

- No, vinimos desde Estados Unidos únicamente para ver este desfile, es que con mi hermana somos muy fans de los modelos británicos, ¿No Carly?- como te odiaba en este momento Fredward.

- Sí, eso creo.

- ¿Enserio son hermanos? Nunca me lo habían mencionado, yo siempre pensé que eran amigos o algo así- dijo la hueca de Jennifer.

- ¿Desde cuando conocen a Jennifer?

Desde que me robó a mi novio y le rompió el corazón a mi amigo.

- Oh, yo salí un tiempo con Freddie. Y entonces conocí a Carly. No nos vemos hace años, ¿No es grandioso volvernos a encontrar?- sonrió cínicamente.

- Oh, ¡Claro! Es grandioso.- espeté con sarcasmo.

El resto del camino fue en silencio. No era así precisamente como quería pasar mis vacaciones.

El auto se estacionó frente a un edificio color crema, de aproximadamente 11 pisos y notablemente elegante. El chico se bajó del auto con Sam en brazos, que no había reaccionado en todo el camino, y seguido de el se empezó a bajar toda la muchedumbre.

Antes de continuar, tomé la muñeca de Freddie y lo acerqué a mi para susurrarle al oído.

- ¿No ye das cuenta en los líos que nos estamos metiendo? ¿Por qué no mejor volvemos al hotel?

- No, no dejaré ir a Sam de nuevo.

Rodé los ojos y seguimos caminando para entrar al edificio.


Nate

¿No notaban algo extraño en Freddie? No sé por qué, pero tenía el maldito presentimiento de que me estaba ocultando algo, pero, por el momento, lo dejaría pasar.

Llegamos al edificio, y bajé a Sam en mis brazos para llevarla enseguida, seguido de Jennifer y los hermanos Renefield, al apartamento. La dejé recostada en su habitación y salí de ella para encontrarme con las tres personas que esperaban pacientemente en la sala de estar.

- ¿Despertó?- preguntó el castaño que demostraba una extraña preocupación por Sam. Debe estar enamorado platónicamente de ella.

- No, pero estará bien le tomé el pulso y está perfecto. Sam siempre se desmaya, tiene una extraña condición. Solo hay que dejarla descansar...

- ¡Genial! Deberíamos irnos Freddie, ¿No crees? No querrás molestar a la señorita Sam y a su... amigo, creo.- dijo confundida e impaciente la castaña.- Ya es un poco tarde.

Debo admitir, que no estaba nada mal. Era bastante atractiva. Pero... ¡Rayos! No, tengo novia, no soy de esa clase de hombres.

- Hermana, no seas tan grosera, ¿Quieres?- la castaña rodó lo ojos y se cruzó de brazos. Al parecer, no le agradaba mucho esta situación y eso me divertía.

- Amor, creo que yo si me iré. Tengo que ayudar a mi prima con una super cita que tiene hoy, ¿Me llamas?- sonrió Jennifer.

- Claro, yo te llamaré.

Acto seguido, salió de el apartamento. Los dos hermanos me miraron algo incómodos y yo les sonreí para hacerles gestos de que no se incomodaran.

- Por cierto, nunca supimos tu nombre- dijo la mujer atractiva. Debes parar con ese pensamiento, Nathaniel.

- Me llamo Nathaniel, pero todos me llaman Nate. Ahora ustedes díganme, ¿Que los trae por Inglaterra? Sam también venía de los Estados Unidos, por un estúpido que le rompió el corazón, al parecer la engañó con su mejor amiga.


Freddie

Las cosas que me ocurren, no le ocurren a las personas normales. Quiero decir, ¿Quien va a unas vacaciones y descubre que su enamorada es una famosa modelo? ¿Y luego del desfile esta se desmalle y ahora estés en su casa hablando con un supuesto amigo de ella? Vamos, no es normal. Aún no logro entender por qué viven los dos juntos si el muchacho tiene de novia a mi ex-novia. Aveces la ironía me sorprende.

- Pues no hemos hecho mucho, llegamos ayer... creo.- dije confuso, luego recordé que había dicho la razón por la que Sam estaba en este lugar- Espera... ¿Dijiste que la engañaron?- Por lo que recuerdo, jamás la engañé y menos con mi mejor amiga, que vendría siendo Carly.

- Sí, por lo que ella me contó. Yo la encontré un día llorando en una banca mientras llovía y me acerqué a ella y ahí fue donde me contó su historia. Me dio lástima, que la traje a vivir conmigo y después de un tiempo, nos volvimos como hermanos. Creo que aún guarda las fotos pruebas que le entregaron del engaño de su novio, no sé, jamás me lo ha querido mostrar... pero lo he visto en fotos, y se parece un tantito a ti, Renefield.

Mi corazón casi se sale del impacto. Carly me miró confundida, y yo no tenía palabras. No puede ser que creyera que la haya engañado. Tenía tantas preguntas en este momento que hacerle.

Nuestra conversación se vio interrumpida por el teléfono de Nate. Contestó enseguida.

- ¿Aló?... Oh claro... Sí, comprendo a la perfección... Si, si puedo... De acuerdo... Estaré ahí enseguida.- cortó.- Chicos... me tengo que ir, surgió una "emergencia", si se podría decir. ¿Podrían quedarse cuidando a Sam por si... ustedes saben... despierta?

Era un hombre realmente confiado, ¿Como dejaba a dos extraños en su casa sin saber de que eran capaz? La verdad, lo admiraba.

- Carly podría acompañarte, para que no vayas solo.- ofrecí. Me fulminó con la mirada, sé que me golpearía después de esto, pero necesitaba estar a solas con Sam.

- ¿Quieres tú?- dijo el mirándola dulcemente.

- Yo, este... De acuerdo.- se rindió fácilmente.

Se paró tomó su bolso y salió del apartamento junto con Nate. Como amaba a Carly, siempre tan comprensiva, era como mi hermana y lo sabía.


Esperé aproximadamente una hora para que despertara, nada. Seguía durmiendo plácidamente en la cama. Y yo, como idiota, sentado a un lado de ella admirándola.

De un momento a otro comenzó a moverse y quejarse. Entré en pánico, ¿Y si se desmayaba de nuevo? No sabía que mierda hacer así que solo cubrí mi rostro con mis manos.

- Ay...- se quejó- ¿Que mierd...? ¿Nate?- preguntó dudosa.- ¿Que ocurrió?

- Te desmallaste al verme y luego tu amigo te trajo hasta aquí conmigo, y ahora le surgió una emergencia y yo me quedé un momento contigo.- dije aun con mis manos en el rostro. Escuché como ella gritaba fuertemente. Era de esperarse...

- ¿Q-Q-Que Carajo estás haciendo tú aquí? ¡LÁRGATE! ¡NO TE QUIERO VER! ¡VETE!- gritó desesperadamente. Tomé delicadamente sus muñecas y la hice mirarme.

- Sam... cálmate porfavor.

- ¡NO QUIERO CALMARME! ¡VETE!

- Tenemos que hablar.

- ¿Cómo me encontraste?- dijo alterada, pero ya no gritando.

- El mundo es demasiado pequeño, Sammie y tarde o temprano tenía que pasar esto. Tienes que aclararme todas las malditas dudas que rondan por mi mente, necesito que me respondas todas las preguntas que tengo, porfavor.

- No hay nada que hablar, todo quedó dicho hace 7 años. - dijo fría, con un odio en su mirada. Se levantó de la cama, y me dió la espalda mirando a la ventana.- Déjame sola, Freddie, no quiero saber nada de ti, ¿Que acaso no te quedó claro?

- ¡Jamás me dijiste por qué te fuiste! Me dejaste solo, sin nada, me rompiste el puto corazón y ahora, ¿Yo soy el malo? ¡Por favor!- dije yo alterado, ahora.

- ¡Siempre fuiste el malo! ¡Tú fuiste quien me lastimó! ¿Quien te crees para venir a pedirme explicaciones, ah? Tu y la puta de Carly no tienen derecho a pedirme explicaciones.

- ¿¡Pero cómo te lastimé!?

- ¿Tienes el descaro de preguntarlo? Ahora, si no le molesta, señor... ¿Podría irse, dejarme vivir mi vida y no volver jamás?

- No hasta que me digas que pasó entre nosotros... yo te amab...

- ¡Ni te atrevas a hablar del amor! Tú nunca has sentido amor por nadie...

- ¿Cómo sabes eso?

- Si amaras a alguien, jamás la hubieses engañado de esa manera- dijo con lágrimas contenidas en sus ojos.

- Sam, ¿De qué estas hablando?- me acerqué hacia ella y agarré delicadamente su rostro. Quitó rápidamente mi agarre y nuevamente me dio la espalda.

- Sabes perfectamente de lo que hablo... Siempre me sentí... como si nadie me quisiera, como si nadie me notara y todos notaran a Carly, que todos lo que me hablaban, hablaban conmigo porque era amiga de la chica más linda del colegio... Contigo era diferente... ¡O al menos eso pensé! Eras igual a todos, querían a Carly... Quería escapar de esa mierda de vida, y ahora estoy bien Freddie, aquí si tengo una vida y no me la arruinarás... Lárgate, por favor.

- Sam, yo...

- Dije que te largaras.

Tragué saliva, y salí del apartamento. Lo que me dijo, en verdad me dolió, me sentí como la peor persona del mundo, pero, ¿Acaso lo era? Aún no entendía el por qué me odiaba tanto, yo nunca nunca la había engañado, enserio la amaba. Pero esto no quedará así, claro que no. Pelearé hasta el fin por ella.


Tardé demasiado, ¿No? Es que entré al colegio y es demasiado duro conmigo. Igual me dí un tiempo para escribirles. Por cierto, no me gustó mucho como quedó el capítulo, no sé si les agradara a ustedes. Díganmelo a través de reviews:c Gracias por leer esta historia, son ustedes los que le dan vida:) Lo quiero, nos vemos, espero que pronto.