Disclaimer: Fairy Tail no me pertenece (ya quisiera), sino al genialoso Hiro Mashima! :D
Advertencia: Esta serie de capítulos hacen alución a los siete pecados capitales en un AU (alternative universe). El contenido de la obra puede ser considerada M (mayores de 16 años), así que antes de pervertirles la mente, queda bajo su entera responsabilidad continuar leyendo.
Guía:
— Dialogo.
— Susurro.
"Pensamientos"
«FlashBacks»
«Citas»
«Dios nos envía los alimentos y el demonio los cocineros.»
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Thomas Deloney
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¿Cuán difícil puede ser para uno olvidar un delicioso aroma, imagen o sabor? Pues como cual vicio, el placer saboreado por el cuerpo es difícil de reemplazar una vez que éste conoce su existencia. Y cuando el anhelo se vuelve frenético…
— ¡Otra copa más!
Vuelves a experimentarlo. Aún cuando hayas dicho que sería la última vez, el cuerpo no conoce de razones para esclavizarse con gusto a algo que tanto bien causó. Por más que el periodo de tiempo sea corto. Un segundo, un minuto, una noche.
— ¡Sírvanos una más! –gritó con euforia.
Pero los excesos siempre son mal vistos. Fuese en cualquier ámbito, los excesos son malos. Pero aquella etiqueta de 'prohibido' hace que el deseo incremente y el sabor se perfeccione a cada sorbo. Cada mordisco.
— Demonios… -Murmuró con hastío mientras se sobaba la sien adolorida. - ¿Por qué siempre termino accediendo a esto?
Se lamentaba un pelirrosado joven de veinte años, teniendo como consuelo no ser el único en aquel estado. Junto a él se encontraba su mejor amigo/enemigo y capitán del equipo de natación, Gray Fullbuster dando el último sorbo a su bebida helada para luego acercar el cristal a su frente, logrando apaciguar la molestia que aguijoneaba su cabeza.
El nudista por excelencia y delirio en más de una, no le iba muy mal con las bebidas, aún podía reconocer donde estaba el suelo y el techo, aunque, al igual que su compañero, la jaqueca aún no conseguían superar y eso lograba que su humor no fuese uno de los meejores.
— Cállate, cerillo andante. –Espeto de mala gana y con desgano un Gray ya sin camisa, mientras agitaba su vaso aún con unos hielos en él, en un ademán de que el cantinero le sirviera un poco más.
— Tch… ¿Alguna vez madurarán, par de niños? –La voz femenina del grupo se oyó, siendo la única quien se encontraba en mejores condiciones que los otros dos, aunque las mejillas sonrojadas de la mujer pudiesen delatar que ya perdió la cuenta de los litros y litros de cerveza consumido en esa noche.
Como cada viernes desde hace tiempo, o quizá desde que Gildart Clive, persuadido por el vicio compartido con su hija, Cana Alberona, abrió un bar nocturno, que en la actualidad, se había vuelto bastante concurrido.
Siendo Cana la mayor bebedora en toda Magnolia, no tardó mucho en influenciar a sus amistades hacia el bar de su familia, volviéndolos asiduos al lugar.
— ¡Cállate, Cana! –Silenció el pelirrosado. –No estoy de humor para tus comentarios…
La castaña iba a protestar por hacerla callar pero al ver el semblante de su amigo, dudó en decir algo antes de estudiar mejor la situación. El joven de hebras rosas mantenía la mirada perdida en su vaso vacío, como si fuese lo más extraordinario y nunca antes visto, delatando en su semblante la falta de interés hacia todo lo que lo rodeaba.
Alberona suspiró con hastío y se acomodó mejor para mirar a Natsu, quien, al sentir la mirada de la castaña, levantó un poco su rostro, encontrándose sus orbes grises.
— ¿Qué sucede? –Preguntó curioso de ser la atención de Cana.
— Eso es lo que yo me pregunto, Dragneel. –Oh, muy mal. Cuando Cana lo llamaba por su apellido era porque, o estaba en problemas o ella sabía algo y, posteriormente, estaría en problemas. – Estás muy decaído. El que accedieras a tomar más de lo que acostumbras me lo dice.
Y ahí estaba Cana, diagnosticando el humor de Natsu a partir de las copas ya bebidas. Tenía suerte y aún no sacaba su baraja de cartas para determinar con exactitud lo que estaba ocurriendo. Si, su amiga tenía un extraño fetiche con esa 'habilidad' suya.
Dragneel la miró en silencio por un momento, estudiando los sinceros ojos de su amiga, entonces apoyó sus brazos sobre la barra de manera aburrida. Cuando iba a responder, una voz se le adelantó.
— Es por Lucy. Solo admítelo, cabeza de fósforo. Ya todos lo saben.
Tanto Cana como Natsu abrieron los ojos con sorpresa. Cana por la noticia repentina y Natsu por verse totalmente traicionado y expuesto ante una de las mejores amigas de la recién nombrada.
La castaña dirigió su vista hacia Gray quien sonreía con autosuficiencia bebiendo su vaso de cerveza, para luego intensificar su mirada sobre Natsu, comprendiendo que el sonrojo fue en aumento en el rostro de su amigo y no por nada.
— ¡Así que es cierto! ¡Te acostaste con Lucy!
Y en el preciso momento en que dijo aquella frase, todo el bar se silenció, haciendo que la atención común del lugar se centrara en él como cual reflector sobre la escena montada. Natsu ardía de vergüenza mientras asesinaba con la mirada a sus dos amigos, quienes no conocían la palabra 'disimular'.
— ¿Por qué no lo dices más fuerte? Creo que los de aquella mesa no te oyeron. –Comentó con sarcasmo el Dragneel a lo que Gray y Cana sonrieron con complicidad.
— No lo puedo creer. Natsu Dragneel y Lucy Hearfilia… Créeme que no me lo tragaba hasta ahora. –Dijo muy divertida Cana mientras se acercaba más a Natsu.
— ¿Todavia no lo pillabas? -preguntó Gray con una sonrisa autosuficiente. - ¿Por qué crees que el querido capitán de basket casi eliminó al equipo de la universidad en las preliminares?
— ¡Repite eso, Cubo de hielo! -amenazó foribundo Dragneel.
— Lo sé, pero no creí que la primera aventurilla del mocoso sería la razón de aquel desastroso juego.
— ¡¿Qué demonios?! -preguntó molesto Natsu.
— Ahora entiendo por qué todas las chicas odian a Lucy. ¡Demonios! Creí que solo se trataba de un mal rumor. -Habló para si misma la castaña.
— ¿Acaso Lucy no te contó nada? –Preguntó Gray sorprendido.
— ¡Pues claro que no, es de Lucy de quién hablamos! Y siendo sincera, no esperaba que con Natsu…
— ¡¿Podrían dejar de hablar como si no estuviera presente?! -Bramó poniéndose de pie, llamando la atención de los demás. - Oi, no hice perder al equipo por culpa de Lucy. No es culpa de Lucy y ¡No fue mi primera vez!
El silencio volvió a azotar y Natsu palideció al darse cuenta que se sebía por su, para nada disimulado, comentario. Un nuevo y poderoso sonrojo tiñó el rostro de Dragneel quien volvió a sentarse mientras su cuerpo ardía de pena.
— Como sea, -habló nuevamente Cana ignorando por completo lo dicho por Natsu. -siendo el capitán del equipo, eres casi intocable y como todos quieren un chivo expiatorio, Lucy está pagando por ambos.
El pelirrosado bufó molesto al recordar aquel detalle. Ya sabía que el rumor se había extendido por toda la universidad y más allá, pero de ahí a creerlo era otra cosa. Claro que, como dijo su amiga, todos querian un culpable y ¿quien mejor que Lucy Heartfilia?
Después de todo estaban hablando de una de la mejor estudiante de Fairy Tail, la más aplicada y sobresaliente en las materias, además de ser una de las más bellas jóvenes que su universidad albergaba. ¿Acaso alguien creería que su borrachera la conduciría bajo las sábanas de su mejor amigo?
Y era precisamente esos hechos lo que hacían más apetecible aquel rumor. Incluso las demás estudiantes de otras universidades habían extendido el rumor a algo que superaba la realidad.
Y allí estaba, el pueblo hambriento de entretención que satisficiese su aburrimiento.
— Lo sé. –Dijo Natsu serio, pero tras un momento de guardar silencio, su ceñó se halló fruncido y con furia, sostenía el vaso entre sus manos. – Pero no me importa. Yo protegeré a Lucy de quién sea.
Tanto Cana como Gray sonrieron al oír aquellas palabras, pues estaban seguros de que así sería. Pero esas miradas en sus dos amigos fueron tornándose un poco más inquisitivas y eso lo notó Natsu, quien volteó a verlos con clara interrogativa.
— Entonces… -Inició Cana con voz pícara. – Lucy y tú…
— ¿Qué quieren que les diga? Sí, me acosté con Lucy. –Antes de que sus dos amigos se apresuraran a objetarle nada, agregó. - ¡No fue intencional, que quede claro! Además… -Fulminó con la mirada a Cana. — ¡Todo fue tu culpa!
— ¡¿Mía?! –la mujer se puso de pié, señalándose a sí misma con incredibilidad.
— ¡Claro que sí! ¡Fuiste tú quien le dio rienda suelta a Lucy con la bebida! –Se quejó.
— Oigan, ¿quieren dejar de gritar? Sus voces me aturden. –Intervino Gray.
— ¡No te hagas el inocente! –Volvió a rugir Natsu mirando ahora al capitán del equipo de natación. - ¡Si tu no me hubieses dejado solo, Lucy y yo no hubiésemos terminado en la misma cama!
— ¡No me culpes a mí porque no puedes atajar tu—
— ¡Ya basta con ustedes dos! –Cana se puso en medio, pero aquellos dos, una vez que empezaban a discutir no paraban hasta que los puños se vean entremedio y uno de los dos caía rendido.
Aunque conociéndolos, ninguno cedería.
Minutos más tarde…
Caminaba con desgano mientras de su labio un tanto roto, se notaba un extinto camino rojo carmín, sus ropas yacían sucias y un tanto rotas, mientras cojeaba al caminar. Su pelea con Gray terminó como siempre. Y al decir 'como siempre' se refería a que Gildarts los mandaba volar fuera de su bar, no sin antes darles una lección.
En esos momentos se encontraba caminando solitariamente en dirección a su casa, bajo el amparo de la luna y el sonido del viento que mecía sus rebeldes cabellos. Sus ojos estaban puestos en el suelo, caminando con soltura pero con las manos en los bolsillos de sus pantalones.
Pero aún cuando pareciese concentrado en su camino o en el destino que emprendió, su mente yacía vagando lejos de la realidad. Pero muy cerca de ella.
Sus pasos se detuvieron abruptamente. Levantó el rostro del suelo, dirigiendo su atención hacia el departamento que tenía frente a suyo, mientras sus ojos verdes buscaban con la extraña esperanza de verla surgir a través de la segunda ventana: mirándolo con aquellos ojos chocolates, sonriéndole como solo ella podía hacerlo y pronunciando su nombre con esos labios…
"Vainilla" Pensó al recordar su sabor. Aquella exquisita esencia que bañaba todo su cuerpo. El cuerpo que hace unos días… Él probó.
Degustar su piel desnuda bajo su cuerpo. Sentir su tibia temperatura mientras los latidos de ambos se sincronizaban en un acelerado compás. El aroma de su cuerpo impregnado en cada esquina del suyo… Nada de eso tenía precio alguno.
Sin darse cuenta, los segundos transcurrieron hasta convertirse en minutos incontables dentro de su mente. Solo cayó en cuenta de ello cuando la segunda ventana del edificio se abrió, dejando que el viento y la presión, mecieran aquellas cortinas blancas en compañía de sus doradas hebras.
Él la observaba en silencio con claro deleite, delineando con gusto cada rincón que la luz nocturna le ofrecía. Poco le duró el ensueño que halló en la imagen de su amiga, pues aquellos orbes chocolates no tardaron en dar con los suyos.
Lucy enseñó un semblante sorprendido al verlo allí, quizá preguntándose el motivo, pues él no era muy distinto. Su casa, por más de que no estaba muy lejos del departamento de la rubia, el camino más corto era otro; sin embargo, él sabía perfectamente por qué se desvió de camino.
Heartfilia se mostró estática por unos segundos hasta que su mirada cayó al suelo, intentando huír de la suya. La vió encogerse de hombros para cerrar nuevamente sus ventanas y la única oportunidad que encontró él para deleitarse con su imagen.
Entreabrió los labios, intentando decir algo, lo que fuese necesario para que no se alejara de él, pero nada más que el aire acariciando su cavidad, salió. ¿Qué podía decir que no fuese la maldita verdad?
Hambre y sed de ella. Era así como podía describirse.
Apetecía volver a sentirla de esa manera que nadie más conocía, que todos ignoraban en la imagen de la tierna Lucy. Aquella fogosidad que le profesó en lo secreto. Ese instinto que despertaba en sus deliciosos gemidos. Aquella insaciabilidad que bañaba su cuerpo ante cada beso, cada caricia, cada placentero vaivén.
Apretó los puños con fuerza así como su propia mandíbula contraía. Lucy era su amiga, siempre lo había sido desde hace años, desde que la conoció en aquel pasillo donde había tropezado con la torpe niña de coletas rubias, despertando en él la amistad que hasta hace poco creía sentir por ella. Pero…
— Maldición… -Murmuró con rabia. Con la misma que uno sentía cada vez que no podía tener lo que más deseaba. Lo que a gritos pedía.
Emprendió la marcha de sus pasos, necesitaba alejarse de ese lugar o juraba que tiraba la puerta de la habitación de la rubia y…
Se abofeteó mentalmente. ¡¿Desde cuándo concibió esos pensamientos hacia su amiga?! ¡Por el amor de todas las deidades! ¡Era Lucy!
La misma chica quisquillosa y simpática que no pasaba dos segundos sin que en su semblante haya desfilado mil y un expresiones graciosas.
La misma que a cada examen entraba en crisis o la que a pesar de reprocharle su completa despreocupación hacia su estudio, terminaba accediendo en enseñarle.
La Lucy quien se preocupaba más por los demás que por ella misma. La chica fuerte y sensible a quien él adoraba proteger.
Eso no estaba bien. Lo sabía. Y quizá sea por eso que lo deseaba más. Nunca antes había sentido tanta dependencia hacia otra persona. Una esclavitud insana por lo carnal.
No supo en qué momento sus pasos se fueron acelerando a tal punto de convertirse en una corrida sin sentido hacia su hogar. Abrió la puerta con la respiración desbocada, exhalando bocanadas de aire caliente que se notaban en el ambiente invernal que lo rodeaba.
Oyó a Happy, su pequeño gato, maullando por su atención y por la ansiada cena que esperaba recibir de su amo. Sonrió levemente al acercarse a su pequeña mascota y amigo. Lo tomo con una sola mano para acomodarlo en su hombro y caminar hasta la cocina donde sirvió la comida a un feliz Happy.
Sin más, subió hasta su habitación y dejó sus pertenencias desparramadas a lo largo y ancho del desorden que tenía como decoración. Necesitaba darse una ducha, lo suficientemente fría como para ventilar su cabeza y el resto de su cuerpo encendido. Sí, estaba ardiendo por dentro y no tardaría en externalizarse.
Aquella emoción se aglomeraba en su pecho, comprimiéndolo cada vez más, secando su boca y garganta, logrando que un nudo en el estómago sintiera y la sensación para nada saludable sobre su bajo vientre. Aquella sensación que buscaba encontrar en Lucy no podía complacer y hacía de su tortura, una interminable.
Abrió el grifo de la ducha fría, deshaciéndose de sus ropas lo más rápido que pudo para que la presión del agua golpeara su espalda con fuerza. Apoyó sus manos hecho puños por el azulejo del baño, mientras intentaba convencerse a sí mismo que aquel apetito que sentía estaba mal. No podía sentir eso por su amiga. Sin embargo, la sensación de sentirla allí con él, lo perseguían. Quería tener el cuerpo desnudo de Lucy abrazado al suyo, tanto así que no tardaran en compartir un mismo cuerpo.
"Lucy" Pensó con rabia en su interior, maldiciendo el día en que tuvo que probar aquel manjar hecho carne y materializado en la condenada figura de su mejor amiga.
Hambre insana. Hambre insaciable. Hambre incontrolable.
El apetito por lo prohibido y el pecado de la glotonería por el placer que representaba Lucy Hearfilia.
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Notas de la Autora:
Antes que nada, ésta sección de capítulos está dirigida a mi querida amiga Luka-sama, que con su cariño y talento, me haya motivado a subir alguito al fandom de FT :D ¡Muchas Gracias, Luka-chaaaan!~ Sigue escribiendo tan coolmente (nueva palabra) que yo solo puedo enviarte inspiración 'via telepatía' (?) y dedicarte esta continuidad de capítulos :D
Y regresando al fic… Así es, Sres y Sras… ¡La Gula ataca! :D jaja Hemos aquí a un Natsu hambriento de Lucy *3* (risa pervertida) En lo personal, me imagino que este pecado va bien dirigido a nuestro querido Dragneel kukuku en todo sentido xDDD
Esta vez estuvo un poco más largo el capítulo, ¿no? Tampoco quería alargar mucho, por ello no pasé más de dos páginitas de lo que iba a ser en un principio xD pero como en muchos reviews querían un poco más largo, pos ¡Aquí ta! ¡¿Qué tal les pareció el segundo capítulo?! ¡Comenten!
Estuve muy feliz de que en sus reviews me demostraran cuanto les gustó el primer capítulo, así que ya me puse las pilas necesarias de terminar éste :DDD
Y espero que el segundo capítulo sea tan bien recibido como lo fue el primero ;) Entonces, me despido deseándoles un bello día lalala flores, flores por todas partes wiii… (No, no inhale el resto de verduras trituradas que había en la heladera)
¡Hasta otra! :3
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Rincón de las Respuestas:
* Bakuinu: ¡Muchas gracias por tu comentario! ¡Has sido la primera! *Llora de felicidad* jajaja Me alegra tanto que te haya gustado el primer capítulo, así que… ¡Aquí esta el nueva capítulo! Ojalá y te haya gustado :3 Nos seguiremos leyendo… Bye~
* Camile Knightley: ¡Yellow! (?) Muchísimas gracias por tu comentario :D Sep, el capítulo anterior (y los siguientes u.u) no serán tan largos debido a que la exposición de los pecados es lo fundamental, pero prometo volverlos muuuy interesantes para que les gusten más :D Sé que te habrás preguntado qué sucedió, pero con el correr de los pecados ya podrás hilar las ideas y encontrar lo que ha sucedido *0* Waah, amas mi historia (convulsiona) jajaja Gracias, me emocionó saber que te haya gustado tanto mi forma de escribir. Para serte sincera mi, lo he logrado gracias a grandes escritores a quienes acostumbro leer, pero me encantaría ayudarte también :D ¡Y nos seguiremos leyendo con la siguiente actualización! Bye-Bye~
* Luka-Sama: ¡Yellow, soldier! (?) jajaja Muchas gracias por pasarte a leer esta nueva creación mía que, con el estrés de la uni (ya sabes tú) necesita desquitar mi mente pervertida con algo xDDD jajajaja ¡Natsu se gana el premio Nobel de la Sexibilidad! *¬* Gosh, como quiero un Natsu real xDDD prometo que cuanto tenga novio (cuaaaaando) le teñiré el cabello de rosa cuando esté durmiendo kukuku ¡Pos, una Lucy borracha ya nos imaginamos! Pero hay que ver cómo fue que una cosa llevó a la otra (you know) ¡Muchas gracias por tu aliento! ¡Soy grande! (mentira, solo mido 1.57 Q.Q) ¡Muchas gracias! Tu review ya me ha motivado a escribir la continuación *sale fuego de tan rápido que escribe sobre el teclado* xD Seeep, siempre me gustó el tema de los pecados (y más cuando vi FMA xD. Estúpida y sensual Hiromu Arakawa) ¡Pero qué dices, mujer?! Si tus historias son mega increíbles :D Adoro como escribes y las ideas locas que le aplicas, sin mencionar lo imaginativa que eres! Por algo soy tu fan :D Ojalá te haya gustado el capítulo de Gula de la mano de nuestro querido y sexy Dragneel *¬* jajaja ¡Somos dos perverts! :D me siento comprendida (?) jaja Bueeeeh… Me despido deseándote mucha inspiración para tus siguientes capítulos :D Nos seguiremos leyendo en otro review… ¡Ja Ne, Nakama! ;D
* Luffy Eucliffe: ¡Seee! El pecado es lo que hace divertida a la vida (?) Ok, mi filósofa satánica volvió a salir xDDD jajaja no me hagas caso, toy medio divagada, ya tu sae (?) El NaLu es una droga, ya lo sabré yo xDDD Todos vivimos felices cuando hay NALU de por medio, pero cuando las historias escacean… Válgame Dios, si que entro en corto D: ¡Me alegra tanto que te haya gustado! :D Y espero que el segundo capítulo te haya gustado también :333 Me emociona saber que te hayas quedado a leerme y dejarme un comentario *lagrimea* xDDD (sep, entiendo lo de la 'bipolaridad') Pos primera primera, no lo es. Pero sí es la primera historia que subo en el fandom de Fairy Tail… Ya llevo unos cuantos añitos escribiendo kukuku (pervirtiendo mentes) ¡Waaah! Graciaaash~ Sip, odio a Angel ¬3¬* como también a Minerva, pero la última es seeeexy *0* y maaaala *0* y se parece a mi profe de morfo en la faaaacu *0* ok, raro ._. ¡Wiii, puntos, puntos! (?) Estoy medio traumada con los puntos, ya te habrás dado cuenta xDDD ¡Nos leeremos! Hasta el próximo pecado… ¡Bye!~
* Siren'D: Waaaah ¡Me has alegrado el día con tu comentario! ¿Tanto te ha gustado? Soy feliz como una lombriz~ (?) jaja ¡Muchísimas gracias por leer esta creación mía y más por dejarme un review que tanta emoción me causó :D Si, yo también deambulo por el fandom buscando una buena historia que me entretenga (por más que tengo que estudiar, pero ya sabes como es la flojera xD) Pues no te mentiré, estaba muy nerviosa y dudaba que fuese a gustar al público ésta historia, pero gracias a ti, la confianza desfila coqueta en mí :DDDD jajaja ¡Ojalá te haya gustado el capítulo de hoy! Espero otro comentario-levanta-ánimos de tu parte! :D ¡Nos leeremos! Cuídate :3
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BlueSpring_JeagerJaques.
