Hola!, se que me tarde demasiado tiempo, pero en general la vida, la inspiración y la flojera no me han dejado actualizar. De todas formas debo decir que quedan muy pocos capítulos para el final (que si, que esta escrito y todo en mi computador) y que tengo la intención seria de no dejarlos abandonados con esta historia.
Espero que disfruten, la canción de este capitulo se llama "Stupid Cupid" de Aubrey Bouskill, es hermosa y como no encontré traducción, hice lo que pude.

Los personajes no me pertenecen, son de Murphy y compañía (aún cuando me pese xq siento que están asesinando la serie).

Besos a todas/os.

A VECES UNA FANTASÍA

Capítulo 6.- "Stupid Cupid"

Ha pasado el casi toda la mañana paseando por alguna calle de Lima, intentando pensar, intentando controlar todos esos sentimientos de traición y pena… ella sabía, sabía que Rachel no la había elegido y aún así no estaba preparada para encontrarla tan pronto en los brazos de Finn.

Ha reprimido litros de lágrimas, ha respirado profundamente y ha vuelto a casa, con Judy, fingiendo una tranquilidad y paz interior que no siente hace décadas… desde el momento en que Rachel Berry infectó hasta el último rincón de su corazón.

Encuentra a su madre en la cocina, con el traje típico de la dueña de casa perfecta… se siente incómoda, es como si todo este tiempo desde que sucedió lo de Beth y su regreso a casa su madre se hubiese transformado en una de las Stepford Wives. Se sienta en la mesa que da justo frente a su espalda, juega con una manzana y Judy se vuelve para mirarla con ese gesto severo que parece no abandonarla nunca. ¿Cuándo dejó de convertirse en su madre?.

-La chica de Nueva york…-Quinn frunce el ceño mientras espera a oír lo que quiere decirle su madre, muerde la manzana esperando que la fruta logre ocultar la mitad de las expresiones que para su gusto serían demasiado evidentes -Rachel Berry?

-si- la voz le sale ahogada por el trozo de manzana que tiene dando vueltas en la boca

-ha llamado… 6 veces

-…ya, gracias- le duele la garganta, la manzana está ahí, puede sentir esa cosa presionando en su garganta.. ¿en realidad es la fruta o son las lágrimas que sigue intentando reprimir?

-fuiste a pasar con ella unos días a Nueva York y no tiene tu número de celular? Qué clase de amistad es esa?

-…yo… seguramente no lo oí, estaba en el hospital preguntando por el estado de Kurt

-ya, la próxima que hables con ella podri…

Judy es interrumpida por el sonido del teléfono, lanza a su hija una mirada malhumorada mientras se acerca al aparato y contesta

-si?- mira nuevamente a Quinn que se revuelve incomoda en el asiento- espera un momento por favor- tiende el teléfono a su hija- Rachel Berry

Quinn recibe el aparato con dedos temblorosos, se acerca al oído y puede escuchar la respiración de ella al otro lado de la línea, vuelve a mirar a su madre que está atenta a cada uno de sus movimientos.

-podría tener un poco de privacidad?

-no, lo siento, tengo que terminar la comida.

Quinn asiente como si no le importara cuando en realidad se siente terriblemente incomoda, no quiere hablar con Rachel y sobre todo no quiere que su madre escuche lo que ambas tengan para decirse, si es que aún quedan palabras entre ellas.

-Hola Rachel- intenta que su tono suene normal, Judy la mira nuevamente con el ceño fruncido, luego se voltea a mirar lo que sea que este cocinando- mamá dice que llamaste un par de veces

-no contestabas mis llamadas a tu celular

-si, lo se

-tenemos que hablar

-no, no lo creo

-Quinn, por favor

-Rachel!- su voz a tomado un volumen alarmante, mira a su madre que ha vuelto a fruncirle el ceño y mirarla intrigada, se aclara la garganta- Rachel- repite más calmada- Judy quiere que por favor no seas tan insistente al teléfono, vuelve a llamar a mi celular

-cuando?

-ahora mismo estoy teniendo un poco de tiempo madre e hija

-más tarde?

-no

-en la noche?

-no lo creo

-sucede algo? Vas a darme un momento para que podamos..?

-no- toma aire y fingen un tono jovial que nada tiene que ver con su estado de ánimo actual- bien, fue bueno hablar, dale mis saludos a Finn.

-Quinn!

-bueno, adiós Rachel.

Cuelga el teléfono con fuerza inusitada, mira a su madre y se hunde de hombros fingiendo indiferencia

-quería saber si quería acompañarla al hospital

-ya…

-qué?

-nada

-vamos mamá, se que quieres decir algo cuando sueltas esos "ya"

Judy le sonríe con afecto

-me conoces bien

-soy tu hija

-y yo soy tu madre y a veces me parece que no termino de conocerte

-mamá…

-es solo que pensé… estas en Yale, sabes?

-es imposible olvidarlo, estudio ahí, vivo ahí… cuál es tu punto?

-tienes una vida distinta ahora, con lo de la separación y todo el caos que fue nuestras vidas después de eso… pensé que alejarte de Lima y vivir en New Haven también te alejaría de ciertas… amistades.

-qué? De que hablas? Mamá! Ellos son mis amigos no voy a cambiarlos solo porque estudio en una ciudad distinta.

-pues, deberías planteártelo… no son lo que necesitas

-necesitar? para qué? Estudio leyes, no soy la princesa de Inglaterra… no creí que fueras tan snob

-no se trata de ser snob, es algo más… espiritual…

-espiritual? Esto es algo religioso madre? Porque realmente pensé que, bueno, te agradaban mis amigos, sobre todo Mercedes

-oh! Mercedes es una gran niña, sabes que es realmente adorable y después de todo lo que hizo por ti cuando… bueno, ya sabes

-…si, ya sé…

-Mercedes no es el problema

-es que hay algún problema con mis amigos?

-…

-madre?

-sabes cariño? … olvídalo!

-…

-olvidemos esta conversación, concentrémonos en que estás aquí con tu madre después de meses de estar lejos de casa, te parece bien?

Quinn asintió en silencio, preguntándose porque a pesar de todo sentía cierta aprensión por las palabras que su madre no dijo y que quedaron dando vueltas en el aire.


A Quinn, tirada sobre la cama, le parece aterradora la forma en que nada parecía cambiar en esa casa, "esa casa", porque desde lo que sucedió con Beth no puede sentirse más que como una visitante extraña con su propia familia… Beth, le parece increíble que su madre no deje pronunciar el nombre de su pequeño bebé en esta casa, su Beth, de todos los errores que ha cometido, ese es el único que no ha sido capaz de reparar… con Rachel al menos lo ha intentado, intentó recompensar el daño de antes con toda esta pasión acumulada que siente en el pecho y parece ser incapaz de ser correspondida… Karma.

Su celular vibra sobre el blanco impoluto de su edredón, tiene deseos de fumarse un cigarrillo porque siente que apenas si soporta toda la tensión por la que está pasando, Rachel, Nueva York, su madre… Rachel. Se cubre los ojos con el brazo mientras alcanza el celular, contesta sin ver la pantalla

-si?

-Quinn?

Se incorpora en la cama y por primera vez en lo que queda del día no tiene fuerzas para colgar y dejar de escuchar la voz de Rachel, respira, escucha la respiración de la morena al otro lado de la línea; es increíble como parecen estar sucediendo a un mismo ritmo, es un baile cadencioso de respiraciones acompasadas, primero ella, luego Rachel, ella, Rachel, ella… desearía tanto poder adentrarse en una inhalación profunda de Rachel, recorrer su torrente sanguíneo y llegar a su corazón e inyectarle pequeñas dosis de ella, para que la necesite, para que necesite poseerla… en cambio Rachel solo parece necesitar realizar excusas acerca de por qué ella no es suficiente, acerca de sus tristes y poco correspondidos sentimientos.

-Quinn?

-shhh- susurra bajito

No quiere hablar, en este estado de crisis que le producen Lima, su madre y la misma Rachel, la morena es la única capaz de hacer que todo parezca menos… menos.

Se vuelve a tender sobre la cama, cierra los ojos intentando recordar el aroma de Rachel, la suavidad de su piel, las caricias bajo las sabanas, su reflejo en la ventana de su departamento en Nueva York, su cabello haciéndole cosquillas en la piel… sus labios… Finn

-Quinn?

Finn, una cosa dura y amarga le comprime la garganta, aleja el celular de su oído y mira la pantalla, suspira cansada y vuelve a acercárselo

-No puedo hacerlo… Rachel… no vuelvas a llamar

Colgar le resulta terriblemente difícil; casi, la cosa más triste que ha hecho nunca.

Está de vuelta en Lima, la misma casa, su madre, el blanco impoluto de las paredes, los silencios que hablan de Beth, las heridas que sangran por Rachel… está de vuelta en Lima y solo puede desear que los días de Nueva York no hubiesen terminado nunca.


Las vibraciones de su celular que reposa junto a la almohada la despiertan, el brillo del sol de la tarde le pincha los ojos, siente la boca seca y los ojos hinchados, quisiera pensar que es porque ha dormido demasiado , pero lo cierto es que luego de colgar ha debido soltar nuevas lagrimas, es que Lima y todos quienes la rodean la han superado, quisiera irse, pero tiene la bendita necesidad de no volver a sentirse sola, lo estuvo demasiado tiempo cuando sucedió lo de Beth y tomo las peores decisiones de su vida… necesita a su familia incluso si es esta un tanto extraña.

El celular vuelve a vibrar y ahora fija su mirada en la pantalla, Santana.

-López

-Fabray…

-…

-ese gnomo de Broadway me ha llamado

-qué?

-Berry

-…

-Fabray?

-por qué no puede dejarme tranquila?

-son las canciones, la música termino por arruinarle el cerebro

-San…

-ok, la pequeña bruja quería que intercediera por ella ante ti, así q le dije q nos dejara tranquilas o patearía su trasero.

-oh.. mi héroe….. -Contesta la rubia con sorna

-soy mucho más que eso, voy a sacar a pasear tu blanco trasero esta noche

-no sabes nada acerca de mi trasero…

-oh, no te equivoques, se mucho acerca de muchos traseros de este pueblo Fabray.

Quinn sonríe ante las palabras de su amiga

-idiota

-paso por ti a las 10

-ok, te esperaré

Ambas amigas se quedaron en silencio sin saber muy bien que decirse la una a la otra

-Fabray?

-Lopez?

-cuando dije lo de patearle el trasero, era en serio.

-lo sé… gracias chica


Se mira al espejo, ha vuelto a ponerse uno de los tantos vestidos blancos que su madre guarda para ella, alisa la falda con las manos mientras intenta convencerse de que la imagen frente al espejo es ella, es la cascara de la Quinn que solía ser, la que su madre no deja de recordarle y la que ella siente que ha desaparecido entre los muchos sucesos tristes de su vida… odia el blanco, odia los crucifijos, odia todo aquello que implique de algún modo el recuerdo constante de que en Lima, la Quinn que ella tanto ha luchado por mantener viva, deja de tener control.

Suena el timbre, siente la voz de su madre y las pisadas en las escaleras, Judy abre la puerta de su habitación y tiene ese rictus severo y desdeñoso que no ha desaparecido de su rostro desde que ha regresado de Nueva York.

-Es Santana, ¿piensas salir con ella?

-Si, hemos quedado en el hospital y me ha llamado esta tarde para confirmar

-…

Quinn ve el reflejo de su madre a través del espejo, su rostro desencajado y sus manos apretadas, intentando reprimir algún pensamientos que, para ser sincera, ella espera que no diga en voz alta porque sabe que implicará algo de autocontrol y paciencia de su parte, cosas que ahora mismo están concentradas en mantenerla tranquila para no dejarla ir y sacarle los ojos a Finn por arrebatarle a Rachel.

- No me gusta que…

-Judy – la interrumpe- sé que todo esto de las amistades es porque desearías que pase todo el tiempo contigo y podamos disfrutar de un tiempo de calidad, pero ahora mismo necesito de mi amiga- sabe que no es cierto, pero de todas formas le lanza un sonrisa a su madre- prometo que antes de volver a Yale pasaré un tiempo importante contigo.

Toma su pequeña cartera y se la cruza sobre el hombro, se acerca a su madre y le besa la mejilla suavemente

-no me esperes despierta, voy a breadstix, pero no se cuanto demoraré

Sabe que su madre va a replicar algo del estilo "esta sigue siendo mi casa, vuelve temprano", así que sale de la habitación rápidamente sin darle tiempo a responderle algo, ve a Santana al final de la escalera esperándola con cara de aburrimiento, sus miradas se encuentran y la morena sabe que algo está pasando, Quinn baja a toda velocidad y la toma de la muñeca con fuerza empujándola hacía la puerta

-Vámonos de aquí San, no quiero estar en este lugar.


No puede decir que la noche haya servido para despejar todos aquellos pensamientos que parecen abrumarla constantemente desde su regreso, Santana la ha llevado a Breadstix porque era noche de Karaoke y creía que la mejor manera de olvidarlo todo era cantando algo, simulando un poco la anodina filosofía de Mr. Schuester, o burlarse de aquellos pobres y desafinados participantes… En cualquier otro momento eso podría haber sido realmente de ayuda, la burla y la crueldad han sido una constante en su vida, de una u otra forma sabe cómo lidiar con ello, pero todo se vuelve insoportablemente agotador cuando dos mesas más atrás se encuentra Rachel Berry acosándola con miradas que a esta altura no sabe lo que pueden significar, excepto que quizá necesita darle una explicación que ella le ha dicho hasta el hartazgo que no necesita oír.

-no puedo estar aquí

-tienes que hacerlo, debes quedarte

-San…

-Ese gnomo maldito no hará que salgas arrancando como la colegiala estúpida que no eres… debes quedarte y darle a entender que tu vida continúa con o sin ella

-yo… no sé cómo explicarlo

-no tienes nada que explicar Quinn, no hay nada que no entienda o que desee juzgar, estoy aquí para apoy…

Las palabras de Santana se perdieron en su mente cuando siente el aroma de Rachel anular sus sentidos, ha pasado a su lado y se dirige al escenario donde le susurra una palabras al tipo de la música, la ve subir al escenario y siente que el estomago se le oprime de tensión acumulada, sabe que Rachel habla a través de la música y ella lo único que desea es poder alejarse de ese maldito lugar y dejar atrás Lima y Nueva York… desea en algún punto volver a ser la Quinn a la que nada podía herirla

Pero no dejará que Rachel Berry tenga la oportunidad de herirla nuevamente, se levanta y se acerca al escenario también, Santana toma su mano y la detiene

-Que haces?

Quinn la mira con los ojos nublados de todos los sentimientos que Rachel Berry le genera y que ya se siente harta de ellos

-Cantar Santana, prefiero que me escuchen a tener que oír una palabra más de ella.

La morena siente la determinación en sus palabras y la deja ir , a medida que se acerca al escenario sus rodillas tiemblan, Rachel la está mirando sorprendida con el micrófono en la mano que le arrebata fríamente mientras se dirige al hombre de la música que las mira confundido.

-Yo cantaré primero

-Ella estaba antes que…

-Déjala, que ella cante, yo puedo esperar- lo interrumpe Rachel

Sube al escenario con las rodillas temblorosas, ve a santana en su mesa mirándola expectante y a Rachel… no puede ver a Rachel, no cuando el único pensamiento del que es consciente mientras se escuchan los primeros acordes, es que nunca pensó que ella no sería suficiente.

Cupid, you're so stupid

Cupido, eres tan estúpido

You shot me down with the wrong arrow

Me disparaste la flecha equivocada

Cupid, look what you did

Cupido, mira lo que hiciste

And now I'll never be the same

Y ahora no volveré a ser la misma

When his world crumbles, when his fears double I won't be the one

Cuando este mundo se desmorone, cuando sus miedos aumenten, No seré la elegida

Oh, when his eyes glow and his heart beats

Oh, cuando sus ojos brillen y su corazón lata

Oh, I won't be the one, I won't be the one

Oh, no seré la elegida, no seré la elegida

Cupid, what you doing?

Cupido, que estás haciendo?

Give me a love that's not my own

Dándome un amor que no me pertenece.

Cupid, you're so foolish to give a love but not a home

Cupido, eres tan tonto por darme un amor, pero no un hogar

When his world crumbles, when his fears double I won't be the one

Cuando este mundo se desmorone, cuando sus miedos aumenten, No seré la elegida

Oh, when his eyes glow and his heart beats

Oh, cuando sus ojos brillen y su corazón lata

Oh, I won't be the one, I won't be the one

Oh, no seré la elegida, no seré la elegida

Not to tuck him in, not to blow him kisses

No para que abrigue, no para que le sople besos

Not to come home to, not to share my life with

No para llegar a casa, ni para compartir mi vida

When my world crumbles, when my fears doublé

Cuando mi mundo se desmorone, cuando mis miedos se doblen

He won't be the one

Él no será el elegido

Oh, when my eyes glow and my heart beats

Oh, cuando mis ojos brillen y mi corazón lata

Oh, he won't be the one, he won't be the one

Oh, él no será el elegido, no será el elegido

Cupid, I'm so stupid to think that I could be the one

Cupido, Soy tan estúpida por creer que yo podría ser la elegida.

Abrir los ojos y darte cuenta que no estás en la pequeña burbuja que ambas compartieron en Nueva York, abrir los ojos y notar que todos te miran como adivinando que tras todas esas palabras existe una historia, que la protagonista es ella y que el estúpido amor de su vida es la morena que la mira con sus grandes ojos brillantes de un sentimiento que a esta altura de lo poco e intenso que han vivido, a ella le parece demasiado similar a la lástima.

Baja rápidamente los peldaños y se acerca casi corriendo a la salida, Santana no la detiene, un par de lágrimas le corren por las mejillas cuando se da cuenta que todo, desde que realizó esa llamada estando en Yale, todo ha sido una equivocación que le costará demasiadas lágrimas sanar.


Le ha enviado un mensaje de texto a Santana disculpándose por dejarla y explicándole que ha estado caminando, nuevamente, intentando calmarse antes de llegar a casa con Judy… no ha servido. Estando a unos pasos de su casa levanta la vista para encontrar que a unos pasos de ella está Rachel esperándola con la misma mirada angustiada de antes, intentando decir las mismas palabras que se ha negado escuchar hasta el hartazgo, acelera sus pasos y pasa junto a ella sin siquiera dirigirle una mirada, pero siente la mano de Rachel aprisionar su brazo, quemándole la piel.

-No te alejes de mí

-…

-dejame explicarte…- se acerca un paso más hacia ella

- Aléjate de mi!

- Quinn, por favor, hay más de lo que simplemente crees

-no necesito escuchar tus estúpidas explicaciones… necesito… necesito que dejes de hacerme daño, lo elegiste a él… solo déjame tranquila

-no puedo hacerlo… Quinn! … te quiero.

-demonios Rachel, estabas con él! … ¿Cuánta gente necesitas que te ame?

-Quinn

-yo no puedo soportarlo, no puedo soportar no haber sido elegida y no puedo soportar que vengas una y otra vez con tus acosos para intentar explicar algo que no merece la pena… deja de llamar a mi casa, dejar de rondar mis paseos con santana y sobre todo deja de intentar obligarme a ponerte atención… no quiero hacerlo.

-por qué?

-…

-por qué es tan difícil escucharme?

-tu sabias, sabias que Finn era algo importante para mí y aún así decidiste dejarme sola

-yo no te dejé sola

-oh! Por favor…

-tú me diste un ultimátum, tú o Finn y para mí nunca fue una cuestión de elegir… eres tú Quinn, desde el momento en que todo esto surgió y en el futuro, siempre serás tú

-… soy yo? Te vi con él, volaste y de inmediato volviste a él! Te he pedido solo una cosa y aún así no eres capaz de cumplir

-estoy harta!

-qué?

-estoy harta!... te estás comportando de un modo cruel y realmente inmaduro

-no puedo creer que tu…

-es Finn!

-estoy cansada de siempre oírte hablar de él

Intento alejarse de ella pero Rachel la detuvo sujetando su brazo

-necesitas escuchar esto, estoy realmente cansada de tener que explicar, estoy rogándote demonios! Estoy rogándote cuando ni siquiera debería ser necesario tener que explicar todo esto

-no lo hagas entonces

-eres importante para mi Quinn… si no puedes verlo

-qué? Qué es lo que no puedo ver?

-Finn es importante para mí

-… no puedo seguir escuchándote

-Finn ha sido mi primer novio, mi primer beso, mi primera vez… iba a casarme con él

-…

-él es importante para mí y me duele que no seas capaz de verlo, yo no lo elijo por sobre ti

-no es lo que ha parecido todo este tiempo

-se que no debí dejar nuestro momento, no debí abandonar tus brazos y correr a comunicarme con él y sé que va a sonar a una excusa ridícula, pero… yo solo sé ser la novia de Finn, es como un chip automático, él me llama y yo corro.

-…

-pero cuando me dijiste que te dolió, cuando dijiste que era un límite para ti… yo sabía que tenía que terminar con esto

-y tu manera de terminarlo es correr a sus brazos?

-la manera correcta de terminarlo es venir acá, ser su amiga y dejar claro que hemos terminado y que él y yo nunca seremos… nunca más.

-me abandonaste

-no, pospuse mi decisión… tú querías una respuesta de inmediato, tú querías que nunca más volviera a estar cerca de él o hablar con él y yo no puedo hacerlo… Finn fue la primera persona que me vio, el realmente me vio, me enseño un mundo de sensaciones maravillosas y luego me dio la libertad que necesitaba para poder encontrarte… no puedo darle la espalda de un momento a otro sin una explicación, necesitábamos poner un fin

-…

-así que yo no lo elegí y te abandoné, yo solo pospuse mi elección con el fin de darle a mi relación con el hombre más importante de mi vida el termino que merece.

-y yo no merecía una explicación?

-tú no quisiste escucharla

-esas son…

-ahora mismo te estoy dando una excusa y no estás oyéndola… te quiero Quinn, te quiero y te elijo ¿por qué es tan difícil para ti aceptar que las cosas suceden a un ritmo diferente del que tu esperas?

-me estas llamando egoísta?

-Dios! Estás tan a la defensiva… estoy intentando que puedas entender mi punto de vista

-…

-dime algo

Ha intentado no escuchar las excusas de Rachel con ese latido ansioso en el corazón, intentando mantenerse alejada de la esperanza, pero Oh! Se siente tan bien cuando alguien decide ponerle fin a la agonía casi insufrible de no sentirse correspondida, se abraza a sí misma mientras su vestido blanco ondea a la brisa de la noche veraniega. Rachel la está mirando con ojos expectantes, su pelo suelto y un mechón de su cabello ondeando sobre sus labios…. Sus labios rojos, de ella… de ambas desde aquella noche en Nueva York. Sonríe silenciosamente ante el recuerdo de las sensaciones que Rachel es capaz de producirle, Rachel la ve y todo su cuerpo se relaja

-entonces…? … entonces soy yo?

Rachel también le sonríe y se acerca a ella un paso

-si, lo prometo… desde ahora siempre serás tú

Quinn muestra sus blancos y perfectos dientes en una sonrisa solo apta para alguien relativamente no humano, la morena siente como se le acelera el corazón al verla así, sonriente y etérea a la luz de la luna, se acerca un paso más y alcanza la mano suave y blanca de su ex compañera

-es una reconciliación?

-Las reconciliaciones no son tan aburridas Berry

-oh! Yo solo estaba intentando avisarte de mis malas intenciones Fabray

Rachel se acerca un paso más y la toma por la cintura, Quinn se afirma en los hombros de la morena y une sus frentes

-que hiciste conmigo Rachel?... no tenía planeado sentirme de este modo

-yo tampoco, pero es así, me siento de este modo contigo, solo contigo y me parece maravilloso.

La rubia sonríe, Rachel la aprieta contra sí y la rubia termina envolviendo los brazos sobre su cuello, Rachel hunde su nariz en el cabello de Quinn y comienza a besarla despacio en el oído, Quinn se separa un poco perpleja, las rodillas le tiemblan

-Vamos, daremos un espectáculo Rachel

La morena sonríe mientras besa su mejilla

-y qué?

-… estamos frente a mi casa…

Rachel vuelve a sonreír consciente de lo que sus besos están provocando en la rubia

-y qué? – besando su mandíbula

-Rachel… por… por favor

Rachel separa un poco sus rostros, la mira directamente a los ojos sin despegar su cuerpo del de ella, sus ojos brillan divertidos, le acaricia con una mano el cabello mientras vuelve a acercar sus labios a los de ella, un roce que significa todo, y separándose

-Soy una artista Quinn- vuelve a insistir inclinándose hacia delante y colocando los labios a escasos milímetros de los suyos- No voy a detenerme por miedo a dar un espectáculo.

Sus labios se rozan, lentamente, reconociendo dulcemente el encuentro con la otra, Quinn separa los labios despacio, suspirando bajito contra los de Rachel, se abrazan con fuerza y se consumen, los labios, las lenguas, los dientes… es la pasión con la que reencuentran y reafirman que desde ese momento son ellas, no más Finn, ni Puck… Quinn y Rachel en una explosión de sensaciones. No saben si el beso duró mucho o demasiado poco, se separan sonrientes, a Rachel le gusta el modo en que la luz de la luna ilumina la piel de Quinn, da un paso hacia atrás y le acaricia el cuello, baja hasta su hombro, Quinn suspiro bajo y cierra los ojos disfrutando del contacto.

-Quinn!

La rubia abre los ojos inundados en pánico, mira a Rachel preguntándole ¿Cómo? ¿Cuándo? Lo cierto es que ha estado demasiado absorta en las sensaciones que Rachel produce en ella, demasiado dentro de la burbuja que significa para ella estar cerca de Rachel que no fue prudente, que se besó con la morena frente a su casa, frente a su madre que la mira desde la entrada de la casa con cara de reproche.

-Quinn, entra a la casa! - Su madre evita posar la mirada sobre Rachel, aún cuando frunce los labios al notar la mano de la morena acariciándola, se cruza de brazos y da medía vuelta sin antes volver a mirarla con los ojos ennegrecidos de furia- Ahora!