La Cruzada Eterna

Nova Aeternum

En un momento crítico, cuando dos psíquicos están peleando a muerte en un descampado lejos de la capital de Nación Humana ha ocurrido un milagro, una nave con tripulación que se daba por perdida ha regresado a Tierra C y con ellos ayuda.

Muchos cuestionaron su decisión de atravesar el agujero negro por donde el archiconocido Dirk Strider se había escapado, más sin embargo al ser movido por su corazonada y por los rastros de energía psíquica que le indico Yurek Norton fueron razones suficientes para que Gideon Thulle tomara parte de la tripulación de la "Cruzada Eterna" y le acompañaran a una misión suicida, han regresado ¿Qué noticias traerán? Cualquiera que sea es lo que intentaran saber.

- Han intentado mandar mensajes a Tierra C, pero al parecer no responden. – decía Alister Exilien.
- Tranquila mi buena amiga, responderán.

El mismo Gideon sentado en el puente de mando se desesperaba para llegar antes a casa, ordeno a Alister volver a la sala de comunicaciones y se comunicó con el departamento de mantenimiento encabezado por Booker Levian.

- Señor Booker ¿el motor quántico está cargado? – preguntaba en el comunicador.
- Listo Thulle, podemos iniciar el hipervuelo a Tierra C.
- ¿Tiempo estimado de llegada?
- Según los cálculos de Erzafithy Guerkaiz llegaríamos en una hora.
- Eso espero.

Luego se dirigió a Merrie Belfhe y a Warelf Vampblood que se encontraban en el ala médica, les dio instrucciones sobre un par de "invitados".

- Señor Warelf, lady Merrie ¿Cómo se encuentran ellas?
- La señorita Pyrope ha sido contenida con la camisa de fuerza que le pusimos. – comento Warelf.
- ¿Y con Lalonde?
- Desactivada por seguridad con tecnología arcana de Alaric Monroy. – le dijo Merrie.
- Eso es bueno.

Gideon se levantó y se dirigió al personal del puente de mando.

- Hermanos, hemos de volver a casa, quizás con noticias que no eran las que esperábamos, pero es lo que tenemos, iniciad hipervuelo.

La nave en la que se encontraban conocida como "Nova Aeternum" inicio el salto hiperespacial hacia Tierra C, tomando nota de la ruta que trazaron gracias a los datos que Yurek les había dejado antes y que, por fortuna, se habían salvado del desastre, volvían a casa.

Mientras tanto en Tierra C precisamente, en un bosque en la frontera entre territorio imperial y republicano, dos hermanos combatían a muerte desatando todo su poder, era Yurek quien trataba de librar a su hermana del control perverso de una condenada Calliope que perdió todo el control.

- Mas te vale sueltes a mi hermana, loca de mierda. – gritaba un fúrico Yurek.
- Lo que quieren ustedes es justicia ruda, es lo que les dare cabrones. – dijo una enojada Calliope.
- No quería lastimarla, pero tú me obligas.
- Igual que cuando Lord English te controlo.
- ¡Nunca me vuelvas a llamar asi!

Cargado de energía hasta el tope Yurek se lanzó contra Calliope tratando de atacarla, pero una burbuja psíquica bloqueaba todos sus ataques, entonces cubriéndose de la misma manera que ella es como Norton en una carga llena de poder se estrella contra ella provocando una potente explosión que lo devasta todo, a la distancia una encapuchada Yemiko Kannar observaba la batalla de ambos psíquicos que seguían repeliéndose de choques con sus campos de energía, era como ver a dos estrellas chocar entre ellas una y otra vez, era una batalla bastante igual.

- Parece que aun conservas parte del poder de mi hermano. – le decía Calliope a Yurek.
- Es una ventaja mínima ¿no es asi Spanish?
- Demasiado.

Los dos seguían peleando chocando con energía, Yemiko mirando desde la distancia no consideraba prudente intervenir, tenía poder, pero comparado a ellos nada ¿Qué más podía hacer?

El Nova Aeternum al fin ha llegado a Tierra C, toda la tripulación sobreviviente observaba al planeta azul desde las ventanas de la nave, lo habían logrado, volvían a casa.

- ¿No te parece hermoso el planeta? – dijo Merrie a Erza.
- Bastante, lo echaba de menos, el frio de esta lata me tiene harta, quiero llegar y dejar sentir el son en mi piel.
- Por favor no sigas Erza. – interrumpía Gideon. – Pero en efecto, el planeta se ve hermoso.

Uno de los tripulantes le dijo a Gideon que fuera inmediatamente al ala de comunicaciones, habían recibido un mensaje de Tierra C de nada más y nada menos que de Issa Belle, parecía urgente.

- Gideon, al fin respondieron. – dijo Alister.
- Es de Issa, es urgente, comunicadme con ella.

La pantalla del comunicador mostro a una Issa con lágrimas, pero sonriente, su moirail al cual amaba como a un hijo había regresado.

- Gideon, sabía que volverías, gracias al Sufridor que estas bien. – dijo una alegremente solloza Issa.
- Contén tus lagrimas mujer, sigo vivo, es lo que importa ¿ocurre algo?
- Es una larga historia, pero hay cosas que nos conciernen ahora mismo.
- Mejor voy para allá y me lo explicas, Gideon fuera.
- Thulle ¿Qué haces?

Gideon cuelga la llamada y corre al hangar, no sin antes sujetar de los brazos a una Erza sorprendida por el gesto.

- Ezra quiero que hagas algo por mí. – le dijo.
- Claro. – respondio Erza acercando sus labios a Gideon.
- ¡Eso no loca!
- Matas el momento hombre.
- Deja de payasear y escúchame, quiero que tú y Booker dirijan el aterrizaje de la nave, yo me adelantare a Tierra C, precisamente al Santuario.
- ¿Para qué? ¿No quieres que nos reciban multitudes?
- Es una emergencia, solo hazlo.
- Bien, solo mándale saludos a Mixuiz de mi parte ¿quieres?

Gideon corre a toda prisa a los hangares, al pasar junto al ala medica ve a Warelf y aun corriendo le da instrucciones.

- Warelf, contén a las pasajeras y dadle aviso a Dalila y a La Roca para que les procesen.
- Como digas. – dijo Warelf.

Gideon llega al hangar y busca a Booker en el lugar, busca algo, pero ¿Qué es?

- Booker ¿Cuál es la nave más rápida que tenemos? – preguntaba Gideon.
- La "Valenciana" ¿por?
- La necesito, me adelantare a Tierra C.
- ¿No esperaras al aterrizaje?
- Me temo que no ¡dime donde está la maldita nave!
- Por allá. – señala Booker.

Gideon sin perder tiempo se sube a la nave y enciende la misma, Booker ordena abrir escotillas no sin antes evacuar al personal destacado allí para evitar que el espacio los succionara, dentro del bólido Gideon encendía la nave terminando por ser sorprendido por Alister que está detrás de él.

- ¡Exilien! ¿Qué haces aquí?
- Te acompañare. – le respondía Alister.
- Negativo.
- Lo siento mucho, además, como miembro del Sínodo Sagrado debo responder ante Sirius.
- Como digas, ya que, solo sujétate ¿está bien?

Alister se abraza de Gideon que sonrojado despega la nave y sale de la enorme mole de acero que los había devuelto a casa, pisando el acelerador a pulso Gideon viaja a toda velocidad hacia Sancta Sanctorum para tratar de los asuntos que conciernen a Tierra C en su ausencia, su acompañante se siente débil y sufre mareos por la turbulencia del viaje, pero resiste solo para ver a sus amigas.

En la Plaza de los Santos ubicada frente al Santo Sepulcro, unas consternadas Cestus Acktau y Lordee Kyreen miran la pequeña nave aterrizar frente a ellas, de la nave sale un Gideon con prisa y una Alister bastante mal por el viaje apresurado, las dos van y ayudan a Alister mientras Gideon solo mira a Lordee queriendo correr al palacio pontificio.

- Ayúdenla, creo que se mareo. – les dijo Gideon a las chicas.
- Se nota, siempre tan tosco con las chicas. – le responde Lordee con sarcasmo.
- Extrañaba tu sarcasmo.
- Y yo a ti pendejo.
- Debo ir por Sirius.

Antes de que ellas pudieran responderle Gideon se fue a teleportar al despacho de Sirius en el palacio mientras una Alister aun débil lograba recuperar la conciencia, Cestus la mira preocupada.

- Alister ¿Qué carajos pasó? Pensábamos que no sobrevivirían. – le pregunto Cestus.
- Es una larga historia.

Adentro del despacho Gideon busco a Sirius, pero no encontró nada, el asiento estaba vacío y lo único extraño que había era un agujero en el techo.

- Sirius ¿estás ahí? – preguntaba Gideon.

Mientras caminaba por el despacho contemplo las huellas del desastre, en eso Kylean aparecía un poco triste en el lugar.

- Sirius ya no esta Gideon.
- ¿Qué no está? ¿Cómo que no está? – le pregunto Gideon.
- El falleció.

Gideon sorprendido por la noticia solo se queda callado y se sienta en la antigua silla de Sirius, con la mano en la cara no puede creérselo.

- Sirius ¿muerto? Pero…
- ¿Sí? – dijo Kylean.
- ¿Cómo?
- El dio su vida para salvarle la suya a Astrid cuando Lady Spanish apareció para atacarle.
- Ese… maldito fumado… no me lo esperaba.
- Lo se.
- ¿Y quien es Lady Spanish?
- Es una Calliope condenada que enloqueció y tomo el cuerpo de Yury Norton para destruir a los responsables de destruir el planeta.
- ¿Una Calliope condenada? ¿Sera la misma que nos visitaba en la nave?
- Espera ¿también estaba con ustedes?
- Larga historia.
- Aquí también pasaron muchas cosas que te contare en el momento oportuno.
- No tengo tiempo que perder, debo ir a ayudar a Yurek.

Kylean saca el báculo de Sirius y con el detiene a Gideon.

- No vayas Gideon. – le pedía Kylean.
- Tengo que, después de todo lo que hizo Yurek por mí en la cruzada es lo menos que puedo hacer por él.
- Dije que no vayas.
- Kylean, dejadme ir, por favor.
- ¡Que no!
- ¡QUE ME DEJES IR!

Antes de que dijera otra cosa Kylean le da una bofetada muy fuerte a Gideon que le deja los dedos marcados en la mejilla, molesta le mira y lo vuelve a sentar en la silla empujándolo con el báculo.

- Gideon Otto Thulle, mas te vale que entiendas esto, acabo de perder a Sirius y me duele en el alma su sacrificio, pensé, al igual que todos, que no sobrevivirías al acto suicida de entrar al agujero negro para ir tras Dirk Strider ¿y ahora quieres volver a arriesgar tu vida de una manera jodidamente imprudente?
- Kylean, soy un guerrero, Yurek por sí solo no podrá con su hermana, necesito ir a ayudarle.
- No iras Gideon, y esa es mi orden como Pontifex Maximus.
- Espera, dijiste ¿pontífice?
- Si, Sirius me nombro sucesora y me dio su báculo.
- Entonces…
- Como tu superiora debes obedecer, y te ordeno quedarte aquí, por tu propio bien, no quiero perderte de nuevo.
- ¿Y por que Sirius te dio su báculo?
- Dijo que para traer a alguien al mundo…

Gideon se quedo congelado y luego de unos minutos empujo a Kylean para salir por la puerta, tomando una armadura improvisada y sacando su martillo salio corriendo del palacio y se marchó lejos de allí rumbo al lugar donde Yurek y Spanish peleaban, Kylean se levanta y molesta solo apretar el báculo con furia hasta caer de rodillas al suelo.

- Eres un estúpido Thulle ¿Por qué eres asi?
- El es asi cariño, no lo entenderías. – le responde Lordee.

Kylean se levanta y mira que Cestus y Lordee sostienen a una Alister que se recuperaba de poco a poco del viaje, Loftus suelta el báculo y corre para abrazar a Alister, al menos su amiga seguía entera.

- Un Thulle acaba de morir y otro va hacia a una muerte segura.
- Entiéndelo Loftus, el es asi. – le dijo Alister. – Por cierto ¿Dónde esta Sirius?
- Hay que hablar mujer.

Las chicas se encierran en el despacho de Sirius para hablar al respecto, mientras tanto Gideon apresurado corre a toda velocidad hacia Yurek, el le debía la vida, ahora iba a quedar a mano con él.