.Dime que me amas.

Lo tenía que aceptar. Esas habían sido las peores semanas de su vida. Extrañaba a su pelirrojo, sus berrinches, sus gritos, su calidez, sus besos, sus abrazos, su aroma… De verdad no entendía como era que un idiota pudo arruinarle todo, tanto había luchado para someterse a sus sentimientos, vencer su orgullo.

Suspiro cansado, le dolía la cabeza horrores, era obvio, ya que tenía insomnio desde el día en que su pelirrojo le pidió tiempo. Puso una mano en su cabeza con fastidio, había prometido no buscarlo hasta que él se sintiera cómodo, pero no aguantaba más, si pasaba otro día, seguro atentaría con su vida.

Decidido salió de su solitaria casa, esperando con todas sus fuerzas encontrar a su rubio pelirrojo. Prácticamente corrió para tomar el autobús que lo dejaba en la ruta más cercana a la casa de su idiota. Sin esperar nada, se dirigió al departamento de su rubio, su corazón se aceleró al ver el letrero de su amante.

Escuchaba los latidos de su corazón, y una sonrisa se asomó en su rostro. Pero al momento de tocar la puerta, escucho risas y voces del interior. Y ahí se quedó, de pie con la mano cerca de la puerta escuchando el interior.

.-Maldición!-repuso al darse cuenta de que era su pelirrojo con el idiota

Cambio su sonrisa a una de molestia, guardo sus manos en sus bolsillos y bajo lentamente por las escaleras. Sí que se sentía estúpido. Seguramente, su pelirrojo ya se había decidido y estaba disfrutando con su nuevo amante.

Lástima que no se quedó lo suficiente para darse cuenta que no estaba Hanamichi solo con Yohei, sino había otros tres sujetos disfrutando de una tarde entre amigos.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.- .-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Al despedirse de sus amigos, sintió un poco de temor al saber que Yohei se había quedado, no era que le molestará, sino que se incomodaba con lo que estaba sucediendo. Después de la declaración de su amigo, no habían hablado de nuevo del tema, pero ya habían pasado casi dos meses, era obvio que el joven necesitará una respuesta.

Regreso de nuevo al comedor, vio a su amigo que tomaba un poco más de café, seguramente para poder bajarse los resultados de las cervezas que estaban tomando. Se sentó a su lado y nadie dijo nada.

Que incómodo.

.-Ya termina el invierno-eso casi mato del susto a Hanamichi

.-Si….si-contesto-La escuela ya casi está presente

.-Y se acercará las finales, como te sientes?

.-Bien, ya sabes, soy un gran tensai! Yo no siento miedo! Soy el mejor-y comenzó a reír estruendosamente

.-Y este gran tensai-interrumpió Yohei-Estará dispuesto a estar conmigo

Detuvo su risa de inmediato. Volvieron al silencio incómodo. En ese momento, Yohei deseo con todo el corazón no haber dicho nada.

.-No quiero presionarte-dijo suavemente el joven

.-Lo sé, pero-el pelirrojo suspiro-Ha pasado tanto, es obvio que quieras una respuesta

.-Y ya existe?

Hanamichi miro los ojos de su, hasta ahora, amigo. Se miraron intensa y profundamente, como si pudieran comunicarse. No supo que fue lo que paso, pero esa mirada era una iniciativa, se habían visto por varios años, y esta era la primera vez que sentía esa conexión especial. Lentamente, Yohei comenzó a acercarse al pelirrojo, al ver ninguna protesta continuo hasta rozar su nariz con el otro.

.-De verdad, te amo, Hanamichi-susurro con cariño

Mientras tanto el joven pelirrojo no sabía qué hacer, ese hombre había sido su compañero por mucho tiempo, su amigo, confidente y hermano, nadie lo conocía como él, nadie sabía entenderlo como él, nadie…

Poco a poco, Yohei cerro la distancia entre los dos, posando suavemente sus labios con los de él, estaba más que contento, podría escuchar su corazón en sus oídos, pero lo mejor de todo, su pelirrojo no estaba rechazándolo, con gusto pudo sentir como una lengua traviesa pedía permiso para entrar en su boca. Permiso que no fue negado.

Ese día, era el mejor de su vida, Yohei estaba seguro que si moría, no debía nada. Finalmente era correspondido.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.- .-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

.-Demonios!-gruño un joven malhumorado

Rukawa estaba furioso, el sufriendo como un idiota mientras que el otro muy feliz con su nuevo 'amante'. Pateo un contenedor de basura, debía suponerlo, ese hombre tenía derecho de antigüedad, había vivido muchas cosas juntos, era obvio que lo escogería a él.

Claro que no solo era por eso, sabía que su amigo era mejor persona, más comprensivo, menos orgulloso, menos indiferente, más cálido, más dulce. Suspiro triste, era natural que lo cambiara, el pelirrojo era algo que no debía tener, no lo merecía…

.-Que haces Rukawa? Todo bien?

Esa voz lo saco de sus pensamientos, volteo sorprendido a ver a su dueño y se encontró con la joven de cabello rizado y ojos marrones.

.-Vaya, te ves mal-la chica se acercó-Te sientes bien?

.-Si, no hay de qué preocuparse, Ayako-san

.-Mmmmmh

La joven lo miro detenidamente, como cuando anda analizando sus estrategias en la cancha, se sintió incomodo a más no poder. De todas las personas que pudo haberse encontrado, porque con la única que no podía esconderle nada.

.-Esa mirada, la he visto-dijo la chica de pronto, sobresaltando al joven, el cual no lo demostró-Es la mirada de un hombre enamorado no correspondido

Si podría recordar un momento que le daba terror, este no se compraba en nada. La joven dio en el blanco, quizá por intuición femenina o sexto sentido, la chica le invito una taza de café para platicar, y, para sorpresa de él mismo, accedió.

Por ello se encontraba en una cafetería algo cursi, con varias parejas platicando alegremente. Si bien no le gustaba ese ambiente, agradecía ya no sentir el frío de afuera. Quizás ella era muy hábil en las conversaciones o simplemente quería descargarse, le contó lo sucedido.

No le revelo que se trataba de un hombre, y mucho menos de Hanamichi, ya que eso le hubiera dado un paro a la chica, pero si le dijo que se enamoró sin darse cuenta, que lucho contra sus sentimientos y orgullo para declararse, estuvo en un romance muy dulce y que, por su causa, aquella persona lo había desplazado por alguien mejor, un amigo muy cercano.

Ayako no comentó nada, solo miraba al joven con interés, la verdad le sorprendió lo que escuchaba, pero intento no mostrarse asombrada, solo por respeto, nunca pensó que Rukawa podría sentir algo tan intenso y profundo que lo lastimara hasta ese punto.

.-Pero no puedo culpar a nadie más que a mí-termino el chico-Con mis actos obligue a que sucediera todo esto

Después de un sorbo a su café, la chica tuvo el impulso de tomar la mano del chico, lo cual no dudo en hacerlo.

.-No lo creo-le dijo suavemente-Yo creo que ella debió darse cuenta lo que sientes, digo, es obvio que no eres el más abierto o sociable del mundo

.-Por eso no lo merezco, porque…..

.-Basta-lo interrumpió abruptamente-Mira si serás cabeza hueca!-recibió un golpe con el tan conocido abanico de papel (de donde lo habrá sacado?)

.-Eh?

.-No digas tonterías, claro que eres digno para muchas cosas!-la chica regreso a su compostura-No saques conclusiones sin saber, además, deberías ir con ella a decirle lo que sientes, nunca es tarde.

.-Pero…

.-Claro que te quiere, sino, te hubiera engañado y estaría saliendo a tus espaldas con el otro, pero te pidió tiempo, yo opino-la chica sonrió-Que no te importe lo que ella diga, o decida, tu solo ve por ella y dile lo que sientes

Después de eso, Rukawa se volvió a animar, después de un intercambio breve de palabras, agradeció su tiempo y salió corriendo a donde vivía Hanamichi. Ella tenía razón, si Hana lo dejaba, él no se iba a quedar callado, le iba a comentar todo.

.-Ey! Do'aho! Abre-golpeaba con fuerza la puerta, vaya que si llego rápido-Ey!

Pero nadie respondió, se asomó a una pequeña ventana, ni una luz prendida. Vaya había salido, pensó un poco. ¿Dónde estaría? Se le vino un pensamiento. Era obvio!

Nuevamente salió corriendo, pero en dirección a un campo, donde a su pelirrojo le gustaba practicar en solitario. Como alma que lleva el diablo, llego casi sin aliento, su mirada brillo al ver su pelirrojo hacer algunos rebotes y prácticas comunes. También le encantó la idea de que estaba solo.

.-Si que eres malo-soltó para llamar la atención-Tu izquierda sigue estando débil.

Hanamichi dejo de ver la pelota cuando estaba a punto de lanzar un tiro de tres puntos, haciendo que no entrara el balón y saliera disparado en sentido contrario. Hacía mucho que no veía a al kitsune.

.-Kitsune…. Que haces….

.-Viendo como no sabes anotar como se debe, aun eres débil-maldito orgullo!

Hanamichi bajo la mirada y sonrió suavemente.

.-Tienes razón

Silencio incómodo.

.-Bese a Yohei-comenzó el rubio-Y yo…

.-Calla do'aho!-interrumpió secamente, ya sabía que había sido cambiado, no quería escucharlo-Ya sé que él es mejor, no te culpo por elegirlo

.-Kitsune, yo…..

.-Calla…..-cerro los ojos y suspiro profundamente-Me merezco todo lo que pasa, y sé que estuviste muy solo a mi lado, pero-miro al pelirrojo-Eso no quita que te amé profundamente

Silencio. Hanamichi impactado, Rukawa decidido. Con paso firme, el joven se acercó al pelirrojo.

.-A tu lado, encontré la felicidad y el calor, ir a tu casa y escuchar tu voz es una de las razones de seguir vivo-se para a unos escasos centímetros del pelirrojo-No supe cómo decírtelo, pero quiero que sepas, que me arrepiento de no habértelo dicho, pero tú eres mi razón más importante para vivir. Te amo, y si él te hace feliz, está bien, yo te dejaré ir porque te amo y sé que…

Fue abruptamente interrumpido. Vaya, hoy era el día en que todo el mundo lo interrumpe. Pero esta interrupción fue la mejor de todas, ya que su Hanamichi lo besaba gustoso, lo había abrazado de sorpresa juntando con el acto sus labios. No le correspondió porque no quería, sino porque no se lo esperaba.

Miro a los ojos almendrados de su pelirrojo, aun confundido no supo que hacer.

.-Pero, tú y el imbécil….-balbuceo sin entender-Beso….

.-Es lo que te quería decir, hoy Yohei me beso, y me di cuenta… que te amo más de lo que pensaba y…..

Ahora fue el turno de Kaede besar al otro, interrumpiéndolo, ya no importaba nada, no importaba lo pasado, ahora le importaba que estaba con su pelirrojo. Abrazó fuertemente al chico, juntando más su cuerpo y jugando con su lengua. Al percatarse que estaban en un lugar público, se separaron lentamente.

.-Vamos al departamento-susurro Hanamichi-No sabes cómo te he extrañado

Al comenzar a caminar, Rukawa entrelazo sus dedos con los del pelirrojo, suspiro alegre, deseoso de llegar a ese departamento y poseer a su amante, ya que finalmente había sido sincero, y había ganado.

.-Te amo, Hanamichi-le comentó al pelirrojo con una suave sonrisa

.-Y yo a ti, Kaede

Oficialmente, podía morir en paz.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.- .-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Notas de la autora:

Finalmente terminado! Gracias por leer y mantenerse en contacto con esta historia! Espero que nos leamos pronto! Espero sus comentarios y criticas! Saludos!