Terrones de azúcar, llegamos al final del especial del día del niño.
Wuuuju ¿Como lo están pasando?
¿Respondieron la pregunta de ayer?
Feliz día del niño a todos mis terrones que son niños por dentro, por que mis fanfic's son casi en su mayoría para mayores de edad, jajajajaja igual si tiene hermanitos, hijos, sobrinos y demás niños que convivan con ustedes denle una felicitación de mi parte.
Y sin mas a leer se ha dicho.
Esperen también otros dos especiales en estos meses, por que sí, voy hacer mas, sin olvidar otras cosas.
Saga, el mayor de mis hijos, con quien compartí mucho y fue mi manos derecha por mucho tiempo.
Perdóname, por favor perdóname por no haber hecho algo para que no sufrirá todo ese dolor.
Aquella maldad en tu corazón, yo debí detenerla, ayudarte a alejarla, eliminar… Y no dejarte solo, provocarte una terrible soledad y odio que no merecías sentir.
Sé que te he herido tanto y puede que nunca tenga perdón, pero… Deseo recuperar a mi pequeño niño de enormes ojos viridian, qué sólo quería que le contará historias para dormir y que no me alejara hasta que cerrara sus ojitos y pudiera dormir.
Ahora ya no pueda hacer nada por el pasado, pero quiero hacer todo lo qué pueda para que ya no sientas culpa, ya no sufras y puedas comenzar a vivir de nuevo.
Saga, cualquier cosa que necesites, yo hare hasta lo imposible para ayudarte esta vez. A todos ustedes, ahora los pondré como mi mayor prioridad, como siempre debió ser.
Todos mis hijos merecen un día especial, igual a este día que pasaron con sus jóvenes discípulos.
Procuraron hacerlos muy felices y darles momentos únicos que recordaran siempre. Les prometo que ahora yo les enseñare a vivir sin miedo, deben saber que ya no volverán a estar solos o negarse a la felicidad de su corazones.
Las gruesas lágrimas que provocaron aquellas palabras resbalan por sus mejillas. No se encuentra solo, sin embargo se derrumba a los pies de su armadura que llevaba las dos cartas en las manos para que aquellos jóvenes hombres las leyeran.
-Pa… Patriarca… Padre… Yo… No creo que mi vida alcance para disculparme con usted por todo lo que le hice- El dolor de saber que hizo daño aun es difícil de ignorar, pero… Una sonrisa se dibuja al saber que el pontífice está disculpándose por todo lo sucedido con tal de ayudarlo y verlo feliz.
Sin embargo, el gemelo menor tampoco está del todo tranquilo.
Aprieta la carta que acababa de leer y muerde sus labios… Mientras de pie, solo recuerda lo que leyó previamente.
Mi preciado Kanon, siento que te debo tantas disculpas por haberte causado mucho pesar.
Yo los cargue siendo unos indefensos y pequeñitos bebés. Jure que los cuidaría tanto como pudiera, que los volvería los caballeros de Géminis más poderoso. Sin embargo, el deber, el saber que debía procurar que Saga se convertiría en el legitimó caballero dorado de Géminis, me ocupe tanto en eso como en mantener a los demás pequeños concentrados en su entrenamiento y cuidar de la próxima reencarnación de Atena… Que te relegue a un segundo plano, te hice sentir que solo merecías ser un asombra.
Kanon, por favor ya no pienses eso, no lo eres, jamás lo has sido.
Te abriste paso de la forma más asombrosa posible. Si bien, no me parece bien como lo conseguiste, hiciste lo que debiste y te redimiste.
Me siento orgulloso de ti, ya que aunque ahora seas una Marina de Poseidón, has sido clave para una alianza y sigues estando cerca del santuario.
Quiero volver a abrazarte y decirte que los truenos nunca te van a dañar, igual como lo hacía al ser tú solo un niño de no más de dos años.
Por esa razón, por todo lo que les he escrito en estas cartas, mis palabras, las sinceras solo para mis amados hijos.
No solo por eso les pedí que hoy llevarán a sus jóvenes aprendices a festejar.
No solo fue una petición de nuestra Diosa.
Sino que aprovechando mi autoridad, y sabiendo que no me cuestionarían les pedí sus armaduras por una razón.
Repare las que estaban un poco dañadas, pero debía tener esta oportunidad con todas ellas reunidas sino, mi sorpresa para ustedes no funcionaria.
-¿Por qué… Es capaz el patriarca de hacer… Algo como eso? No es justo… Darnos… Algo tan… Tan…- Aprieta aquel pequeño peluche qué cabe perfectamente en sus manos y sin dudarlo lo abraza con delicadeza y añoranza.
Tan similar a él, siendo una representación de su signo.
Mi pequeño cachorro de León…
Aioria, a ti yo no te llegue a conocer siendo un bebé de meses.
A diferencia de mis demás niños, tuviste padres que te amaron, qué te quisieron tanto como pudieron, pero… Lamentablemente no lograron seguir a lado de ustedes, por… Aquel incendio de hace diecinueve años.
Solo tenías un año… Estabas llorando, sucio y asustado…
Aioros te llevaba entre sus manos y lo que atiné hacer fue consolarlos a ambos.
Fue una enorme desgracia, y aunque nosotros tratamos de hacer todo para ayudar a la gente de Rodorio, muchos perecieron.
En ese momento en que pude calmarlos, prometí cuidar de ambos.
Aioria, nunca ocuparé el lugar del padre que te amo, pero permíteme seguir contigo, jugando y riendo… Volvamos en las tardes al coliseo, jugaré contigo a la pelota tanto como quieras.
¿Si?
Escribí estas cartas, para expresarles una parte de mi sentir, de mi corazón y deseo de poder seguir estando en sus vidas.
Solo deseo, qué mis niños vuelvan a ser felices por completo.
El león dorado, está atento mirando por la ventana, lanza suspiros cansinos, para fijar su vista cristalizada al horizonte, asiente mientras entre sus manos un peluche de león sigue siendo el motivo de su felicidad.
-No lo entiende ¿Verdad?- Abraza con mayor fuerza ese juguete para que seque sus lágrimas -Pase a todo… Usted lo ha sido para mí- Sonríe amargamente, los recuerdos del pasado, junto con aquellos que no conoció, solo lo hacen añorar un posible futuro a lado de quien fue y aun es su figura paterna.
Hijo mío… El centauro, siempre fue tu guía…
Las aventuras, las ocurrencias, la alegría y responsabilidad de tu personalidad, fue la manera en que me brindaste tu ayuda…
Maduraste tan rápido como pudiste, todo para que Aioria fuera un niño feliz y muy alegre.
Te negaste a llorar aun habiendo perdido a tus padres, no le mostraste ese dolor a nadie, ni a Aiora, ni a Saga, ni a mí.
Creíste que si seguías fuerte y con una enorme sonrisa en tu rostro, me ayudarías más.
Pero eso, ya no es necesario….
Aioros, ¿Recuerdas cuando no pudiste más y te sentiste muy abrumado?
¿Recuerdas qué te escapaste por primera vez del santuario y nadie te encontraba?
¿Recuerdas donde te encontré?
Era tan noche, hacía mucho frío, no llevabas nada abrigador y temblabas, pero eso no te importo, pues te abrazaste con todas tus fuerzas a las tumbas de tus padres y lloraste todo en lo que tu corazón enceraste.
Podía ver tu aliento y la desesperación por que todo lo que ocurría fuera una mentira.
Te observe en silencio, pero sabía que no debía dejarte solo.
Al llegar contigo… Te asustaste y rápidamente te limpiaste las lágrimas haciéndote el fuerte.
La escena rompió mi corazón y aunque quisiste que no viera… Lo hice.
Te abrace con todas mis fuerzas, te abrigue entre mis brazos y también te enseñe qué los caballeros dorados, los patriarcas, todos podemos llorar y demostrar ese sentir cuando no podemos más.
Al verme así, me quisiste animar, pero… Te dije que no era necesario… Que dejaras salir todo y que nada malo pasaría…
Eras un niño… De tan solo ocho años, te derrumbaste, te protegí y mientras, les hice una promesa a tus padres. No la pude cumplir en mi anterior vida y lo lamento. Te pido disculpas por no protegerte y evitar una desgracia para ti y Aioria... Pero ahora, la cumpliré, lo juro…
Aioros… Prométeme que no ocultaras más tus lágrimas, cuando lo desees debes dejarlas salir.
Tal vez ahora ya no sean unos niños… Ya son unos adultos hechos y derechos, pero eso no impedirá que les quiera dar algo más.
Una muestra de mi amor por ustedes.
Los hice con mis manos, cada uno es diferente y único, pero a la vez unidos a los demás por un lazo irrompible.
Son solo unos pequeños peluches, qué representan a cada uno de ustedes.
-Gracias… De verdad gracias… Muchas gracias. Su ilustrísima… Papá…- Aspira por la nariz, dejando escapar fuertes suspiros, aprieta sus ojos para que las lágrimas sigan cayendo, pero eso lo ha ayudado a calmarse poco a poco. Su regalo es colocado sobre un estante enfrente de su cama, a lado de una vieja foto de cuando todos eran unos niños.
Camus… Yo, te enseñe algo de lo cual me arrepiento tanto, porque te ha afectado a lo largo de tu vida.
Tu cosmos es muy poderoso, sabes muy bien que tus emociones se conectan a él.
Desde muy joven, demostraste ese hecho.
Al principio lo entendía, eras un bebé debías expresar tus alegrías, enojos, tristezas. Pensaba que era algo bueno y no constaría de mucho peligro. Pero no me pude ocupar de ti a tiempo para enseñarte suficiente control en tu cosmos.
Sin embargo, los cambios de humor, los juegos, entrenamientos, la convivencia con los demás pequeños aspirantes, te provocaron efectos positivos y negativos…
A veces, un poco de nieve qué caía, un frío vendaval, no me parecía algo de que preocuparme, pero cuando sucedió aquella helada, qué casi congelo por completo el santuario.
Te debí poner límites, pero no lo hice de la mejor manera.
Enseñarte a controlar tus emociones, no mostrar tus sentimientos, mantenerte serio, frío, indiferente y calmó a pesar de pasarla mal.
Al enseñarte eso no pensé bien, y cuando quise hacer algo para repararlo…
Solo quería recuperar a mi pequeño mago de agua y hielo, qué hacia qué la nieve cayera para alegrarnos a todos…
Para aquellos que no la conocían, tú se las mostraste y los hiciste felices. Esa es tu verdadera naturaleza Camus y perdóname por hacerte cambiar.
No importo el tiempo que me tomo para hacerlos todos.
Con solo pensar en sus sonrisas, la alegría en sus rostros por este pequeño regalo, el hecho de que podamos ser una familia de verdad... Una donde les prometo ya no tendrán que sufrir más, los cuidare aunque ya sean unos adultos.
Por qué siempre serán mis amados, revoltosos, fuertes y ocurrentes hijos.
Que amo con todo mí ser.
Ya había leído su carta, se encuentra ahora recostado sobre la cama, pensando en todo lo que ha ocurrido en este día y agregándole aquellas palabras del patriarca. Abraza el peluche, similar a la figura que inspiró a la constelación de Acuario, sus cabellos aguamarinos y unos botones de ojos de color violeta…
-Esta bien… Y gracias- Murmura suavemente, permitiendo qué su cosmos congele levente su habitación, al igual que deja que una débil escarcha caiga como diminutos copos de nieve en el aire.
La noche ha llegado, ya es tan tarde.
El día del niño se a acabó y por ende todos deben estar dormidos.
Bueno… No todos.
-¿Cómo te sientes, borreguito?-
-Bien. De hecho muy bien-
-Les expresarte todo tu amor a ellos- Sonríe para abraza por detrás al peli verde -Me sorprende como tiene ideas tan bonitas para expresarte y hacerles entender lo que sientes-
-Son… Mis niños después de todo. Sé que necesitan tiempo para recordar aquella infancia qué no pudieron tener del todo, y que trato de darles ahora- Un suspiro deja salir de sus duraznos labios -¿Crees que sea demasiado tarde para hacerlo?- El tono es bastante preocupante, baja su mirada, apretando sus puños.
-No, no lo es- Suspira y besa suavemente esa cabeza -Nunca es tarde para demostrarle amor a tus hijos, siempre y cuando lo hayas hecho antes- Se posiciona delante del patriarca para limpiar esas lágrimas de angustia -Nunca los has dejado de amar, y ahora que estoy yo aquí, son mis hijos también… Nuestros, al igual que mi pequeña Shunrei y nuestros niños también de bronce- Le sonríe para tomar esas rosadas mejillas húmedas -Todos somos una familia ahora- Lo intenta hacer sentir bien, besando esos labios qué lo tientan siempre.
-Gracias por ayudarme Dohko-
-Para eso estoy aquí, para eso estamos ahora todos juntos… Mi dulce borreguito ya no te preocupes por nada mas hoy ¿Si?- Se acerca más, robando pequeños besos por toda su cara -Mañana será un gran día y verás que nuestros hijos estarán ansiosos por pasar tiempo contigo, y algunos han de estar durmiendo con los peluches qué les hiciste y…- De forma pícara, vuelve a besar esos labios ya no siendo algo tímido o suave -Creo que igual debemos ir a dormir… ¿No crees?-
Sonrojado y apartando su rostro un poco, sin apartar sus manos del pecho del chino -¿Dormir de verdad o…?- No puede negar que le gustaría dejar salir algo de presión.
-Lo que tú quieras- Un beso más, unas caricias atrevidas que suben la ropa del patriarca, y un abrazo con el cual sus pasos se alejan de aquella ventana, donde las luces de las velas se apagan y aquella habitación es testigo de lo que ocurre en la oscuridad, y se deja volar la imaginación sobre lo que está pasando.
-A La Mañana Siguiente-
-¿$500 Euros de papas fritas? ¿$300 de un restaurante de mariscos? ¿$1000 de una consola? Y ¿otros mil de lo mismo?- Saori Kido, está sumamente sorprendida mirando su rápido estado de cuenta y el posible sobregiro de las tarjetas de créditos de los dorados ¡¿QUÉ FUE LO QUE PASO AYER?!- Lanza aquel grito, aún es muy temprano por la mañana, así que nadie la ha escuchado pero sin duda será algo muy divertido de ver.
Después de todo ya acabo el día del niño, y las responsabilidades y la vuelta a la realidad es lo que ahora se presenta.
Buenos días, tardes, noches, ¿Que hora es? ¿Quien me ha robado el reloj? ¿Como están mis terrones de azúcar?
Yo estoy mega bien.
Wiiiii, me siento mega feliz, al fin termine y veo que ha tenido mucho apoyo, por ende seguiré haciendo los otros especiales.
En fin, ¡Feliz día del niño! A todos los terrones que siguen siendo niños interiormente, los que convivan con ellos también, y solo por este día... Hagan cositas de su infancia que puedan hacer aun siendo adultos y a esos niños que quieren mucho, mimenlos un poco.
Voy a responder los hermosos comentarios de mis terrones de azúcar:
Lini.02: Así es, esa es la razón por la cual los hizo ser obedientes. Así es, Shion quiso enseñarles y hacerlo recordar los preciosos momentos con los cuales compartió con sus niños, es que si son sus hijitos.
De que fue muy difícil, pero eso no impidió que le diera un poco de su atención cuando lo necesitaron y pudo.
Todos tienen hermosos recuerdo ahora...
Dita con su rosas para alegrarlo, Shura con su manera de ser, anudándole en todo y cuidándolo... Death, demostrándole que es fuerte y que lo quiere a su manera, guarda esos recuerdos... Creo que cáncer se volvió así, por que no tuvo ya a alguien que le detuviera en sus maldades y Saga le daba rienda suelta su crueldad, por es suposición mía.
Yo le tengo asco y mucho pánico a los gusanos blanco que se comen los cadáveres... Me dan mucho espanto y ayer vivir cosas horribles sobre eso.
Milo y sus curiosas mascotas, ese niño disfrutaba tanto dormir junto al patriarca, por que si lo veía como un padre y quería su atención, ya veras mas de eso.
Sus recuerdos mas preciados sin duda, aquellos que resguardara por completo en su corazón.
Así es... Shaka era tan pequeño y frágil, Shion lo cuido a su manera y le intento ayudar, aunque claro que tuvo ayuda de su discípulo para que Shaka saliera de su reclusión auto impuesta.
Sin duda le costo mucho seguirlo, pero no fue imposible, ya que Shion les enseño con paciencia.
Alde, fue uno de sus niños de oro, quien le ayudaba para que los demás estuvieran bien felices y algo alterados por el azúcar jajaja ok no.. Pero Shion nunca olvidara esos lindos detalles, y todos merecemos un amigo si de atento y bonito.
Puede que si, sea Mu especial para Shion por ser su aprendiz... Pero nunca va hacer diferencias, ademas le tiene que enseñar mas cosas sobre su cultura, por que en Mu y Kiki esos pasos van a seguir... Esas tradiciones, peor ahora ya no se van a dejar solos como cuando era el resultado de la guerra santa.
Ellos, esos dorados van a pasar esas buenas enseñanzas hacia los dorados y aprendices, sin duda papá Shion esta orgullos e sus bebés y los va a mimar tanto ahora.
Lo se terrón, yo igual disfruto esos capítulos y fanfic's cuando hablan sobre la infancia de los dorados, por ende hago mucho de ellos, por que se lo merecen.
Nos leeremos después, buenas tardes. Y gracias por leer.
Les agradezco tanto a todos los terrones por leerme y apoyarme, seguiremos si hasta terminar los toros dos especiales.
Por favor cuídense mucho, festejen super bien este lindo día del niño.
Los quiero mucho.
Ammu se va.
