CAPÍTULO 12

Hace 8 años

POV Fate

Phil y yo habíamos reservado una habitación en un hotel de la capital porque yo quería ir a ver el espectáculo navideño que había cada año y las calles adornadas. No solíamos hacer nada que yo quisiera, pero esa vez, por alguna razón, él había accedido. A pesar de ser unas fechas muy tristes para mí, me encantaba el espíritu navideño. La gente tendía a ser más amable y acogedora. Después de habernos perdido buscando el hotel, llegamos a éste. Nos dieron la llave y nos indicaron dónde se encontraba nuestra habitación. Era un hotel muy acogedor. Tenía un gran patio con muchas plantas y flores. También había luces adornando los pasillos. Al llegar a nuestra habitación, soltamos las maletas y lo primero que hicimos fue tumbarnos en la cama. Era realmente espaciosa y cómoda. Sonreí. Estaba feliz de estar allí y poder ver el espectáculo que tantas ganas tenía de ver. Phil se removió de su lugar y se inclinó para besarme. Sonreí de nuevo. Desde nuestra última pelea, algo en él cambió. Todo el tiempo libre que tenía, lo pasaba conmigo. Ya no quedaba con sus amigos. Con la única persona que salía era conmigo y con mis amigos. Lo que comenzó siendo como un inocente beso, rápidamente lo volvió húmedo y pasional. Me removí para escapar de sus garras, pues quería salir a ver las calles y comercios, pero él no me permitió escapar.

- Phil, déjame. Tenemos que irnos. Hay mucho que ver. –me quejé.

- Fate… sólo un ratito. –dijo antes de morder mi cuello.

- Hm… –gemí y él sonrió.

Sabía que mi cuello era uno de mis puntos débiles, así que siguió mordiéndolo mientras se deshacía de su ropa y la mía. En esa habitación de hotel, me hizo suya hasta que estuvo satisfecho. Cuando terminó, fui a darme una rápida ducha, pero para mi sorpresa, él también entró al baño conmigo y me volvió a hacer suya contra la fría pared de la ducha. Parecía ser insaciable. Nos vestimos y por fin salimos. Ya había anochecido y muchos comercios estaban a punto de cerrar, pero había mucha gente paseando y viendo las luces. Sonreí antes de colgarme a su brazo. Caminamos durante unas horas y vimos el tan ansiado espectáculo. Fue muy luminoso y maravilloso. La música que habían elegido este año era "Christmas Eve/Sarajevo" de la orquesta Trans-Siberian. Las luces se encendían y apagaban al compás de la música, siendo simplemente alucinante en los momentos álgidos de la música. Fue grandioso. Uno de los espectáculos más bonitos que alguna vez había visto. Una vez que terminó, caminamos hacia un restaurante y cenamos. Realmente teníamos hambre. Después fuimos a dar un paseo cerca del río. Hacía mucho frío, pero las vistas eran preciosas. Le agradecía que quisiera venir conmigo. Volvimos al hotel y, tras cambiarnos de ropa, nos metimos en la cama.

- Gracias, Phil. –me miró– Por acompañarme. –me besó.

- De nada. Yo también quería ver el espectáculo. –sonreí.

- Oye Phil… –lo llamé dubitativa y él hizo un sonido para hacerme saber que me escuchaba– Me gustaría ser madre. –se tensó y se incorporó para verme.

- Fate… –habló serio– Ya sabes que no me gustan los niños. –miré hacia otro lado– Además, no nos hacen falta niños. Estamos bien así. Podemos tener todo el sexo que queramos sin nadie que nos interrumpa. Podemos hacerlo por todas las estancias de la casa sin preocuparnos por nada ni nadie. –suspiré– Fate… –me dio un beso y luego un mordisco en el cuello.

- ¿Y mis sentimientos no cuentan? –me removí incómoda.

- Fate. No quiero hijos. No hay más que hablar. –dijo con el ceño fruncido– Si quieres hijos, será sin mí. Tienes dos opciones, o te quedas conmigo, o te vas y tienes hijos.

- …

- ¿Qué quieres, Fate? –volvió a besar mi cuello y arañó mi espalda, mi segundo punto débil.

- A ti, Phil. Te quiero a ti. –sonrió antes de besarme hambrientamente y hacerme suya de nuevo.

En la actualidad

POV Nanoha

Antes de darme cuenta siquiera, la pregunta había abandonado mi boca. Estaba enamorada de Fate y quería una vida en común con ella. Lo tenía completamente claro. Quería un futuro a su lado, pero quizás fui demasiado lejos. No llevábamos ni seis meses de relación. Ella había quedado estática. Definitivamente mi propuesta había sido demasiado atrevida y directa. Que a ambas nos gustaran los niños no significaba que ella quisiera tenerlos ahora ni conmigo. Ella seguía sin moverse. Abría y cerraba la boca, pero no decía nada. Le di tiempo para que ordenara sus ideas. Lo que menos quería era que se sintiera presionada. Iba a tomar su mano, pero me detuve al ver lágrimas bajar por sus mejillas. La había fastidiado y bien.

- Fate-chan… –la llamé preocupada– Lo… lo siento… Me excedí… –no podía moverme– Yo no quería… incomodarte… La pregunta salió sin poderlo evitar… –ella negó– Lo siento, Fate-chan… –bajé mi cabeza, cubriendo mi rostro. Realmente la había fastidiado.

- Yo… yo… –tartamudeó– Un momento… –dijo antes de levantarse de la cama y entrar al baño rápidamente.

Ver su rostro tan turbado me hizo sentir la peor persona. Le había causado esa tristeza y perturbación. ¿Por qué simplemente no podía cerrar mi bocaza? La cena con mi familia había ido muy bien. Nuestras familias ya lo sabían y estaban felices por nosotras. Fate me hacía muy feliz y yo quería devolverle lo mismo. ¿Por qué tuve que hacerle esa maldita pregunta? Debí haberme callado y dejarlo todo así. ¿Qué más daba si ella había intentado ser madre con su ex prometido? Habría sido lo más lógico y a mí no debió haberme importado ni molestado. Estúpidos celos que me hicieron reaccionar así. Aunque ella hubiese tenido un hijo con él, nada habría cambiado, yo la habría amado igual. No habría diferencia. Suspiré y me levanté de la cama al comprobar que no volvía. Iba a llamar a la puerta del baño cuando escuché sus sollozos. Abrí los ojos como platos. ¿Qué diablos había hecho? Puse mi mano en la puerta y apoyé mi frente en ella. Lágrimas comenzaron a caer.

- Fate-chan… –susurré antes de dejarme caer.

POV Fate

Su pregunta me había dejado completamente fuera de juego. Había sido repentina e imprevisible. Durante muchos años había querido ser madre, sola o acompañada, pero serlo. Me había acostumbrado a que las personas que se acercaban a mí sólo quisieran sexo y me vieran como un trozo de carne. Eso era lo que era para todos. Y por esa razón dejé de confiar y creer en el amor. Eso era algo que yo jamás podría conocer porque nadie tenía interés en conocerme como persona, sino en llevarme a la cama y nada más. Pero entonces conocí a Nanoha, una chica altruista y llena de luz y calidez. Una persona tan amable y agradable que llenaba tu corazón de confianza y amor. Me aterró cuando me di cuenta de que estaba enamorada de ella. Ya había sufrido dos estrepitosas caídas amorosas. No quería caer nuevamente, porque, de hacerlo, no sería capaz nunca más de levantarme y superarlo. Cada vez que me entregaba a alguien, aunque no fuese la persona correcta, me entregaba por completo, sin restricciones. Nanoha llevaba más de seis meses cuidando de mí y sin mostrar signos de que lo único que quisiera fuera mi cuerpo. Entonces, ¿por qué estaba aquí encerrada en el baño en lugar de estar ahí afuera, abrazarla estrechamente y hacerle saber lo mucho que la amaba? Me puse en pie y me limpié las lágrimas. Tomé varias bocanadas de aire y me tranquilicé. Lavé mi rostro y me miré al espejo. Sonreí. Nanoha era especial. No cabía duda alguna. Salí del baño y fui a la habitación, pero la cobriza no estaba allí. Fui a la cocina y sala de estar y tampoco. Mi sonrisa se esfumó y nuevas lágrimas recorrieron mi rostro. Corrí a mi habitación y me lancé a la cama. Arf aulló triste y se subió a la cama para darme confort. Me dio el consuelo que necesitaba en esos momentos, pues finalmente no era como yo había pensado. Traté de dormir, pero mi corazón estaba demasiado acelerado.

Desayuné sin apenas apetito, pero debía hacerlo para tomar mi medicación. Arf ya se había terminado su desayuno desde hacía rato y me estaba esperando sentada frente a la puerta. Era la hora de su paseo. Un paseo que siempre le habíamos dado Nanoha y yo juntas. Entristecí. No había tenido noticias de ella desde que me encerré en el baño. Quizás era mejor así. Estaba acostumbrada a que jugaran con mis ilusiones. Pensé que la cobriza era diferente, pero me equivoqué por completo. Supo conquistarme muy bien. Definitivamente yo era la chica más estúpida del planeta. Me levanté de la silla antes de que sucumbiera al llanto de nuevo. Recogí mi plato y lo lavé antes de tomar la correa de Arf e irnos a la calle.

Tras haber dado un largo paseo, nos detuvimos en un parque a descansar. Tener a Arf a mi lado era casi analgésico. Le agradecía a Nanoha que me la hubiera regalado. De no ser por Arf, estaría en casa llorando. Suspiré. No podía culparla tampoco. En realidad, ella se había portado muy bien conmigo y podría jurar que todo fue real. Si no lo hubiese sido, no me habría presentado ante su familia. Abrí los ojos como platos. Su familia. Ella me había presentado como su novia e incluso se enfrentó a su padre. De ser todo mentira, ¿por qué huir luego? No tenía sentido. Me puse en pie y miré a mi perrita.

- Vámonos, Arf. Tenemos que hablar con Nanoha. –me ladró en respuesta.

Caminamos de vuelta, pero cuando estábamos a punto de abandonar el parque, una persona conocida por mí apareció frente a mí: Curren. Pensé que se había marchado.

Flashback

- Fate-chan… –la cobriza tomó mis manos entre las suyas y me miró con extrema dulzura– Le he pedido a Curren que te deje tranquila. Me ha dicho que lo hará siempre y cuando te digamos que lo siente. –asentí lentamente.

Fin Flashback

POV Nanoha

Caminé por el parque buscando a Fate y Arf. No debí haberme marchado ayer de su apartamento. Seguro que se pensó algo extraño. Después de haber estado aguardando por ella unos minutos, mi teléfono comenzó a sonar. Lo tomé y era mi castaña amiga Hayate. Su llamada me vino muy bien para explicarle la situación. No sé cómo lo hacía, pero tenía un don. Tenía la capacidad de aparecer o llamar en el momento justo. Era como si supiese que algo iba mal. Me fui a mi apartamento para hablar tranquilamente y explicarle todo. Cuando me dio su consejo, le agradecí y colgué. Al volver al apartamento de Fate, se encontraba acurrucada en la cama y abrazando a Arf. Suspiré. No quería molestarla. Se veían las dos muy adorables durmiendo así, por lo que me marché y dormí en mi cama. Era la primera noche que dormía sola y fue horrible. Me había acostumbrado a la calidez y cercanía de mi novia. Era imposible dormir. Me costó varias horas conciliar el sueño, pero al dormirme tan tarde, en la mañana se me hizo tarde. Cuando desperté ya había pasado la hora del desayuno y del paseo con Arf. Llamé a casa de Fate, pero no contestó, por lo que supuse aún seguiría en el parque. Lastimosamente, para mi sorpresa, no se encontraba sola. Su ex novia estaba con ella. Me acerqué lentamente y me escondí tras un árbol. Me sentía fatal por espiar, pero no quería actuar a menos que fuera estrictamente necesario.

- Hola. –saludó tímidamente la peliazul.

- Hola. –contestó de vuelta mientras agarraba la correa con más fuerza para mantener sus nervios bajo control.

- Yo… paseaba por aquí y te vi. –dijo en un arrullo– Fate, yo… –la miró a los ojos con profunda tristeza– Yo lamento todo lo que pasó. Ya le dije a esa chica que te dejaría tranquila, pero necesitaba decírtelo a ti en persona. –suspiró– Lo siento, Fate. Sé que todo lo que diga no servirá de nada y sonará a excusa barata. –tomó aire– Me disculpo por el daño que hice, créeme que nunca fue mi intención hacerte daño. Sé que por mis actitudes y demás no me creerás ahora o tal vez nunca, pero para mí fue todo real. Fue un verdadero placer y honor haberte conocido, Fate. –dio un paso hacia ella y yo me tensé– Quiero darte las gracias por todo lo que me hiciste sentir, que no fue poco, y por todo. Espero de todo corazón que seas feliz con esa chica y que sigas creciendo como mujer. Eres fuerte y genial. Eres especial y que nadie diga lo contrario. Eres maravillosa. Cuídate mucho, ¿vale? –se puso de puntillitas para darle un beso, pero mi novia volteó la cara y acabó en la mejilla– Hasta siempre, Fate. –se alejó de ella.

- ¡Curren! –la llamó la rubia y yo volví a tensarme pensando que le daría una nueva oportunidad a ella– Cuídate tú también y sé feliz. –la peliazul asintió– Gracias por tus palabras. –ambas sonrieron y siguieron sus caminos.

POV Fate

Jamás habría imaginado que acabaría así. Ahora me sentía en paz. Fuera o no cierto lo que ella había dicho, me hizo sentir en paz. No importaba que fuese otra de sus muchas mentiras porque lo que yo sentí sí fue real y eso era lo que me importaba a mí. Me había entregado completamente a esa relación y, aunque no salió como esperaba, ya había pasado página. Ya no la amaba ni la extrañaba. Era otra persona más de las muchas que se habían cruzado en mi camino y después habían desaparecido. Suspiré. Realmente me sentía en paz ahora. Miré a Arf y le sonreí.

- Vayamos a buscar a Nanoha para que nos explique qué es lo que busca y quiere de nosotras, Arf. –le dije mientras la acariciaba y ella ladró.

- Fate-chan… –me volteé rápidamente al escuchar esa dulce e inconfundible voz.

- Na…no…ha…


SilenzeAutumn: Pues como que les faltó comunicación y ahora tienen que aclarar la situación. ¿Un malentendido o no? ¿Nanoha se molestará porque Fate habló con Curren?

Y sí, la familia de Nanoha es un amor, aunque al principio la cobriza se pensara que su padre estaría en contra xD Ella y su impulsividad xD Y definitivamente Fate es una suertuda por tener una suegra que le hará pasteles cada que ella quiera. Yo también quiero eso T_T Será otro requisito a escribir en mi lista jajajajaja

Saizoh: Exacto, Nanoha ya es adulta e independiente. No necesita el consentimiento de nadie para tener una relación con Fate, pero siempre se agradece tener el apoyo de la familia. Momoko es la mejor suegra del mundo xD Le dio la bendición de tener hijos, de estar juntas y además le dará pasteles! ¿Dónde tengo que firmar para que eso me suceda a mí? xD En el próximo capítulo sabremos si pelean o no... Ah, ya sé que quieres que las Cingin aparezcan más. Lo estoy intentando, lo prometo. De momento, Curren no molestará más. Queda saber si Phil volverá o no...

Guest: Hey! I was wondering if you were okay. I was worried about you and I coudln't write you a PM because you are a guest xD. I'm glad you are okay and here. I was really worried. Happy to see you here again :) Of course you had no choice. You did it right. Poor cat. And how is the cat doing it? Is a boy or a girl? Oh, come on! You're not old! The age is only a number and old is the spirit you have...

We will see if they argue or not in the next chapter... And yes, Lindy arrived home at the wrong moment xD Poor girls hahaha

I'm really happy to hear from you. I missed you :)