Hola de nuevo. les traigo otro capitulo nuevo espero les guste este.


Capitulo 2:Frialdad


-Tus padres, tus padres tuvieron un accidente, cuando venían del hospital, y ahora están de vuelta ahí. ¿puedes creerlo? , que irónico tus padres tuvieron un accidente saliendo del hospital y ahora están de regreso ahí.- Dijo graciosamente Ernest.

Si bien el Tío Ernest no quería a nadie, era amargado, muy distinto al padre de Kurt. Era frio y sin sentimientos, o eso pensaba el pequeño Ojiazul. Pero ¿Cómo se atrevía a decirle una noticia así a un niño de 8 años?, ¿que a caso no sabía que puede traumarlo?

-Bien Kurt, vamos a casa- Decía Ernest con una mirada fría y ahora que veía al pequeño sin decir nada.- Kurt, ¿es que acaso no me escuchaste?, debemos irnos, tengo un funeral doble que organizar- Decía el tío de Kurt, Pero el pequeño no reaccionaba, así que Ernest literalmente lo llevo arrastrando directo a su auto.

Una vez en el auto Kurt comenzó a reaccionar y sin más se soltó a llorar

-Solo las niñas lloran, Kurt, no deberías de llorar- Dijo fastidiado Ernest, Pero el pequeño Kurt no estaba escuchándolo, ya que siguió llorando.

-Hoy te quedaras en mi casa, no quisiera que te quedaras ahí, pero tengo que cuidarte así que…

-No, yo quiero quedarme en mi casa- Dijo Kurt aun llorando

-No pienso discutir con un niño de 8 años, además gracias a tu padre ahora soy tu tutor, así que te quedaras en mi casa y es una orden, ¿quedo claro?-

-Si tío, asintió tristemente el pobre Kurt, si algo le provocaba su tío era miedo.


Kurt estaba desecho, estaba triste ¿Qué haría ahora sin sus padres?, su tío le había dicho que él se haría cargo de él ahora, pero aun así sabia que no iba a ser lo mismo.

Ya en el funeral de sus padres, solo se quedaba observando esos dos ataúdes, aquellos contenían los cuerpos sin vida de los que solían ser sus padres "Burt y Elizabeth Hummel siempre serán recordados" eso era lo que decía un sujeto que al parecer era un Cura. Kurt solo vio por última vez esos ataúdes, si ahí estaban sus padres quería quedarse ahí, quería que lo metieran en uno de esas cajas y lo enterraran junto con ellos pero sabía que era imposible.

Una vez terminado el funeral, el pequeño Kurt tenía la mirada perdida…

-Kurt, rayos, llevo hablándote más de 3 veces, debes responderme- Decía Ernest muy molesto

-Bueno ahora vayamos a tu casa, por tu ropa-

-Pero tío, yo quiero quedarme en mi casa-

-Kurt no seas tonto y ¿quién cuidara de ti ahí? Dime- Decía El hermano de Burt

-Yo puedo estar ahí solo, si no están mis padres no necesito a nadie más- Dijo Kurt llorando de nuevo

-Ahí vas a llorar de nuevo, te he dicho que los hombres no lloran Kurt, demonios, no pienso discutir contigo ¿Queda claro? Ahora vayamos a tu casa por tu ropa y fin de la historia. Sube al auto- Dicho eso al pequeño no le quedo más que entrar al auto de su Horrible Tío, una vez los dos dentro del auto se dirigieron a la casa de Kurt.

-IUGH, me enferma este lugar, date prisa Kurt, tantos colores alegres me enferman-

-Ya voy Tío- El pequeño kurt se apresuro lo mas que pudo, ya que el miedo que le tenía a su tío podía más que nada. Pasaron 15 minutos y kurt tenía lista su maleta

-Bien, ya era hora, te tardaste mucho, bueno vayámonos ya.- El más grande de los Hummel levanto la maleta del más pequeño y salieron de esa casa, aquella casa que al pequeño Kurt le había traído felicidad, donde no había nada de problemas. Ahora iba a estar vacía y triste, sin su mamá que ponga hermosa música, sin su padre para que baile con ella, y el pequeño Kurt los vea maravillado de ver cuánto de Aman, Eso ya ha terminado, Ahora Kurt tenía que vivir con Su Estricto y Reservado Tío Ernest Hummel, 2 Años menor que su querido Padre, Burt no le hablaba mucho de él, sin embargo sus padres le guardaban mucho aprecio, así que no debería ser tan malo, pensó el pequeño Kurt.

-Bien Kurt, ahora dormirás aquí, desempaca tu ropa, date un baño y después duermes, a si lo olvidaba, no has comido, bien, dile a la cocinera que te prepare algo, después, si te vas a dormir.

Mañana será tu ultimo día en ese colegio, porque a partir de la otra semana entraras al colegio de aquí, ¿queda claro?- Ernest como siempre, nunca volteaba a ver a Kurt a los ojos y cuando lo hacía, era con una mirada fría y que reflejaba odio.

-S-s-si tío, Gracias- Kurt sentía que tal vez si abrazaba a su tío el podía dejar de ser así, ¿Por qué un abrazo pone feliz a todos? ¿No es así?

– Que, que estás haciendo- dijo Ernest separándose del abrazo de Kurt

– Lo siento, yo solo quería abrazarte- Dijo Kurt tímidamente.

- Pues no lo vuelvas a hacer, que asco, en fin, ahora haz lo que te dije, porque mañana debes levantarte temprano y hacer tus deberes-

-¿Deberes?- Pregunto Kurt aun triste y confundido

-Si, deberes, o ¿pensabas que vivirías sin hacer nada aquí?, pues no- Dijo Ernest Riendo, mientras salía de lo que ahora era la nueva habitación de Kurt.

Kurt extrañaba los abrazos de sus padres, extrañaba la calidez de su casa, y su cuarto también lo extrañaba , era color Azul, un azul que le inspiraba confianza, y alegría, en cambio este era Gris y con unos muebles grandes feos, el gris no le gustaba, era un color triste y sus muebles eran adorables y lindos. Pero ahora tenía que vivir aquí, esa idea no le agradaba, pero bueno, un ruido interrumpió al castaño, ese ruido provenía de su estomago, Tenía Hambre, por lo que recordó lo que su tío le dijo y bajo a la cocina pedirle a la cocinera que le preparara algo de comer.


En la escuela

-¿COMO QUE TE IRAS?- preguntaba la pequeña Santana

-Si, Santy, ahora que mis papis fallecieron yo me tengo que ir a vivir con mi tío y el quiere que yo vaya al colegio que está cerca de su casa- Decía un entristecido Kurt

- pero ¿Por qué?, porque te irás y me abandonaras- Santana comenzaba a llorar

-No, no llores Santy, yo no te quiero abandonar, no quiero, pero tengo que hacer lo que diga mi tío, lo siento-

-Bien, bien, tenemos que ser fuertes ¿ok Kurtie?- Santana se limpiaba las lagrimas de sus ojos y sonreía a Kurt

-Si- Kurt le devolvió la sonrisa

-Prométeme que vendrás a verme, y los días que no puedas yo iré a verte, pero sobre todo, prométeme que nunca te olvidaras de mi-

-Lo prometo, Santy-

-Siempre serás mi mejor amigo Kurt- Y ambos niños chicos se abrazaron, quisieron estar así todo el tiempo posible, pero la campana que anunciaba que el recreo había terminado, hizo que se separaran.

-y tú la mía- Kurt Sonrió y ambos niños fueron corriendo a su salón de clases.

Al finalizar las clases Santana se volvió a despedir de Kurt, quien se tuvo que ir rápido porque su tío lo esperaba y no quería hacerlo esperar.

-Hola tío- Dijo Kurt tímidamente

-Hola- Dijo Fríamente el Tío de Kurt –bien debemos irnos, tienes cosas que hacer, porque no terminaste esta mañana-

-Si Tío, lo siento-

-Si, ya sube al auto- El pequeño Kurt subió del lado del copiloto del auto de su tío, este subió después y el carro partió de ahí, de su escuela, donde su amiga Santana se quedaba Sola y desprotegida al igual que Kurt estaba.

-Espero que esto pase pronto, no quiero estar sin ella tampoco- Pensó el pequeño Kurt, mientras su tío le estaba hablando acerca de un jardín que tenía que limpiar.


El día del pequeño Kurt había sido agotador, tener que cortar césped y alimentar y limpiar el lugar donde descansaban y hacían sus necesidades los tontos perros de su tío Ernest, eso no era algo apto para que el hiciera, Kurt estaba triste, él pensaba que sus papas no lo pondrían a hacer eso, pensaba en lo mucho que los extrañaba.

-bien hecho Kurt, mereces un buen descanso, porque mañana te esperan más cosas que hacer-Decía su tío mientras ambos compartían la cena- Y la próxima semana ya estarás en la escuela.

-s-s-si tío- Kurt siguió comiendo su cena- ¿Me puedo retirar?- Pregunto Kurt, una vez que había terminado de comer- No, no puedes, eres un descortés ¿Cómo se te ocurre querer retirarte de la mesa, cuando yo aun no he terminado mi cena?, si que tus padres no te educaron bien- Decía Ernest ofendido por lo que Kurt había preguntado.

-Lo siento- Dijo Kurt apenado, Ambos siguieron en la mesa, hasta que El tío Ernest termino su cena

-Ahora si te puedes ir, Kurt, ve a ordenar tu habitación, que se yo, has algo productivo- El pequeño Kurt se levanto de su silla, dio las gracias y corrió hacia su cuarto. Una vez ahí, se soltó a llorar, le hacían tanta falta sus padres, no llevaba ni 2 días y ya no soportaba estar ahí, ya no quería estar en esa casa, ni con su tío.

Esa semana se había ido lenta para el pequeño Ojiazul, entre tantos labores domésticos que tenía que hacer y luego los reproches de su tío si algo hacia mal, en fin, tenía que seguir aguantando, el había decidido que haría que su tío lo quisiera y fuera bueno con él y con todas las personas, quería que su tío estuviera feliz.

Una mañana de domingo, Ernest se dirigió a la habitación de Kurt…

-Kurt, Kurt, levántate, debemos ir a visitar a alguien- Date prisa que no quiero demorarme

-¿A quién iremos a ver?- Pregunto un adormilado Kurt.

-No preguntes y date prisa-

-¿Porque me tratas así?, ¿Porque me tratas como si no fuera de tu familia, tío?-Dijo el pequeño Kurt a punto de lagrimas.

-Por que por tu culpa tus padres están muertos.


y bien, diganme si les gusto el capitulo. cualquier duda, o comentario son bien recibidos... bnos seguimos leyendo :D