Hola.. esper aun no hayan perdido el interes en este fic, pero soy tan indesiso aveces que si una pequeña cosa no me gusta cambio muchas cosas... por eso he tardado en actualizar... en fin ...Disfruten el capitulo.


Capitulo 8: Encuentro

Sebastian, despertó no sabía hacia ahí o como había llegado, solo vio a su madre y a Kurt a un lado de él. Ambos estaban ¿Llorando?-

-Kurt, ¿como llegue aquí?- Pregunto Sebastian -y porque me duele el brazo-

-Hijo, te dispararon, tal vez no fue grave, solo fue en el brazo, pero te golpeaste la cabeza y perdiste el conocimiento, lo bueno que ya despertaste-

-Si, yo no sabía qué hacer- Kurt estaba a punto de llorar- Me siento tan culpable, si no te hubieras puesto frente a mí al momento de intentar levantar a Brittany me hubieran disparado a mí en vez de a ti

-Oh, tonterías Kurt, eres mi mejor amigo, tenía que defenderte- Dijo Sebastian riendo un poco

-¿Y cómo Esta Brittanny?- Pregunto Sebastian observando los vendajes que tenía en su brazo izquierdo

-Ella y Santana ahora están en su casa, solo fue una contusión leve, necesita descansar, en cuanto a Adam, desapareció después de lo sucedido, no supe a donde.

-No te preocupes, me queda claro que a él no le preocupo- Dijo Sebastian algo triste.

-No digas eso el nos defendió en cuanto pudo.- Dijo Kurt comprensivamente

-Bien chicos, no quiero interrumpir sus platica, pero Kurt, no has llegado a tu casa desde ayer, y creo que a tu tío no le gustara nada, así que te parece que te vaya a dejar y dejamos que Sebastian descanse- Dijo la Señora Smythe comprensivamente

-No se preocupe, yo estaré bien, tengo que irme ahora- Se despidió de Sebastian y su mamá y se dirigió a su casa- Al salir Kurt salió lo más rápido que pudo, estaba muy cansado y aturdido por lo que había pasado, estaba muy asustado, estaba aun preocupado por Santana, menos mal que esto no paso a mayores, porque si hubiera sido así, que hubiera pasado con Sebas y no quería llevar un cargo tan grande una vez más, iba tan metido en sus pensamientos que cuando dio vuelta, justo para salir del hospital sintió algo caliente en la cara y parte del pecho.

-Lo siento mucho, iba tan distraído que no me fije- Dijo una voz, muy asustada, al parecer esta persona tenía un café el cual de lo distraído que iba no pudo evitar chocar con Kurt, el chico observaba a Kurt quien solo se quedo ahí, quieto, no se quería mover, el calor del café era horrible, una vez que sintió menor el calor en su cuerpo, pudo reaccionar.

-¿Estas loco?- Observo al chico y quedo impactado

-Yo lo siento, espero no haberte quemado- Dijo el chico apenado

-No, no te preocupes por eso, al menos desperté mas- Kurt quedo Flechado al ver a ese chico.

-Yo no te vi, venia caminando muy distraído-

-Yo igual- Dijo Kurt, sin dejar de observar al sujeto

-Bien, ambos estábamos distraídos y espero hayas aceptado mis disculpas, Mi nombre es Sam ¿Cuál es el tuyo?- Dijo es chico estirando la mano

-K-Kurt- Sonrió y estrecho la mano del chico

-Kurt, me gusta ese nombre, bien, que te parece si como agradecimiento te invito un café-

-Solo si esta vez no tratas de quemarme con el - Sonrió Kurt, sin soltar la mano del chico

-Si, suena perfecto-Sonrió Sam - No es que me incomode, tienes una piel muy suave y todo, pero no creo que sea bonito caminar juntos de la mano, bueno al menos no en esta posición- Sam Rio y vio lo Sonrojado que se puso Kurt.

-Yo, lo siento, olvide que... eso... yo... Lo siento- Kurt estaba embobado con ese chico, su sonrisa, su cabello Rubio, al estilo Bieber, pero en ese chico lucia muy sexy. Ambos chicos caminaron rumbo a la cafetería, Kurt olvido completamente que tenía que llegar a su casa.

-¿Y bien, cuéntame Kurt, que te trae por aquí- Dijo Sam dando un sorbo a su café, ambos sentados en una mesa.

-Oh no es nada agradable, mi mejor amigo recibió una bala por defenderme, por suerte solo le dio en el brazo, pero aun así es preocupante- Dijo Kurt suspirando y recordando lo del día anterior. – ¿Y a ti?- Pregunto Kurt

-Yo, Hago mis practicas aquí,-Sam veía a Kurt, este se veía perdido -¿Kurt?, te encuentras bien- Dijo Sam observando cómo lo miraba el Castaño

-Sí, si lo siento, lo que pasa que aun sigo preocupado por mi amigo- en eso su celular sonó, era su tío, recordó que tenía que irse.

-Lo siento Sam, tengo que irme, es tarde me dio gusto conocerte-

-Igual a mi Kurt- Sam se puso un poco triste al ver que Kurt se iba pero no podía hacer nada, Kurt se levanto y cuando estaba a punto de irse- Espera Kurt, por favor quisiera que saliéramos otro día, claro solo si tu quieres- Dijo el rubio esperanzado

-Claro me encantaría, Bien aquí tienes mi numero- Kurt sonería al chico

-Te llamaré- Dijo Sam con una sonrisa Boba

-Esperare tu llamada.

-Espera por favor- Dijo Sam de nuevo – Hace mucho frio y tu solo traes una camisa, no quiero que te refríes, además te lo debo por ensuciarte, tal vez no te quede bien, pero quiero que te la pongas, para que no pases frio- Dijo Sam sonrojándose y poniéndole su chaqueta a Kurt, fue una sorpresa que le quedara perfectamente, ya que Kurt era un poco más "pequeño" que Sam

-Gracias- Dijo Kurt sonrojándose igual.

Kurt salió inmediatamente de ahí, Sam, solo recordó que a él también se le hacía demasiado tarde, el doctor tal vez lo estaba esperando y no era agradable hacer esperar a un doctor, tomo su café y se fue corriendo.

Kurt llego a su casa, al abrir la puerta se asusto, ya que vio a su tío sentado frente a el

-¿Me puedes explicar donde demonios andabas y porque llegas a estas horas?- Kurt solo lo observaba con una mezcla de miedo y coraje, tenía que armarse de valor para enfrentar a su tío

- Lo que haga o no, ya no debería de importarte- Dijo Kurt caminando hacia las escaleras para ir a su habitación, en eso Ernest se levanta de su asiento y toma a Kurt del brazo

-Aun no hemos terminado Kurt, aun soy responsable de ti no lo olvides, por lo tanto tengo que saber donde estas, ¿que acaso no piensas que si algo te pasa yo quedaría mal ante las personas por tu culpa?- Dijo Ernest observando a Kurt con coraje

-Si eso es todo lo que te importa, como quedas ante la gente y ¿que acaso yo no te importo?, desde que mis padres murieron, yo necesite alguien, una persona que estuviera a mi lado y no me dejara solo, y tú estabas ahí, me diste alimentos , educación y un techo donde vivir, eso no lo discuto y sin embargo te lo agradezco mucho, pero no tuve un hogar, un ejemplo, alguien que me brindara amor-Dijo Kurt al borde de lagrimas – Siempre me sentí vacio, tu nunca te preocupaste por mí, así que apartar de ahora tú no tienes la autoridad para decirme que hago o dejo de hacer. -Dijo Kurt, zafándose del agarre de su tío y dirigiéndose a la puerta.

-Bien, escuche tus estupideces- Kurt se detuvo- ahora escucha las cosas que yo tengo que decirte, No has sido más que un malagradecido, si no te hubiera recogido, quien más lo hubiera hecho ¿ha?, quien habría querido a un huérfano malagradecido que para terminar eres Gay, ¿dime quien lo haría? , si acaso yo lo hice es porque tu padre me dijo que te cuidara si algo te llegara a pasar, pero el culpable de que hayan muerto eres tú, así que no vengas a decirme que no te cuido y no me hagas tus estúpidos reproches de niño de 7 años, sube a tu habitación y has tus tareas, estarás castigado por irte sin mi permiso y perder un día de clases.-Kurt ya estaba harto de su tío, solo necesitaba esperar unos cuantos meses para poder ser libre y escapar de todo, subió a su habitación, lloro más aun, pero recordó a aquel chico, el que conoció hace un rato, el que le había dado su chaqueta, solo esperaba que ese chico le hablara otra vez.

En la tarde fue cuando Kurt vio el auto de la Sra. Smythe y a Sebastian bajar de él, sin pensarlo salió de su casa para ver a Sebastian, el otro chico al verlo lo abrazo y no quería dejarlo

-Kurt, por favor, puedes lastimarme, recuerda mi brazo- Dijo Sebastian correspondiendo al abrazo pero quejándose un poco porque el Ojiazul le lastimaba un poco el Brazo

-Yo lo siento, no quería lastimarte- Dijo Kurt apenado

-No te preocupes Kurt, ven entremos a mi casa-

-No puedo, mi tío me castigo así que vine rápido, pero tengo que regresar-

-¿Y qué pasó con el Kurt decidido y fuerte?-

-Ese Kurt tendrá que esperar un poco más, pero no te preocupes, estaré bien-

-Bueno Kurt, aunque me agradaba más el otro tú- Sebastian estaba un poco triste, pero luego cambio su expresión a una feliz.

-Que crees Kurt, conocí al amor de mi vida en el hospital-

-¿Y qué paso Con Adam?-Pregunto Kurt preocupadamente

-Me mando un mensaje por teléfono diciéndome que terminaba conmigo, así que ya no me importa-

-Está bien Sebas- Miro Kurt reprobatoriamente a su amigo –Te quiero y todo pero me tengo que ir- Le dio un beso en la mejilla a su amigo y se fue corriendo hacia su casa


-¿Kurt, donde estabas?- Su tío estaba sentado en la sala leyendo un Libro

-Fui a ver a Sebastian-

-¿Con permiso de quien?-

-Tuvo un accidente, tenía que ir a verlo- Dijo Kurt, gritándole a su tío, se dirigió hacia su habitación.

El teléfono sonó y Ernest respondió.

-Buenas Tardes, soy el Licenciado Johnson y me gustaría hablar con el joven Kurt Hummel- Ernest frunció el ceño molesto.

-Soy su tutor, ¿a qué se debe el motivo de su llamada?-

-Es un tema que solo me corresponde hablarlo con el Joven Kurt-

-Escuche Licenciado, yo soy oficialmente el tutor de Kurt y el es menor de edad así que le exijo me diga para que es necesario hablar con el- Ernest estaba irritado.

-¿Lo siento, podría darme su nombre por favor?-

-Ernest Hummel, soy su tío-

-A muy bien, si aquí se me indica que puedo hablarlo con usted, escuche, Kurt pronto cumplirá la mayoría de edad, por lo que le hablo para hacerle saber que ya puede acceder a la herencia que sus padres le han dejado.

-¿Herencia?- Pregunto Ernest sorprendido

-Si, herencia, sus padres le han dejado una Enorme cantidad de dinero, al parecer no pensaban dejarlo en la calle- Bromeo un poco el licenciado – ¿Ahora si puedo hablar con él?-

-Me agradaría tratar algunos asuntos con usted antes que con mi sobrino ¿Podríamos vernos en una hora?-.


Que piensan de Ernest... yo realmente lo odio.. jaja pero aun faltan mas cosas que este tipo hará para hacerle mal a su sobrino.

Nos leemos después.