-Brock tenía razón. No quise aceptar que has crecido. Nos lastimamos mucho entre nosotros por no comunicarnos. Olvidemos el pasado Ash y comencemos de nuevo, esta vez...como novios.- sonrió la chica poniéndose muy colorada. El chico también se había sonrojado. De pronto, Tyranitar había aparecido de nuevo y descendía peligrosamente sobre ellos. Temiendo lo peor, Ash protegió con su cuerpo a Misty.

-Si vas a hacerle daño a alguien que sea a mí!- gritó el joven mientras Misty se aferraba a su espalda llorando de desesperación. Tyranitar no tuvo tiempo de hacer nada. Un resplandor azul lo derribó de un golpe. Giovanni esperaba junto con Skarmory en la arena.

-Estoy seguro que esos chiquillos no están lejos de aquí, Tyranitar debería regresar ahora con sus cuerpos...- Las palabras del jefe Rocket se cortaron de golpe, mientras Ash, Misty y Pikachu levitaban de regreso hacia la arena. Junto a ellos, había aparecido de nuevo, con la furia en los azules ojos, Mewtwo. Giovanni no daba crédito a lo que estaba viendo mientras su Skarmory era arrojado por uno de los ataques del Pokémon legendario contra una de las montañas que rodeaban a la arena.

-MEWTWO!- gritó de pronto el jefe Rocket lleno de ira- No te atravieses en mi camino o lo pagarás!-

-El que tiene que pagar por todos sus crímenes eres tú, Giovanni!- sentenció Mewtwo descendiendo sobre la arena.- Ya basta de tanta maldad!-

-Mewtwo, has venido a ayudarnos!- exclamó Misty entusiasmada de pronto. El Pokémon les dedicó una inusual sonrisa de confianza y simpatía al mirarlos.

-Misty, Ash, los he seguido desde que llegaron a ciudad Cerulean. Los he observado con detenimiento. El amor que fluye entre ustedes dos, y el que le tienen también a los Pokemon me han enseñado que mientras haya personas dispuestas a dar la vida por sus Pokémon, hay esperanza y la humanidad puede redimirse!- El majestuoso Pokemon se dio la vuelta a Ash

-Ash...lucharé por tí. Podrás ordenarme en batalla como haces con tus Pokémon. Será un honor luchar contigo para salvar este mundo! La locura de Giovanni debe terminar ahora. El jefe Rocket los miraba de manera inexpresiva. Y de pronto, volvió a sonreír.

-Mewtwo, te pediré un favor. Conozco tu sentido del honor, así que permíteme luchar con mi Pokemon más fuerte contra tí. En seguida volveré.- El jefe Rocket había recuperado la calma de una manera espeluznante.

-Haz lo que quieras. De todos modos, me aseguraré de que seas derrotado.- espetó Mewtwo con la voz llena de desprecio. Giovanni desapareció de nuevo regresando a su despacho. Ash y Misty mirando aprehensivamente a Mewtwo.

-No escapará. Lo sabré si lo hace.- Pasaron los minutos. Y de pronto, un temblor en la tierra los hizo estremecerse. Entre las montañas un rumor comenzaba a acercarse a toda velocidad Al fin, un poderoso Pokemon salió de la tierra con gran estruendo frente a Mewtwo, quién abrió los ojos, colmado de sorpresa.

Giovanni estaba frente a ellos. Ash reconoció su rostro al verlo. Pero ya no era él. Nidoking y su entrenador se habían fusionado en una nueva criatura, que era mitad humano, mitad Pokémon y que se veía más terrible e intimidante que nunca. Era del mismo tamaño que Mewtwo pero más musculoso y conservando la armadura corporal de Nidoking, pero de un color púrpura aún más profundo. Los pinchos sobre su espalda y codos eran aún más largos al igual que sus garras que eran más humanoides. La cola se había hecho más larga y fina. La barba se habría transformado en un grupo de pinchos de color blanco. Conservaba las enormes orejas de Nidoking y sus grandes cuernos, pero su rostro era mucho más humano...

-Hace tiempo el científico Bill de la ruta 25 se fusionó sin proponérselo durante un experimento con un Pokémon...me pregunté siempre si sería posible lograr algo similar, pero aún mejor...- la voz de Giovanni se había hecho más grave y bestial.

-¡Has perdido por completo la razón!- respondió Mewtwo sin cambiar la expresión horrorizada.- ¡Has roto el orden natural! ¿No te bastó con clonarme?-

-Presencien la gloria de Nidogod. Ahora me he transformado en un Pokémon legendario, justo como tú. Mewtwo. Una vez que te derrote, serás mi sirviente y gobernaré a los humanos y a los Pokémon de este planeta como un dios!-

-A pelear!- La velocidad de Giovanni era increíble, Mewtwo apenas y pudo bloquear su estocada. Contraatacó con un ataque psíquico, haciendo retroceder varios metros a Nidogod. Los ojos del felino psíquico se iluminaron con un destello azul mientras el monstruoso rival avanzaba con paso lento y pesado hacia él. Dio un pisotón en el suelo, provocando un poderoso terremoto. Ash y Misty estuvieron a punto de caer de nuevo de la plataforma, pero fueron puestos a salvo por Mewtwo quien los llevó levitando hasta el pie de la escalera. Su elección probó ser fatal para el combate, recibió un fuerte rasguño de Nidogod que hizo salir la sangre púrpura de su piel.

-Mewtwo, no!- gritó Ash mientras el Pokemon legendario usaba recuperación.-

-Aunque uses recuperación, mi punto tóxico te ha envenenado, Mewtwo!- rugió amenazante Giovanni. - Y mi veneno es mucho más fuerte que el de un Nidoking común!- Era verdad, Mewtwo se notaba un poco afectado por el veneno, aunque un Pokémon de fuerza normal habría muerto a los pocos minutos de haber sido envenenado. - Decide si quieres unirte a mí o continuar con esa pelea tan absurda!-

Mewtwo no respondió, recolectando una bola de energía psíquica en sus zarpas humanoides. El ataque fue recibido de lleno por su rival, que lo resistió atrapandolo con sus garras. La esfera de energía se hacía cada vez más grande mientras la tierra temblaba y Nidogod retrocedía con gran resistencia. El gran resplandor azul estalló por fin, haciendo retroceder a Ash, Misty y Pikachu. Mewtwo se alejó en el aire para evitar la explosión. Nidogod la había resistido pero la sangre roja había empezado a brotar por algunas de sus heridas entre las escamas que lo cubrían. Mewtwo también empezaba a sentir los efectos de veneno avanzado lentamente y el sudor comenzaba a aparecer en su cuerpo.

-Mewtwo, no tenemos ningún antídoto! Debes terminar pronto el combate! El veneno te está restando salud!- ordenó Ash.- Mewtwo le hizo un gesto de agradecimiento a Ash.-

-Ash...es más fuerte de lo que creí, y ahora debo terminar. Ve a refugiarte en las montañas, Voy a utilizar todo mi poder para derrotarlo...- Ash hizo caso y con ayuda de Venusaur, uno de los pocos Pokémon que le quedaban a Ash con suficiente energía, descendieron por las rocas mientras Mewtwo comenzaba a reunir sus energías.-

-Esto es muy emocionante.- habló Nidogod.- Solamente peleaste con todas tus fuerzas contra Mew y ahora vas a hacerlo de nuevo conmigo. Creo que no me arrepiento de no haber presenciado esa batalla, porque voy a vivirla!- Nidogod comenzó a cargar un hiperrayo en su cuerno. Mewtwo ya estaba envuelto en una esfera de energía azul. Se lanzó contra Nidogod sin decir nada más. Los dos poderes chocaron con un gran estruendo, destruyendo la arena y la escalera. Ninguno de los dos seres cedía. Abajo, a los pies de la base Rocket, los soldados, junto con Jesse, James y Meowth observaban la batalla. Habían salido de la fortaleza y contemplaban atónitos los destellos de luz generados por la batalla que se desarrollaba por encima de ellos.

-Nunca pensé que llegaría a presenciar esto...- habló el doctor Fuji que estaba cerca del trío Rocket.- Nuestro jefe ha utilizado el experimento Nidogod.-

Mientras tanto, Mewtwo había empezado a cansarse de manera más notoria y severa. Tras varios choques de poderes y energía con Giovanni sus movimientos empezaban a ser más lentos. Se había empezado a teletransportar para evitar los ataques de cañón de púas de su enemigo. Ash, Misty y Pikachu habían tomado refugio entre los árboles de la montaña y observaban el combate desde cierta distancia.

-Mewtwo, espero que puedas derrotarlo pronto...- Justo después de pensar en eso, una sacudida hizo bajar al susodicho a tierra. Por más que utilizara la recuperación, el veneno continuaría con su avance y comenzaba a provocarle mareos y visión borrosa al Pokémon legendario, que de nuevo fue embestido con gran fuerza por Nidogod. Esta vez el ataque le causó más daño, haciendo que comenzara a toser sangre. Justo cuando estaba empezando a levantarse, cubierto de polvo y raspones, Giovanni había aparecido de la nada y puesto sus afiladas garras cerca del cuello de Mewtwo.

-Decide tu Mewtwo. La muerte, o servirme. Serás mucho más fuerte de lo que ya eres. Y podrás aniquilar a todos los humanos que quieras... Sé que el rencor contra ellos aún vive en tí...- Los azules ojos de Mewtwo se habían llenado de lágrimas de pronto.

-Prefiero la muerte, Giovanni. No voy a servirte!- sentenció el felino temblando por el veneno y la rabia que sentía.

-Ash, Misty...humanos de corazón puro, perdónenme. No he podido derrotar a Giovanni. Sólo espero que alguien pueda terminar con su reinado de maldad algún día...-

-Mewtwo, NO!- gritó Ash al recibir el mensaje telepático del Pokémon. Misty también lo había escuchado en su mente. El joven tuvo el impulso de ir corriendo de inmediato para ayudar a Mewtwo. Misty no pudo detenerlo. Venusaur ya había usado sus lianas para acercarlo lo más posible al campo de batalla. Y justo cuando Mewtwo estuvo a punto de ser decapitado, un ataque golpeó a Giovanni, quien se dió la vuelta para encarar a su agresor. No era Ash: Ash apenas había llegado para auxiliar a Mewtwo. Un Gengar estaba de pie junto a su entrenador: Mark Darkwood.

-Darkwood, que demonios haces aquí!- farfulló Giovanni sin ocultar su molestia.- ¿Te importaría venir a fastidiar después?

-Ash, toma!- Darkwood le lanzó a Ash una pequeña botella. Era un antídoto. El joven lo tomó y de inmediato se acercó a Mewtwo para darle la cura. Giovanni, lleno de una ira explosiva, salió corriendo lo más rápido que pudo para detenerlos, pero fue golpeado por el rayo confuso de Gengar. La confusión había afectado ligeramente a Nidogod, quien se volteó y lanzó quién aún podía ver a Mewtwo, pero esta vez avanzaba más lento.

-Cambié de opinión...- musitó mientras seguía con paso lento pero seguro. -Me interesa más eliminar al muchacho. No me importa lo que hagas después, Mewtwo.- La confusión se terminó. Gengar sólo pudo hacer un gesto horrorizado al ver que ninguno de sus ataques había resultado. Nidogod cargaba contra Ash sin que nadie pudiera detenerlo... El cuerno perforó la piel de Mark Darkwood quien se había interpuesto entre Ash y Giovanni. El experto en tipo fantasma cayó con un estrépito sobre el suelo rocoso mientras se tocaba uno de los costados, justo donde el cuerno de Nidogod lo había acometido.

-Mark!- gritó Ash. Gengar se percató de inmediato de la herida que había sufrido su entrenador, y al verlo en agonía, lanzó un ataque de bola de sombras con todas sus fuerzas contra Giovanni, quien de nuevo resistió el golpe retrocediendo. Gengar no paraba de lanzarse contra el malvado usando todo su arsenal mientras Ash trataba de ayudar a Darkwood.

-El veneno es muy fuerte...- susurró Mark de pronto.- Ash, mis Pokémon me avisaron lo que estaba pasando, hemos estado al pendiente de la batalla desde el principio. El antídoto quizás ayude un poco a Mewtwo a recuperar energías, pero es suficiente para ganar tiempo.-