Mark, vamos a sacarte de aquí! Usa teletrasportación y ve a un hospital!- chilló Ash.
-No servirá.- respondió Darkwood.- Este veneno es mucho peor para un humano que para un Pokemon. Vamos, Mewtwo necesita ese antídoto.- Ash se lo dió a Mewtwo, quien de inmediato lo bebió. Usando recuperación, su salud se vió parcialmente restaurada. Mark acababa de expirar su último aliento. Gengar caía derrotado al recibir un impactrueno de Giovanni.
-Aunque hizo el mal contra los humanos, al final decidió redimirse.- habló Mewtwo solemnemente.- Su sacrificio no será en vano. Gengar, es suficiente!- se dirigió hacia el Pokemon fantasma que aún luchaba por levantarse.- Yo terminaré con esto!- La mirada llorosa del Gengar no conmovió a Mewtwo.
-¿Ya van a dejarse de tonterías?- gruñó Giovanni de nuevo preparando un ataque contra Mewtwo. El Pokémon felino hizo lo mismo reuniendo todas sus energías. De pronto, el ataque de Giovanni perdió fuerza. Mewtwo extrañado, lo miró con atención. La piel de Nidogod había comenzado a derretirse como si fuera el tejido de un Ditto y caía sobre el suelo.
-¿Qué?- masculló Giovanni – No es posible, no puede pasarme justo ahora!- Un enorme dolor recorrió el cuerpo mutante del humano transformado en híbrido Pokemon. Se estremeció mientras siguió tratando de cargar un hiperrayo.
-Giovanni, tu experimento ha fracasado!- Mewtwo le advirtió.- ¡Debes rendirte ahora, te has convertido en una criatura que no tiene razón de existir!-
-JAMÁS!- gritó Nidogod haciendo un mayor esfuerzo que nunca por cargar su ataque. Las escamas y la piel del ser caían cada vez más mientras temblaba y se estremecía. La sangre empezó a brotar del hocico del híbrido. El ataque de Giovanni tenía cada vez más poder, y sin pensarlo más, lo lanzó contra Mewtwo, quien lo respondió con una poderosa ola psíquica que terminó por arrasar con todo a su paso, incluyendo a Nidogod, quien no resistió más el ataque y salió volando entre la enorme corriente de energía. Cuando el polvo se disipó, Mewtwo jadeaba. El veneno había bajado sus efectos pero Mewtwo aún lo resentía.
-Ha...terminado?.- habló el joven dirigiéndose a Mewtwo.
-Parece que sí.- respondió escuetamente el majestuoso Pokémon, que sólo pudo sentarse al pie de una roca a descansar. A unos metros de ahí, estaba el cuerpo de Giovanni, que había vuelto a ser humano y estaba cubierto de una sustancia viscosa de color púrpura. Ash no quiso acercarse más. Gengar reposaba junto al cadáver de su entrenador llorando en silencio. Misty llegaba a la escena de nuevo ayudada por Venusaur.
-Ash!- la muchacha lo abrazó fuertemente al encontrarse con él.- Estaba tan asustada, pensé que no lo contaríamos.-
-Mark Darkwood vino a ayudarnos.- respondió el joven.- Sacrificó su vida para evitar que Giovanni me matara...- Misty no pudo evitar apiadarse del Gengar que no prestaba atención a nadie más, guardando el luto por su amo. El viento sopló en aquella cima mientras Ash abrazaba a Misty.
A los pies de la base, los Rocket habían enloquecido al enterarse de la muerte de su líder por sus Pokémon voladores que habían sobrevolado la escena minutos antes. Algunos huían y otros regresaban a la base para saquear lo que pudieran de ella. Jesse, James y Meowth se habían dirigido de inmediato a las arcas del tesoro en la fortaleza, listos para adueñarse de todos los tesoros y joyas que pudieran.
-¿A dónde iremos ahora que somos novios, eh?- habló Misty juguetonamente a Ash.- Porque quisiera ir al cine, y luego a cenar, y luego una puesta de sol romántica en Vermilion. Ash no pudo evitar soltar una risa conciliadora. -Más vale que lo hagamos porque si no, vas a conocerme de verdad enojada...-
-Eh, Misty...-respondió el muchacho poniéndose colorado. La verdad es que...- Apenas había reparado en que la blusa de la muchacha se había roto debido a la caída anterior y revelaba parte de su busto.- La chica se dio cuenta de la mirada abochornada de Ash.-
-¿Qué miras?Ah!- apenas se había dado cuenta. Se sonrojó de vergüenza. Misty arrancó un trozo de su blusa para poder cubrirse la parte que faltaba, haciéndose una especie de brassiere que cubriera por completo sus senos.
-Espero que no hayas mirado demasiado...- bufó la joven.- Aunque a decir verdad, no me molesta que tu lo hagas. Seguro que te dan curiosidad esos temas, pillín?- Misty guiñó el ojo acercándose a Ash y asegurándose de mostrarle un poco el escote.-
-Sí, desde luego que sí...- habló Ash, intentando fingir que no le había gustado lo que acababa de ver, aunque de manera no muy convincente. Misty soltó una risita traviesa.
-Ya tendremos tiempo de hablar de eso y de mucho más.-recargó su cabeza contra el pecho del muchacho.
-¿Pero, y Mewtwo?- se preguntó Ash de pronto. Pikachu se acercó a la roca donde momentos atrás el formidable Pokémon se había sentado a descansar. Ya no estaba allí.
-Sólo espero que logre librarse del veneno...- resopló el joven.- De verdad que sin él, no estaríamos aquí hablando ahora...-
-Lo logrará.- concluyó firmemente Misty.- Es uno de los Pokémon más poderosos que ha conocido la humanidad. Sus habilidades son verdaderamente extraordinarias.- Lance y Lorelei ya llegaban a la escena. Sepultaron a Mark justo al pie de las montañas, reconociendo su valor y su sacrificio. Gengar aceptó regresar con la Elite Four eventualmente, pero se quedaría unos días más a guardar la tumba de su amo. Lorelei no pudo evitar ponerse tan extasiada como una colegiala al saber de la nueva relación de Ash y Misty, y no dejaba de hacerles preguntas mientras regresaban volando a bordo de los Pokémon de Lance.
-Lorelei, con todo respeto, aun no sé dónde iremos cuando tengamos nuestra primera cita!- mascullaba Misty claramente abrumada.-
-Es que esto es maravilloso!- gorjeó la entrenadora tipo hielo.- Hablando de eso Lance, tú y yo deberíamos salir algún día, no lo crees?- Lance dio un sobresalto.
-Sabes que estoy muy ocupado con la liga Pokemon, Lorelei, no tengo tiempo para eso!- el hombre joven resoplaba de indignación.
-¿No parecías pensar eso cuando me besaste hoy por la mañana, sabes?- respondió en tono sarcástico la mujer.- ¿Ya se te olvido que me dijiste que tenías miedo que los Rocket nos vencieran y querías decirme lo que pensabas de mí en realidad?
-Eso...seguramente fueron los nervios!- gruñó Lance.- Como tu líder de la Elite Four, es mi obligación proteger a mis subalternos!-
-¿Y por que no besaste también a Bruno y a Mark?- respondió socarronamente Lorelei sin hacer caso de las quejas y protestas de Lance, mientras Ash y Misty sólo podían reír. Al fin, la paz había regresado después de mucho tiempo al mundo Pokémon...
Brock salió del hospital unos días más tarde. No pudo evitar alegrarse y reír al saber que Ash y Misty ahora tenían una relación sentimental. Les preparó una comilona en su casa de ciudad Pewter para celebrarlos, con ayuda de sus hermanos, debido a que no podía aún moverse tanto como él quería. El profesor Oak y los miembros de la Élite Four estuvieron presentes junto con el resto de líderes de gimnasio. Lance había aceptado a regañadientes ir con Lorelei, que había llegado tomada de su brazo. Misty había llegado muy elegante y femenina a la fiesta, con el pelo suelto y vistiendo un vestido color rosa de una pieza con tacones bajos a juego. Ash sintió que se quedaba sin aliento al verla.
-¡Lástima que no pude ir!- se lamentó Blaine, el líder del gimnasio Cinnabar.- Mi edad ya no me facilita las cosas. Habría quemado a ese maldito de Giovanni yo mismo.-
-No habríamos podido hacer nada aunque hubiésemos querido, Blaine. Aunque como especialista en Pokémon tipo veneno, me habría encantado ver a ese Nidogod.- sentenció Koga, el antiguo líder de ciudad Fucsia quien estaba acompañado de su hija Janine, la nueva líder.
-De cualquier modo, Giovanni selló su destino jugando con fuerzas tan poderosas que ni siquiera él podía controlar.- suspiró la hija de Koga. Janine no había podido ir a ayudar a la Elite Four a Cerulean, ya que sus Pokémon estaban muy lastimados por las constantes batallas con los motociclistas de las rutas 16 y 17. Gary estaba en un rincón, ignorado por todos y avergonzado de haber contribuido con los problemas recientes de Kanto. Solamente la invitación de Ash había hecho que hiciera acto de presencia, porque incluso su abuelo lo trataba de manera un tanto severa.
-Vamos a brindar por tí y por Misty, Ash!- exclamó el profesor Oak alzando una copa de champagne. Porque has demostrado tu valor y has logrado salvar al mundo de la maldad.-
-Porque los títulos y campeonatos no sirven de nada si no hay amor por los Pokémon, valentía y sentido de justicia!- Lance alzó su copa complementando las palabras de Oak.-
-Porque finalmente tuvieron el valor de reconocer sus sentimientos mutuos y nos demostraron que el amor verdadero es difícil, pero vale la pena!- exclamó Lorelei, provocando que Ash y Misty se sonrojaran.
Todos aplaudían. Ash se sentía tremendamente agradecido. Sabía que a fin de cuentas tenía gente a su lado que lo apreciaba por lo que era y que estarían ahí para ayudarle. Y sobre todo, por fin tenía el amor sincero y la compañía de Misty...
Mientras tanto, en una calle de ciudad Celadon, llegaban a cenar al restaurante más fino, bajando de su automóvil con chofer, Jesse, James y Meowth. Ahora vestían ropas de primerísima calidad y joyas con las que ostentaban su nueva riqueza. Se veían totalmente irreconocibles comparados a su etapa de soldados de baja categoría del equipo Rocket.
-Creo que ahora si comeremos el mejor jamón, Meowth.- se dirigió James mirando con entusiasmo a su amigo felino.
-Así es!- se relamió de gusto el Pokémon mientras pasaban a la mesa que les era asignada.
La noche cayó. Ash y Misty compartían el dormitorio matrimonial que solía ser de los padres de Brock. El joven no podía dormir, aunque se sentía muy tranquilo, más tranquilo que nunca. Pikachu y Misty dormían a pierna suelta, cansados del jaleo de la fiesta de aquel día. Y de pronto, los vió a través de la ventana. Se había olvidado de ellos por completo. Mewtwo y Mew levitaban justo frente a él. Con suma discreción para no despertar a su mascota y a su novia, abrió la ventana para hablar con los Pokemon legendarios.
-Mew, Mewtwo! Me alegro de verlos!-
-Nos alegra más que estés bien, rodeado de aquellos a quienes amas, Ash.- habló la voz amable de Mew.
-Estoy preocupado...el veneno era muy fuerte, Mewtwo, no te ha dejado secuelas?- Mewtwo hizo un gesto tranquilizador.
-Mew y yo hemos recorrido todo el mundo y finalmente dimos con un antídoto. Celebi nos lo proporcionó. Tuve que sobrevivir mientras tanto con esos antídotos que usan ustedes los humanos para venenos Pokemon habituales...- Al final, creo que nuestros lazos de sangre son más fuertes de lo que creía.
-No pude terminar mi recuperación, Ash. De inmediato supe que Mewtwo estaba en problemas y fui a ayudarlo. Seguramente le causé mucha confusión a esas pobres enfermeras del centro Pokemon.- río Mew.
-Qué ha sido de los Pokémon rabiosos, han podido controlarlos? - inquirió Ash.
-Hemos liberado a los Pokémon que el equipo Rocket manipuló. No ha sido tarea fácil, pero logramos llevar a todos los que quedaban afectados por la programación maldita a un lugar apartado cerca de la zona Safari y estamos por terminar de borrar sus recuerdos. Los efectos del suero van a pasar pronto. Todos esos Pokemon lo necesitaban para tener esa fuerza. Volverán a la normalidad.- El joven suspiró de alivio.
-Ahora tu debes cuidarte Ash- habló Mew.- Tienes a una mujer que te ama y a unos Pokemon que darían sus vidas por ti. No olvides nunca tu valor. No importa si el mundo te olvida o te rechaza, si crees en tu valor, nada será imposible...- El pequeño felino terminó estas palabras y salió disparado junto con su clon hacia el cielo estrellado. Ash tragó saliva. No debía olvidar jamás lo que Mew le había dicho. Ahora más que nunca, tenía motivos para vivir y salir siempre con la frente en alto. Se quedó mirando el cielo estrellado hasta que el cansancio por fin lo hizo regresar a la cama, al lado de los dos seres que más amaba en el mundo.
Y así se acaba este fic que me encantó escribir, fue un viaje por la nostalgia por Pokemon y por esas épocas que se han ido. Como fanático desde que salieron las dos primeras generaciones, no puedo evitar ponerme un poco sentimental. Esta es la historia que le habría encantado leer o ver animada a mi yo de hace 23 años, justo cuando esta serie llegó a nuestros países. Gracias por leer.
