Nuevamente por aquí...


Solté un suave suspiro y me acurruqué contra su cuello. No estaba segura de como soportaría las siguientes horas, y más aún si mi bebé se movía como un auténtico loco…

-¿Estás bien?-Inquirió él. Asentí con la cabeza tragando con fuerza el nudo que tenía en la garganta.

-Perfectamente.-Respondí en otro suspiro acompañado de un ligero bostezo.

-¿Querrá un poco de agua?-Ése era Will, y sonaba tan preocupado como Edward, este último negó con su cabeza sin dejar de caminar conmigo en manos.

-No lo creo, y si lo hace; no te lo dirá. Está en su ADN hacerse la heroína.-Comentó medio enojado y divertido.

-Así es ella-Respondió William ocultando una sonrisa.

-Aún sigo aquí por si no lo han notado.-Odiaba cuando ambos me trataban como a una niña pequeña. Aunque en brazos de Edward y cubierta con una gran chaqueta roja probablemente lo parecería. Llevé la mano que no estaba en el cuello de Edward a mi vientre posesivamente para acariciar a mi bebé.

Ladeando la cabeza pude ver como Will estiraba sus brazos hacía mí. Edward se tensó y afianzó más su agarre en mí. Will soltó un largo y cansino suspiro.

-Mi turno-Anunció y Edward me dejó en sus brazos no sin antes darle un gruñido que no pasó desapercibido por mí.

Ésta situación francamente me sacaba de quicio, y sí; ahora era lo suficientemente egoísta como para querer que los 2 posibles padres de mi hijo convivieran en paz.

Claro que ahora era lo que todos queríamos.

Ya que estábamos encaminados hacía el frío claro donde en unos pocos minutos habría una gran lucha.

¿Cómo acabaría esto…?

Victoria posiblemente ya estaba cerca, libre, intentando a toda costa darme caza. Y tenía bajo su mando a un ejército de neófitos.

Me estremecí.

Pero eso no era todo.

Sofía, la mujer que me odiaba por estar con Will; estaba con ellos.

Victoria, Laurent, Sofía y una tropa de fuertes y sanguinarios Vampiros.

Por lo menos no estoy sola, pensé con alivio. Mi egoísmo había sido suficientemente grande como para tener a Edward y Will cerca de mí. Además todo el clan Cullen estaba dispuesto a pelear por mí, también los lobos, que lucharían para eliminar a los vampiros "malos".

Sólo Alex estaba ausente… ¡Cómo la necesitaba!

-¿Puedes ponerte de pie?-Will Me miraba directamente a los ojos y yo asentí. Me dejó sobre mis pies y yo sisee; estaba agarrotada. Y gracias a mi pronunciado vientre parecía que me caería en cualquier momento.- ¿Sigo sosteniéndote?

-No.-Negué con rapidez-Necesito estirar las piernas. Edward estaba justo delante de nosotros; moviéndose con gracilidad entre la nieve. Me tomó un momento darme cuenta de que estaba armando una tienda de campaña.- ¿Qué hace?

-Creemos que es más seguro que tu estés cubierta cuando se de la batalla, el bebé y tú estarán bajo mi cuidado.

-Y el mío-Musitó Edward que ahora estaba delante de mí.- ¿No tienes hambre?

-Ni siquiera puedo pensar en comida en momentos así Además…

-Ni siquiera lo pienses.-Logró decir Edward entre dientes-No más de eso de "Yo soy el objetivo, déjenme enfrentarlos".

-Sería lo más lógico-Mascullé bajito. Aún me intimidaba el Edward cabreado. William suspiró y negó con su cabeza; él estaba de acuerdo con Edward.

Estaba sentada fuera de la tienda tomando un poco de chocolate caliente. ¡Edward y William habían pensado en todo! No me sorprendería saber que habían traído una cama sólo por si acaso…

Edward hablaba con Seth, un joven quileute que apenas atravesaba la pubertad. Así que cuando tomó forma de lobo casi escupí el chocolate; aún no asimilaba ver su metamorfosis en vivo y en directo.

-Yo también estoy sorprendido.-Will se materializó junto a mí con un pañuelo. Lo tomé para limpiar mis labios, avergonzada.

-Él les avisará a los demás que ya estamos en posición.-Edward se acercó hacía nosotros con el ceño fruncido-Tú deberías estar en la tienda-Masculló con la voz cabreada, de nuevo.

-Dudo mucho que la convenzas-Dijo Will-Nunca lo has hecho…-Eso lo dijo más bajo, pero estoy segura de que Edward lo oyó, y ahora su cara era una máscara de enojo puro.

Oh, no.

En menos de un segundo Edward se había lanzado contra William y ahora ambos estaban golpeándose a velocidad poco normal.

Entré en pánico. Ambos iban demasiado cabreados. ¡Y la idea era no pelear entre nosotros!

-¡Oh mierda!-Me puse de pie con dificultad tratando de ver qué diablos iba a hacer…-¡Carlisle!-Grité con fuerza. Aunque él estaba bastante lejos estaba segura de que podría oírme.

Y en otro nanosegundo el buen doctor estaba junto a mí con Emmett, tratando de separar a los necios…

Ya separados, ambos se miraban con demasiado odio; y por una millonésima vez en mi vida; me sentí culpable…

Pero la mirada de Edward se abrió de par en par antes de pronunciar dos palabras que nos paralizaron.

-Están aquí.


Yo estaba casi hiperventilando dentro de la tienda, no entendía que íbamos a hacer. Edward no quería decirme como estaba la pelea en el claro, y yo estaba más que ansiosa

Ambos estaban fuera de la tienda.

Y yo estaba más que desesperada.

¡Quería ayudar!

Y entonces la tienda comenzó a batirse con fuerza. ¿Viento? No… Salí con lentitud y pude ver claramente que Will había lanzado a un joven vampiro contra la tienda.

-¡Ten más cuidado imbécil! Bella aún está dentro.-Edward habló a través de sus dientes apretados.

-El ratoncito ya no está dentro.

Jadee con miedo y sorpresa al reconocer la voz de Victoria. Y con el sonido de mi voz Edward y Will giraron hacía mí con pánico.

Y yo, pues sentí un fuerte golpe en la cabeza antes de caer en la inconsciencia.


Alex.

-Siento el olor de todos ellos-Anuncié con alegría. Alegría que es esfumó cuando sentí el olor de Bella entremezclado con el de otra persona.

-¿Quién?-Sebastián sonaba bastante preocupado por el tono de mi voz. Ya había que estarlo.

-Victoria. La tiene Victoria. ¡Corramos!.-Al ver su asentimiento, comenzamos a correr a toda velocidad.

Llegamos al claro donde para nuestra sorpresa una gran pelea se llevaba a cabo; pude observas que varios de los Cullen peleaban junto a grandes lobos.

Me acerqué a Carlisle y le ayudé a quitarse a una joven vampira de encima. La sorpresa surcó su rostro al verme.

-Alex, estás aquí.-Suspiró el medio aliviado.

-¿Dónde está William?-Inquirí con rapidez y cierto miedo creciendo en mí.

El Doctor señaló una parte del bosque con su dedo.

-Suerte-Mascullé y miré a Bastian, el asintió; sabíamos que Will no desearía verle. Era mejor ir sola.

-trataré de ayudar aquí-Susurró él antes de besarme en los labios. Le sonreí y corrí donde divisaba una pequeña carpa azul.

William luchaba contra un grupo de neófitos mientras que Edward batallaba contra un vampiro más experimentado… ¿Laurent? Con rapidez le ayudé a Will a decapitar a los neófitos y luego usé mi poder para cegar a Laurent que cayó a la nieva libreando a Edward.

-Alex…-William me miraba extrañado. Y sentí su furia al ver quien venía conmigo.-Tú.

-Iré por Bella-Gritó un enfurecido Edward antes de internarse en lo profundo del bosque.

-Yo también iré…-Will me fulminó con la mirada.

-No, no lo harás.-Antes de que girara hacía la voz femenina; Sentí sus manos en mi cabeza y cuello. Y yo no podía paralizarle puesto que ya había paralizado a Laurent.

William me miraba con pánico. Sofía sabía muy bien que estaba haciendo. Sólo que no contaba con el factor Bastian.

Sebastián la separó de mí de un fuerte tirón y se lanzó como un loco para matarle. Sofía luchaba para defenderse pero era inútil. Bastian era más antiguo que todos nosotros y era más fuerte.

-¡Espera!-Abrí los ojos indignada al ver que Will detenía a Bastian justo antes de que la decapitara.

-¿Qué pasa contigo?-Le grité enojada por lo que estaba haciendo.-

-Dame un segundo.

Se acercó a una furiosa e inmovilizado Sofía. En cuanto ella le vio su rostro se iluminó; Will hizo una mueca de dolor.

-Suéltale, Bastian.-Él lo hizo y los dejamos parcialmente solos.

William sólo la miraba fijamente. Y para nuestra sorpresa ella comenzó a sollozar, con fuerza.

-Lo siento mucho, William-Sollozó mirándole. Ella lloraba sin lágrimas y pude que estaba siendo sincera.

-Te perdono-Dijo él haciendo ademán de separarse. Ella tomó su brazo y negó con la cabeza.

-Me convertí en vampira porque pensé que podrías volver a amarme, si ya no lo haces; no es justo que yo siga viviendo.

-No voy a matarte-Musitó él atontado por lo que le pedía.

-Te lo suplico, William. Sólo puedo morir en tus manos. Por favor…

William se debatía con fuerza. Pero al ver la resolución en sus ojos pude ver que había tomado una decisión… Acercó su rostro al suyo lentamente y dejó un beso en su frente. Ella sonrió.

Y luego un crujido horrible llenó el silencio.

-Vámonos.-Musitó él mirando hacia otro lado.

-¿Todos?-Pregunté recelosa, refiriéndome a Bastian.

William suspiró cabreado.

-Es tu novio, o lo que sea. Es bienvenido siempre y cuando luche con nosotros y no contra.

Bastian le tendió la mano. Will la tomó dándole un solo apretón.

-Estamos juntos en esto-Dije sonriendo-Vamos por Bella…


¿Reviews?