Después de…
Digimon Frontier. Drables, one shots, pequeñas historias sin orden cronológico de lo que pasó después de que Takuya y compañía regresaran al mundo real.
Notas: Ooc en algunos personajes y desviación del canon en algunos capítulos.
Capitulo 8: Ultimo año
Junpei:
Junpei se ajusto la chaqueta al salir de casa, dudando de si devolverse un par de pasos por una bufanda o no, decidiendo que la caminata hasta la estación le daría el calor extra que necesitaba y además no quería atrasarse y tener otro accidente. Apenas empezaba noviembre pero ya se notaba el clima frio alrededor.
Sintió su celular vibrar en su bolsillo mientras bajaba las escaleras de la estación. De seguro era Takuya alegando que no quería ir a clases y Kouji respondiéndole que no fuera flojo y que se levantara de una buena vez. No tenía necesidad de revisar para saber que decían eso. Era algo que comúnmente pasaba una vez a la semana.
Junpei llego con bastante tiempo al anden y entró tranquilamente a uno de los vagones al mismo tiempo que otros chicos de su edad y con diferentes uniformes, algunos más atradados que otros. Sonrió con nostalgia, le quedaban pocos meses antes que esta tranquila rutina terminara.
Ya estaba en su ultimo año y dentro de poco tendría que tomar los exámenes de ingreso a la universidad. Al menos este año no estaría solo.
- ¡Junpei! – una voz femenina le interrumpió sus pensamientos a la vez que Izumi entraba en su rango de visión al llegar a la siguiente estación y Junpei le saludo de vuelta con una sonrisa.
Empezaron una cómoda conversación mientras el tren avanzaba por las siguientes estaciones, la circulación de gente variando cuando el tren hacia sus paradas. En una de las ultimas paradas subió un Takuya algo acelerado el cual después de recuperar el aliento diviso a sus amigos y los saludo con la sonrisa de siempre.
Era la rutina que tenían desde hacia tres años y a pesar de ir a la misma escuela y tener las mismas clases, se saludaban y conversaban como si no se hubiesen visto desde hacia días.
Junpei suspira mientras camina con precaución detrás de Takuya e Izumi los cuales parlotean sin cesar. Un año atrás tuvo un accidente mientras corría atrasado a la escuela, una caída por las escaleras de la estación que lo dejo con una fractura de tibia en su pierna derecha y varios meses de reposo, ocasionando que repitiera su ultimo año. Fue doloroso y vergonzoso, y si no hubiese tenido a sus amigos habría entrado en profunda depresión, pero gracias a eso ahora tenía la oportunidad de graduarse junto con ellos.
Aunque no fuese algo planeado
Casi al llegar al establecimiento se encontraron con los gemelos y Tomoki, todos saludándose con la misma emoción de siempre.
Junpei vuelve a suspirar, extrañaría estos días.
Takuya:
Takuya observa con nostalgia el campo de futbol desde lejos, había dado un paso al costado del club de futbol después del torneo nacional para poder concentrarse en sus estudios pero habían días en que extrañaba poder jugar un partido.
Aunque tampoco es que pudiese hacer mucho tampoco, con el invierno a la vuelta de la esquina las practicas estarían paralizadas un buen tiempo. Apretó la cajita de jugo que estaba consumiendo, estresado.
- ¿Pasa algo? – Kouji le habló a un lado suyo y Takuya tuvo que evitar saltar de su asiento por que estaba demasiado concentrado en sus pensamientos que olvido que había gente a su alrededor.
- Nada – Kouji arrugo el seño ante su respuesta vaga lo que produjo que Takuya suspirara demasiado fuerte – todo esto me tiene estresado, los estudios nunca han sido mi fuerte y… - no quiso seguir hablando
- Estarás bien, siempre logras lo que te propones – Kouji como pocas veces le hablo suave – y si quieres jugar futbol para despejarte un poco creo que deberías hacerlo, no todos manejan sus estudios y el estrés de igual forma.
Takuya volvió a suspirar, Kouji tenía razón, no todos lidiaban con el estrés de los exámenes de la misma forma. Podía decirlo con tan solo mirar en su grupo de amigos, el mismo a veces era un poco despreocupado, estudiando lo justo y necesario. Kouji e Izumi eran de los que no se preocupaban demasiado simplemente porque sabían que les iría bien y Junpei y Kouichi eran de los que se partían la espalda estudiando, varias veces olvidándose de comer y dormir para parecer muertos vivientes después de la terrible época de exámenes.
Pero esto era diferente, literalmente su futuro estaba en juego y su mente no le estaba ayudando. Si bien no tenia grandes aspiraciones como Junpei o los gemelos, quería hacer algo con su vida de lo que se estuviera orgulloso, no solo su familia o Kouji, si no también él mismo. Es por eso que trataba de esforzarse lo más que podía, pero justo ahora su mente y su cuerpo no estaban en sincronía.
- Hey – Kouji le había pellizcado la nariz con sus palillos, haciendo que el olor del arroz le golpeara la nariz - ¿Por qué hiciste eso?
- Porque parecía que estabas a punto de echar humo por las orejas, oye – Kouji le tomo la mano a lo largo de la mesa y Takuya sintió que sus mejillas se coloreaban – vas a estar bien, si quieres jugar a la pelota juega, si quieres tomarte un día hazlo, si quieres dormir el fin de semana hazlo. Estudiare contigo lo más que pueda, si estamos juntos en esta estaremos bien.
- ¿Qué voy a hacer yo sin ti? – dijo después de recomponerse de las palabras de Kouji que lo dejaron emocionalmente inestable por unos segundos.
- Probablemente mueras – ahora fue el turno de Kouji para sonrojarse – pero tienes prohibido hacer eso ¿Entiendes?
Takuya volvió a reír con el animo de siempre, aun faltaban unos meses para los exámenes y aunque el conteo hacia atrás seguía avanzando seguiría el consejo de Kouji. Daria un paso a la vez.
Kouichi:
Kouichi observaba la nieve caer mientras tomaba un té caliente de maquina, una fuerte nevazón había empezado a eso de mediodía y aun no se detenía. Volvió a sorber de su té haciendo que el vapor le hiciera cosquillas en la nariz a la vez que empezaba un conteo de copos de nieve para tranquilizar su ansiosa mente. Su hermano y él habían sido llamados por el consejero escolar, Kouji había pasado primero y a él le había tocado esperar.
- Ni-san – después de varios minutos la puerta del despacho se abrió y Kouji salio, llamándolo – es tu turno.
- Con permiso – dijo Kouichi asomando la cabeza con cuidado – Ah Kimura-kun, adelante – el profesor amablemente le saludo y le indico que se sentara en la silla del frente del escritorio. Kouichi agradeció mentalmente la calefacción del lugar.
La verdad es que Kouichi no sabía por que estaba tan ansioso, no era la primera vez que el consejero lo mandaba a llamar, era algo recurrente que pasaba con los alumnos de ultimo año, pero no evitaba que sintiera de esa forma.
- Kimura-kun ¿Estas bien? – el profesor le dio una mirada comprensiva a la vez que señalaba el movimiento involuntario en su pierna. Kouichi se sonrojo.
Lo estoy, en solo que estoy algo…
¿Nervioso? ¿Estresado? – Kouichi asintió con la cabeza, avergonzado – es normal en esta época que te sientas así, sobre todo si darás los exámenes. Pero siento que en tu caso te estás sobre exigiendo mucho ¿O me equivoco?
- No señor
- Minamoto-kun me decía que tomaran los mismos exámenes, ambos quieren estudiar enfermería ¿No es así?
- Si señor – Kouichi apretó la lata de té vacía entre sus manos.
- Es una carrera bastante demandante, pero tanto tú como tu hermano tienen muy buenas notas y son excelentes estudiantes, aunque creo que eso hace que te sobrecargues demasiado ¿Has estado estudiando duro?
- Todos los días señor
- Entonces, ¿que tal si te tomas un descanso?, no quiero sonar alarmista pero de verdad te ves cansado Kimura-kun – Kouichi agrando los ojos en sorpresa, por un momento recordó a su madre, en lo enferma que se veía a veces por el exceso de trabajo que tenía. Su profesor siguió hablando – Descansa esta tarde y nos encontraremos mañana a esta misma hora, hare un espacio solo para ti.
- Yo… muchas gracias profesor – Kouichi se había levantado de su asiento e inclinado respetuosamente para dar las gracias.
- Es mi trabajo estar para ustedes – el hombre le sonrió amablemente.
- Cuando salió, Kouji lo estaba esperando en el mismo lugar en el que había estado hace un rato, observando como afuera había dejado de nevar.
Kouichi sonrió, tomaría una buena siesta al llegar a casa.
Tomoki:
Tomoki tomo los panecillos de chocolate que había comprado y los metió una bolsa, luego se dirigió a una de las maquinas expendedoras que había en la cafetería y compró 5 cafés calientes en lata, para después dirigirse a uno de los salones donde sabía que sus amigos se juntaban a esa hora a estudiar. Al correr la puerta pudo sentir el estrés en el aire.
Los cuatro chicos y una chica estaban sentados en un circulo, con varios libros y cuadernos amontonados encima de las mesas, todo realmente concentrados. Una rutina que ya llevaba varias semanas y que al principio sorprendió un poco a Tomoki y, aunque el no podía ayudar mucho a veces les llevaba algún refrigerio para que pudieran pasar el rato sin morir de hambre, a palabras de Junpei.
Con cuidado para no desconcentrar al grupo coloco con cuidado lo que compró al frente de cada uno y luego ocupo una de las mesas vacías para sentarse y hacer su tarea. Podía hacerla en su salón, o en la biblioteca, o tal vez ocupar ese tiempo para estar con sus compañeros, pero para eso tendría los siguientes dos años y tan solo le quedaban unas cuantas semanas para que momentos como ese ya existiesen.
Y no se permitiría en desperdiciarlo.
Kouji:
Kouji respiro hondo, una vez, dos veces. Le estaba costando mantenerse tranquilo y relajado, la ansiedad estaba a punto de ganarle pero Kouji no se iba a dejar vencer y apretó aún más las cuerdas de su mochila mientras trataba de regular su respiración de nueva cuenta. No podía dejar que le diera un ataque de panico justo antes de su examen de admisión. Miro hacia un lado donde su hermano Kouichi estaba con los ojos cerrados pareciendo recitar toda la materia dentro de su cabeza, al frente suyo Takuya (el cual también daba su examen en otra universidad pero el mismo día) estaba con los auriculares puestos y con las manos sujetándose la cabeza mientras tapeaba su pierna derecha en un movimiento rítmico y nervioso. Alrededor suyo chicos y chicas que jamás había visto en su vida tenían el mismo semblante serio y nervioso.
Mal movimiento, al aire tenso del ambiente lo puso aún más nervioso, por lo que tuvo que volver a regular su respiración, cerrando los ojos y concentrándose solamente en eso. No era la primera vez que tenía un ataque de panico, incluso hace un tiempo le habían enseñado a controlarlo pero el momento se lo estaba haciendo difícil. Un leve toque en su mejilla hizo que volviera a abrir los ojos para encontrarse a Takuya a un lado suyo, extendiéndole uno de los auriculares y poniéndoselo en su oído.
- Izumi-chan me pasó esto el otro día – le dijo en voz baja – te ayudara a relajarte.
Kouji le sonrió, ajustándose el auricular para escuchar mejor la música. Era una melodía suave (definitivamente algo que Takuya ni él nunca escucharían), trató de concentrarse en aquella canción, volviendo a inhalar y exhalar rítmicamente hasta poder tranquilizarse al menos por el momento.
Unos cuantos días después, Kouji volvió a respirar con normalidad mientras se desplomaba en su pupitre, a su lado tanto Kouichi como Takuya dormían una merecida siesta. El periodo de exámenes de admisión al fin había terminado para ellos y ahora solo faltaban los resultados. Unos segundos después Izumi se dejó caer en uno de los pupitres al frente suyo.
- Ahh podría llorar de emoción al solo pensar que al fin terminamos con los exámenes - Kouji rió bajito.
- ¿Cuándo son los resultados? – Tomoki preguntó mientras comía de su bento, cortesía de Junpei en agradecimiento por haberlo alimentando las ultimas semanas.
- Fines de febrero, creo – respondió Kouji con algo de duda, estaba tan cansado mentalmente que ya no pensaba.
- Ya después nos preocupamos de eso – dijo Junpei, comiendo un trozo de chocolate y ofreciéndole un poco a él y a Izumi – deberíamos hacer algo para celebrar, como ir al karaoke o algo así.
- Apoyo la idea – dijo Tomoki – dentro de poco serán los exámenes de fin de semestre y después estaré ocupado.
El grupo siguió hablando y riéndose de vez en cuando mientras Kouichi y Takuya seguían dormitando a un lado.
Izumi:
Izumi caminaba nerviosa a través del gentío que había en aquel campus, había mucha gente al frente del tablón de anuncios, algunos llorando y otros chillando de alegría. Izumi apretó su tarjeta con su código, nerviosa, mientras se abría paso a través de las personas que habían alrededor. De las tres opciones para sus estudios que tenía, ya había sido aceptada en una, pero esta era su primera opción y realmente quería estudiar aquí. Tomando un ultimo respiro, empezó a buscar.
- Entré… - susurró - ¡ENTRÉ! – gritó de alegría, un par de chicas la miraron con una sonrisa a la vez que aplaudían por ella, a la vez que su celular empezó a bombardear con el sonido de mensajes llegando. De seguro los demás chicos queriendo saber como los había ido a ella y Junpei, el cual también sabía sus resultados hoy.
"Oigan ¿Cómo les fue? No me dejen así"
"Yo también quiero saber"
"Con Kouichi también estamos preocupados"
"Quedé T_T"
"Yo también T-T"
"Chillé y el profesor Mashida me regaño"
"Pero dijo que también está feliz por ustedes"
Izumi rió y lloró de alegría.
Unas cuentas semanas después estaban a unos cuantos días de la ceremonia de graduación, un momento esperado por algunos, pero al menos no para ella. Sentía que aún no estaba lista para dar ese paso porque eso significaría despedirse de todos sus amigos. Ese día había ido a la escuela a buscar algunas cosas que pudiesen habérsele quedado, por lo que paso por su salón y después por el Club de Literatura al cual pertenecía, no, al cual perteneció. Allí se encontró con Kouichi el cual tenía una pequeña caja en la manos con papeles y otras cosas.
- Había olvidado que teníamos que llevarnos nuestras cosas – le dijo
- Jaja, no te preocupes yo vine a lo mismo – le dijo ella. No le tomo mucho tiempo en guardar lo poco que olvido en aquel club, mientras Kouichi la esperaba en la puerta.
- Takuya y Kouji dijeron estarían en la azotea
- ¿Será prudente subir donde están ellos?
- No creo que hagan algo indecente a estás alturas.
- Izumi, Kouichi – se encontraron con Junpei subiendo las escaleras – Takuya me dijo que estarían en la azotea – el chico también llevaba una caja con sus pertenencias, tal parece que todos andaban en lo mismo.
En la azotea se encontraban Takuya y Kouji, el primero haciendo malabares con una pelota de futbol mientras que el otro chico lo miraba con una sonrisa. Al llegar todos se sentaron en el suelo, mirando la bonita vista que tenían desde ahí, Takuya les contaba con lagrimas en los ojos que los chicos del club de futbol le había regalado ese balón, con dedicatorias escritas, agradeciéndole que fuese tan buen capitán.
E Izumi no supo en que momento sus ojos se aguaron y empezó a sollozar.
- Izumi-chan ¿Qué sucede? – Junpei que estaba al lado suyo, le preguntó.
- No me quiero graduar – Izumi sollozó cual niña pequeña – no me quiero separar de ustedes.
- Yo tampoco – Kouichi dijo al otro lado, también con la voz quebrada – ustedes han sido los mejores amigos que he tenido y que tendré – a su lado Kouji escondía la cabeza entre sus piernas, pero por los espasmos que soltaba, Izumi podía deducir que también estaba llorando. No paso mucho tiempo para los cinco se pusieran a llorar como niños pequeños.
- Hagamos algo – Takuya se paró y se giró para quedar al frente de ellos, aun con lagrimas en los ojos – sigámonos juntando, puede que sea difícil ya que estaremos algo alejados y tendremos vidas completamente distintas, pero no nos perdamos. Yo quiero seguirlos viendo, a todos ustedes.
Y de alguna forma Izumi sentía que aquel viaje que había empezado hacía mucho tiempo en una estación de Shibuya estaba llegando a su fin. Pero dentro de su corazón sabía que solo otra aventura estaba por empezar.
