Capítulo 02: Primeros Problemas

―¿Dormir en la misma cama? Lysander, creo que no has entendido lo que va a ocurrir si metes a estos dos en la misma cama, por mucho que sean dos adolescentes hormonales te aseguro que lo último que va a ocurrir será algo sexual, apuesto más porque se liaran a hechizos a la primera de cambio ―declaró Hugo, mirando de uno a otro a los susodichos, Rose se había puesto roja como un tomate tanto de la indignación como de la vergüenza de tener que dormir con Malfoy, más les valía a los gemelos encontrar una manera de que eso no ocurriera.

―El problema está ―comentó Lorcan―, en que las camas están sujetas al piso mediante un hechizo bastante potente y no se pueden mover ni un par de centímetros del lugar, solo podemos rezar para que alguna cama no tenga el hechizo y logremos moverla…

―Pero podríamos dormir en alguna litera, o sea, el arriba y yo abajo o viceversa, ¿no?

―Podrían, Rose, si las literas no tuvieran dos metros de altura. Aunque creo que podríamos buscar otra solución a este problema, ¿Qué les parecería dormir en el suelo, en sacos de dormir o algo así?

―Ni se te ocurra, Lysander ―contestó el rubio, si nunca en su vida había dormido en algo que no fuera una cómoda cama mucho menos lo iba a hacer por estar atado a esa demonio― si por mí fuera que duerma a mi lado, me da igual.

―¿Qué estás diciendo, Malfoy?

―No te sientas ofendida, Weasley, pero yo estoy muy seguro que tu no quieres tener nada que ver conmigo y definitivamente yo no tengo deseo alguno de acostarme contigo, es decir, eres la última persona en la cual he pensado tener sexo así que no te sientas temerosa de algo así ―todos se pusieron tensos de la sinceridad del rubio y más aún cuando vieron la cara roja de Rose, parecía a punto de cometer un homicidio y a Malfoy parecía venirle sin cuidado― simplemente tocará hacerlo hasta que encontremos una manera de eliminar lo que han hecho este par de imbéciles.

―Tranquilo, Malfoy ―tomó la palabra Albus― mejor valora un poco tu vida y recuerda que estas en una casa llena de familiares de Rose antes de abrir tu pico. Debe haber una manera de no tener que dormir tan juntos, ¿hay habitaciones vacías en la casa, no Sander?

―Sí, hay varias en toda la casa pero como no siempre viene muchas gente las únicas acondicionadas para visitas son las 4 de nuestro pasillo y una de la planta baja que utilizaba nuestro abuelo, en la última habitación de nuestro pasillo hay dos camas solamente al igual que en la de abajo, aunque espero que podamos mover las camas de la de arriba para estar pendientes de este par y evitar que corra la sangre de alguno de ellos.

Malfoy dirigió sus ojos gris tormenta a los gemelos y alzó una ceja en un claro gesto amenazante― les aseguro chicos, que si la sangre de alguien va a correr esta noche no será la de Weasley ni la mía, de todos los que estamos en esta habitación ya sabemos quiénes son los más idiotas y los que menos valoran su vida.

Los gemelos trataron de mantenerse inexpresivos pero la amenaza había sido mortalmente seria, Lorcan tragó gordo y Lysander trató de buscar una solución en su cabeza, valoraba mucho su vida para desear una muerte prematura pero entendía como estaría el si alguien le hubiera hecho lo mismo.

James se adelantó en medio de los gemelos y trató de disolver la evidente tensión que había en todo el comedor, necesitaba comer si quería poder encontrar una solución sobre lo que estaba pasando, su estómago vacío era igual a mal humor y pocas ideas― Seamos razonables y maduros, terminemos de comer y luego podemos ir a quebrarnos la cabeza pensando cómo mantener a estos dos en una misma habitación pero no en la misma cama ―caminó a la mesa y tomó asiento sin importarle que alguien le hubiera seguido, todos lo observaron y uno a uno fueron a hacerle compañía hasta que quedaron Rose y Scorpius, la primera suspiró y el segundo caminó a la mesa halando sin querer el cuerpo de la pelirroja, era extraño sentir como sus extremidades parecían halar algo sin la menos fuerza pero sabiendo que lo estaba moviendo, se sentó y Rose tomó asiento a su lado, mas picando la comida que disfrutándola mientras pensaba en una solución, si no encontraba la manera de alejarse del Slytherin iban a ser unas larguísimas vacaciones.

―No puedo creer que nos hayas hecho esto, Lysander.

Suspiró Rose por décima vez desde que se habían sentado a comer y habían terminado por fin la tensa cena, de inmediato pareció que todos sus primos, hermanos y demás habían desaparecido como esperando que los ex prefectos asesinaran a los Scamander y no querían ser testigo de semejante desenlace.

―Aunque no lo creas, Rosie. Nunca fue mi intención hacer que esto te callera de esta forma, entiendo que hice mal en aplicar el hechizo y todo pero lo hecho, hecho esta y creo que ahora solo toca estar buscando una solución a vuestro pequeño problema.

―Como ya te dije durante la cena, Scamander, el problema difícilmente es de Weasley y mío, más bien creo que el que debe temer por su vida son un par de imbéciles.

Disimuladamente Lorcan dio un par de pasos alejándose del rubio, temeroso― no teman, chicos, sé que lograremos encontrar la manera de evitarles este sufrimiento a ustedes, por ahora no queda mucho que hacer ―repitió―, y solo podemos rezar porque alguna cama pueda moverse de su sitio.

En eso llegaron a la última habitación del pasillo de arriba, las habitación en ese pasillo eran 4, a la izquierda habían dos: las de las chicas y los gemelos con Nott y a la derecha la de los chicos Weasley-Potter y la que no habían tomado en cuenta, Lysander abrió la puerta y dio un paso atrás dejando entrar a ambos chicos a la estancia, la habitación era exactamente igual que las otras solo que en vez de tener dos literas tenía dos camas matrimoniales. A pesar de la duda de los gemelos parecía que esa habitación no había sido tocada por ningún hechizo y no fue tan difícil colocar una al lado de la otra, dejaron entre cada cama un espacio suficiente para poder caminar en medio pero tan prudente como para que Rose no se sintiera tan incómoda, al parecer a Malfoy le daba igual si ella estaba allí o no, en su caso era todo lo contrario, nunca había dormido en la misma habitación que un chico –primo o no-, solo con sus primas y compañeras de Hogwarts.

―Bien, ahora que logramos arreglar esto pueden ir a traer sus cosas a las otras habitaciones y guardarlas acá, cuando terminen bajen para ver si haremos algo juntos ―agregó Lorcan llegando a la puerta.

―Si ―siguió Lysander― había pensado, hermano; que podríamos darnos un baño en la alberca, no la hemos probado desde que la hicieron más grande ―Lysander siguió hablando de la piscina mientras halaba a su hermano fuera de la habitación dejando a los dos chicos solos, Rose observó la puerta de la habitación hasta que sintió que Scorpius la estaba moviendo hacia la ventana para abrirla y dejar entrar un poco de aire fresco, trató de no mirar al chico pero sabía que estaba caminando de un lado al otro y le molestaba un poco sentir como la halaba de allá para acá.

―¿Puedes mantenerte quieto? Me estas mareando…

Scorpius inclinó su cabeza a ella y asintió aun en silencio, volvió su mirada a la puerta y luego a ella― esta sí que ha sido una buena broma…

―No le veo la gracia, Malfoy.

―Por supuesto que no, Weasley ―Rose frunció el ceño por el tono cortante del rubio y abrió la boca para decir algo, el chico la interrumpió― Vamos, Weasley, no pienso pasar discutiendo contigo todo lo que salga de mi boca, vamos a traer las cosas y tratemos de llevar la fiesta en paz por lo menos esta noche, no sé cómo haremos para sobrevivir si de cada hora pasamos casi 50 minutos discutiendo sobre cualquier cosa que el otro diga.

La pelirroja tuvo que aceptar lo que decía su compañero y caminó a la puerta tratando de por lo menos hacer un poco más llevadera la situación, aunque estuvieran así era mejor cooperar que pasar los peores dos meses de su vida discutiendo por cada estupidez que pasara por la mente de ambos.

Luego de 15 minutos sola al lado de Malfoy, Rose entendió que sería un verano definitivamente para el olvido, no entendía como dos personas pensaban tan diferentes en todo momento y esto hacia que estuvieran peleando a cada rato, no podían ni ponerse de acuerdo para que cama iban a utilizar. La pelirroja estaba colorada parada frente a Scorpius con sus manos en su cintura y con sus narices casi rozándose en desafío, ambos se fulminaban con la mirada y el chico hacia poco había comenzado a sentir como gotas de sudor bajaban de su frente con lo acalorado e irritante de la situación.

―Weasley necesito la maldita cama junto a la ventana, con este maldito calor no aguantare mucho tiempo sin morir asfixiado.

―No seas niño, Malfoy, yo la pedí primero y la necesito porque estar al lado de la pared me da vértigo, soy claustrofóbica, baboso.

―No lo eres, Weasley, y no me digas niño si tú te pones a argumentar que la pediste primero.

―¡Si soy claustrofóbica y no me digas inmadura!

―Aprende a callarte un momento, pelirroja y dame la maldita cama…

―Te he dicho… ―la puerta se abrió de improviso y la cabeza de James y Alessandra se asomaron por el pasillo, ambos parecieron perder el rostro nervioso que habían tenido y adoptaron una expresión más tranquila.

―¿Qué tanto hacen, chicos? ―pregunto Alessandra ingresando a la habitación.

―Este engendro quiere la cama junto a la ventana pero yo soy claustrofóbica, necesito tener algo que me permita sentir aire para no sentirme mal y él no quiere ceder.

―Voy a morirme del calor…

―Aunque no lo creas, Malfoy, lo que ella está diciendo es verdad ―ayudó James.

―Scor ―los calló Alessandra―, se un poco caballero y cédele la cama a Rose, si ella dice que es claustrofóbica debes darle esa cama o no podrá dormir nunca, no seas tan niño ―Scorpius abrió la boca totalmente molesto por las palabras de su "querida" amiga y se cruzó de brazos sobre su pecho, tenía semblante de decir algo pero la pelinegra no le dejó tiempo― Hemos venido, porque vamos a tomar un baño en la alberca y queremos saber si se unirán a nosotros…

Scorpius no contestó aun indignado, Rose giró su rostro a él y suspiró― Malfoy, ¿irás a bañarte en la alberca, si o no?

―¿Qué te importa, Weasley?

―Me importa, baboso, porque si tú no te bañas yo tampoco podré hacerlo. Me da igual si al final decides ir o no, la cosa es que si tú no vas por ende yo no podré ir porque estoy atada a ti.

Scorpius seguía con semblante molesto pero al final asintió, Alessandra y James parecieron complacidos de que uno diera su brazo a torcer y retrocedieron a la puerta― los estaremos esperando allá abajo ―aclaró la morena, empujo con su manos a James al pasillo y se fue tras él, Rose no se perdió el gesto.

Tomó asiento en la cama y al forzar un poco la distancia Scorpius se tambaleo aun de pie, le frunció el ceño molesto por sus brusquedad― ¿Ya pensaste como vamos a hacer para que tú te puedas cambiar para que bajemos a la piscina o como lo hare yo también?

Rose empalideció cuando entendió que hasta para cambiarse debería estar a metro y medio de Malfoy, en ese momento odiaba más que nunca a los gemelos y sus increíbles ideas. Miró todo su cuarto por unos segundos hasta que localizó apoyado en una de las paredes más lejanas un biombo, por lo menos los ayudaría a cambiarse sin sentir la vergüenza obvia de estar al lado de Malfoy prácticamente desnuda, se levantó y caminó hasta la puerta para echarle cerrojo, Malfoy se había visto arrastrado detrás de ella en todo momento así que cuando Rose se volteó prácticamente se estrelló contra el pecho del rubio, estuvo a punto de caer sentada en el suelo como efecto del rebote pero alcanzó a tomar los hombros del chico mientras que este la tomó instintivamente por la cintura, la pelirroja elevó sus ojos hacia la cara de Malfoy segura que estaba roja como un tomate y retiró sus manos de sus anchos hombros― Lo siento ―murmuró, avergonzada― estaba pensando que podríamos utilizar ese biombo para cambiarnos sin problemas, tu a un lado y yo al otro y todos tranquilos, ¿ok?

El rubio asintió sin agregar palabra y ambos caminaron al armario para sacar sus respectivos trajes de baño, caminaron al biombo y cada uno tomó un lado siempre asegurándose de no separarse en la medida de lo posible, ninguno dijo nada mientras se cambiaban –lo cual en el caso de Rose fue una total tortura porque sabía que estaba totalmente desnuda en una habitación sola con Scorpius Malfoy y sabía que estaba tardando mucho más que el en colocarse el traje-, cuando ya solo le faltaba atar la parte superior de su bikini se dio cuenta que no podía y recordó que su mamá siempre lo había hecho por ella, carraspeó ligeramente― ¿Malfoy…?

―¿Qué quieres, Weasley?

―Tengo un problema…

―¿Qué?

―No puedo atarme sola la parte superior del bikini, necesito tu ayuda.

Hubo un silencio posterior a su comentario que le hizo preguntarse si el chico había entendido lo que había murmurado― Está bien, camina y te ayudo ―Rose colocó su toalla en la parte de enfrente de su cuerpo para no enseñar nada mientras salía de atrás del biombo, se colocó al lado del rubio sin mirarlo en ningún momento y le dio la espalda para que el chico pudiera atarle las cintas, cuando las manos del rubio tocaron su espalda pegó un respingo por el frio de sus manos y trató de controlar su nerviosismo, la situación no podía ser más bochornosa pero Malfoy –gracias a Merlín- no dijo nada, termino de atarle las cintas rápido y se alejó de ella.

―Gracias ―murmuró, vio como asentía y ambos caminaron a la puerta de la habitación para bajar a la sala esperando encontrar allí a sus amigos, ninguno comentó nada sobre el hecho y una vez estuvieron en la sala con las otras 10 personas todos caminaron a la alberca, por supuesto sin lograr alejarse mucho el uno del otro.

Una vez adentro del agua sus primas hicieron un circulo en el agua y se sentaron a charlar entre todas mientras los chicos se lanzaban a jugar con una pelota, cuando Scorpius se tiró a la alberca de un solo salto Rose sintió que su corazón salía volando de su pecho con el exabrupto, no alcanzó ni a coger aire antes de entrar en el agua, intentó salir para llenar sus pulmones pero el movimiento del agua no la dejaba ubicar a donde era el arriba hasta que sintió que alguien le tomaba su brazo con brusquedad y la sacaba de un solo tirón, tocio fuertemente durante unos segundos hasta que su hermano estuvo a su lado dándole unos golpes en la espalda.

―¿Estas bien?

Rose tocia sin lograr detenerse hasta luego de unos segundos, afirmó con los ojos enlagrimados y miró a su lado a Malfoy serio.

―No lo recordé ―comentó el chico, la pelirroja estaba segura que si el chico hubiera recordado el pequeño hechizo no hubiera hecho un salto tan peligroso así que solo inclino su cabeza a él, Lily se colocó a su izquierda y su semblante preocupado la observó por unos segundos.

―¿Estas segura que estas bien?

―Sí, Lily. Solo me tomó por sorpresa, no me imagine que iba a saltar de esa manera, pero no te preocupes, estoy bien.

Todos se tranquilizaron al ver que realmente el Slytherin no había tratado de matar a la chica y James comenzó a sondear quienes deseaban jugar un poco con la pelota, Rose no deseaba ponerse en movimiento pero notó que el rubio si quería participar así que resignada dijo que ella también lo haría. Fue el juego más brusco en el que había estado –teniendo en cuenta el quidditch y cada caída de escoba que alguna vez experimentó durante su estancia en el colegio-, porque cada vez que Scorpius se estiraba para tocar la pelota y se alejaba más de lo justo la chica se veía impulsada a él y la mayoría de veces terminaba debajo del agua de lo fuerte que era el impulso o con sus manos sobre el cuerpo del rubio; al final hasta Scorpius tuvo que desistir del juego y se acercó a donde estaba Alessandra mientras Lily hablaba con Rose a sus espaldas.

―Te vi bastante cerca del Potter mayor… ―comenzó Scorpius, como quien no quiere la cosa. La chica entrecerró los ojos y su mirada brilló un poco, observó a su amigo y decidió que la sinceridad era la mejor salida para la pregunta del rubio.

―Es bastante guapo, lo admito. La verdad es que estoy tratando de ver si saco algo de nuestra estancia acá, no me importaría tener un par de encuentros con el chico, me imagino que ha de ser un amante para admirarse y tienes que aceptar que esta como quiere, cuando íbamos camino a la habitación de ustedes hice un poco de trampa y me tropecé con el accidentalmente en las gradas, logré tocar lo suficiente para hacerme una idea de la mercancía ―relató pasando su lengua sobre sus labios en gesto coqueto mientras su vista parecía perdida sobre la superficie del agua, finalmente pareció recordar su compañía y aún más al ver la ceja rubia del chico alzada así que decidió cambiar de tema.

―¿Y tú, qué tal lo estás llevando?

―Ya te imaginaras, nos tocó cambiarnos uno a cada lado de un biombo… ―se detuvó, pero luego de pensarlo decidió omitir el detalle del bikini― y luego casi la ahogo por olvidar la pequeña travesura de los gemelos.

La chica soltó una corta risa― No me imagine que iban a hacer algo tan estúpido, y mira que metro y medio no es nada. Con cada movimiento tuyo ella también se ve impulsada…

―Lo sé, no sé qué vamos a hacer y eso que ni le he dicho sobre cómo vamos a tener que bañarnos, no puedo quedarme afuera porque los baños son casi como los de la mansión y entre la puerta y la tina hay unos buenos 5 metros.

―No había pensado en eso… ―susurró la chica― tendrás que entrar con ella al baño y ser un caballero, amigo. ¿Te imaginas lo roja que se pondrá Weasley cuando se dé cuenta de lo que tendrán que hacer cada uno cuando el otro tenga que bañarse o cuando alguno de los dos deba ocupar el inodoro? ―murmuró la chica.

―Ni me quiero imaginar que va a decir, de seguro pensará que soy un pervertido y que voy a tratar de verla o algo así.

Cuando terminó de decir lo último Alessandra no pudo controlarse y estalló en una fuerte carcajada, se cortó de inmediato cuando vio la mirada asesina que el rubio estaba dirigiéndole.

―Lo siento, es solo que trato de imaginar que va a pasar cuando ella se dé cuenta del pequeño problema en el que los han puesto Lysander y Lorcan.

Scorpius giró un poco su cabeza atrás y observó a la pelirroja hablar con su prima sobre algo del colegio, aunque Weasley no era una chica fea –para nada-, no era tampoco su tipo habitual, definitivamente no era una chica que el intentaría vigilar mientras esta se estaba duchando o algo así.

Suspiró, frustrado.

―Bueno, trataré de hacerle saber el asunto de la manera más tranquila posible y rezaré para no recibir alguna patada en una parte demasiado importante de mi anatomía, agradezco a Merlín que venía mentalmente preparado para en estos dos meses no pensar en meter a alguien en mi cama. Por mucho que me gusten algunos fetiches, estoy seguro que no quiero tener público mientras me acuesto con alguien ni mucho menos que esa persona sea Rose Weasley, quien estoy seguro nunca en su vida ha estado al lado de un chico desnudo, ni que decir envuelta en una situación sexual del tipo que sea.

Alessandra sonrió como dándole ánimos y le dio unas palmadas en el hombro― serán dos meses de celibato, chico; o por lo menos 50 días, trata de tomarlos con tranquilidad y no pienses en nada sucio. Imagínate algún día Rosie ―recitó el nombre con evidente burla― se despierta, voltea a tu lado y tú has soñado algo sucio, ya veo su virginal mirada sobre tu… ―Alessandra subió y bajo sus cejas rápidamente y luego dirigió una mirada hacia su entrepierna― seria definitivamente algo demasiado gracioso, necesito que me avises si algún día ocurre para ver su reacción.

―Cállate, guarra. Ni hagas el comentario porque ya me comienzo a imaginar el contexto de ese accidente y mi final sin poder concebir heredero algún día… creo que tendré que tener el mayor cuidado siempre de alejar mi entrepierna de sus pies.

La chica soltó otra carcajada y lo miró burlonamente por unos segundos, estuvieron hablando puras banalidades luego hasta que los chicos se cansaron y decidieron irse a dormir, al día siguiente habían quedado de salir temprano a un lugar que los gemelos querían que todos conocieran.

Rose tardó lo más posible en despedirse de las chicas antes de que Scorpius halara su cuerpo contra su voluntad a la habitación que iban a tener que compartir, una vez la puerta se cerró la chica se quedó en blanco, no sabía que decir y le ponía algo nerviosa estar allí, sola, de noche, con el rubio.

―Bien ―comenzó el chico―, no sé si te has dado cuenta pero tenemos un pequeño problema y no estoy muy seguro de como reaccionaras cuando te lo diga ―la chica alzo su ceja derecha curiosa―. En el baño obviamente esta la ducha, no sé si has visto el baño pero harías bien en acercarte y ver como esta todo allí adentro.

Rose caminó con el chico a su espaldas y abrió la puerta, el baño era absolutamente inmenso. Media por lo menos 7 metros de largo por 4 de ancho, tenía una tina para unas 4 personas con una regadera exactamente en medio y alrededor cortinas de una extraña tela que la chica no supo identificar, a su derecha a no más de un metro había un lavamanos con un gran espejo de por lo menos 2 metros y luego de este el inodoro, en parte de la pared de la izquierda estaba una estantería de vidrio llena de toallas, jabones, etc. Rose no tardo en entender cuál era el problema con el "pequeño" baño. Se giró al rubio y lo miró afectada con la noticia.

―No me pienso bañar contigo a un par de pasos de ti, ni loca ―declaró.

El rubio se encogió de hombros despreocupadamente― haz lo que quieras, yo si lo hare. Entrarás conmigo y te quedaras sentada tranquilamente cerca de la bañera para que yo pueda bañarme sin problemas y si quieres yo hago lo mismo, me da igual.

―Malfoy, eres un impúdico, ¿Cómo se te ocurre que nos bañaremos de esta manera? ―Scorpius soltó una risotada por la palabra que había ocupado la pelirroja.

―¿Impúdico?

―Sí, Malfoy. Nunca en mi vida haría algo como lo que estas proponiendo y aunque me vea obligada a no bañarme durante 50 días no lo haré tampoco, esto es el colmo…

―No te estoy preguntando si quieres o no, Weasley; estoy diciendo que yo lo haré y me bañare tanto si quieres como que no; no me molesta para nada estar desnudo a un par de pasos de ti. Además, sé que no harás intento alguno de acercarte así que no me molesta, en absoluto.

―Claro que no te molesta desnudarte, vives para eso, ¿no?

―No te importa mi vida sexual, Weasley. No seas tan mojigata y acepta la derrota ―salió del baño halando con su cuerpo a la chica y sacó su ropa para dormir, un pantalón de seda y una camiseta blanca sin mangas y volvió a encaminarse al baño sin importarle si la chica estaba de acuerdo o no, colgó su ropa en unos tubos plateados que habían a un lado de la bañera, se metió en ella, corrió las cortinas y encendió la ducha con la pelirroja aún demasiado shockeada para hacer algo más que tomar asiento sobre el inodoro y esperar que el mundo se acabara o bien el chico terminara de bañarse.

Cuando Scorpius terminó su baño salió solo con el pantalón puesto, lo tenía bajo en sus caderas así que Rose pudo apreciar la fina línea de vellos que descendía por su ombligo hasta su pantalón y también los músculos del abdomen del rubio, se puso roja como un tomate y volteó su rostro lejos del cuerpo del chico.

―Cúbrete, Malfoy ―le dijo con la mirada sobre la tina, el chico sonrió tranquilo y con mucha parsimonia se colocó la camisa sobre su cuerpo aun levemente mojado, su cabello rubio goteaba aun del baño así que lo sacudió empeñado en molestar a la chica. Rose respingó y lo miró severamente. Scorpius caminó hasta el lavamanos y sacó su cepillo de un estante, le colocó pasta de dientes y comenzó a lavarse la boca ante la atenta mirada de la chica, Rose espero que terminara y una vez lo hizo procedió a imitar al chico, como su abuela le enseño de pequeña se lavó su boca de manera minuciosa aunque bastante nerviosa al sentir la vista de su compañero siempre fija en ella, ¿es que nadie le enseño que era malo mirar de esa manera a las personas? Apuró un poco el lavado y decidió que lo mejor era salir de allí cuanto antes, cuando su boca estuvo libre de pasta la voz de Scorpius sonó.

―¿Te bañaras?

Pensó durante unos segundos que contestar, sabía que necesitaba un baño para sacarse el olor de químicos de la alberca pero no estaba muy segura de creerle al chico cuando dijo que no pensaba ver nada.

―¿Me juras que no harás ningún tipo de movimiento mientras yo me encuentre adentro de la tina?

Scorpius soltó una fuerte carcajada y se llevó sus manos al estómago dando más énfasis en lo absurdo de la idea de que el chico iba a querer poner sus ojos sobre su cuerpo, aunque no lo quiso sus mejillas se encendieron y se sintió humillada de que Scorpius Malfoy se riera en su cara de esa manera ante la idea de querer verla desnuda.

Cuando Scorpius se tranquilizó un poco retiró un mechón de pelo de su frente― No te ofendas, Weasley; pero como ya te dije antes no tengo gana alguna de ver tu cuerpo desnudo en ninguna circunstancia. Si quieres bañarte, hazlo y no tengas miedo porque no pienso mover un solo músculo mientras estás en la tina.

Rose se indignó aún más de las palabras del chico y en su orgullo de chica se sintió totalmente ofendida de que Malfoy quisiera reiterar de esa manera que ella no le parecía un buen espécimen del sexo femenino y que ni siquiera tenía un pensamiento sexual sobre ella. No contestó nada y salió del cuarto hecha una furia moviendo al rubio, tomó bruscamente su ropa para dormir y regreso al baño. Entró en la ducha como había hecho el chico, colgó su ropa y corrió las cortinas con un tirón lleno de furia, Scorpius escuchó como encendía la llave del agua luego de unos segundos y por alguna razón las yemas de sus dedos cosquillearon con anhelo, como si quiera tomar la cortina y halar de ella para ver qué era lo que escondía Rose Weasley con tanto celo, frunció el ceño cuando comenzó a imaginarse el cuerpo de la pelirroja y decidió prestar atención a otra cosa aunque no pudo sacar de su mente en ningún momento como se vería la chica detrás de esa cortina con el agua cayendo por su cuerpo y deslizándose entre los contornos de su piel.

Cerró los ojos con fuerza y trató de recordar el rostro de cada chica que conocía con la que se había acostado, olvidó durante un segundo a la pelirroja hasta que oyó la llave de la ducha cerrarse y se volvió a erguir esperando que saliera, tardó tanto que cuando por fin lo hizo el rubio estaba algo molesto con ella.

Pero la mirada que le dirigió le hizo entender que por alguna razón la chica estaba bastante molesta con él, se paso el cepillo un par de veces por su cabello ondulado –Merlín, como milagro del destino había permitido que su cabello no fuera como el de su madre y pareció ser una mezcla entre el cabello de ella y de su padre, creando unas ondas suaves de un pelirrojo un poco mas oscuro-, dejo el cepillo a un lado al finalizar y salió del baño halando al rubio con cada paso que daba hasta su cama, hizo a un lado el cobertor y se metió de un solo salto bajo la sabana, sin dirigirle una sola mirada más cerro sus ojos y lo dejo parado a un lado de su cama. Incrédulo la observo durante un par de segundos hasta que entendió que de verdad había tenido el valor de hacerle un desplante de ese tipo, tomó asiento en su cama y se revolvió el cabello para despejarlo de las ultimas gotitas de agua, se quito la camiseta, la aventó en algún lado de la habitación y cruzó sus dedos para que a la mañana siguiente que se despertara todo hubiera sido una pequeña broma y el efecto hubiera pasado; aunque no tuviera problemas con Rose Weasley definitivamente era la última persona con la que deseaba estar en una situación similar, necesitaba deshacerse de la pelirroja lo más pronto posible.


Hola chicas, en serio gracias a los reviews y alertas que me han enviado, no se imaginan cuanto me alegraron estos días con la aceptación. Como un regalo de cumple atrasado para mí hago esta nueva publicación y en serio espero que les guste, ya he comenzado a sentir el típico dolor de cabeza de stress cuando comenzas a darte cuenta de el problema en el que te ha metido con las ideas tan locas de mi cabeza.

Como ven ya comenzaron los disgustos, debemos ser realistas y ver la magnitud del hechizo de los chicos, a partir de ahora Rose y Scorpius tendrán que hacer de TODO JUNTOS, y ya se imaginan. Me estoy haciendo bolas con la de problemas que se me vienen encima pero ya comenzaremos a ver las torturas personales de cada uno.

Bueno, en serio cruzo mis dedos para que les guste y sigan enviando sus reviews y alertas, gracias a las que me leyeron y comentaron, nos estaremos leyendo pronto.

Adi Roldán.