Capítulo 05: Roces incitadores

Las luces azules y violetas vibraban y creaban el ambiente perfecto dentro de la discoteca, la música estaba en volumen alto y era casi imposible hablar. Scorpius estaba sentado al lado de Rose en una mesa de la zona VIP que los Scamander habían logrado conseguir con los contactos, prácticamente acababan de llegar al lugar y la pelirroja comenzaba a sentir en su cabeza los estragos de la música tan alta.

Un par de segundos antes Alessandra se había llevado a bailar a James, para de paso, alejarlo de su hermana y que no sacara su vena de sobreprotector mientras la chica hablaba con Lysander, Lily que siempre se había caracterizado de ser una buena estratega se había sentado al lado del chico y cada vez que le iba a decir algo se acercaba a él y se aseguraba de susurrarle en el oído, desde el otro lado de la mesa Rose miraba incómoda a Lily con Sander y Roxanne al lado de ellos hablaba con Lorcan un poco más alejados pero cada poco la chica agitaba su cabello en actitud claramente provocativa. Malfoy a su costado se había dedicado a vaciar la botella de vodka –muggle- que habían pedido y miraba a la pista donde Alessandra bailaba bastante pegada con James y también en donde Nott ya bailaba con una morena espectacular. Albus y Hugo se habían ido directo al bar a la llegada y la pelirroja se imaginaba que ya estaban ligando con alguna chica.

Volvió a acomodarse en el asiento, incómoda con el vestido –el cual se le había subido tanto que estaba segura no faltaba mucho para enseñar la ropa interior-, Scorpius cada tanto miraba de reojo las piernas blancas y largas, sabía que estaba incomoda con el vestido que le había prestado a su amiga pero admitía –aunque le hubiera costado en un principio- que podría agradecerle a Ale el gesto.

Tomó la botella nuevamente y en un vaso sin utilizar sirvió la bebida luego de llenarse el suyo propio, después lo puso frente a las narices de la chica para llamar su atención.

La chica observó el vaso durante unos segundos y frunció el ceño graciosamente.

―No tomo…

Scorpius puso los ojos en blanco por algo que se había imaginado mucho antes de servir la bebida y no lo retiro de la vista de la chica, sino que tomó su mano y lo depositó en él.

―Imagino que no, pero deberías.

―No quiero, gracias ―contestó posando nuevamente el vaso en la mesa frente a ellos. El chico volvió a tomarlo.

―Te reto…

Rose chocó su mirada con el rubio y lo miró fijamente durante varios segundos, había probado el líquido y sabía lo que hacía, también sabía que era estúpido aceptar la apuesta pero si había algo que no podía dejar pasar era eso, un reto.

Sin quitar la vista de los ojos de Scorpius tomó el vaso de su mano y se lo empinó de un solo trago, el líquido bajo por su garganta quemando levemente, lo tragó sin mayor esfuerzo y al haber terminado volvió a ponerlo sobre la mesa. Aunque Scor quisiera disimularlo, era obvio que no había creído que la chica cedería y se sintió extrañamente atraído por lo temeraria que se había visto Rose.

La chica le sonrió sin quitarle la mirada de encima y luego por sobre su hombro se quedó observando algo, el rubio sintió que alguien estaba tras de él, giró un poco su cabeza y alcanzó a ver la silueta de un chico alto –aunque no tanto como el- y de pelo oscuro, el recién llegado lo miro por unos segundo pero al ver que no estaban sentados tan cerca ni nada se fijó en la pelirroja y le sonrió― Hola Rose, mucho tiempo sin verte. ¿Quieres bailar conmigo un rato?

La chica trato de contestar la sonrisa de el con una sonrisa obviamente forzada y negó suavemente con la cabeza― No puedo ―contesto, y para sorpresa del Slytherin una pequeña mano temblorosa se entrelazo con la suya, como para dar énfasis a la respuesta― vine con alguien.

El chico se vio claramente decepcionado pero se recompuso, le dirigió una clara mirada arrogante al rubio y luego volvió a dirigirse a Rose― Está bien, estaré aquí toda la noche por si te animas ―le dirigió una mirada llena de intenciones y se alejó.

Rose soltó la mano de Scorpius y evitó la mirada del chico.

―¿Quién era él?

La chica ignoró la pregunta de Scorpius y se dedicó a volver a llenar su vaso de vodka y de un solo trago lo hizo desaparecer por completo, no quería darle explicaciones al chico sobre un suceso estúpido de su pasado pero sentía que la mirada de Scorpius estaba puesta sobre ella y no se iba a quitar de allí.

Giro su rostro a él, seria― No es asunto tuyo, así que no insistas porque no voy a decirte nada.

El chico iba a contestarle cuando una chica se paró exactamente frente a él y en un gesto puramente practicado y antiguo metió su mano entre los cabellos rubios del chico y después la bajo hasta su cuello. Rose miró a la fulana con sorpresa pero ella no se dignó a dirigirle la más mínima atención siquiera.

―Hola Scorpius ―el casi ronroneo con el que se dirigió a él creo un malestar extraño en el estómago de Rose haciendo que prestará más atención al intercambio, el chico solo asintió como saludo pero ella no espero a mas para tomar asiento literalmente en las piernas del chico y se acercó a su rostro para hablar con él.

Desde el otro lado de la mesa Lily observaba lo que estaba pasando, le pidió un trago a Lysander y cuando el chico se alejó de la mesa ella fue a tomar asiento al lado de Rose.

―Deberías de decirle algo, Rosie. No vas a estar a su lado toda la noche viendo cómo se liga a cada chica en la discoteca.

―Es su problema, Lily, no el mío.

―Creo que realmente no merece la pena que estés aquí sentada viendo como hace que las chicas caigan a sus pies y lo zorras que son algunas.

―Realmente poco me interesa lo que deje o no de hacer, olvídalo.

La chica le dirigió una mirada desconcertada y se levantó de su lado, se alejó de la mesa rumbo hacia la barra donde Lysander estaba hablando con la bartender.

Rose de reojo observó como Scorpius a su lado trataba de hablar con la chica mientras parecía esquivar los intentos de ella de besarle, al final el chico apoyo su espalda totalmente en el respaldo del asiento y tomó las manos de la morena para alejarlas de su cuerpo.

Intercambio un par de palabras con la chica mientras la miraba serio, ella pareció quedarse un poco shockeada con lo que fuera que le había dicho y se levantó de un salto sin dejar de mirándolo fieramente.

El se limitó a observar como la morena se alejaba del lugar sin volver a dirigirle una mirada más, pero claramente enojada pues sus puños iban apretados y se movía a paso rápido, sabía que Rose a su lado lo mirada sorprendida y curiosa.

―¿Qué le dijiste?

El rubio la volteó a ver y se quedó con su mirada fija en ella, sonrió de lado burlonamente― No es asunto tuyo ―bromeó haciendo alusión a la respuesta que ella le había dado anteriormente―, pero si tanto deseas saber le dije que no necesitaba una babosa pegada a mi cuerpo en este momento y que quería que me dejara solo.

Rose abrió sus ojos sorprendida por la crudeza del chico, el se limitaba a mirarla burlonamente― ¿en serio le dijiste eso?

―Si ―le contestó a la chica descaradamente, aunque Rose estaba de acuerdo que la actitud de la chica no podía ser para algo más que lo que había hecho el chico tampoco estaba de acuerdo que hubiera sido de manera tan cruda.

―No le hubieras dicho eso, tal vez…

―En Hogwarts ella fue novia mía, como por dos semanas pero lo fue. Terminé con ella porque la encontré en la cama de un amigo mío luego de la última vez que nos acostamos, definitivamente no quiero tener nada que ver con ella.

La chica se quedó pasmada por lo que le decía Scorpius, ni tanto por saber lo zorra que era la chica sino más bien porque el rubio en su cara le estaba diciendo que se había acostado con ella. Por alguna razón se sintió estúpida por haber tratado de reprender al chico por lo que le había dicho a la morena y sintió que su estómago volvía a sufrir un vuelco a la visión de los dos juntos, si volvía a encontrar a la chica en cuestión bien podría decirle que tuviera un poco más de dignidad y también podría agregar la palabra zorra en algún lado.

El chico volvió su mirada a la pista de baile y luego se giró a la pelirroja― No vine aquí a sentarme toda la noche, Weasley; y dado que no hay otra opción por el hechizo… ¿vamos a bailar?


La chica lo miró intrigada por el ofrecimiento y estaba segura que si no tuviera un par de grados de alcohol en la sangre seguramente se hubiera negado, pero nada perdía con bailar con el chico y divertirse un ratito. Asintió y lo tomó de la muñeca llevándolo ella a la pista de baile.

Lysander estaba sentado en la barra viendo fijamente a su gran amiga de la vida, tenía un año de no verla y había extrañado cada segundo las travesuras que hacían siempre que estaban juntos, con la edad al contrario no habían cambiado los hábitos sino más bien se habían vuelto cómplices en cuanto a cubrirse las espaldas y luego contarse lo que hacían.

April, la chica, había sido amiga de los rubios desde que habían estado en pañales prácticamente –ellos porque ella era mayor que el par por 3 años-, y eran como hermanos, ambos estaban tratando de ponerse al día, se contaban a una velocidad torrencial todo lo que habían hecho desde el verano pasado cuando se habían visto por última vez. Lysander se mantenía apoyado en la barra mientras enfrente de él April buscaba sonsacarle al chico si estaba de conquista en ese momento o si nadie había captado su atención, antes que Lysander pudiera mencionarle a la pequeña Potter pareció que April había recordado algo importante y se puso seria.

―Hace un par de días me encontré a Erika por acá, lo primero que hizo fue preguntarme por ti y me dijo que te diera esto si venían este verano ―le extendió un pequeño papel doblado meticulosamente, el chico lo miró por unos segundos y dudoso lo tomó, de reojo observó si Lily aún seguía sentada en la mesa o si había ido en su busca.

―¿Qué más te dijo? ―preguntó al cerciorarse que no estaba cerca.

―Quiero saber qué es exactamente lo que paso entre ustedes dos.

El rubio volvió a fijarse si Lily estaba aún lejos y decidió a contarle a su amiga lo que había ocurrido cuando vio que hablaba seria con Rose― ¿Recuerdas que el año pasado un día antes de irnos de regreso a Londres, Lorcan y yo vinimos acá y ella paso toda la noche conmigo?

El chico espero el asentimiento de la chica para continuar― La cosa es que mis padres se habían tenido que regresar como una semana antes a Londres, y como ella tenía la idea que mi hermano y yo éramos 2 años mayores de lo que somos me dijo que nos fuéramos a mi casa y yo accedí, nos acostamos y al día siguiente yo tuve que irme a Londres tal como estaba planeado, se echó a llorar como 2 horas enteras y estuvo suplicándome que me quedara un par de semanas más, al final se puso insoportable y yo solo pude… ―el tono de Lysander se fue desvaneciendo por la mirada nerviosa que había aparecido en el rostro de April, la chica miraba por sobre su hombro a algo o alguien.

El giró levemente su cabeza y vió a Lily parada detrás de el con la mirada más infernal que alguna vez le había dirigido.

―Erika, ¿no?

―Lily… ―la llamó apurándose a tomarla por la muñeca, ella se desligo del agarre con facilidad y le sonrió fríamente.

―No te preocupes, cariño, tú estás solterito, ¿no? ―le dirigió una mirada de los pies a la cabeza y se alejó de él perdiéndose entre la multitud apiñada en el centro de la pista de baile.


Albus había perdido de vista a Hugo casi inmediatamente que ambos se alejaran de la pista, no entendía que le estaba pasando al chico pero se mantenía más taciturno de lo normal y parecía demasiado pensativo, ante esto se había ido a sentar en la barra en la parte que estaba más alejado de la pista de baile.

Una mano suave se posó en su hombro y él se giró a ver quién le había llamado, a su espalda una chica pequeña y delgada lo miraba, su pelo era de un negro profundo y sus ojos eran tan cafés que también llegaban a verse negros por la oscuridad del lugar, vestía un jeans apretado y una camisa que dejaba su espalda destapada y le llegaba un poco más arriba del ombligo, enseñando su vientre plano y un piercing. Su piel era blanca y su rostro parecía el de un ángel.

―Jennifer, hola ―la chica que era compañera suya de curso en Hogwarts sonrió, a diferencia de él ella iba a Slytherin, pero siempre le había parecido que la chica no encajaba en el perfil de las serpientes, su voz era suave al igual que su carácter.

―Hola, Albus. ¿Qué estás haciendo aquí?

―Los Scamander nos invitaron a su casa de verano durante dos meses, ahora los chicos decidieron traernos acá para pasar un poco el rato e integrarnos más entre todo ―la chica lo miró claramente extrañada―, andamos con Malfoy, Zabinny y Nott.

La pelinegra soltó una risa suave y melódica entendiendo el punto del chico, luego hizo un puchero tan gracioso como encantador― Lorcan y Lysander no me avisaron, que maleducados de su parte.

―¿Los conoces?

―Eran de mi casa y mis padres son amigos bastante cercanos del señor Scamander, nuestra casa de veraneo está a solo 3 millas de donde ustedes se están quedando ahorita, le diré a mi madre que me deje ir con ustedes para no estarme aburriendo más en mi casa ―el chico asintió emocionado interiormente, la chica siempre le había parecido interesante y guapa, le encantaba su forma de ser.

―Dile, no creo que los gemelos se molesten.

La chica asintió y tomó asiento a su lado― Me gustan los mojitos, ¿sabes?

El chico se puso rojo y la miró tímidamente― Lo siento ―llamó con su mano al bartender más cercano y ordeno el mojito de la chica, para el pidió una botella de whisky de fuego.

―Tienes unos ojos de un verde precioso, me encantan ―Albus se desubico por el comentario más extraño que le habían hecho en toda su vida y se rasco el cuello nerviosamente, la chica le sonrió radiante y agitó su cabello.

―No seas tímido, cariño, por lo menos si esta noche quieres tener algo de suerte.


Alessandra pegó aún más su espalda al pecho de James, ambos bailaban pegados y las manos del chico se mantenían en los huesos de la cadera de la chica, ambos se movían sensualmente al compás de la música y cada poco la chica apretujaba su cuerpo aún más con el chico, James sintió una corriente con el último roce del trasero de la chica en cierta parte de su cuerpo que definitivamente no era de piedra así que en un movimiento rápido la dejo de frente a él nuevamente para alejar el cuerpo venido seguramente del infierno y que no se avergonzara a sí mismo en plena discoteca.

El chico le sonrió cuando sus miradas se encontraron, Alessandra tenía las mejillas sonrosadas de tanto bailar, él la miro fijamente detallando los ángulos en el rostro de la chica, era una chica muy bonita.

En un gesto que Ale no esperaba James tomó su mano entre la de él y fijó su mirada en ella, se la llevó a los labios y depositó un tierno beso en ella, la chica siguió el gesto y sintió que un estremecimiento le bajaba por la espalda. Cuando el chico regresó su mano al costado de su cuerpo sin soltarla miró fijamente su rostro, no con lujuria ni deseo, solo fue una mirada de lo más penetrante y estaba segura que ningún chico alguna vez la había mirado como en ese momento lo estaba haciendo James.

El inclinó su cabeza y ella sintió como si un cable la halara para ponerse de puntillas, sus narices se rozaron y James se aseguró de repetir el roce las suficientes veces para hacer que ambos se desesperaran, luego lentamente terminó de acortar la distancia que lo separaba de la boca de la chica y le dio el beso más romántico que alguna vez en su vida Alessandra había experimentado.


Theodore Nott era un chico que se jactaba de 3 cualidades, eran 3 cosas que lo identificaban a la perfección y eran parte inherente de si: era una persona muy astuta, cualidad por la cual había entrado a Slytherin y que aunque mucha gente pensara que no la tenía no era el caso, sabia como hacer que todo saliera como él deseaba y siempre con la astucia que lo correspondía; era racional, entendía que debía hacer las cosas de la mejor manera posible y siempre pensaba cual era el camino más apto para lo que deseaba; y finalmente amaba a las mujeres, no importaba la altura que tuvieran, el color de cabello, color de ojos, no importaba nada, si tenía esa chispa seductora de toda mujer hormonal y llena de vida él las seguía.

También se jactaba de una larga lista de mujeres y que en toda su vida solamente 3 le hubieran rechazado alguna vez: Jaime, su mejor amiga de la infancia –una chica preciosa que él había intentado besar a los 12 años y la chica había huido de el-, Alessandra –aunque no le molestaba porque sabía que si la chica hubiera accedido a estar con él no serían tan amigos como en ese momento- y Aimée, una chica preciosa, piel canela, ojos color miel y un cabello café cenizo claro. La chica lo había hecho salivar desde la primera vez que la había visto 3 años antes y nunca había podido olvidar su gusto por ella. El motivo por el que lo había rechazado era la distancia.

Aimée era educada, de buena cuna e hija mayor de una de las familias de magos más legendarias de la Riviera Francesa. Había estudiado en Beauxbatons toda su vida, la veía 3 veces cada año pero disfrutaba cada segundo en que miraba su rostro. Había pensado que este verano no podría verla por visitar a los gemelos pero su sorpresa había sido que había tenido un vistazo de ella en la pista de baile, ella con su hermana menor y una amiga más, mientras el bailaba con la morena de infarto.

Theo como un pensador astuto y racional no perdió su tiempo en deshacerse de la morena y caminó en la dirección en la que había visto desaparecer a las 3 chicas.

Los ojos de Aimée brillaron con alegría y reconocimiento cuando el chico se paró frente a ella, de un solo salto rodeo la mesa y lo abrazó fuertemente, luego se alejó de él y le dirigió una mirada apreciativa.

―¡Theo!

El acento francés de ella no era notorio para nada porque casi desde que había aprendido a hablar sus padres se habían dedicado a que tuviera un tutor inglés y que la chica hablara la lengua como si fuera la natal y también cada año se dedicaban a visitar a los amigos ingleses que tenían.

Theo saludo a Audrey –la hermana de Aimée, 1 año menor que ella- y a la amiga de las chicas, Rachel, una chica de alta alcurnia entre las familias de magos ingleses, se había graduado 2 años antes que ellos.

Aimée invitó a Theo a tomar asiento con ella mientras las chicas se alejaban a traer al novio de Rachel en la barra, la chica sonrió tomándolo de la mano– Creí que este año ya no podría verte, no sé si te has enterado pero me vine a estudiar a Londres y no había podido comunicarme contigo ni con tus padres.

El chico la miró escéptico, esa era la noticia que menos se hubiera imaginado recibir en ese momento– ¿Estás viviendo acá? ¿Con quién?

–Estoy sola, mis padres me consiguieron un apartamento en la zona norte de Londres, aun no me he establecido bien porque Rachel nos invitó a mi hermana y a mí a venir acá durante estos dos meses y el apartamento está siendo remodelado por mi madreen este momento, luego será oficialmente mío.

–Nunca creí que tus padres te dejarían salir del país sin ir ellos contigo o con la escolta que siempre te acompañaba allá en Francia.

La chica aumentó aún más su sonrisa y Theo comprendió que estaba que no cabía de la alegría de estarse independizando poco a poco luego de vivir amarrada a sus padres– Por alguna razón piensan que como acá mi familia no es tan conocida ni nada tengo menos peligro de verme secuestrada que allá en Francia, tienen la impresión de que tu país es mucho más seguro que el nuestro y yo no me opuse obviamente. Pero bueno, ¿Qué estás haciendo tú aquí?

–Los padres de unos amigos tienen una casa cerca de acá y nos invitaron a pasar los 2 meses con ellos, por lo menos hasta que tengamos que tomar nuestros rumbos y decisiones del futuro, por ahorita nos encontramos disfrutando.

La chica sonrió y sus ojos miel brillaron intensamente– Tenemos que ponernos de acuerdo para andar todos juntos.

El chico se inclinó hacia ella y susurró– Por supuesto que sí, Aimée. Nada me encantaría más que pasar los días a tu lado.


Hugo Weasley a diferencia de lo que muchas personas creían nunca había sido como sus padres, no era impulsivo como Ron ni estudioso como Hermione; al contrario siempre fue racional pero sin clavarse a extremos en un solo tema y para hacer ciertas cosas antes estudiaba el terreno, era tan astuto como valiente, aun recordaba como en su ceremonia con el sombrero seleccionador había dudado durante unos segundos en que casa colocarle, había debatido en su cabeza la mejor decisión, le había dicho que su destino era estar siempre en la frontera entre lo moral y lo inmoral –algo que nunca le había contado a nadie-, y que aunque su futuro podía ser más prometedor en Slytherin lo pondría en Gryffindor para que aprendiera a elegir de la mejor manera, el no había mencionado palabra y desde entonces siempre se había mantenido firme en sus ideales pero dentro de lo enseñado por sus padres, aunque a veces su mente disfrutara discutiendo con su conciencia.

Desde hacía más de un año se encontraba de novio de Taylor, una preciosa chica de ojos verdes, pelo rubio y tal y como a él le gustaban las chicas no era delgadísima sino muy curvilínea, tenía justo el cuerpo que el adoraba. Como le había dicho a los gemelos antes de salir hacia la discoteca la chica –Gryffindor y de su curso- llegaría ese día mas noche a la casa de los chicos a pasar con ellos y por primera vez en todo el tiempo que había estado con ella Hugo tenía la esperanza de por fin llevar la relación a otro nivel; gracias a su pequeña parte Slytherin –y a la chispa de valor Gryffindor de ella- había logrado convencerla de que le dijera a sus padres que iría a la casa de una amiga y luego les dijera que se iría a la casa de otros amigos a pasar el resto de las vacaciones.

Estaba nervioso, sabía que era bastante difícil que ella se arrepintiera de la decisión y le dejara plantado, pero lo que lo mantenía en un estado en que su estómago parecía darse una lucha con sus otros órganos era porque entendía que ocurriría –o más bien que buscaría el que ocurriera- una vez ella estuviera allí y lo que implicaría la decisión de ella.

Desde que habían comenzado su relación habían vivido aventuras, discusiones, alejamientos y ahora se encontraban en un momento de comprensión invaluable, aunque el pelirrojo aún estaba pequeño sabía lo que quería en su vida y Taylor era una parte inherente de su futuro, no tenía pensado dejarla ir de sus manos mientras fuera su decisión y no le exigiría más de lo que ella quería darle, sabía que en el momento en que la había invitado a pasar con él las vacaciones también le había declarado cuáles eran sus intenciones en la penetrante mirada que le había dirigió antes de que ella le diera el sí.

Apuró la segunda copa de la noche y decidió que ocurriera lo que ocurriera en el verano, le ayudaría a ver si Taylor y el podían formalizar más la relación y ser un poco más felices con la formalidad.


Lily iba pasando a un lado de la pista cuando la chica posó sus ojos en una de las parejas que bailaban dentro de ella, el cabello rubio de Scorpius resaltaba con las luces moradas y azules y que decir de su prima con el cabello tan rojo, ambos estaban bailando y el chico ya tenía sus manos en la cadera de Rose y la chica claramente no tenía ninguna intención de alejarse de él.

Cuando logró salir un poco de la sorpresa de ver a su prima tan cercana a Malfoy, un chico absolutamente guapo se paró frente a ella y le tendió la mano, la chica la tomó sin vacilar y él la acercó comenzando una serie de movimientos incitadores y rítmicos, la pequeña Potter le sonrió mientras acercaba y alejaba su cuerpo de él siguiente el ritmo de la música.

La mano del chico se posó en la espalda de Lily y él se inclinó cerca de su oído– ¿Cómo te llamas?

La voz varonil fue absolutamente grave haciendo que la chica se acercara más a él hasta pegar totalmente su cuerpo al del chico, se puso de puntillas por la estatura de él y acercó sus labios al lóbulo de él.

–Lily, ¿Y tú?

–Charles –le contestó el en un susurro bajo y suave, cuando Lily se disponía a preguntarle su edad y de paso tal vez acariciar con sus labios el lóbulo del chico una mano la tomó bruscamente del brazo y la alejó del pecho musculoso de Charles, la pelinegra observó con el ceño fruncido a Lysander y cuando abrió la boca para reclamarle por ser tan inoportuno el rubio le plantó un beso para sorpresa de ella.


Scorpius podía entender que el alcohol causara acciones que obviamente sobria Rose Wesley no haría pero también sabia y estaba seguro que él era un chico guapo y cualquier chica quería tener algo con él y si no era así era porque la chica en cuestión seguramente era ciega, pero ignorando los hechos obvios nunca en su vida se imaginó que Rose Weasley, la tímida pelirroja de Gryffindor que no hacía más que estudiar en el colegio y dedicar su tiempo a jugar quidditch fuera la chica con la cual estuviera bailando en ese momento y más allá de eso, estuviera haciendo movimientos tan provocativos.

Al principio el baile había comenzado como algo no tranquilo pero si con las distancias necesarias, Rose había bailado con el sin acercamiento y él ni había pensado poner una mano suya sobre el cuerpo de la chica, la situación cambio cuando alguien empujó a Rose desde detrás y Scorpius la detuvo por la cadera, la pelirroja le sonrió en agradecimiento y no se alejó de él ya, sino que simplemente comenzó a bailar dejando que las manos de él estuvieran en su cadera sin problema y varias veces ella colocando su mano en el pecho de él.

Poco a poco y con el trascurso de los minutos pareció que Rose perdía el sentido del juicio o más bien los prejuicios y comenzaba a soltarse un poco más con él, se contorneaba, se rozaba con él y aunque al principio se ponía colorada con los roces después solo le comenzó a sonreír pícaramente.

Luego de los roces accidentales vinieron los planificado, con estos Scorpius si perdió el sentido de lo que estaba pasando y no podía hacer más que apretar las caderas de la chica y pasar su mano por la espalda baja de ella, ella comenzó a moverse más sueltamente y lo hizo de una manera que pocas veces había visto a alguien, definitivamente no era una bailarina de tubo o algo así pero sabía moverse y también sabia rozarse con él y eso era todo lo que podía decir.

El corto vestido se subía cada vez que ella se movía de más y el como buen hombre que era no podía evitar mirar fijamente sus piernas, pero cuando la chica colocó una mano en su nuca y prácticamente se sentó a la pierna de él que estaba en medio delas suyas entendió que la pelirroja sería su perdición, también sabía que no podía luchar contra el calor que le estaba causando en su interior y que por más que lo deseara no iba a poder detenerla si ella se decidía a acercarse a él.

La chica movía sus caderas al compás de la canción que resonaba por toda la discoteca y por primera vez Rose se sentía bien, plena, liberada; las luces la mantenían en un estado paralelo al mundo y le daban la libertad de moverse como ella quisiera, su cuerpo en algún momento había comenzado a calentarse mientras se pegaba cada vez más al chico frente a ella, no sabía ni entendía que la estaba incitando a comportarse de esa manera pero le encantaba, su mano estaba en la nuca de Scorpius y con ella se dedicaba a enredar sus dedos entre los cabellos del chico y a acariciar esa parte de su cuerpo.

Cuando Scorpius por fin se animó a subir sus manos de su cadera hasta una altura bastante cercana a sus pechos el aire le falto, su mente embotada pareció regresar un poco a la tierra y la ayudo a soltarse del abrazo tan íntimo que estaba compartiendo con el rubio, le sonrió a Scorpius y entrelazo sus dedos con él para llevarlo hasta la barra, se inclinó sobre ella dando un perfecto enfoque de su escote al bartender y con voz suave le pidió un par de tequilas, Scor la observó desde atrás y con su mirada puesta solamente sobre el trasero de la chica, estaba tan inclinada hacia adelante que una imagen demasiado erótica y sexual llegó a su mente con ella en esa misma posición: Rose en la discoteca obviamente vacía y el acercándose a ella desde atrás y levantando la fina tela sin el mayor esfuerzo, el aire le falto; el vestido delineaba las curvas e incluso se notaba su ropa interior, el chico salivó literalmente cuando notó que la prenda dejaba al descubierto la mayor parte de las nalgas de Rose, la vista no podía ser más espectacular.

Cuando estaba decidido a mandar al diablo cualquier cosa y cumplir su deseo de poner su mano en la curva ella se giró a él y le entrego el pequeño shot de tequila, chocó el suyo propio con el de él y de un solo trago lo hizo desaparecer.

Scorpius la imitó sorprendido por la nueva faceta de la pelirroja, cuando termino el shot lo puso en la barra detrás de ella y se le quedo mirando, ella había tomado asiento en uno de los bancos altos que estaban alineados alrededor de la barra y una sonrisa incitadora llego a sus labios, el rubio se acercó un poco más a ella y terminó casi parado entre las piernas de la chica –por lo menos en lo que el vestido le dejaba abrirse-, Rose paso su lengua sobre sus labios lentamente y eso fue todo lo que falto para que ella pusiera su mano en las solapas de su camisa negra y de un jalón lo acercara haciendo que sus labios chocaran para comenzar a danzar en un beso frenético y consumidor.


¡Hola chicas!

No saben como me siento de feliz de haber podido publicar hoy, desde el fin de semana tenía el chap pero además de que lo he leido y releido no había tenido tiempo de subirlo, a mi en lo personal me ha gustado como ha quedado y solo les pido que no se pongan ya a pensar que todo es color de rosas, no es así obviamente y ya vimos que cada persona tiene su pasado, y aunque pasado pisado, a veces no es asi.

Obviamente no hay enamoramiento de la nada ni lo habrá, por ahorita nos quedaremos en alborotamiento hormonal xD y exceso de alcohol :D en serio mi mente esta procesando como seguir a una velocidad vertiginosa, me siento abrumada de escribir las escenas tan rápido y a veces es algo desconcertante.

Con respecto al chap pues lo normal, la llegada, las parejas y los problemas xD Lysander tuvo un pequeño traspie en su conquista pero lo reformó, no? Aunque creo que lo que mas ame fue a James, el chico es un amor y si se dan cuenta bien al leer lo que escribí el dice que Ale le parecé bonita, increíble, en donde vivo los chicos acostumbran a decir que una chica esta buena cuando quieren con ella pero sin respetarla y cuando una chica esta bonita es porque si va serio.

Apareció una nueva chica que puede que sea algo fuerte en la vida de Albus, vamos a ver como se desarrolla eso y Hugo relató lo que esta viviendo el, algun chico tendría que tener una relación larga y de tiempo y creo que eso le da un giró algo inesperado, veremos que pasa mas adelante con Theo y la francesita y auqnue en este chap no mayor cosa de Roxanne y Lorcan puede que en el próximo se venga algo bueno con ellos xD

Creo que eso es todo y ahora si digo con seguridad que la otra semana no hay chap, entro en parciales el lunes y se vienen pesados v.v por mi carrera la mayoria (por no decir todos) van hechos desde mi casa y eso no me dará tiempo de tomarme un respiro v.v Simplemente prometo que la siguiente si habrá y lo haré con el mayor esmero de todos porque si siento que me la he puesto díficil yo sola xD

Solo espero su comprensión como siempre, apoyo, críticas y mas que nada REVIEWS! xD

Si me dejas un review y si aun Scor no aparece con una toalla en las caderas en tu baño seguramente la próxima vez que vayas a una discoteca aparesca, baile contigo muy pero muy sensualmente toda la noche y luego te plante el beso de tu vida.

Adi Roldán