¡Mis lectores! *-* Ya estoy de vuelta… (Y con nuevo nombre Yujuu) *:P espero no haber dilatado mucho * Estoy bastante contenta porque los reyes me trajeron lo que quería (?) *xD Jaja Ok no… bueno aparte *:P Estoy contenta porque esta historia ya ha llegado lejos… y les confieso que, según mis cuentas… este fic terminará en diez u once capítulos, así que puedo decir que vamos más allá de la mitad n.n* y aviso que comenzaré otra historia Lili&Jin para aquellos quienes me leen y gustan de esta pareja *
Por otra parte, doy gracias (Una vez más) a ValliereSe7en… de verdad no sabes como me emocionan tus reviews n.n* y saber que te gusta tanto la historia, espero que éste capítulo, así como lo demás que tengo en mente, igual sean de tu agrado, prometo no perderme (más) (?)* *xD y aquí está la actualización n.n*
De igual manera, gracias a todos quienes leen y claro, a los que me dejan sus hermosos reviews *w* ¡Me encanta recibirlos!
Sin más anuncios, agradecimientos, chismes (?)* y demás… los dejo con la lectura… Enjoy it! n.n*
Venuz' FloriLuna. ..*
*. . . . . . . . . . . . . . . . . . . .[.¡Stripper Boy!.]. . . . . . . . . . . . . . . . . . . .*
Capítulo 8: "Una Mentira. Doble Verdad I"
¡Un bebé! Ambas palabras le taladraban la cabeza, aún no podía dar crédito a aquello. Angustiado hasta la miseria y ansioso hasta la locura, comenzó a hacer un recuento pormenorizado de su desempeño durante la relación sexual que pudo haber provocado tremendo dilema… -"¿Cómo mierda pasó?"- Se preguntó a sí mismo, a pesar de saberlo con claridad. Por más que trataba de ocultar su nerviosismo, parecía imposible. Chaolan aún parecía divertido ante la noticia, riéndose como si de un chiste se tratase ¡Estaba claro que no tenía ni idea de la serie de sentimientos encontrados que se sentía el recibir una noticia como tal!
-¿Tú ya lo sabías Jin?- Cuestionó sonriente el peliblanco.
-N-no… no tenía idea de que Lili estaba esperando un bebé- Alcanzó a decir el joven mientras trataba de ocultar todas sus emociones.
-¡Qué chicos! Será mejor que no le mencionemos nada a Emilie, probablemente era algún tipo de sorpresa para la boda y no me gustaría arruinársela- Dijo el detective.
-¡Qué emocionante! ¡No puedo esperar para ver al pequeño bebé!- Exclamaba con alegría la pelirosada.
-¡Por favor Alisa! No debe de tener más de cuatro semanas y tú ya lo quieres ver-
-Los bebés son hermosos- Opinó Alisa sonriente sin percatarse del rostro pensativo que asolaba al stripper.
-Y yo no dudo en que ese pequeño sea divino. Emilie es un encanto y Hw…- Decía Lee cuando el pitido de su celular lo interrumpió –Un momento- El detective se alejó del lugar.
-¿Estás bien?- Susurró Alisa al notar el extraño semblante de Jin.
-Sí, claro- Respondió él de manera cortante. ¿Qué si estaba bien? ¡Se estaba volviendo loco! Su mente le estaba jugando malas pasadas con todo tipo de pensamientos, era obvio que ni su prometido, ni ella, ni nadie sabía del incidente. Necesitaba hablar con ella urgentemente… ¿Pero cómo lo haría sin que Chaolan y Alisa se dieran cuenta? Por suerte para él… Lee se acercaba con aquella sonrisa anterior esfumada ¡Podrían ser buenas noticias para él!
-Alisa tenemos que irnos, parece que han sabido buenas nuevas sobre la desaparición de Julia Chang- Decía el peliblanco con prisa.
-Sí señor-
-Jin, ¿Te importaría llevar a Lili a su casa?-
-Claro, la llevaré. Es lo menos que puedo hacer por ella- Comentó el chico.
-¡Oh! Y recuerda no mencionarle nada sobre el bebé, no queremos arruinar la sorpresa ¿O sí? ¡Cuídate chico! Y les llamaré cuándo encuentre algo relevante- Se despidió el detective de manera amable y sonriente.
Jin se quedó parado y sin moverse, ¿Cómo mierda no iba a decirle a Emilie si lo más seguro es que ni ella misma tuviese la más mínima idea de lo que estaba sucediendo? ¡Sabía que no sería sencillo, pero era necesario decírselo lo más pronto posible! Además, aún debía hablar con ella sobre el "asunto" de su amiga Christie.
Con cierta desesperación, buscó a aquella enfermera que le había dado la grata noticia; pero aparentemente no había mucha gente por los pasillos, así que decidió bajar al lobby en dónde seguramente alguna de las muchas enfermeras más que trabajan allí podrían ayudarle. A paso levemente apresurado, bajó por las escaleras… y gracias al cielo, vio una pequeña cabina con varias enfermeras del lugar charlando, tal vez estaban en su hora libre ¿Pero y qué importaba? ¡Para eso les pagaban! El muchacho caminó con rapidez hasta la cabina…
-Disculpen…- Dijo el pelinegro un poco agitado a la vez que las enfermeras lo volteaban a ver, primero con fastidio y luego bastante sonrientes al notar de qué tipo de hombre se trataba.
-¿En qué podemos ayudarle?- Preguntó con una enorme sonrisa una de las enfermeras más jóvenes.
-Mi… ehh… ¡Novia! Está en la habitación 632, me dijeron que está bien pero… quisiera saber si ya… me la puedo llevar a casa- Explicaba Jin con cierto nerviosismo, temía por todos los cielos que de algún tonto modo se supiera que no era precisamente su novia.
-Yo lo checaré- Se ofreció la misma joven del principio, quién de inmediato, hizo uso de la computadora que estaba sobre un escritorio en dicha cabina… Jin no sabía cómo era que allí buscaba, pero en fin… eso no le importaba ahora -¿Su novia es Emilie Rochefort?- Cuestionó la enfermera.
-S-sí… así es-
-Hay un informe que dice que llegó desmayada y luego le hicieron unas pruebas de sangre pero no dice nada más- Respondía la joven con cierta tristeza al no poder proporcionar la información que le solicitaban.
-Tranquilícese… ella está bien, en cuánto despierte se la podrá llevar- Decía una voz de manera dulce detrás de él, por lo que el stripper no dudó en voltear y no tardó en notar que se trataba de la misma enfermera que momentos antes le había informado de su paternidad –Debe de estar ansioso por decírselo ¿No es así?- La enfermera realmente parecía enternecida por la manera de actuar del futuro padre.
-¿P-puedo verla?- Preguntó Jin aún sin poder contener sus nervios.
-Pues… sí, no veo por qué no, pero lo acompañaré, por si la chica ya despertó- Indicó la mujer a la vez que comenzaban a caminar en dirección a la habitación. Subieron las escaleras para después adentrarse en el pasillo en el cuál se encontraba la habitación de Lili. Después, la enfermera abrió poco a poco la puerta de la habitación 632 para encontrarse con la rubia postrada en la cama, pálida y con sus ojos azules ya abiertos.
-¿Lili?- Dijo Jin en un tono de voz bajo pero audible a la vez que se acercaba a la cama, no obstante, la muchacha sólo enfocó su mirar hacia él… se veía algo débil pero muy estable -¿Cómo te sientes?- Se hincó a un lado del porta colchón y tomó su mano más próxima con ternura. La enfermera tomó un vaso lleno de agua con azúcar y se lo entregó a su "paciente".
-Bien, creo… ¿Qué pasó?-
-Te desmayaste, pero no fue nada grave-
-¿Tengo que estar aquí mucho tiempo?-
-En realidad ya puede ir a casa señorita Rochefort. Sólo esperábamos a que despertara- Contestó la enfermera, quién veía aquella escena adorable –Si decide irse ya, en el buró de lado de su cama está su ropa- Dijo la mujer de manera amable.
-Anda…- Decía Jin mientras acariciaba la suave mejilla de Emilie y depositaba un dulce beso en su frente –Alístate mientras hablo con la enfermera ¿De acuerdo? Estaré aquí afuera esperándote- El pelinegro se alejó de dicho lugar y al oír aquél comentario, la enfermera lo imitó, no sin antes buscar un sobre en un cajón de un pequeño mueble en dónde ponían sus aditamentos de enfermería –Por favor, aún no le diga nada… yo se lo diré ¿Está bien?- Pidió ya afuera el muchacho en un murmullo.
-¡Descuide! Lo entiendo perfectamente, aunque tal vez quiera llevarse éste papel con los resultados- La mujer le entregó dicho sobre, el cual él tomó y dobló un poco por la mitad para que cupiera en su bolsillo a la perfección mientras que aquella enfermera se retiraba. No pasó mucho tiempo cuando Emilie salió de la habitación, su rostro, labios y mejillas parecían recuperar nuevamente su color mientras que sus ojos recobraban ese brillo al mirar al pelinegro.
-¿Segura que estás bien?- Preguntó Jin aún preocupado por la salud de la monegasca.
-Tranquilo, estoy bien- Sonrió con dulzura la joven -¿Qué pasó con Lee?-
-Él, Alisa y yo te trajimos en cuánto te desvaneciste. Ambos estuvieron un momento y después tuvieron que irse, pero…-
-¿Pero?-
-Lee me pidió que te llevara a casa ¿Te molestaría que le hiciera caso? Es decir, no estás en condición de irte sola- Cuestionó de forma cohibida el muchacho, esperando ya una respuesta negativa de la muchacha ¡Sabía que ella jamás aceptaría que él la llevara hasta la puerta de su casa, por obvias razones!
-¡Claro! Podrías dejarme a unos pasos de la entrada del condominio, así nadie vería nada- Sonrió una vez más la rubia mientras que el muchacho la veía con cierta sorpresa ¡No esperaba ningún tipo de respuesta positiva, pero gracias a Dios se había equivocado!
-De acuerdo, entonces… iré a pagar para que podamos irnos- Tal y cómo había dicho, ambos bajaron nuevamente al lobby del hospital, la joven esperaba cerca de la puerta de salida a la vez que observaba cada movimiento de Jin, quién se dirigía a la gran recepción en dónde la misma enfermera que; durante todo ese tiempo les había atendido, parecía ser la encargada también de cobrar ¿Es que acaso era la única que trabajaba en ese lugar? Sea como fuese, eso no importaba ahora… el chico pagó el monto requerido al mismo tiempo que podía notar la maldita sonrisa de la enfermera que a estas alturas ya lo tenía harto.
-¡Buena suerte!- Exclamó con ánimo dicha enfermera antes de que Jin pudiera darse media vuelta e irse.
-Gracias- Dijo el stripper dispuesto a largarse del lugar –"¡La necesitaré!"- Pensó en sus adentros.
Sin perder más tiempo, Jin y Lili se dirigieron al estacionamiento dónde yacía el auto del japonés, ambos subieron y al salir pudieron notar que el sol comenzaba a ocultarse haciendo del cielo un lugar perfecto y hermoso en el qué enfocar la mirada. La rubia comenzó a indicar las direcciones que se debían tomar para llegar a su "tan preciado" hogar… no obstante, algo la distrajo…
-¿Jin? ¿Estás bien? Te ves… consternado- Preguntó ella con cierta preocupación.
-S-sí, estoy bien, es sólo que…- Tartamudeaba el pelinegro levemente sin saber qué contestar a aquella interrogante ¿Acaso era el momento de decirle sobre el bebé? ¡No! ¡No podía hacerlo! Era un tema extremadamente delicado, aún tenía que pensar bien en la mejor manera de decírselo. "Afortunadamente", el muchacho recordó algo más de lo que tenía que hablar con la ojiazul –Lili… Tú, tienes una amiga llamada Christie ¿No?- Comenzó nuevamente a hablar.
-¿Christie? ¡Sí! Pero… ¿Ella qué tiene que ver? ¿Y cómo es que te acuerdas hasta del nombre?- Cuestionó la muchacha con cierto celo en su tono de voz y curiosa sin encontrarle sentido a su comentario.
-Bueno, pasa que…-
-¿Te gusta? ¿Por eso te has acercado tanto a mí, para poder saber más de ella?- Interrogaba indignada.
-¿Qué? ¡NO! Nada de eso-
-¿Entonces?-
-Lili ella… ella fue a buscarme, a la Discoteca- Soltó de golpe el muchacho.
-¿Q-qué? ¿Cómo?... ¿Cuándo?- Iba cuestionando la chica a la vez que todas esas preguntas se le venían a la cabeza, asimilando lo que le acababa de decir.
-Fue justamente hoy, en realidad fue un día horrible en el trabajo-
-Pero tú dijiste que te había ido muy bien ¿Por qué no me lo dijiste en ese momento?- La chica comenzaba a desesperarse creyendo que Jin sólo había estado jugando con ella, esa simple idea no podía salírsele de la cabeza.
-No quería arruinarte el día, cuando llegué; estabas tan feliz, tan contenta y yo… no quería que esa hermosa sonrisa tuya se esfumara-
-¿Le bailaste?- Preguntó Emilie en voz sumamente baja y con un gesto de clara tristeza en su bello rostro. Su mirada parecía perdida, no pudo contener aquella pregunta aunque tal vez ésta no fuera de su incumbencia.
-S-sí… el señor Marshall estaba ahí, no podía negarme por mucho que quisiera- Explicó el pelinegro mientras estacionaba su auto en algún lugar de la avenida en dónde no estorbase para poder hablar mejor con "su" linda rubia. Aquél gesto triste no era buena señal; eso, sin contar que no obtuvo ninguna respuesta proveniente de la monegasca… ¿Podría ser que…? -¿Ella lo sabe?- Preguntó sin ningún tipo de presión en su tono de voz.
-… ¿Cómo?- Lili se había perdido ante la imagen de Jin bailando a la muy… resbalosa de Christie ¡Emilie la conocía lo suficiente como para saber su manera de actuar ante algo o alguien para conseguirlo!
-¿Ella sabe lo que… pasó entre nosotros y que, aún nos seguimos viendo?- Decía él pausadamente, esperando lo peor.
-Sólo hay una persona que lo sabe, y ella jamás se lo diría. Christie es, bastante fácil pero, jamás se metería con algún chico que nos guste a Asuka o a mí… más bien, creo que ella ya tenía los ojos puestos en ti- Se detenía a pensar la joven.
-Entonces… ¿Estás segura de que Christie no sabe nada?-
-Sí, conozco a mis amigas-
-¿Pero qué haremos? Es decir, ¡No quiero tenerla ahí a diario!-
-¿A diario? ¿Eso qué quiere decir?- Trataba la chica de controlar sus extraños celos.
-Tu amiga fue muy persistente, incluso… creo que fui grosero con ella, pero es que era tan incómodo; más aún a sabiendas de que es tu amiga. Además no sirvió de nada, por el contrario, prometió volver mañana-
-… Sí, así es Christie, va a "luchar" por ti hasta tenerte. Nunca había buscado a un chico, siempre se las ingenia para que ellos vayan a ella. Tengo la horrible sensación de que te quiere para mucho más que una noche de pasión- Dijo entre dientes, bastante celosa… no obstante, aún trataba de controlar dicho sentir; no quería que Jin la viera como si estuviera obsesionada con él o algo así.
-¿Por qué no sólo se lo cuentas?-
-¡NO! Christie es muy chismosa, no es buena para guardar un secreto… aunque sí, seguro que diciéndole la verdad se alejaría de ti, más no lo haré; yo tengo que saber qué es lo que va a pasar entre nosotros antes de que se lo diga a alguien más-
-Yo también he estado pensando en lo mismo- Se sinceró el chico, ¿Y cómo no? ¡Después de saber que un pequeño bebé de ambos venía en camino, era lo más lógico!
-Lamento haber reaccionado de esa manera- Se disculpó Rochefort.
-Lo entiendo, sólo quería ser sincero contigo. Creí que Christie tal vez podía saberlo, y si era así, tenías derecho a darte cuenta con qué tipo de amiga contabas… además…- El stripper detuvo su habla para poder apreciar mejor el precioso rostro que yacía justo en frente de él ¡Carajo, era tan hermosa! -… No quiero ocultarte nada Lili; realmente eres importante para mí, ¡Jamás te usaría o te haría daño!- El chico no pudo contener más sus ganas por acariciar las suaves y rosadas mejillas de Emilie; y con un gesto de ternura, la tomó por la nuca, acercándola a su rostro y acortando la distancia entre ambos.
-¡Confío en ti!- Dijo ella casi en un susurro debido a la debilidad que le causaba el tenerlo tan cerca, el sentir su masculino aroma y su cálido aliento. No podía despegar sus orbes azules de aquél ser tan perfecto; pudo sentir el roce de sus carnosos labios invadiéndola de emoción como si fuese la primera vez que los sentía.
Ambos se fundieron en un beso más que los llenaba de sonrisas… Emilie ya no podía negarlo o si quiera dudarlo, ella ya estaba locamente enamorada de aquél lindo stripper nipón. La falta de aire se hizo notar, por lo que los dos se alejaron unos pocos centímetros con cierto pesar; la rubia no pudo evitar recordar a su prometido… sentía tanto el no poder corresponderle más, y ahora que tenía perfectamente claros sus sentimientos, tendría que hablar con el ahora dueño de su corazón para saber ¿Qué hacer? ¿Cómo zafarse de aquél compromiso matrimonial? No obstante, ahora mismo tenían otro "pequeño" problema… -"Christie"- Recordó la ojiazul, y por fortuna… algo se le vino a la mente.
-… Oye- Decía en voz baja la muchacha mientras recuperaba su mente después de un espléndido viaje a las estrellas con aquél dulce beso; y sin dudarlo, tomó con cariño ambas manos de Jin –Odio arruinar este momento contigo pero, se hace tarde… y creo saber qué podemos hacer con el asunto de Christie- Sonrió Lili.
-Muy bien, te escucho- Sonrió de lado el joven a la vez que postraba nuevamente sus manos sobre el volante del automóvil.
-¿Podrías retroceder un par de calles y dar vuelta a la izquierda? Iremos con Asuka… ¡Ella nos ayudará!- Exclamó triunfante.
El stripper no hizo más que mirar curioso a su bella acompañante; y tomándole la palabra, dio vuelta en "u" y dobló a la izquierda dos calles más adelante. Poco a poco, Jin fue percatándose de que se dirigían al mismo departamento en el que había sido la santa despedida de soltera de la rubia, ¡No pudo evitar sonreír ante el recuerdo! Se estacionó frente al edificio, notó la enorme sonrisa que invadía el rostro de la Rochefort y la observó mientras salía del auto. Él la imitó, deshaciéndose del cinturón de seguridad, saliendo de igual manera del transporte y siguiéndola dentro del edificio. Ambos se adentraron en uno de los elevadores hasta el piso número nueve.
-¿Cómo estás tan segura de que nos ayudará? Es decir, entiendo que es tu amiga ¿Pero en verdad ella te apoya en… "lo nuestro"?- Preguntó Kazama rompiendo el silencio.
-En realidad, no he podido hablar mucho con ella al respecto ¡Pero sí, estoy segura de que nos apoyara… a ambos, no sólo a mí!- Emilie le regaló una más de sus poderosas sonrisas; la cual, le transmitió cierta tranquilidad.
Segundos después, la puerta del elevador se abría… la ojiazul tomó la mano del stripper y juntos llegaron a una de las puertas del corredor; llamándola.
-¿Lili?- Decía con asombro su castaña amiga mientras ésta abría la puerta y la susodicha se abalanzaba hacia ella con un fuerte abrazo.
-¡Suka! ¿Estás bien?- Le sonrió la monegasca -¡Por favor, dime que Christie no está o saldré corriendo de aquí!- Continuó Emilie haciendo que su amiga del alma diera una carcajada.
-Tranquilos, ella no está… sabes que odia estar en casa y que prefiere andar todo el santo día en la calle. Por cierto, hola Jin- Saludó extrañada, o es que sencillamente no tenía idea de cómo comportarse con él… ya que ésta vez, no podía verlo o hablarle de la misma manera que cuando se "conocieron".
-Hola- Respondía él con frialdad y seriedad.
-Pero pasen… están en su casa-
-¡Gracias Suka!- Agradecía Lili mientras; aún tomada de la mano del pelinegro, accedía a la sala del no tan pequeño apartamento.
-¿Les ofrezco algo de tomar?-
-Así estoy bien… ¿Tú quieres algo?- Preguntó a su guapo acompañante.
-No, gracias-
-Bueno, ¿Y a qué se debe su agradable visita?- Cuestionaba una muy sonriente Asuka, no sólo por el hecho de ver a su mejor amiga después de varias semanas; si no también, porque dentro de las azulosas orbes de su monegasca amiga, yacía un fascinante brillo que no veía desde hace un tiempo… -"¡Está enamorada!"- Pensaba la castaña dejando de lado aquél cierto temor por el bienestar de su amiga.
-He sido una pésima amiga contigo Asuka, necesitamos hablar de muchas cosas, sabes que eres la única persona en la cual confío-
-¿Y qué hay de Sebastián?- Preguntaba su amiga dejando a un pensativo Jin.
-No puedo decirle nada. Si tú te preocupaste al saberlo; él lo hará más, y si eso sucede, estoy segura de que se lo dirá a papá-
-Supongo, que tienes razón. Sé que su ¿Cómo decirlo? ¿Relación? Es complicada, y en verdad quiero apoyarlos… pero te tendré en la mira Jin, no es nada personal- Contestaba la muchacha de la manera más amigable que se le pudo dar.
-Descuida, lo entiendo; además, es bueno saber que Lili tiene amigas que se preocupan por ella- La castaña sólo sonrió, satisfecha.
-¿Y? ¿En qué les puedo ayudar?-
-Pues… Suka ¿Christie no te ha dicho nada sobre Jin?-
-¿Por qué habría de hacerlo? Ella no sabe nada ¿O sí?-
-Justamente por eso…-
-Christie fue a buscarme hoy a la Discoteca, con ninguna agradable intención- Interrumpió el chico, molesto ante el recuerdo de aquello.
-¡Trato de… seducirlo!- Emilie se unió a ese sentimiento de molestia.
-¿De verdad? Lo lamento Lili, ella no me dijo nada. Lo único que recuerdo fueron sus libidinosas palabras cuando contratamos a Jin para tu despedida-
-Pero no puedo decirle nada Suka, sabes perfectamente qué es lo que haría si se enterara-
-¿Iría con el chisme contándoselo a mundo y medio?-
-Ajá-
-¿Y quieres que yo se lo impida… o más bien quieres que la distraiga para que no intente seducirlo una vez más?- Dedujo Asuka.
-¡No podrías distraerla! ¡Está endiosada con MI… con Jin!- Corrigió la rubia. Por supuesto, el stripper había entendido aquél comentario que no vio la luz del día, más se tragó sus enormes ganas por sonreír.
-¿Entonces? ¿Qué estás pensando?- Interrogaba en un tono leve de preocupación esperando que la idea de su rubia amiga no fuese tan descabellada.
-Irás mañana muy temprano a la Discoteca y serás clienta de Jin- Decía sonriente.
-¿Qué?- Dijeron los dos restantes al unísono.
-Me refiero a que te harás pasar por su clienta. Así Jin cubrirá sus horas "ocupado" y no tendrá tiempo para atender a Christie- Continuó ella sonriendo de manera victoriosa.
-¿De verdad? Es decir… serán varias horas y, tu pretendiente es guapo… y es stripper- Habló Asuka de manera pícara y convincente sólo para que Emilie encontrara otra manera menos incómoda de evitar a la brasileña. No obstante, esas palabras fueron el mismísimo infierno para Jin… -"No otra vez"- Pensó.
-No me harás cambiar de opinión Suka; además, con mucho esfuerzo apenas les hablas a los chicos- Una vez más, Rochefort se postró con aquella sonrisa indomable… conocía lo suficiente a su amiga como para darse cuenta que su anterior comentario sólo era la salida a la ayuda que les podía proporcionar.
-Está bien- Se resignó la castaña dejando salir un gran suspiro.
-¡Genial! Tienes que salir de aquí temprano, antes que Christie… Y, que ella no se dé cuenta- Explicó Lili -¿Puedo entrar a tu baño?- Se levantó la monegasca.
-Ésta es como tu casa Lili, no tienes que pedir permiso para hacer aquí lo que se te dé tu regalada gana-
-¡Gracias! No tardaré- Le guiñó un ojo al japonés que tanto le gustaba. La chica entró por un pasillo y se adentró en una de las puertas dejando a su amiga y su… pretendiente; como le había llamado Asuka, en un momento incómodo y de silencio.
-… O-oye- Comenzó a decir Jin con un leve tartamudeo… ¡Era ahora o nunca! La castaña parecía confiable, y tal vez ella podía ayudarle en ese momento de alta tensión.
-Sí, dime- Sonrió ella con amabilidad.
-Échale un vistazo a esto- Kazama le estiró la mano después de sacar un extraño sobre de su bolsillo, por lo que ella lo tomó con delicadeza.
-¿Qué es esto?- Cuestionó extrañada al mismo tiempo que observaba con detenimiento cada esquina del sobre.
-Necesito que lo veas. Mañana me dices qué piensas al respecto, me gustaría que me ayudaras con ese asunto… es muy delicado, y que Lili no sepa, por ahora- Susurró el chico de ojos caramelo.
-Está bien- Trató de comprender la joven, cuando el sonido de la jaladera del baño se escuchó, Asuka puso; con un movimiento veloz, aquél sobre detrás del cojín en el cuál se encontraba recargada… unos segundos después, Emilie salía del sanitario pero por supuesto, sentía algo extraño en el ambiente.
-¿Por qué tan callados?-
-Puede ser porque no nos conocemos demasiado- Bromeó Asuka, y de cierto modo, era verdad.
-Bueno, mañana tendrán mucho tiempo para charlar-
-Es cierto, y tal vez para uno que otro baile- Bromeó una vez más su amiga, por lo que ambas rieron y Jin sonreía nervioso.
-Ni se te ocurra- Lili se postró seria, hablaba enserio.
-¿Cómo crees? Sólo bromeaba-
-¡Lo sé!- Sonrió nuevamente la chica ¿Desde cuándo era tan bipolar? –Suka, tenemos que irnos… ya es de noche y sabes qué pasa cuando no me presento a casa-
-¡Una verdadera revolución!-
-Exacto-
-Lo entiendo, mañana iré a la Discoteca antes de que Christie note algo raro, tal y como acordamos-
-¡Muchísimas gracias amiga!-
-No, no, no… aún tienen MUCHO que contarme jovensitos. Pero eso ya será después. Le hablaré a la encargada del lobby para ver si Christie ya ha llegado, no vaya a ser que abran la puerta y se la encuentren- Rió Asuka divertida mientras se dirigía al teléfono, no tardó ni cinco minutos cuando colgó y sonriente les dijo que no había moros en la costa.
Sin perder más tiempo, ambos se despidieron y salieron del edificio a paso veloz. Subieron al auto y se fueron a rastras del lugar.
-Parece buena chica- Comentó Jin mientras manejaba por dónde Lili le iba indicando.
-Lo es, siempre me apoya aunque a veces; cómo ahora, la esté involucrando. Creo que la mala amiga soy yo con ella- Emilie cambió su semblante por uno más triste. Odiaba pensar así, pero últimamente, es lo que había estado demostrando. No se había dado el tiempo para hablarle o visitarla mientras la castaña se mantenía preocupada por ella debido a la situación.
-No digas eso, simplemente… los problemas te han estado absorbiendo. Estoy seguro de que cuándo todo esto termine, volverán a pasar más tiempo juntas.
-¿Y cuándo terminará todo esto? ¿Cuándo hablaremos de lo que va a suceder entre nosotros?- Preguntó Lili con cierta desesperación a sabiendas de que ése momento no podía ser "ahora".
-No lo sé- Dijo el muchacho con un largo y profundo suspiro. Ella no era la única que quería saber que sucedería entre ambos en un futuro, ¡Él también moría por tener esa respuesta! Y en realidad, si todo esto era difícil era debido a su compromiso por matrimonio… ¡Ella era quién tenía el mayor peso, la mayor decisión! –Pero te prometo que será pronto- Jin le regaló una media sonrisa, pocas veces podía sonreír de manera completa… y esas pocas veces, solía ser cuando tenía que hacerla de stripper, más que nada, por credibilidad.
-Para aquí- Dijo la ojiazul después de darse cuenta de lo cercanos que estaban de su gran mansión. Estaba segura de que allí nadie se daría cuenta de nada. Jin sencillamente le hizo caso y detuvo el auto. Pudo sentir la fina mano de Lili acariciando la suya que estaba aún sobre el volante, y sin dudarlo volteó a verla… sonriente, con ese brillo especial en sus ojos y su rostro angelical –Todo va a estar bien, encontraremos a quién te arrebató a tu madre… y encontraremos la manera de estar juntos. Porque ya no puedo negarlo… ¡Yo te amo Jin!- Continuó Lili con su melodiosa voz, sus bellos ojos color azul sólo se enfocaban en el stripper cómo si no hubiese nada ni nadie más alrededor de él; y ésta vez, fue ella quién tomó su varonil rostro para acercarlo lentamente a ella.
Perdido en las palabras de su suave voz, en sus ojos cual cristales y en su rostro de porcelana… no fue necesario para Emilie poner fuerza al acercar el rostro del chico, más bien él se acercaba por voluntad propia. Su nariz rosaba con la de ella, fue hasta entonces que correspondió a sus palabras…
-¡Te amo Lili! Nada puede ser peor que la idea de vivir sin ti- Susurró Jin para después, obtener una fiel sonrisa proveniente de la rubia y sellar sus labios con los de ella en un beso que ellos describían como el paraíso, un paraíso en el que sólo ambos existían… un paraíso en el que sólo su amor se daba a notar, dejando a un lado todo problema o ansiedad. Emilie se aferró al robusto cuello del pelinegro ¡No quería dejarlo ir, ni quería alejarse de él! El beso comenzó a hacerse más profundo, los labios de la joven se movían con desesperación debido a la impotencia que comenzaba a invadirla. Tomó en su puño el pelinegro cabello del muchacho y con fuerza mordió su carnoso labio inferior cuando un sollozo; adornado con una lágrima, se apoderó del rostro de la monegasca.
-¿Qué pasa?- Preguntó Jin con preocupación al mismo tiempo que sostenía el delicado rostro de Emilie con ambas manos y quitando cada lágrima que se hacía presente. Ella sólo movió su cabeza de forma negativa, mirando abajo… y sin poder controlar el llanto.
-¡Déjame ir contigo!- Sollozó la ojiazul con esperanza. No pudo evitar llorar al darse cuenta de que ese paraíso al cual viajaba con sólo besarlo no existía, no era más que pura fantasía suya –Llévame a tu casa… ¡No quiero estar lejos de ti! Quiero sentir que estaremos juntos… para siempre-
Kazama pudo sentir como se desgarraba su corazón al verla en ese estado, más era imposible.
-C-cariño…- Se atrevió a llamarle, no muy seguro de que haya estado bien –Sabes que por más que yo quiera llevarte conmigo, no es posible. Asuka y tú lo dijeron… dijeron que se armaría una revolución si no llegabas a casa. No sé cómo sea tu familia pero, no me gustaría que por no llegar ésta noche después sea imposible volver a verte- Por muy difícil que haya sido, lo había dicho. Odió ver cómo los rosados labios de Lili temblaban al oír eso, por lo que sólo asintió, comprendiendo.
-¡Prométeme que mañana te veré!-
-¡Lo prometo!- Oír esto por parte de su grave y masculina voz, la hizo entrar en tranquilidad. No quería que Jin pudiese sentirse mal después de eso, así que optó por regalarle una sonrisa… la cual le demostrara que ahora ella estaba bien.
-Entonces, debo irme- Dijo ella abriendo la puerta del auto mientras él asentía –Te amo- Volvió a exclamar con cariño… curiosamente, no se cansaba de repetírselo.
-Yo también te amo- Correspondió Jin de la misma manera. Segundos después, Emilie cerró la puerta y comenzó a caminar por la banqueta. La zona parecía segura y elegante, sin embargo el chico no se confiaría en ello; desde la muerte de su madre en aquél "pacífico" suburbio, supo que nunca hay que guiarse por las apariencias. Se quedó ahí estacionado mientras divisaba a la rubia mientras se alejaba, no planeaba perderla de vista hasta que supiera que estaba segura, por lo que avanzó su auto a vuelta de rueda. Vio cuando Lili cruzaba la calle y llegaba a una enorme reja con un par de guardias, notó que habló con uno de ellos; quién después la dejó pasar… hasta entonces, fue que supo que ella ya estaba "a salvo" de la humanidad y se fue de allí con más tranquilidad.
Después de hablar con uno de los guardias; la reconoció de inmediato, y sin dudarlo la dejó entrar. ¡Mierda! No hacía más de un minuto que lo había visto y ya lo extrañaba; supo que Jin no se había ido aún ¡La cuidaba! ¿Es que no podía ser más dulce? Emitió un gran suspiro y dio media vuelta, alcanzó a ver el lujoso auto del stripper pasar por la calle. Sonrió.
Emilie caminó por el adinerado condominio repleto de casas gigantescas hasta la enorme mansión de los Rochefort. Todo parecía igual de pacífico que siempre.
-¡Buenas noches señorita Emilie!- Saludó una de las amas de llaves al verla entrar por la puerta principal.
-¡Buenas noches Rosalie! ¿No ha llegado mi padre?-
-No señorita-
-Oh… bueno, me pondré mi pijama y bajaré a cenar-
-¿Gusta una crepa para la cena señorita?- Ofreció la ama de llaves.
-¿Crepa? ¡Claro! Que tenga crema de avellanas con cacao y cerezas por favor- Pidió la chica para después subir las infinitas escaleras hasta su habitación.
A diferencia de otras veces, Emilie había encendido la luz del lugar; ya que al entrar pudo ver que algo grande, parecido a un perchero cubierto con una manta, yacía justo en medio de la habitación. La monegasca se acercó lentamente esperando que no fuese una de esas "bromitas" que asustan. Se paró enfrente del desconocido objeto y jaló de la manta para revelar lo que era.
La joven se sorprendió al encontrarse con una enorme escultura en la cual se veía a Hwoarang abrazándola a ella por la cintura; pudo recordar que dicha "pose" se encontraba en una de las muchas fotos que le había regalado en el álbum. Observó la escultura con detenimiento; y a los pies de ésta se hallaba un letrero perfectamente bien esculpido… -"Te amo Lili"- Leyó en su mente. Y no sólo eso, algo más le llamó la atención; un sobre adherido a una de las esquinas del esculpido cartel. Con delicadeza lo arrancó de allí, lo abrió y comenzó a leer en voz alta lo que estaba plasmado en el papel.
"Lili:
Antes que nada, sabes que te amo, que eres todo en mi vida y que jamás me separaré de ti. Éste obsequio lo tenía guardado para el día de nuestra boda, pero ya no me pude resistir más para dártelo. Sé que hemos estado distantes éstas últimas semanas ¡Temo mucho perderte! Aún así, sé que cuando nos casemos las cosas mejorarán.
Lamento tanto el haber sido un idiota la noche anterior; no hay excusa para mi estúpida acción; por el contrario, prometo hacerte inmensamente feliz y comprenderte en cada cosa que hagas.
Eres todo en mi vida muñequita. Auguro un exitoso y alegre matrimonio para nosotros.
¡TE AMO!
Hwoarang"
Terminó de leer la ojiazul dejando salir un profundo suspiro ¡Era un detalle bastante hermoso! Eso no lo podía negar, sin embargo eso no cambiaría ni un poco lo que ahora sentía… -"¿Cómo diablos se lo voy a decir?"- Se preguntó la rubia. Acto seguido se hecho en su cama; pensativa.
Tiempo después, un par de horas después de las doce de la medianoche, cierta morena buscaba las llaves en su bolso con desesperación ¡Había bebido demasiado! ¡Tenía que vomitar por tercera vez!
-¡Bingo!- Gritó en medio del pasillo al encontrar las llaves y rápidamente abrió la puerta del departamento que compartía con Asuka. Azotó la puerta y corrió hasta el retrete para vomitar sin ningún tipo de dificultad ¡Maldito stripper con cuerpo de deseo y cara de modelo! ¿Qué le daba valor para rechazarla de esa manera? O peor aún ¿Cómo es que por primera vez se embriagaba por el rechazo de un hombre? Jin tenía algo diferente; y no tenía ni la más mínima idea de cómo, pero ese sensual "bailarín" sería de ella.
La cabeza parecía que en cualquier momento le explotaría de forma estruendosa, así que se dirigió a la cocina en busca de una de esas pastillitas milagrosas que quitan el dolor de cabeza lo bastante rápido como para sentirse un poco mejor.
-¡Stripper de mierda! ¡Tú no sabes lo que yo siento!- Gritaba la brasileña barriendo las palabras… aún estaba ebria, no había duda de eso… Por suerte para Asuka, tenía el sueño bastante pesado –Me humillé ante ti, te fui a buscar a ese apestoso lugar lleno de perros falderos… ¿Y me mandas al carajo?- Continuó gritando y ésta vez, comenzaba a sollozar -¡NO! A mí, nadie me pasa de largo… ¡Jin, tú eres mío!-
Aventando cosas, abriendo compartimientos y cajones, la muchacha no podía encontrar las mentadas pastillas.
-¿Dónde coño están?- Preguntó Christie como si alguien más pudiese escucharla -¡Claro! Tal vez Asuka las tiene- Creyendo que su amiga podía tener las pastillas "quita-jaquecas", se dirigió a la habitación de la misma sin tener un poco de cuidado al abrir la puerta.
Buscó en el tocador de la chica… cremas, maquillaje, perfumes ¡Todo menos pastillas! Abrió uno de los cajones dónde sólo encontró joyería de todos los tipos; abrió el siguiente cajón… papeles, revistas, fólders y…
-¿Qué es esto?- Dijo ésta vez en voz más baja al encontrar un extraño sobre justo debajo de todos los papeles y demás cosas que contenía dicho cajón.
Sin tener una sola pizca de decencia o vergüenza, Christie observó cada detalle del mismo; lo giró y se dispuso a abrirlo… parecía que ya había sido abierto con anterioridad, por lo que fue más fácil sacar el papel que contenía. Empezó a leer en voz normal…
"Hospital Jonh's Hopkins 17/Agosto/2O12
Paciente: Emilie Rochefort.
Prueba de embarazo en sangre.
Resultado…"
-¿Positivo?- Volvió a gritar la muchacha con sorpresa. ¿Es que acaso esto era una broma? Sí lo era, definitivamente de gracioso no tenía nada… -… Tiempo de gestación, tres semanas y media…- Continuó leyendo la morena. ¡Por Dios! No podía creerlo aún… ¿Sería de Hwoarang? Hasta dónde ella sabía Lili era completamente virgen, o al menos eso había dicho; y por otro lado, la boda tenía planeándose ya varios meses… por lo tanto no fue el motivo del futuro matrimonio… -¡Oh, Dios mío! ¡Lili está embarazada!- gritó una vez más la brasileña sin importarle que Asuka se encontrara dormida en la misma habitación ¿Qué mierda estaba pasando? Tendría que hablar con Hwoarang ¡Mañana mismo! Él podría darle alguna respuesta... y por una extraña razón, una sonrisa de lado se dibujo en el lindo rostro de Christie.
Daaaaaah!* Chismes… Chismes everywhere! *xD
Bueno, pues aquí doy por finalizado el octavo capítulo… ADHBFRYHBBF!* Estoy muy emocionada *xD Lamento no haber actualizado antes, pero pff… he estado medio ocupada, y eso que no hago gran cosa *xD Por otro lado, este capítulo se me alargó más de lo que esperaba ._.* por eso éste capítulo lo dividiré en dos * la segunda parte será mi siguiente actualización *:D
Espero de todo corazón que les haya gustado… wii El primer "Te amo" de Lili y Jin *xD (Yo toda feliz)* *xD me encantó esa parte *
La primer verdad del capítulo ya salió… y fue lo de Christie. Falta la otra verdad y la mentirilla; esas se quedan para el capi 9 *:D
Doy las gracias (Otra vez) a ValliereSe7en y karychela; mi tocaya (?)* *xD Les agradezco con todo mi ser (?)* que sigan esta historia, me dan mucho ánimos *
Sin más qué decir, los invito a dejar un RR, para que me ayuden a saber si progreso como escritora o mejor le sigo echando talacha a esto *xD
Bendiciones a todos y que tenga un ¡Feliz día de San Valentín!
¡Feliz día del Amor y la Amistad!
¡Feliz 14 de Febrero! O cómo le llamen en su país *xD
Un beso! *
. .. Venuz' FloriLuna. ..* (Antes Mss. H,O. Veela Ishikawa *:])
*:3
