Capítulo 12: Del cielo al Infierno…

Si había algo en lo que Scorpius fue bueno antes de salir del colegio eran los hechizos sin varita, siempre tuvo fascinación por ellos y al salir podría decir que había logrado conquistarlos, sin alejar sus manos de el cuerpo de Rose –mucho menos tenía la intención para hacerlo- atenuó la luz de el baño para lograr obtener un ambiente diferente, sabiendo que la exaltación de los otros sentidos de la chica seria explosiva.

Rose conocía el tipo de hombre que era Scorpius Malfoy, el típico chico que su orgullo iba antes de cualquier cosa y su astucia, también sabía que si algo había sido un tema común en su vida eran las chicas y su fama con ella, era consciente que no detendría lo que estaban haciendo a menos que ella se lo dijera, estaba tan segura de eso al igual que si ella le pedía que siguiera él le haría no solo cosas que nunca había hecho sino que en cada segundo ella iba a disfrutar de lo que él le ofrecía.

Las manos delgadas y de largos dedos se paseaban por su cuerpo, cada toque y roce le parecía más celestial que cualquier otra experiencia que ella hubiera vivido; despego un poco sus parpados para observarlo y a pesar de la suavidad de la luz nunca había visto tan claramente a Scorpius, la claridad de su piel bañada por una leve capa de sudor y el brillo de cada hebra de su cabello.

El aire estaba igualmente impregnado de un suave olor a sudor y loción de hombre, el aroma tan tenue y a la vez tan incitador a probar con su propia boca cada parte del cuerpo.

No supo cómo o cuando su mano se movió directo al cabello de él y tomándolo por la parte de atrás tiro de su cabeza para lograr despejar su cuello, no perdió tiempo en acercarse a saborear la piel expuesta con pequeños besos que fueron desde la manzana de Adán y subieron por la extensión hasta llegar a su boca y darle un beso que le supo a perdición y rendición. Scorpius recibió gustoso lo que ella le daba, pero corto el beso rápido y siguió al asalto de su cuerpo y allí fue cuando el tacto…

El tacto fue lo mejor, la invasión que recibió su cuerpo fue tan extraña como maravillosa, muchas veces en su relación con Anthony se habían tocado, ella nunca fue realmente tímida con el en cuanto a mostrarse o tocarse pero jamás le había tocado allí donde Scorpius la estaba marcando con fuego y pasión.

No entendía como no acababan en llamas de un momento a otro.

El dedo de Scorpius se introdujo en su cuerpo lentamente, un gemido agudo e incitante escapo de sus labios y el no pudo evitar alzar la mirada y observar que era lo que le hacía a la correcta Rose Weasley.

Ambas miradas conectaron mientras el rubio movía su mano, la invasión que recibía su cuerpo no se sentía cómoda del todo pero cada movimiento la excitaba mas, el parecía saber que no debería dejar de moverlo mientras la observaba sintiendo el cuerpo femenino preparándose para él, esperando recibir algo más.

Cuando el rubio introdujo un segundo dedo no pudo más que clavar sus uñas en los hombros de él, la molestia había cedido un poco pero regreso con menor intensidad. Los movimientos siguieron y la chica hecho su cabeza hacia atrás y cerró los ojos mientras recibía de él, soltó un fuerte gemido cuando un espasmo le recorrió todo el cuerpo como una llamada de atención a lo que vendría.

Scorpius noto el cambio en Rose, los gemidos parecieron soltarse poco a poco y comenzar a ser más descarados, el sabor de la chica en su boca era mejor de lo que había imaginado y estaba dispuesto a hacerla perder la razón mientras siguiera gimiendo así.

En el cosquilleo lleno de calor y fricción ambos estaban en la gloria, aunque el rubio sabia que aun no venia lo mejor del sexo necesitaba adentrar a Rose a una parte que nunca había probado y que debía saber para que llegado el momento pudiera hacerla perder la razón como debería. Había estado a un paso de darle algo de sexo oral pero parecía demasiado para ella, y sentía que la conexión que el establecía con Rose cuando se besaban o tocaban no era sexo en toda su palabra, había algo más que lo hacía pensar siempre en ella.

Se sentía poderoso de saber que solo él era y había sido la razón de esos gemidos, no podía esperar a tenerla bajo su cuerpo mientras entraba en ella, el aliente en su cuello y escuchar cada gemido y suspiro en su oído cuando ella se aferrara a su cuerpo.

Rose comenzó a gemir más fuerte y más rápido, los sonidos eran entrecortados y ella intentaba callarse mordiéndose el labio con bastante fuerza, aunque la música que sonaba abajo estaba a un volumen alto sentía que sus gritos llegarían a ser más fuertes y que pronto tendría a alguna persona de su familia preguntando porque gritaba tanto, el calor comenzó a recorrer todo su cuerpo con más velocidad y parecía irse a reunir allí donde él la atacaba, cada parte de su cuerpo comenzó a tensarse y cuando soltó un grito que no pudo contener finalmente exploto, el orgasmo la invadió y el placer fue indescriptible, Scorpius no dejo de mover su mano ni observar su rostro hasta que el ultimo espasmo desapareció.

Los ojos fuertemente cerrados, las manos tomadas de la cerámica del lavamanos y su rostro colorado en ciertas zonas eran un cuadro inesperado y excitante. Sin poder contenerse trazo un camino de besos desde el vientre, estomago, besos, cuello, pego su frente a la de ella y espero que la respiración de ella se ralentizara. Cuando los latidos de su cuerpo volvieron al ritmo normal, abrió sus ojos para toparse con la mirada gris en ella, no sabía cómo hacerle frente a lo que acababa de pasar pero por un extraño impulso se acerco a él y lo beso más lentamente.

Al separarse Scorpius tenía una sonrisa demasiado socarrona en su rostro- supongo que eso fue un gracias… -comento con descaro.

Ella se puso colorada y descendió su vista topándose con su desnudez y la parte del cuerpo del chico que le aseguraba que aun había más cosas que podían pasar entre ellos, su cuerpo volvió a calentarse un poco y sintió que aquella extraña humedad aparecía en su parte nuevamente. El rubio sin quitar la vista de ella noto la diferencia en su mirada por lo que veía, y también logro ver una nube de miedos e inseguridades en ella, algo que no esperaba luego de lo que había pasado.

Trato de mantenerse en silencio sin saber muy bien cuál debería ser el siguiente paso, sus ganas de halarla hasta la cama y enterrarse en ella por primera vez eran demandantes pero no quería llevarse a la chica sabiendo que ella aun dudaba de lo que hacían y que luego iba a parecer como si la estuviera ultrajando o algo así, detestaba la forma en que Rose Weasley podía tenerlo en el cielo y en cuestión de segundos llevarlo al infierno.

Y el fuego a su alrededor fue demasiado cuando observo como con disimulo ella intento tapar las partes de su cuerpo que estaban muy expuestas en su posición, fue demasiado para su autoestima y para su paciencia.

Su mirada fue dura de un momento a otro y finalmente cada momento de paciencia que había tenido, cada pensamiento molesto y las millones de veces que se había mordido la lengua por ella, la mayoría cuando se habían visto envueltos en momento así, no pudieron quedarse en su cuerpo y con toda la ironía del mundo le hablo― ¿Es acaso que ahora te vas a comportar como una muchachita casta y virgen? ¿Después de lo que hemos hecho, de lo que has sentido y de cada vez que has pensado en que tengamos sexo?

La chica subió la mirada perturbada por las palabras, sin saber que decirle u objetarle, sintió las lagrimas escocerle los ojos sin estar segura de que mas podría hacer y pareció que esto en vez de enternecer al chico y hacerlo entender que no debería hablarle así solo lo molesto mas y termino de rebalsarle la situación.

―Es irónico, Weasley, que después de que te he hecho correrte en mis manos y que hayas disfrutado de mi toque quieras resguardarte en las lagrimas y tu fachada de niña que no rompe un plato. ¿Sera que también te has puesto así después de que ese tu noviecito te joda, te pondrás a llorar después de que tengamos sexo? ¿Eso te pone más caliente?

La cachetada fuerte y limpia sonó por todo el baño, Scorpius se llevo la mano a la mejilla sintiendo el ardor de la misma como si millones de agujas se clavaran en el sector mientras la observaba con la vista fija en el aunque no sabía bien si estaba llorando o no por las lagrimas que habían llenado sus ojos en pocos segundos.

Soltó un gemido ahogado entre los sollozos que trataban de escapar de sus labios y se dirigió a él con la ultima fuerza y dignidad que tenia― Eres un maldito, Malfoy, no te imaginas lo mal que me siento por haberte permitido que me pusieras un solo dedo encima, no debería haberlo permitido…

―Tienes razón, Weasley. Pero no entiendo entonces porque sigues aquí, desnuda. Aun deseas que te joda, ¿no? Estoy casi seguro que ese imbécil no te ha hecho sentir ni la mitad de yo que ello logre con mi mano y sé que si ahora mismo te propongo que nos acostemos no me dirías que no, ¡vaya dignidad!

Las mejillas de Rose eran de un rojo puro, la cólera había inundado cada parte de su cuerpo, la mirada con la que se dirigió al chico era la viva imagen del asco. Nunca nadie en su vida le había hablado de la manera en que Scorpius Malfoy lo estaba haciendo y menos la había hecho sentir como una basura, movió rápidamente su otra mano para darle otra cachetada pero el chico aprendía rápido, la detuvo con fuerza por la muñeca y se acerco peligrosamente a su rostro.

―Nunca más en tu vida, Weasley, me vuelvas a levantar la mano para pegarme. Si tu estas en este baño fue por tu voluntad así que como te dije, no te vengas a hacer la chiquilla casta, no lo eres, y ya verás que si ahora me has dicho que no dentro de un par de días te tendré corriendo tras de mí porque te encanta lo que hago contigo y como te he hecho sentir.

Pego sus labios a los de ella con cólera y frustración, el beso fue una pelea ardua en que el chico le mordía los labios e intentaba pasar todo lo que sentía a ella para hacerle ver que con él no se jugaba. Rose trataba de apartarse de él como fuera posible, peleaba con sus manos, piernas, lo que fuera; pero el chico no solo atacaba su boca sino que comenzó a pasar sus manos por el cuerpo de ella con rudeza y descaro, su mano bajo entre sus piernas y comenzó a acariciarla.

Cuando Rose sintió su cuerpo violentado de esa manera apretó sus dientes mordiendo con fuerza a Scorpius y lo alejo de ella de un empujón, el chico retrocedió viendo la sangre manchar el suelo mientras se llevaba la mano la zona infringida, cuando volvió a mirarla ella ya estaba cubierta con una toalla mientras lo miraba con odio.

―No me volverás a tocar así, nunca.

Las palabras reclamaron el aire en la habitación mientras la chica lo veía con los ojos plagados de lagrimas y el asco impreso en sus facciones; con toda la dignidad que pudo Rose Weasley salió de allí y se dirigió a su cama con velocidad, sabía que Scorpius venia tras ella por el hechizo y odio con todo su corazón a los gemelos. Nada de esto habría pasado si no fuera por ellos, se metió bajo el colchón y se cubrió lo más que pudo en la manta.

El silencio reino por varios segundos hasta que el chico noto el estremecimiento en el cuerpo de la chica, los espasmos fueron repetitivos y supo que estaba llorando, por él y lo que había hecho.

Se acerco despacio comprendiendo la magnitud de sus actos y como había convertido aquello que debía ser lo mejor para una chica en la peor experiencia de su vida, sintió asco de si también. Puso una mano en su hombro intentado hablar con ella y disculparse pero la voz rasgada de ella lleno el aire- te dije que no me volvieras a poner una mano encima y no miento, Malfoy. Siento asco de ti y no te quiero cerca.

Y aunque sabía que era todo por la molestia del momento la cólera volvió, fuerte y lenta al mismo tiempo, llenando cada surco de su cuerpo, sus labios eran una línea fina cuando se alejo de la cama de ella y se dirigió a la suya sabiendo que aunque estaban durmiendo el uno junto al otro en la habitación era cuando más lejos e inalcanzable estaba ella.

James giro nuevamente en la cama mientras contenía su respiración, la sesión de besos siempre eran largas y excitantes, parecía que Alessandra no había desperdiciado su tiempo en los años ganados, el pensamiento de la cantidad de chicos con las que habría aprendido todo lo que sabía le causo una molestia en su estomago, aun mirando al cielo de la habitación se giro levemente para observarla, ella parecía intentar tranquilizarse mientras tenia la vista perdida.

―¿Con cuantas hombres has estado desde que nos conocimos?

Se arrepintió con todo su ser cuando la pregunta escapo de sus labios, cerro la boca con fuerza por lo que había dicho, sabiendo que nadie tenía que reclamarle a ella por lo que había hecho a lo largo de su vida ni mucho menos dejarse llevar de esa manera por una insana curiosidad.

Ella tardo unos segundos en girarse a él cuando la miro, su rostro inmutable y una leve mascara que él había logrado reconocer cuando algo no le gustaba apareció en su rostro- ¿Me dirías tu con cuantos chicas has estado a lo largo de tu vida? –fue la simple respuesta.

―No es lo mismo, Ale.

―Lo es, James, por muy bajo que fuera tu número sigue siendo lo mismo.

Ambos volvieron a quedarse en silencio durante varios latidos. James siempre había sido diferente, lo sabía, ambos eran conscientes de que su relación no era un momento para solo pasar, ella entrelazo sus dedos con suavidad intentando regresar algo del ambiente dulce que había pasado antes.

―¿Importa acaso con cuantos estuve si todo ese recorrido me ha traído hasta ti?

El chico pensó las palabras que ella le decía, preguntándose si realmente importaba saber su pasado.

Alessandra Zabinni siempre había sido conocida por su forma práctica de ver todo, era un espíritu libre a la que jamás se le había atado con ningún chico, ni Malfoy con quien siempre pasaba el tiempo o Nott que era una figura permanente cuando lo necesitaba.

Saber que alguien más antes de él había puesto sus manos en ella, intentando imaginar la forma en que lo había hecho, si había sido con amor y solo por la lujuria que luego había saciado con el cuerpo de ella. Cuantas veces la habían marcado con fuego en su cuerpo y cuantas más ella lo habría hecho en los cuerpos masculinos.

No pudo seguir esa línea de pensamiento por mucho tiempo mas, parecía que el tema era demasiado inadecuado, sentir ese ardor en su pecho pensando en los otros.

―James… ¿Realmente importa?

Volvió a observarla, la seriedad de su mirada le hizo saber que su respuesta podría abrir una brecha entre ellos, hacerlos darse cuenta de algo que él no quería visualizar y tenía miedo de perderla.

Y por eso, mintió.

―No, no importa nada. Estas aquí conmigo, y esto es todo.

Ella le sonrió tan radiante como siempre y se inclino a él para robarle un beso pasional para luego subirse en las caderas de él, instintivamente sus manos tomaron las caderas de ella y la mantuvieron sobre él; pero por mas esfuerzo que realizo su mente no hizo conecte con su cuerpo y entendió que por ese momento podía dejarlo pasar pero si era importante ese detalle de ella, porque ya no le bastaba con tenerla solo en su cama.

Theo observaba a Aimée con pura pasión en sus ojos, le fascinaba la manera en que la chica se movía de un lado al otro, el contorneo de sus caderas lo mantenía loco y al tanto de cada lugar al que se movía o lo que hacía.

Camino a ella con paso firme y la tomo por la cintura cuando vio a un amigo de los gemelos demasiada cerca de ella, acerco sus labios a el oído de ella y mientras le susurraba un hola se aseguro de rozar en todo momento el lóbulo de ella.

―Hola –le contesto de vuelta, por sobre su hombro Theo vio al chico darse la vuelta y salir por las puertas altas de vidrio que daban a la piscina de los chicos, se alejo levemente de ella sonriendo.

―¿Por qué lo alejaste? Tenía un buen rato observándome y me imagino que no sería una mala prueba…

―¿Lo sabías…?

―Debes aprender, Theo, que nosotras sabemos todo lo que pasa a nuestro alrededor, especialmente cuando un chico nos observa y trata de llamar nuestra atención, simplemente lo sabemos.

El sonrió de lado y paso su mano por la cintura de ella para pegarla a su pecho asegurándose no solo de sentir cada curva de ella sino de marcarla como suya, no iba a permitir que luego de tanto tiempo cualquier inútil viniera a alejarla de su lado.

―Entonces ¿Por qué siempre te encargas de alejarte de mí en cada oportunidad que tienes? ¿Tienes idea de hace cuanto te observo yo?

Ella bajo el rostro y lo oculto parcialmente con su cabello, esto solo lo facilito mas para Theo que tomo su barbilla y le alzo levemente el rostro, cuando estuvo más que segura que el chico la iba a besar de esa manera que la hacía perderse en él y olvidar todo lo que la rodeaba el escándalo exploto en la habitación.

La música en los altoparlantes era estridente, la casa entera se movía por el retumbar de los bajos y tambores en cada canción; al parecer alguien habría querido animar la fiesta al máximo y estaba a punto de botar la casa entera.

―¡Vamos a animar esta fiesta!

El grito femenino que atravesó el aire en medio de la canción fue demasiado familiar para muchas de las personas que estaban en la habitación y todos fijaron su atención en la barra de la sala exactamente al costado de los altoparlantes.

La figura femenina sobre la barra se contorneaba con lujuria y movimientos provocativos, era obvio que la chica estaba muy borracha o de verdad se estaba jugando la vida en el papelón público más shockeante visto desde las fiestas tradicionales en Hogwarts en que muchas chicas habían terminado sin ropa alguna.

Los movimientos de cadera intentando seguir el compas de las canciones dieron a conocer la borrachera de la chica, por más que intentaba seguir el ritmo era obvio que no lo lograba, todos observaban atónitos lo que ocurría y nadie abría aun la boca hasta que un grito fuerte sonó en la instancia incluso por arriba de la música y los gritos de la susodicha.

―¡Lily Luna Potter!

Todos giraron para ver a Albus Severus Snape parado en la puerta que daba al jardín observando el espectáculo que su hermana les estaba otorgando a todos los invitados de la fiesta.

Corrió hasta la chica e intento bajarla por todos los medios, patadas y arañazos volaron por todos lados y por muchos que Albus lo intento su hermana estaba dispuesta a dar el espectáculo de su vida y nadie la bajaría de su pedestal. Observo con impotencia como había comenzado a susurrar una canción sensual y comenzaba a contornearse mas lento y sugestivamente.

No sabía qué hacer ni cómo detenerla, giro a todos lados y en ninguna parte logro ver ni a su hermano mayor –quien estaba seguro ya hubiera bajado a la chica- ni a Lysander, quien podría hacer entrar en razón un poco a la chica.

Volteo a uno de los entretenidos con el baile y lo tomo del brazo con fuerza- ¿Has visto a James o Lysander?

El chico aparto su vista levemente de la pelirroja y le contesto con molestia al chico- James subió con la chica de pelo negro y a Lysander lo vi saliendo de acá a la piscina hace unos buenos 5 minutos, se veía molesto.

Albus corrió hacia la piscina para encontrar al rubio, busco por todos lados hasta que le vio sentado en una de las sillas con una botella en la mano- Lysander –grito corriendo hacia él.

El chico levanto la vista de la botella que tenía en la mano.

―Necesito que vengas conmigo, Lily…

Sander expulso aire por sus dientes en burla- tu hermana es un caso Albus, sabe que la quiero pero siempre es demasiado terca y ahora que le dije que debemos esperar por tu hermano me monta show…

―No me importa que paso entre ustedes, si quieres quedarte aquí bien, si vas a ayudarme a bajar a mi hermana de la barra apúrate y ven conmigo.

En un parpadeo Lysander era el que regresaba corriendo a la casa delante de él, cuando llegaron a la puerta susurro un "Mierda" y se volteo a él- ella está molesta conmigo, no me hará caso. Ve a buscar a tu hermano y ¡dile que traiga su trasero acá, ya!

El menos voló por las gradas para ir a interrumpir a su hermano mientras Lysander se acercaba al escenario de Lily.

Cuando estuvo en el campo de visión de la pelirroja ella dejo de moverse por unos segundos y el público masculino protesto con fuerza, Lily solo tenía ojos para el pero aun no bajaba, solo se quedo fija en la barra mirándolo.

―Lily… debes bajar de allí.

―No Sander, siempre mi hermano a controlado mi vida y ahora por fin no puede hacerlo, es tiempo de que me dejen hacer lo que quiera y si eso es desnudarme lo hare. Quería desnudarme solo para ti pero como no quieres traicionar a James, todos me verán menos tú.

Giro sobre si misma al terminar de hablar y siguió bailando unos segundos más, el chico intento seguir hablando con ella y tomarla de sus piernas pero ella huía de su toque y se movía a lo largo del mueble bailando.

―¡Lily, baja en este momento de allí!

El grito imponente de James se levanto por la habitación dejando a todos los espectadores estáticos y a la chica pegada en su lugar enfrentando la mirada de su hermano.

―Que miedo –exclamó con burla- allí viene el rey de la casa, es que también te voy a tener encima cuando la estoy pasando bien. Creo que puedes ir a tener sexo con tu noviecita y me dejas a mí acá pasándola bien.

El ceño fruncido de James no demostraba broma alguna pero al parecer haber crecido en la misma familia le daba a Lily la ventaja de saber lidiar con su hermano cuando quería salirse con la suya. A grandes zancadas llego a la barra y la miro fijamente- bájate de allí, Lily. O me subiré yo mismo a bajarte.

Lily sonrió con burla- hazlo –y siguió bailando como si no hubiera retado a su hermano. James no lo pensó mucho y contra las protestas de todos se subió a la barra, levanto a la chica y se la extendió a Lysander al bajarse.

―Quiero que la lleves a tu habitación y no salga de allí, sé que no va a querer estar con nadie más. ¡Esta fiesta se ha acabado, todos fuera de acá!

Las protestas fueron generales pero el gesto de asesino del chico logro que todos salieran antes de hacer mas escándalo, la casa se vació en unos buenos 10 minutos.

En el comedor el ambiente era lúgubre, ni señales de la fiesta de anoche existían, todos se mantenían en silencio mientras desayunaban.

Extrañados observaban a Lily comer como si tuviera un palo atravesado en el cuerpo, no se movía más que lo necesario y a su lado Lysander se mantenía casi igual a ella. James al otro lado de la chica comía con expresión severa y Ale era la única que intentaba aparentar normalidad contando anécdotas viejas de fiestas en el colegio que no ayudaban en nada a los ánimos de la mesa.

Por la escalera bajo en ese momento Scorpius y Rose y era obvio por la cara de ambos que algo no iba nada bien allí tampoco, pensamiento que se reafirmo cuando Scorpius –que tenia el labio partido- sobrepaso a Rose y la halo literalmente hasta la silla de Audrey, tomo del brazo a la chica para levantarla y mirando a Rose una última vez la beso…


No se muy bien cual será la reacción de todas ustedes luego de lo que ha pasado, solo diré que me parecia una salida muy fácil que se acostaran ya cuando realmente ellos nunca han sido nada, no es posible que todo pase porque si y se tienen ganas y ya...

Traté de seguir la línea de como son cada uno y como reaccionarian y no sé porque si me figuro viendo a Rose Weasley llorando al momento antes de perder su virginidad xD

Lo demás cayó por su peso y de verdad que no imagine que iba a pasar eso, como le comentaba a una de ustedes cada chap que escribo lo hago sin saber que viene y cuando toco la maquina mis dedos se mueven solos...

Perdón por la demora pero no tení la inspiración necesaria, cambie el chap unas buanas 10 veces... espero que sea de su agrado vv Y aunque no tengo cara gracias a las que me siguen leyendo con el pasar del tiempo, hace mas de medio año que no toco el fic y de verdad es duro haberlo dejado, no sé como haré para seguir pero como dije no abandonare...

Gracias por todos los reviews, personas que la han puesto como historia favorita, me hace feliz saber que cuento con ustedes aun despúes de tanto tiempo.

Espero que nos podamos leer prontito...

Adi Roldán

PD: espero reviews para ver como Scorpius arregla lo que ha hecho, más ahora que se atrevio a besar a la otra...