-o0o-

Los personajes pertenecen a Rumiko Takahashi, la historia es completamente mía.

-o0o-

En un día normal en la época del Japón feudal, la sacerdotisa de un solo ojo, Kaede, observaba el horizonte con sus sentidos agudizados. De repente, su mirada fue atraída por un brillo intenso que iluminó el cielo, provocando un escalofrío en su cuerpo. Sabía que ese resplandor provenía de un lugar sagrado y de gran importancia, por lo que decidió enviar a su pupila de confianza, Rin, junto con un grupo de hombres de la aldea para investigar lo que había sucedido.

Sin embargo, Rin regresó inconsciente y con heridas graves, al igual que muchos de los hombres que la acompañaban. Sus rasguños evidenciaban que habían sido atacados por demonios, lo que generó un gran temor en la aldea. Kaede estaba angustiada por lo sucedido, pero no podía abandonar el pueblo debido a las posibles amenazas demoníacas. Debía proteger a su gente y asegurarse de que estuvieran a salvo.

Rin se recuperaba lentamente de sus heridas, pero Kaede seguía preocupada por la aldea y lo que había ocurrido en ese lugar sagrado. A pesar de que Rin estaba dispuesta a acompañarla a traer hierbas para la sacerdotisa mayor, Kaede decidió ir sola para no poner en riesgo a su pupila de confianza.

Es ahí cuando la sacerdotisa mayor, no pudo evitar que su destino se encontrase cara a cara, con un demonio de ojos rojos y ardientes como las llamas del infierno mismo, aterrorizada, la sacerdotisa recibió a la bebé humana de ojos azules, kagome, aceptando lo que para la sacerdotisa sería el más triste y difícil de sus caminos.