19. El fin de la terquedad

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Disclaimer: Los personajes que se desmiembran o cambian de personalidad a lo largo de la historia pertenecen a la obra del célebre Mangaka Hiro Mashima. Este Fanfiction está basado en una serie derivada y secuela de su Manga principal Fairy Tail, llamada Fairy Tail: 100 Years Quest. Contiene varios hechos canónicos dentro de la obra. No obstante, varios personajes, personalidades, habilidades y escenarios puede que estén fuera de este.

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Reino de Minstrel…

Habiéndose alejado bastante del pantano al que quedó reducido la región de Letzenwald, pronto Ophis se puso manos a la obra con su nuevo objetivo, para sorpresa de Natsu y Happy que para este punto dudaban de que ella tuviera todavía un plan claro. Sin embargo, una vez más la niña dragón del infinito se encontraría con un nuevo contratiempo...

—Dragneel, ¿Está todo preparado?—Ophis cuestionó.

—Si, como siempre… je-je…—Natsu disimuló una risa.

—¿Qué fue eso último que dijiste?—Ophis replicó en forma amenazante.

—¿Yo? Nada…

«… je-je… »

Natsu acomodó unas piedras muy grandes a manera de mesa o altar, como tantas veces Ophis le había enseñado y luego las calentó al rojo vivo según las mismas instrucciones de la niña dragón…

Aquello, según Ophis, debía favorecer "la reacción". Natsu ignoraba qué era eso, pero se limitaba a obedecer, esperando divertirse con la consecuencia más tarde. Tras ello, Ophis dió la señal para que Natsu retrocediera.

El jóven se colocó junto a Happy detrás de unas rocas a unos metros de allí. Dichas rocas eran lo bastante grandes para parapetar a dos personas y servirían de protección para ambos magos…

—¿Va a hacerlo de nuevo?—Happy preguntó en tono de broma.

Sip—respondió Natsu con una sonrisa malsana.

«… este será su tercer intento en lo que va del día… »

Desde allí ambos podían ver "el espectáculo". La zona circundante a las piedras que Natsu había acomodado estaba calcinada y casi despejada por completo, como si una bomba hubiera explotado una y otra vez allí…

Ophis se acercó a la piedra recalentada y allí colocó una cama de hierbas medicinales y encima, su brazo amputado…

«… Vamos maldita sea ¡Funciona!... » Ophis se impacientó.

Al segundo y antes que la carne se asara, la niña dragón extendió el brazo que todavía poseía y con la palma apuntó al miembro amputado. De allí disparó un rayo de magia fulgurante, que hizo arder el brazo con unas anormales llamas púrpuras… Ophis controlaba cada parte del proceso desde la intensidad del rayo energético y la velocidad con que éste viajaba. Debía ser un trabajo bastante complicado, pues la sien de la niña dragón mostró venas dilatadas y un visible agotamiento. Así debía ser tras varios intentos fallidos…

🔥¡WOOOOSH!🔥

Cuando el aura aumentó a la intensidad correcta, Ophis dejó de disparar al brazo amputado y redirigió el rayo de su mano buena hacia su muñón, el cual también empezó a arder.

Luego, Ophis anuló el rayo de poder y con la mano buena cogió el brazo amputado, y en un movimiento rápido y certero, lo presionó a su lugar…

¡Chirrrrrrr!

Se oyó un rechinido agudo y Natsu y Happy se taparon los oídos. El brazo se adhirió débilmente al muñón. Ophis tenía una cara muy sufrida, que intentaba mantener dura a pesar del dolor. Ahora que no tenía que usar el brazo bueno para sostener la unión, el dragón disparó un segundo rayo de luz púrpura desde sus dedos y lo dirigió hacia la unión de ambas partes. Evocaba la imagen de un metalurgista intentando soldar dos metales…

¡Chirrrrrrr-Chirrrrrrr!

Los rechinidos se hacían más y más altos así como la unión de ambas partes del cuerpo se calentaba al rojo vivo, como si efectivamente se tratasen de dos piezas metálicas siendo unidas.

¡Grrrrr!… ¡mierda!—Ophis no pudo disimular más el dolor y gruñía y maldecía mientras apretaba el rostro y sudaba gruesas gotas.

Pronto las energías mágicas allí concentradas alcanzaron un punto crítico. Así lo supieron Natsu y Happy cuando sintieron sus propios vellos corporales erizarse…

—¡A cubierto!—chilló el Exceed.

Un pitido final se escuchó antes de enmudecer por un momento tan escaso que la explosión posterior se oyó con ruido sordo…

¡BOOOOOM!

A pesar de limitarse y concentrarse a escasos 200 metros, la explosión generó una luz tan brillante y penetrante que el sol o quizá más, pues la intensidad de aquellos rayos penetró la roca detrás de la que Natsu y Happy se escondían, haciendo visibles sus huesos a través de la roca como si fuera una ventana…

Ambos por supuesto ignoraban el concepto de radiografía pero de saberlo se hubiesen asustado al ver lo anormal del esqueleto de Natsu… huesos sobrantes y muchos sin una función clara...

🔥¡FSSSSS!🔥

Al momento siguiente, Ophis salió disparada hacia el bosque y el brazo en la dirección opuesta.

¡Otro intento fracasado!

¡Je-je-je!... ¡Ji-ji-ji!

Natsu y Happy escondían sus risas y burlas detrás de la roca mientras Ophis se recuperaba…

«… Lo siento Ophis, ¡Pero tú te lo buscaste!… »

Ophis había pasado toda la tarde intentando implantar el brazo, con resultados desastrosos: cada intento de hacer circular su magia entre ambas partes terminaba en una violenta onda de choque, que repelía a Ophis en cada intento…

Aquellos intentos fallidos eran una diversión secreta para Natsu y Happy, que veían en ello una justa venganza por lo que Ophis les había hecho horas antes: Tras el encuentro con su misterioso atacante velocista, Ophis entró en un estado de paranoia (que nunca admitiría) y los hizo andar hasta desfallecer, cómo buscando alejarse lo más posible de la pista de aquel sujeto…

Cuando ambos acallaron sus risas, Ophis se abrió paso entre la maleza y volvió al punto de partida, llevando su brazo amputado en la mano buena.

—¿Y bien?—preguntó Natsu intentando disimular la sonrisa lo más posible.

—¡Cállate!—Ophis escupió de mal humor.

El muñón de la parte amputada estaba recalentado al rojo vivo, como si fuese un trozo de metal. En igual condición estaba el brazo amputado.

¡Uff!... Necesito enfriarme…—Ophis habló de nuevo, sudando la gota gorda, visiblemente incómoda y acalorada.—Tráeme agua, gato…

«… Esto va a ser más complicado de lo que creí… » Ophis pensó de mal humor.

Tras 3 cuartos de hora, Ophis observaba su brazo amputado fijamente. El miembro ahora descansaba en una cama de plantas…

—Creo que lo que intentaste no funciona porque se está pudriendo…—comentó Happy.

—No. Estará bien—contestó seca.

—Empieza a oler raro y la carne está pálida—ahora Natsu habló escéptico.

—Resistirá—Ophis insistió.

—¿Hasta cuándo?

—Hasta que encuentre la manera de implantarlo de vuelta en mi cuerpo…

Faltaban pocas horas para el ocaso y el grupo preparaba el campamento. Ophis se quedó en su rincón mientras Natsu y Happy preparaban su cena...

—Dime Natsu, ¿De verdad crees que logrará ponerse su brazo antes que termine de podrirse?

—No lo sé… quiero decir ¿En verdad crees que le hace falta?

Natsu hacía trabajar sus escasas neuronas para entender el apego de Ophis hacia su brazo perdido. El joven no estaba particularmente apegado a los suyos dados los ejemplos que había recibido: Gildarts no parecía extrañar mucho su brazo y pierna perdidos y Natsu incluso lo veía cool. El mismísimo Acnologia no necesitó de su brazo arrancado por Igneel para convertirse en la mayor amenaza para el mundo.

¿Qué tan importante podría ser eso para el que se decía el dragón más poderoso?

Sorpresivamente, Ophis se les acercó y ambos se apresuraron a prestarle atención…

—Descansen—Ophis ordenó seria—Porque desde mañana tienen nuevas tareas…

—¿Tareas nuevas?

—Ya verás…

«… No piensen que no me dí cuenta de sus burlas… » pensó Ophis con maldad.

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Reino de Caelum, cerca de la casa de Ultear…

¡Wwwhn!✨

—... ¡Cierre de puerta!

Las luces y las imágenes tridimensionales se apagaron cuando Anna Heartfilia cerró la puerta y el espíritu se esfumó, volviendo todo el espacio a la normalidad. Anna Heartfilia invocó un espíritu desconocido para Gray con una habilidad muy singular: La capacidad de proyectar imágenes tridimensionales y un entorno virtual completo, similar a la magia de Hibiki Lates.

El espectáculo había impresionado mucho a Gray, pero ese no era el motivo de su actual parálisis. Gray Fullbuster estaba estupefacto. Plantado en el piso. El jóven sudaba frío y tenía la boca entreabierta, incapaz de responder…

Anna se preocupó un poco.

—... ¿Gray?...

—NO—Gray finalmente abrió la boca, sólo para volver a callarse.

«… Esto… esto es… ¡IMPOSIBLE!… » el muchacho todavía seguía en shock.

—... Chico, no tienes que…

—No—Gray volvió a hablar, pero esta vez con gran seguridad—No lo creo. Lo que dices no puede ser cierto…

Gray acabó con su sorpresa inicial y le replicó a Anna en forma muy severa. Aquello era tal vez la cosa más ridícula e increíble que había escuchado en su corta vida. Las implicaciones de lo que Anna le acaba de contar incluso se parecían a las sandeces que había escuchado en más de un culto religioso…

—... Si lo que dices es cierto, entonces significaría que literalmente NADA importa… —Gray observó—y si nada importa, no tendría sentido hacer nada de aquí en adelante, no tendría sentido que yo hiciera esta misión que quieren encomendarme—Gray alzó la voz—¡Y si algo he aprendido, es que el futuro sólo pertenece a los que lo persiguen, no a los que se sientan a esperarlo!

Anna por su parte comprendió a la perfección la reacción de Gray y ni se molestó en querer convencerlo de lo contrario. Más bien se quedó en un punto muy gris y poco claro:

—... No tienes que ponerte así, Gray—dijo Anna—Es un poco contradictorio de oír y mucho menos entender, pero creo que en parte ya lo acepté…—suspiró Anna.

—¿Entonces tú si lo crees?—Gray levantó una ceja. Esta vez no atacó a Anna directamente pero mantuvo su gesto desconfiado—¿Crees que nada importa? ¿Crees que todos somos irrelevantes?…

Anna negó con la cabeza y le sonrió.

—En ningún momento dije que nada importara, esa conclusión la sacaste tú—argumentó Anna—Sólo digo, que con la evidencia que he visto, no puedo simplemente decir que no sea cierto… Yo creo que simplemente todo funciona para que las personas sean responsables con sus decisiones, con todas las que toman, cada instante de sus vidas. Todo se trata de responsabilidad. Tendría mucho sentido si lo piensas. ¿Lo estás pensando, verdad?... porque si los humanos en verdad tuviéramos un poder como ese a nuestro alcance sería muy peligroso para nuestro mundo…

—Pero aceptar eso, significa aceptar que vivimos en un mundo sin esperanza—Gray habló con pensar—Si eso fuera cierto, no tendría sentido que las personas, todas las personas trabajen por su futuro… ¿Por qué la gente lucharía si al final todo ya está decidido?...

—No significa que no hay esperanza—Anna lo interrumpió—al contrario, eso me hace tenerla más. Tampoco significa que no debamos luchar por nuestro futuro. Yo lo entiendo de forma que el futuro deseado existe para aquellos que son lo suficientemente perseverantes…

—Suficientemente poderosos para cambiar algo, querrás decir…—replicó Gray con sarcasmo.

Anna bajó la mirada y mantuvo su sonrisa.

—Cada uno de nosotros puede ser protagonista de su propia historia, Gray. El que nuestras acciones sólo sean parte de algo más grande que nosotros no significa que no importemos. La gente le da valor a sus propias vidas a través de las personas y las experiencias que tiene a lo largo de su vida, las cosas que construye o lo que logra. Aunque con el tiempo todo eso vaya a ser olvidado, eso es suficiente para que las personas trabajen todos los días por su futuro y tengan esperanza… Ese momento, ese pequeño momento en el que pueden decidir el futuro es donde existe el libre albedrío, aunque las personas no podamos saber las consecuencias de cada decisión para escoger la mejor todo el tiempo y luego nos arrepentimos, de eso se trata. Es el azar…

—Es una forma un poco frívola de verlo, pero por lo que veo funciona para tí…—dijo Gray en forma más amigable—Aunque te repito que cuando dices "algo más grande que nosotros", suenas igual que un fanatico religioso…—Bromeó el chico.

¡Ji-ji-ji!... Me sorprende lo laicos que son los jóvenes de esta generación. Incluso con la magia, en mi época no éramos tan arrogantes con respecto a las cosas que están sobre nosotros…—comentó Anna con una risita.

—Bueno, el espectáculo de luces y sombras que me mostraste con ese espíritu fue impresionante, debo admitirlo, ¡pero no es suficiente para convencerme con todo lo que he visto!…—Gray se refirió a la demostración y a las ayudas visuales mágicas que Anna usó con la ayuda del susodicho espíritu…

«… ¿Has pensado trabajar en el teatro? Porque con una habilidad como esa serías muy popular… »

A pesar de la gran brecha que había entre las ideas y creencias de ambos, eso no evitó que llegaran a buen término y fueran finalmente capaces de confiar uno en el otro, lo cual era vital para la misión de Gray. Era natural que ambos tuvieran puntos de vista muy diferentes no sólo por la diferencia de edad, sinó porque Anna era literalmente de otro tiempo.

—Debo agregar una última cosa—anunció Gray antes de dar por terminada la charla—A pesar de todo lo que me has explicado y mostrado, sigo firme en mi posición. Los poderes de Ultear, el que ella nos haya salvado a todo en la forma que lo hizo significa que estás equivocada. Los humanos podemos tomar el futuro en nuestras manos…—Gray apretó el puño y puso una sonrisa canalla en su rostro.

Anna le devolvió una sonrisa seductora y de arrogancia:

—Gray, el cambiar un minuto es irrelevante si lo comparas con todo el tiempo que ha transcurrido en el mundo desde que este nació…

—¡Pero lo hizo!—Gray insistió—Tú misma lo dijiste: Ese momento, ese pequeño momento es cuando los humanos podemos tener el futuro en nuestras manos y decidir, aunque no sepamos primero la consecuencia de cada opción… Y no solo ella. ¡Zeref también estuvo a punto de conseguir eso y más!...

En ningún momento Gray pensó que algún día llegaría a usar a Zeref para defender sus creencias y si acaso defenderlo.

—Si…—Anna se deprimió un poco—Neo-eclipse. Zeref en verdad estuvo a punto de conseguirlo. Y me preocupa lo que me estás diciendo. ¿Tú serías capaz de hacerlo si tuvieras la oportunidad?

Anna le lanzó la pregunta para probarlo y Gray dió su respuesta de inmediato:

—Hasta hace poco, solía pensar en eso cada instante del día. "si pudiera volver atrás, si pudiera cambiarlo y salvarla…". Pero no soy un cobarde. ¡Los magos de Fairy Tail no son cobardes!. Tu misma lo dijiste, todo se trata de responsabilidad. No podré mirar al futuro si no soy capaz de hacerme responsable por el pasado… Todo lo que pasé, bueno y malo me hicieron lo que soy ahora. ¡Y no lo cambiaría por nada!

—Me alegra oír eso…

«… Podrá ser muy indeciso en el amor, pero tienes que admitir, Natsu, que este chico es mucho más maduro que tú… » Anna reflexionó a favor de Gray al ver su determinación.

Ambos magos entendieron que todo ya estaba dicho y se retiraron a dormir. Anna todavía tenía una pregunta más para Gray, pero al verse vencida en el improvisado debate vio por conveniente esperar a la llegada de Jellal para reunir más información sobre el "verdadero" paradero de Natsu. Ya se lo preguntaría más adelante.

Por su parte, Gray andaba detrás de ella, con los ojos llenos de las perfectas nalgas de Anna bamboleándose a través del camisón de seda en forma desvergonzada. Esta vez ya no se puso nervioso o incómodo, simplemente se conformó con disfrutar la vista mientras pudiera, llegando a una conclusión:

«… Vaya, Lucy, al principio pensé que era solo cosa tuya, pero ahora veo que definitivamente esta actitud viene de familia, je-je… »

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Reino de Minstrel…

Pronto Natsu y Happy descubrieron que sus burlas hacia Ophis no eran tan secretas como pensaban. Así pues les llegó su turno de sufrir. Los días subsiguientes, Ophis imprimió un ritmo cada vez más rápido con nuevas obligaciones para ellos…

—¡Dense prisa! ¡Recojan todo y que no quede nada!

Obligaba al grupo a levantarse temprano y les ordenaba deshacerse de todo rastro que delatara que alguna vez estuvieron allí: recoger y enterrar la ceniza de la fogata, recoger toda su basura del día anterior y llegaba al extremo de obligarlos a defecar a casi 500 metros del lugar donde acampaban…

—¡¿Qué es esto?! ¡¿Qué es esto?!...— Ophis gruñó mientras tenía a Natsu de la oreja.

¡Douch-douch!... ¡Solo es una ramita! ¡No exageres!—Natsu chillaba adolorido.

—¡Recógela de inmediato para qué podamos irnos!

Ambos obedecieron con desgano lo que hizo reclamar de nuevo a la niña dragón. Parecía una madre regañando a sus hijos por su desorden.

Luego de tales precauciones, Ophis andaba sin detenerse: a veces por montañas, a veces por tierra, pero siempre sin detenerse jamás. Se acabaron los descansos entre marchas…

¡Ahj-ahj…!... ¡Va demasiado rápido!—dijo Happy agitado. El Exceed volaba agarrando a Natsu por la espalda mientras éste sostenía la carga contra su vientre. Ophis corría por tierra a gran velocidad y dando zancadas largas a pesar de su pequeño tamaño. Llegado un punto, Natsu ya no pudo seguirle el paso por el agotamiento y Happy tuvo que llevarlos a ambos por aire. El Exceed también había acabado por agotarse…

«… ¡Maldita sea, menos mal que ella no está volando también, porque nos hubiera dejado atrás hace rato!… » reflexionó Happy.

—¡Ophis, espéranos!

Sobrevolaban una llanura interrumpida por discretas praderas y algunas formaciones rocosas, con Ophis moviéndose entre ellas por tierra y con gran habilidad...

¡Uff!... ¡Ya no puedo más!

En esta ocasión, Happy tuvo el valor suficiente para tomar la decisión propia de descender en lugar de esforzarse hasta desmayarse, cómo había pasado la primera vez...

¡Buuf!.. ¡Ahj-ahj!...

Happy jadeaba en el suelo mientras Ophis se detuvo y retrocedió junto a ellos. La niña dragón se les quedó mirando fijo un instante y ellos igualmente contestaron el gesto. El reclamo de Ophis no llegó y a los pocos segundos, el cielo empezó a oscurecerse y a relampaguear.

—Creo que es una tormenta… refugiémonos, ¿Te parece?—le sugirió Natsu a Ophis.

Happy se quedó expectante ante la reacción de Ophis. Esta vez estaba lejos de temerle tanto como las primeras veces...

—Bien—se limitó a decir Ophis.

Buscaron techo en una improvisada cueva entre las rocas desperdigadas por el terreno.

La lluvia caía copiosamente sin llegar a ser una tormenta. Natsu y Happy encendieron un fuego en un rincón y Ophis salió al límite de dónde se cubría del agua, en la entrada de la cueva...

—Volvimos a estar como al principio. ¡Demonios!—se quejó Happy

—¿Qué quieres decir?—Natsu cuestionó.

—Vamos de un lado al otro sin descansar y ella no nos dice a qué a dónde… ¡Es frustrante!

Natsu sonrió con burla:

—Yo creo que ahora es un poco más amable con nosotros…

—Yo no lo creo—Happy replicó descreído—No nos ha dicho que vamos hacer a partir de ahora, no desde que esa cosa nos atacó al salir de Jor...

—Se lo preguntaré entonces—dijo Natsu confiado.

—No te lo va a decir.

—¿Apuestas?—replicó Natsu con un gesto descarado.

—¡Bien! ¡500 jewels a que te manda al diablo!

—No tienes esa cantidad—Natsu siguió sonriendo con malicia.

—¡No lo voy a necesitar porque vas a perder!

El joven se levantó de su sitio y se dirigió hacia Ophis. Traía un trozo de carne de conejo a medio hacer en el bolsillo...

—¿No vas a comer nada?—Natsu le habló sin anunciarse primero.

—¿Esa confianza a qué viene?— Ophis levantó una ceja a la vez que mantenía su indiferencia.

—No es nada, solo quería hablarte—Natsu respondió sonriendo. No tenía las palabras para iniciar una conversación inteligente como Lucy pero podía ser amigable.

—¿Qué quieres?

—¿Cuándo llegaremos al templo de puter?—Natsu pronunció mal el nombre del dios.

—Es ITHER—corrigió Ophis—y no nos dirigimos allí.

—¿Por qué no?—replicó Natsu—Sani nos dijo que…

—¡NO MENCIONES A ESE INFELIZ!

Natsu se tensó ante Ophis, quien perdió el control y gritó furiosa.

La niña dragón de a poco empezaba a mostrar más y más su verdadero sentir, ya sea porque le empezó a mostrar más confianza a Natsu o porque éste finalmente había logrado agotarla.

Ophis se dió cuenta de su exabrupto y rápidamente recuperó la compostura.

—… ¿por qué le tomas tanta importancia a lo que dijo ese sujeto?—dijo Ophis haciendo un gesto de puchero.

—Creo que quería ayudarnos… a mi tampoco me inspira mucha confianza pero creo que si quería ayudarnos…—repitió el joven.

—¡Es un maldito manipulador!—Ophis protestó.

«… Oh, así que en realidad nos estamos escondiendo de él… » Natsu entrecerró los ojos con malicia.

ji-ji—Natsu soltó una risita—¿Y entonces?

—¿Entonces qué?— replicó Ophis.

—¿A dónde vamos ahora?, O en primer lugar, ¿Dónde estamos? Hace rato que perdí la ruta...—Natsu admitió mientras se rascaba la nuca.

Ophis rodó los ojos y de mala gana sacó un papel doblado de su pequeño saco: Un mapa.

🔥¡Fsss!🔥

La niña dragón escupió fuego azul en una roca cercana para secarla y usarla de atril...

—Aquí. Nos encontramos justo aquí…

Ophis señaló un punto muy cerca del golfo en la costa este de Minstrel, que a su vez estaba muy cerca y casi rodeando a la Isla de Foglie, la isla más grande dentro los dominios de ultramar de Fiore…

—¡Oye, estamos muy cerca de Fiore!—Natsu no pudo evitar la emoción.

La nostalgia se apoderó del jóven y por un breve momento se perdió entre recuerdos: El salir de misión con sus compañeros, sentir la brisa y el aire de la campiña e incluso aquella lejana expedición a la Isla Galuna. La Isla con los demonios amigables debía estar cerca de la Isla Foglie.

Pensándolo bien, quizá nunca se había tomado la molestia de explorar un poco más allá de lo conocido. Siempre recorrían los mismos lugares. Incluso en su viaje de entrenamiento circundaron lugares demasiado familiares: Solían seguir el ferrocarril hasta el final de la línea con la frontera de Bosco y de allí al ahora devastado país de Seven… Ahora con Ophis, empezaban a conocer Minstrel.

Lo poco que sabían del país lo escucharon de Vijeteer, el bailarín obsesionado del gremio, cuyo objetivo era ahorrar suficiente dinero para estudiar en el extranjero en la tierra santa de la Danza, el reino de Minstrel…

¡click-click!

—¡Oye Dragneel, ¿Me estás oyendo?!...

Natsu se había perdido en sus pensamientos y Ophis chasqueaba los dedos para despertarlo.

¿Eh?... ¿Qué decías?—Natsu replicó distraído.

¡Tch!—Ophis rodó los ojos con molestia—... Te decía que aquí, en este punto—tocó un punto en el mapa—allí hay unas ruinas bastante prometedoras…

—Antes dijiste que no encontraste ninguna pista en la biblioteca…

—¡¿Cuestionas mi liderazgo?!—Ophis alzó la voz.

—No, pero…

—Entonces cállate y obedece—el dragón replicó—Es todo lo que podemos hacer ahora. No vamos a ir a donde nos dijo ese maldito—se refirió a Sani—Es demasiado sospechoso…

—Bien… supongo que tú mandas…—Natsu replicó.

El joven estaba por retirarse a dormir, inconforme con la respuesta. Ophis por supuesto estaba preocupada y molesta igualmente. Sentía que la obediencia y temor de ellos disminuía sin cesar desde el incidente con Samael. El haberle salvado el pellejo, el deberle la vida a Natsu la incomodaba de sobremanera…

«… ¿Cómo se puede conseguir la obediencia absoluta si no se inspira temor?... » Renegó Ophis para sus adentros.

La otra posibilidad fastidiaba a Ophis por lo complicada que creía que sería. Si tuviera que elegir entre inspirar respeto y temor, prefería el segundo…

Natsu ya se iba de vuelta con Happy pero Ophis lo detuvo:

—... E-espera—Ophis casi tartamudeó—Sé a dónde ir…—insistió—Sé que ustedes dos piensan que no, pero así es. Es solo… es sólo que…

—¿Qué?—cuestionó Natsu con el rostro apagado.

—Es solo que ahora no tengo la fuerza necesaria para ir a ciertos lugares donde sé de antemano que están mis fragmentos…—admitió en voz muy baja—¡Sólo un fragmento más y tendremos el poder de combate suficiente para avanzar directamente a más objetivos!

El tono de Ophis disfrazaba una súplica, pero necesitaba que Natsu pelease al máximo para seguir avanzando. Ya recuperaría su sentimiento de superioridad cuando consiguiera recuperar más poder…

—Eso es genial…—dijo Natsu en forma desanimada y no muy convencido—supongo…

Ophis se quedó frustrada al borde de la cueva, aguardando el fin de la tormenta. El jóven volvió a darse vuelta y regresó a su rincón con Happy. El Exceed tampoco se mostró contento con la respuesta…

—¡¿Cómo que no vamos a ir a donde nos indicó el tal Sani?!—protestó Happy en forma de susurro.

—Ella dijo que…

—¡No me importa lo que ella dijo!—el Exceed habló enojado—¡Tenemos las instrucciones, el lugar y tal vez hasta el número!...

Happy se refería a la información proporcionada por Sani, el tesoro conocido como "Las 88 maldiciones del dragón". Si la información era correcta, eso significaba que…

—Ophis no confía en ese tipo, cree que podría ser una trampa…

—Aún si fuera cierto, ¿Eso qué importa?—Happy insistió en protestar—Ella siempre presume lo poderosa que es, si es tan fuerte como dice no debería haber ningún problema en ir a ese lugar aunque sea una trampa.

Natsu rodó los ojos, no pudiendo excusar más a Ophis.

—¿Yo que sé?—Natsu bufó—yo no doy las órdenes…

—Te juro que si no fuera imposible de vencer para nosotros dos, ¡No la seguiría ni a la tienda!—Happy concluyó su protesta.

Antes que Natsu se acomodara en su saco de dormir, Happy notó un reflejo extraño en el lado derecho de su cabeza…

—Oye… Mira, ¡tienes un cabello blanco ahí!—anunció en tono de burla.

—¿Eh?—Natsu se tocó la cabeza—¿Dónde?

—Aquí…—Happy lo tocó.

Natsu lo arrancó de un solo tirón y lo observó contra la luz…

—Curioso…—replicó el joven.

—¿De qué te sorprendes?—replicó Happy en tono burlón—Es normal para un anciano de 400 años como tú… ¡Ji-ji-ji!

Natsu torció la cara e hizo un puchero.

—¡Oh, cierra la boca!—declaró el joven—¡Buenas noches!

En el momento en que Natsu se echó en su colcha, algo más resplandeció con los escasos rayos de luz de luna. En la parte donde solía apoyar la cabeza, había más canas caídas, pegadas a la bolsa de dormir…

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País de Caelum, residencia de Ultear…

Cerca de una semana después, Juvia Lockser llegó al lugar convenido, ansiosa por reencontrarse con su amado. La esperaban para dentro de dos días más, pero ella dió la sorpresa al aparecerse antes de lo previsto. Sus grandes ilusiones de ver a Gray le hicieron forzar el paso para llegar cuanto antes.

Ni bien entró en la cabaña de Ultear, se abalanzó sobre Gray para abrazarlo con fuerza…

—¡Gray-samaaaa!

Ho-hola Juvia…

Gray la recibió con un gesto de vergüenza, no por el eufórico saludo, sino por su propia vergüenza de haberla dejado atrás en un comienzo.

El hombre se permitió corresponder su abrazo y mantenerse pegado a su cuerpo. Ella olía a su perfume de lilas y su habitual humedad. Anna y Ultear se quedaron viendo, satisfechas por ver que se estaban acercando cada vez más.

Sin embargo, Gray se percató de ello y los nervios lo traicionaron. Instintivamente dió por terminado el contacto con Juvia y se alejó con cortesía…

El rostro de decepción de Juvia por ello fue muy notorio. Era una imagen muy común, algo de todos los días en el gremio cuando él rechazaba cortésmente sus avances, por lo que Gray no se inmutó mucho por ello. Para su desgracia, no quedó muy bien para Anna y Ultear, que después le lanzaron unas miradas filosas y amenazantes.

«… ¿Le haces esto todos los días? ¡Gray, te juro que te voy a matar!… » pensó Ultear.

«… ¡Qué chico más indeciso! Si bien Natsu no es muy listo, ¡Al menos no es un cobarde!… » Esta vez Anna estuvo de acuerdo con Ultear.

—Bueno, ¿Por qué mejor no pasamos el tiempo mientras esperamos a Jellal…—dijo Gray de manera incómoda, presionado por la actitud de ambas mujeres.

El resto del día se agotó entre que Juvia y Gray se ponían al día, o más bien que Juvia lo acosaba y le contaba al hombre lo mucho que lo había extrañado y cómo prácticamente había ahogado a todo el gremio con su llanto tras su partida, de la misma forma que había hecho tras su desaparición repentina en Edolas. Warren y Max volvieron a sufrirlo.

Al oír esto, Ultear y Anna volvieron a ceñir sus miradas acusatorias sobre Gray…

«… ¡Espero que Jellal se de prisa o estas dos me van a matar antes!… » pensó Gray en forma nerviosa.

Sin embargo, Gray vió cambiar su fortuna cuando llegó la noche. Juvia no desperdició la oportunidad para forzar la consumación de la relación y anunció sus intenciones de compartir lecho con él:

—¡Gray-sama, traje un saco de dormir doble para la ocasión!—Juvia lo dijo alegremente mientras enseñaba un ridículo saco de dormir rosa con el perfil en forma de corazón.

—¡¿Estás loca?! ¡En este país hace calor por las noches!—Gray protestó vehementemente.

Aquello fue demasiado para Anna y Ultear, pues ambas mujeres no estaban para nada de acuerdo en que esos dos hicieran de las suyas en la misma casa en la que ellas también pasarían la noche…

—¡Por supuesto que no van a dormir juntos!—Anna alzó la voz en forma nerviosa.

—¡Respeten mi casa, por favor!—Ultear protestó levantando su bastón para intentar pegarle a Gray de nuevo…

«… ¡Wow!… ¡Los jóvenes de ahora son en verdad precoces!… » Anna se sonrojó mucho y se agarró ambas mejillas

¡Ouch! ¡¿Por qué me pegas a mí sí también estoy en contra?!—Gray protestó por la reacción de Ultear.

Ambas mujeres se pusieron de acuerdo por primera vez en algo que no fuera la misión y Anna tomó a Juvia y se la llevó arrastrando a su propia habitación…

—Tú, niña, vienes conmigo…—anunció Anna.

—¡No es justooo… ¡Gray-sama!—Juvia se sobaba también la cabeza por el golpe de bastón de Ultear mientras lamentaba no poder estar junto a Gray.

Por su parte, Ultear se encargó de Gray.

—¡Y en cuanto a tí, pervertido…—Ultear lo señaló—¡Ni se te ocurra dejar este sofá durante la noche!...

Gray prefirió no pelear más y simplemente giró la vista y puso un gesto de displicencia…

«… ¡¿Pervertido yo?!… ¡Es Juvia la que propuso dormir juntos, no yo!… »

—... ¡Ponte los pantalones, pervertido!—Ultear lo regañó de nuevo.

Gray se percató recién que se encontraba en ropa interior. Su habitual costumbre de quitarse la ropa lo obligó a aceptar el reclamo de Ultear y Anna.

«… Oh… lo de pervertido lo dijo por eso… ¡¿En qué momento me la quité?!... » Gray reflexionó.

Los días siguientes transcurrieron en una relativa tranquilidad mientras esperaban la llegada de Jellal. Pronto Gray se relajó y retomó su habitual rutina junto a Juvia.

Ocasionalmente aquellas últimas revelaciones que le hizo Anna Heartfilia en el bosque lo ponían a pensar, de forma agobiante y poco práctica. El jóven pronto llegó a la conclusión de que aquellas cosas eran demasiado ridículas para ser verdad, o por lo menos demasiado complicadas para que alguien como él pudiera hacer algo. Aún si fueran ciertas ¿Qué podía hacer él, que implícitamente quedaba como un ser mínimo en un universo tan grande?

«… ¿Y eso a mí en qué me afecta?… Como dijo el maestro Makarov, "El ayer es historia, el mañana es un misterio, pero el hoy es un obsequio; por eso se llama presente"… »

Desde la partida de Natsu, el equipo se había desbandado y prácticamente él había constituido un nuevo equipo con Juvia. Era como si hubieran vuelto a aquella época en la que vivieron juntos por 6 meses, tras la breve separación del gremio previa a la guerra de Álvarez.

Entrenaban juntos, salían a explorar y ella nunca se cansaba de reunir y recoger la ropa que Gray dejaba tiraba sin darse cuenta a donde quiera que iba.

Incluso Juvia se unió a la cocina con las mujeres mayores y estaba muy atenta para aprender, con obvias intenciones. Anna observó todas estas cosas y quedó muy impresionada por la devoción de ella hacia él. Ultear ya conocía esto de antemano y lo que a la anciana le sorprendía era que Gray no se apresurara a casarse con ella y le preocupaba también de que el joven se perdiera de una gran esposa por su propia indecisión…

«… De verdad que no te entiendo Gray, ¡ella te adora y sería una gran compañera!… De parte de Jellal hasta podría entenderlo por el difícil carácter de Erza, pero veo que Juvia está más que dispuesta a cooperar contigo… »

Ultear opinaba así porque no le había tocado sufrir en carne propia la peor época de Juvia, cuando su obsesión por su recién descubierto amado rayaba el acoso peligroso y la depredación. Incluso en la actualidad muchos en el gremio opinaban que esa no era una actitud muy sana de su parte pero aún así, con el tiempo ambos chicos habían madurado, tal vez lo suficiente para que un compromiso pronto pudiera hacerse realidad…

«… Amor jóven, me trae recuerdos… » pensó Anna al verlos.

La mayor de las Heartfilia también se contagió de una energía nostálgica al atestiguar cómo el amor se cocinaba a fuego muy lento entre ambos jóvenes, evocando recuerdos de su pasado distante, tanto dolorosos como felices, sobre su propia familia, sobre el hombre que alguna vez había amado... No le pasaba muy seguido con otras personas y podía deberse al hecho de que no tenía demasiados amigos en esta nueva época a la que se había mudado. Únicamente tenía gran confianza con los miembros de Fairy Tail que eran más cercanos a sus cinco discípulos favoritos…

«… Natsu, ¿qué estás haciendo ahora, pequeño?… »

Anna tenía malos presentimientos sobre Natsu y las mentiras que Makarov expresaba en sus cartas no la convencían.

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En algún punto perdido en la costa de Minstrel, adyacente al reino de Fiore…

La última década del siglo 7 del calendario actual es un período singular, donde los niveles poblacionales se han estabilizado tras décadas convulsas de guerra y grandes desastres naturales. Las sucesivas épocas transcurridas han dejado enterrados grandes secretos y misterios antiguos, expresados en las múltiples ruinas y complejos arqueológicos fantásticos, listos para ser re-descubiertos en un tiempo donde los viajes comienzan a hacerse más cortos y accesibles…

El dragón del infinito deposita sus esperanzas en uno de estos complejos y se dirige allí a toda prisa. Lamentablemente, por todo lo anterior, es posible que alguien se le haya adelantado…

—¡¿Qué pasó aquí?!—Ophis exclamó con la cara en blanco.

Ante ellos habían unas demacradas ruinas. Nada más allá de lo que se suponían eran unos escombros y piedras monolíticas antiguas, pero algunos detalles preocupantes alarmaron al grupo…

¡Había humo y pequeños incendios por doquier!

¡Sniff-sniff!—Ophis olfateó el aire.

No encontró olores ajenos pero si algo preocupante: Un penetrante olor a su propia esencia, esparcida por los alrededores. También detectó rastros de su propia magia…

«… ¡No puede ser! ¡Esto no!… »

El dragón ordenó investigar el lugar. Ella misma tomó parte activa y se adentró entre los restos.

—Todavía está caliente…—comentó Natsu al tocar una piedra medio destruida.

Llegaron a la conclusión de que el lugar había sido atacado muy recientemente. A pesar de ser ruinas, la destrucción recién provocada se distinguía a la perfección.

—Oye Ophis, esto es raro pero, ¡Tu olor también está por todas partes!—Natsu habló.

El jóven le confirmó sus peores sospechas: Alguien o algo se había hecho con el poder del fragmento.

¡Grrrrrr! ¡Garrrr!—Ophis emitió gruñidos de furia.

🔥¡WOOOOSH!🔥

El aura llameante de poder azul salía disparada del cuerpo de Ophis con violencia, irradiando mucho calor.

«… ¡Maldición-maldición-maldición!... ¡Se me adelantaron!… »

Happy esperaba expectante por como les salpicaría el berrinche de Ophis. Hace pocas horas dudaba de su liderazgo y ahora volvía a temer por su seguridad…

«… ¡Glubs! ¡Cálmate, por favor, nosotros no hicimos nada!… »

Natsu permanecía estoico y en guardia, esperando lo peor también.

Para suerte de ambos, el dragón recobró la compostura, mas no la tranquilidad…

—¡Dragneel!—ordenó Ophis con mal humor—¿Tienes el rastro?

Natsu olfateó el lugar igual que un perro, buscando la esencia residual de Ophis.

—Lo siento, el rastro es demasiado vago…—dijo Natsu—Es raro. Quien sea que estuvo aquí hizo un desastre antes de irse ¡Se movió por todos lados!...

Ophis también observó la destrucción sin sentido en el sitio. Quien quiera que fuera no debía tener cerebro, así lo pensó el dragón. Alguna clase de animal salvaje que rompió e incendió todo antes de irse…

«… ¡Cuando encuentre al idiota que se lo llevó voy a reducrilo a cenizas!, No ¡No quedará ni el polvo!… » protestó Ophis para sus adentros.

—¡Acamparemos aquí!—Ophis habló en voz alta de nuevo. Sus órdenes se hacían más ásperas, en un intento de recuperar la obediencia absoluta de sus subordinados.

Natsu y Happy no intentaron hablar con ella mucho más hasta que cayó la noche.

El ambiente seguía tenso por el incidente previo y el mal humor y hostilidad de Ophis persistían. Un mal movimiento o una palabra inadecuada podría provocar su ira sobre ellos. Así lo comprendió Happy por lo que le pidió a Natsu que no se acercara a ella hasta que su enojo se le pasara…

«… Mejor continuemos mañana… »

La niña dragón se aisló a las afueras de las ruinas, en una pradera abierta, dejando a Natsu y Happy dormir entre los escombros de las edificaciones de piedra de aquel complejo arqueológico.

—... Demonios, ¡Estuve tan cerca!—Ophis golpeó el suelo con fuerza, causando un pequeño temblor.

Aquello tampoco ayudaba a mantener la lealtad de sus subordinados. Si bien los tenía a ambos atados por contrato, con el tiempo descubrió que eso no significaba que podría disponer "de sus máximos esfuerzos y energías" todo el tiempo.

Ophis acababa de descubrir que después de todo, Happy tenía un poco de razón: Ellos no eran herramientas de las cuales disponer de su capacidad máxima a voluntad.

Eran más bien como soldados a los que debía motivar y mantener con la moral alta para combatir. Primero los mantuvo firmes a través del terror y la intimidación; en los primeros días su superioridad sobre los enemigos eran absolutas y ellos se sometían sin discutir demasiado… Pero después de salvarle ellos el pellejo a ella, la pérdida de respeto era palpable. ¡Ahora los sinvergüenzas se daban el lujo de bromear sobre sus esfuerzos fallidos frente a ella!

—¡Carajo, esto no habría pasado si no hubiera perdido tanto tiempo intentando arreglar esto…!—Ophis se tocó su muñón con el brazo faltante…

«… ¡Algo anda muy mal! ¡Mi maldito brazo no quiere volver a mi cuerpo!… » pensó en secreto.

... Estoy de acuerdo. Si tan sólo hubiera estado unas horas antes aquí, tal vez ahora el poder sería suyo, Lady Ophis…

Ophis se tensó completa y se congeló completa al oír la voz familiar.

«… ¡Hijo de!… »

Ophis se levantó velozmente y se colocó en posición de combate, buscando el origen de la voz. No tardó en encontrarlo a unos metros a su derecha, demasiado cerca para su gusto…

¡SLASH! ️

En menos de 2 segundos, el dragón desenvainó su espada de luz morada proyectada de sus dedos y con un certero golpe, partió a la figura en 2 mitades por la cintura…

Pero únicamente cayó una túnica vacía al suelo, como en Jor.

« … Su cuerpo no está… »

—Vengo en son de paz, mi Lady…

Ante ella, ya sin la túnica, Ophis pudo reconocer a Sani, el supuesto viajero que tan insistentemente se había acercado a ella en la ciudad de Jor…

La niña dragón se aterró de cómo este desgraciado había logrado acercarse tanto sin que ella lo notase, ningún olor ni presencia mágica lo delató, ninguna que ella pudiese haber sentido…

«… ¡Maldito!… »

Ophis se lanzó de nuevo contra él, pero cuidando contener las emociones que mostraba. No quería mostrar ninguna clase de debilidad o posibilidad de ser desequilibrada…

¡GRRRR!

Ahora Ophis intentó desgarrarlo con sus afiladas garras, una vez más sin éxito. La imagen del sujeto sencillamente se escurrió entre ellas, como un fantasma…

—Ya entiendo, ¡eres una maldita proyección mental!…—escupió Ophis con hartazgo—tengo lo necesario para ello…

🔥¡FSSSSS!🔥

Ophis ahora vomitó contra él una corriente de llamas azules, aquellas especiales llamas que permitían quemarlo casi todo…

«… Al menos ya no tendré que oír su voz, eso claro, antes de encontrar donde está su cuerpo real y acabar con él… » reflexionó Ophis.

Sin embargo, Ophis tuvo que recrear la vista cuando sorpresivamente, la imagen de Sani se abrió paso entre las llamas azules, caminando como si nada hacia Ophis…

—¿Qué clase de proyección mental eres?—Ophis replicó molesta.

... Por favor, Lady Ophis. Esto sólo está retrasándonos. Le pido que use sus energías con moderac…

—¡ALÉJATE DE MÍ!—Bramó Ophis mientras volvía a dispararle fuego, esta vez de su palma.

🔥¡FSSSSS!🔥

El fuego no hizo efecto y ésta vez Sani, o su proyección, fantasma o lo que sea que fuese Sani tomó la iniciativa y se acercó peligrosamente a Ophis, hasta quedar cara a cara con ella…

¡Glubs!—Ophis tragó seco.

¿Ya terminó, mi Lady?—le dijo con suma calma pero con la mirada firme.

Ophis finalmente se calmó y bajó las armas. También comprobó que si bien ella no podía dañar a Sani, él tampoco podía dañarla a ella…

¡Buuuuf!—Ophis soltó un bufido, descargando su mal humor—¡Muy bien!. Te escucho ¿Quién eres y qué demonios quieres conmigo?

No importa quien soy, mi Lady. Lo que importa es lo que puedo hacer por usted…

Ophis levantó una ceja en un gesto desconfiado, confirmando sus sospechas.

«… Lo sabía, ¡Es un maldito manipulador!… »

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Reino de Caelum, residencia de Ultear…

Era cerca del mediodía cuando Jellal Fernandes arribó al lugar de encuentro. Sin embargo, antes de poder partir en la nueva misión, todavía debían afrontar una serie de sorpresas y solventar los inconvenientes derivados de estas. La primera de ellas: ¡Jellal no tenía idea de a que había venido!. Anna simplemente había logrado atraerlo porque había calculado que para entonces se habría quedado sin recursos.

Ultear no le había contado a Gray que ella misma había discutido también con el propio Jellal. La discusión había sido tan grave que Jellal sencillamente ya no respondía a los llamados de Ultear, ignorándola por completo y aumentando la cólera de Ultear hacia Anna, a quien Jellal sí respondía los mensajes. Ahora el reto sería convencer a Jellal de dejar lo que estuviese haciendo para tomar esta nueva misión.

Por su parte, Jellal no se sentía para nada cómodo recibiendo dinero de Anna, pero siempre acababa recayendo cuando sus objetivos excedían por mucho sus posibilidades económicas. ¿Quién les había pagado la comida, estancia y herramientas de espionaje durante la investigación del tráfico de esclavos en Hargeon? ¿Quién pagaba los sobornos para los informadores que le permitían estar un paso delante de los criminales más escurridizos? Y más recientemente: ¿Quién pagaba toda su subsistencia mientras se empeñaba en reunir pistas sobre un supuesto complot para derrocar a la reina Hisui? La respuesta a todo ello era la misma: Anna Heartfilia.

La segunda sorpresa fue todavía más inesperada, pues Jellal no llegó solo. ¡Meredy estaba con él!

—¡¿Meredy?!... ¡MEREDYYY!—Juvia se lanzó a abrazarla.

—¡Juvia, me asfixias!—dijo Meredy entre risas—¡También te extrañé mucho pero por favor tómalo con calma!

Jellal y Gray intercambiaron un saludo frío y serio. Ambos varones nunca habían sido cercanos y ni siquiera se conocían lo suficiente como para tener algo de qué hablar.

Gracias a lo que Ultear le acababa de decir, ahora Gray lo miraba con algo de recelo, por hacer sufrir a Erza. Jellal no tenía forma de saberlo, pero con su reciente actuación había dañado la imagen que Gray tenía sobre él, ¡Con lo que le había costado hacerse la idea de que tendría que verle la cara mucho más seguido por Erza!

En los últimos meses, Makarov se había dado la tarea de "arreglar" las cosas para que Erza y Jellal se establecieran con tranquilidad, si eso era posible. El maestro le había hecho saber a todo el gremio que tarde o temprano Erza se casaría con él y por ende debían hacerse la idea de que Jellal se uniría al gremio en un futuro no muy lejano.

Todos habían aceptado pero debían guardar las apariencias para con Erza. Si ella se enteraba que todos ellos estaban interfiriendo con sus asuntos se enfurecería mucho. A pesar de la negativa de la chica, Makarov insistía en ayudar porque consideraba el carácter de ambos "novios" demasiado problemático y volátil por lo que se prestó a apoyar en la medida que pudiera. Por supuesto que no se lo dijeron a Natsu, al considerarlo demasiado tonto como para mantener el secreto…

—Hola…—Jellal se quedó paralizado a la hora de afrontar a Ultear.

Meredy también saludó con nerviosismo. Ultear no ocultó su decepción al verla a ella también metida en esta situación. Ultear no sabía que Meredy había vuelto a las andadas con Jellal. La joven también lo notó y bajó la cabeza con vergüenza. Se suponía que Meredy se había unido a Lamia Scale y Ultear consideraba que ya se había adaptado a una vida normal…

Por su parte, la tensión entre Ultear y Jellal era palpable. Ambos se miraban con frustración pero con una pequeña alegría que se disolvía en ese mar de tensión. Se podía ver claramente que a pesar de la pelea, todavía existía un gran afecto y amistad entre ellos. A ambos les dolía mucho estar así de enojados entre ellos.

—Te ves bien… ¿Ahora cuidas mejor de tu salud?—preguntó Ultear a manera de devolver el saludo.

Jellal levantó las cejas extrañado por el comentario pero pronto formó una sonrisa desvergonzada en su cara. Ultear correspondió bajando su hostilidad, lo cual ayudó también a que Meredy se relajara…

—Deben estar agotados por el viaje… ¡Pasen chicos!—Anna Heartfilia interrumpió con su dulce voz, invitándolos a entrar.

Como era de esperarse, el acomodo de los recién llegados llevó al inevitable interrogatorio hacia ellos. Jellal y Meredy tenían que dar explicaciones sobre sus acciones más recientes…

—TÚ—Ultear señaló a Jellal—Acompáñame. Tenemos que hablar urgentemente…

La anciana habló en forma amable pero severa, dándole a entender que no era pregunta. Jellal rodó los ojos pero asintió con la cabeza.

Inicialmente Meredy creyó que se había salvado del interrogatorio de Ultear cuando la vió salir de la cabaña con Jellal, pero antes de irse, la anciana giró a verla una última vez y le lanzó una clarísima mirada de "de tí me encargo luego".

¡Glubs!—Meredy tragó nerviosamente.

Ultear era una especie de madre para Meredy y se sintió profundamente contrariada y decepcionada de verla nuevamente en malos pasos. Prefirió escuchar primero la versión de Jellal antes de juzgarla a ella.

Además, Ultear tenía una tarea adicional: convencer a Jellal de unirse a Gray y Juvia para la búsqueda…

—Voy a servirles un té mientras aguardamos a que esos 2 vuelvan—Anna habló con voz dulce—¡Estoy segura que ustedes 3 tienen muchas cosas que contarse, ya que se están viendo después de mucho tiempo!

Meredy se sentó junto a Gray & Juvia mientras Anna se dirigió a la pequeña cocina. Lo que había dicho era cierto, ¡Tenían mucho que conversar y muchas preguntas para Meredy!

Debían ser mucho más amables que Ultear si querían sacarle alguna información…

—Me sorprendió mucho verte aquí…—Gray le preguntó amablemente—Creí que te habías unido a Lamia-scale…

—Sii… es complicado—Meredy replicó con desánimo.

De inmediato Juvia notó que algo no andaba bien y le tomó de las manos en un gesto de empatía destinado a comunicarle que podía confiar en ellos…

—Cuéntamelo todo, Meredy-san…—Juvia intentó sonar lo más amable y comprensiva posible. Gray igualmente le respondió con una sonrisa y un gesto amable. Meredy inspiró profundamente para empezar su relato:

—... ¡Ay chicos! ¿Por dónde empiezo?... Yo me uní a Lamia Scale. Vivía en la ciudad de Margaret y compartía habitación con Sherria—explicó Meredy—Era lindo… Hacíamos misiones, nos divertíamos. Los ciudadanos de Margaret nos querían mucho. ¡Finalmente tenía una vida normal!...—la chica hablaba con una emoción palpable—... Incluso Lion me invitó a su equipo para reemplazar temporalmente a Sherria y por un tiempo todo iba bien… hasta que…—Meredy hizo una pausa y puso una cara depresiva.

—¿Qué ocurrió?

—Me descubrieron…—dijo Meredy en un susurro mientras bajaba la cabeza con vergüenza—Mi pasado criminal y las cosas que hice cuando era miembro de Grimoire Heart… y la guardia de la ciudad me arrestó...

A pesar de su corta edad, Meredy ya cargaba con un pasado oscuro. El sólo pertenecer a uno de los principales gremios oscuros de la extinta Alianza Balam le granjearon una reputación terrible dentro los informes y documentos oficiales que disponían las autoridades.

—¡¿Te arrestaron?!—Gray se alarmó—No entiendo cómo pasó. ¿No se supone que todos ustedes obtuvieron un perdón real directo de la reina?

—Sí, y así fue—respondió Meredy—Cuando se lo enseñé a las autoridades locales, se disculparon conmigo y me liberaron… Pero el daño ya estaba hecho…

—¡Qué tontos!—Juvia protestó—¡¿Cómo no pudieron darse cuenta que ya no eres una criminal antes de arrestarte?!

—En los documentos que ellos tenían, yo seguía siendo una fugitiva…—dijo Meredy—Al parecer la información que ellos tenían aún no había sido actualizada…

—¿Pero las cosas no se resolvieron después de eso?—preguntó Gray.

¡Buff! Todo se complicó… mira…—Tras un bufido, Meredy sacó un periódico de su manto y se lo enseñó a ambos:

"... ¡ESCÁNDALO REVELADO!: Criminal peligrosa está en nuestra ciudad… Lamia Scale esconde a Ex miembro de Alianza Balam… "

Gray y Juvia se molestaron al leer el titular. Un tabloide vulgar pero con una imagen detallada de la cara de Meredy.

—¡Esto es una calumnia!—Gray protestó—Tú no eres una criminal…

¡Mentirosos-mentirosos!—Juvia también chilló—¡Deberían prohibirles decir mentiras! ¡Abajo la libertad de prensa!—dijo con el puño levantado.

Meredy se apresuró a tranquilizar a sus amigos:

—No se como pasó, pero la información se filtró a un periódico local mientras yo estaba presa… ¡Fue un desastre!. Después de que me liberaron, no podía caminar por la calle sin que la gente me señalara… —Meredy habló triste—al principio sólo murmuraban, pero con el tiempo algunos se atrevieron a agredirme y a quejarse con el gremio…

—¿Y Lamia no te apoyó?—Gray cuestionó.

Meredy sonrió y negó con la cabeza.

—Por supuesto que me apoyaron y respaldaron—dijo Meredy—Pero la situación empeoró. La tercera noche, una turba con antorchas y palos llegó a casa de Sherria, donde yo estaba…

—¡No puede ser!—Gray exclamó—¿Y qué pasó después?

—Tuvimos que huir… Sherria ahora no tiene magia y no sería conveniente para el gremio que yo atacara a esas personas, aún si fuera en defensa propia…

—Ya veo...

—… Nos refugiamos en el gremio, que estuvo asediado por manifestantes durante otros 2 días…

—¡¿Dos días completos?!—Gray se impresionó.

—Así es. La turba acampó allí y no permitió a nadie entrar o salir… Claro que los miembros del gremio podrían haber despejado la zona por la fuerza, pero eligieron no hacerlo...—Meredy hizo una pausa—¡Debiste haberlos visto, Gray! Los pobres nunca habían recibido esta clase de trato de los ciudadanos de Magaret, por lo que estaban confundidos y decepcionados… y todo por mi causa…

Meredy expresaba un gran dolor en sus palabras. La muchacha sentía gran culpa por causarles estos problemas a Lamía Scale.

—… La situación llegó a un punto crítico cuando la maestra Obaba-sama… ¡Sniff!—la voz de Meredy se quebró y algunas lágrimas cayeron de sus ojos—¡Ella tuvo un ataque cardíaco!

Gray & Juvia se quedaron fríos. Juvia se tapó la boca con ambas manos.

—¡¿Y cómo está la anciana?! ¿Está bien?—Juvia se alteró.

—Eso creo… —Meredy respondió—lograron estabilizarla, pero no sé qué ocurrió después de eso…

—¿No sabes?—Gray replicó confundido.

—Yo… —Meredy hizo una pausa corta—... luego de eso no pude soportarlo más y escapé… No podía dejar que ellos pasarán estas cosas por mí, que esa ciudad que tanto los amaba antes que yo llegara se pusiera en contra suya… ¡Así que huí!

Gray y Juvia finalmente comprendieron el porqué Meredy había regresado a trabajar con Jellal y no la juzgaron por haber dejado Lamia. Si se tratase de un miembro del gremio tal vez si la hubiesen tachado de cobarde pero no era el caso. Juvia y ella tenían una conexión muy cercana y la maga de agua la abrazó para reconfortarla…

... sob-sob… Me pregunto si eso lo solucionó todo… ¡Espero que así sea!—añadió Meredy, ya más tranquila.

—Hay una cosa que no entiendo—Gray habló con severidad—Si la reina les dió un perdón real a todos los miembros de Crime Sorciere, ¿Por qué siguen registrados como criminales en muchas ciudades del reino?

«… Creo recordar que Racer comentó algo como eso en la boda de Levy… »

—... Supongo que la capital está muy lejos y actualizar estas cosas toma tiempo…—explicó Meredy—no estoy molesta con la reina. ¡Estoy segura que tiene cosas más importantes de las que preocuparse ahora!

Tristemente, en la práctica los perdones reales de Hisui tardarían en ser reconocidos y registrados por las administraciones locales en todo el país. Tal vez funcionaría mejor si se hiciera del asunto una prioridad y se usaran medios mágicos para efectivizar el trámite burocrático, o en su defecto, Hisui redactara y publicara un edicto real por todo el reino. Para mala suerte de los exconvictos, la joven monarca tenía otras preocupaciones que tomaban toda su atención.

Um… —Gray se rascó la barbilla recordando algo—Creo que Racer comentó algo como eso en la boda de Levy, quiero decir, mientras estaba sobrio... dijo algo de que no podía encontrar un trabajo decente o algo así…

—¿Racer estuvo en la boda de Levy?—comentó Meredy sorprendida—No lo sabía… ¿Cómo está él? No lo he visto en meses…

Gray & Juvia intercambiaron una mirada de preocupación y complicidad antes de responderle. Le contaron a detalle todos los problemas por los que Racer ahora pasaba, desde que Erza lo trajo al gremio y su reciente alcoholismo…

—¡¿Un alcohólico?!—se alarmó Meredy.

—Y no es todo…—replicó Gray—¡El tipo se volvió loco!. Dice que escucha voces en su cabeza, se desmaya sin razón aparente y luego se queda sin memoria de varios días…

—¡Eso es gravísimo! ¿El alcohol le está dañando la cabeza?—chilló Meredy—Aunque no lo entiendo… creí que tu amiga Cana bebía hasta morir y nunca le pasó algo así…

—Cana es una clase de monstruo diferente…—Juvia respondió.

«… ¡O tal vez Cana ya no tiene un cerebro que dañar!, je-je… » se rió Gray para sus adentros.

A estas alturas, el ambiente se había relajado un poco y a pesar de las malas noticias, Meredy se sentía un poco más a gusto en compañía de gente que la quería.

—... Parece que no será nada fácil tener una vida normal, para los miembros de Crime Sorciere…—comentó Meredy, un tanto deprimida.

—Oí que a Sorano no le va tan mal—replicó Gray—A pesar de lo molesta que es, encajó muy bien en Sabertooth.

—¡Afortunada!, nadie conoce su cara y aunque todavía la registren como criminal las personas no se alejan de ella… Ahora todos en Margaret conocen mi rostro y saben de mi pasado…—Meredy hizo un puchero—Tal vez debería hacer como Ultear y mudarme a otro país, donde nadie me conozca…

—Cobra y Midnight también están sueltos por ahí…—dijo Juvia—Ahora que Cobra es pareja de Kinana podría unirse al gremio pronto… ¡pero él no quiere! Es un testarudo, a pesar de que Kinana-san le ofreció hablar con el maestro para ayudarlo… ¿Por qué los chicos son tan tercos? ¡Mo!—Juvia hizo un puchero—No nos hacen caso porque le tienen miedo al éxito…

¡Glubs!—Juvia se frotó contra el cuerpo de Gray al terminar de decir la frase, en una clara indirecta, poniendo muy nervioso al joven y provocando risitas disimuladas por parte de Meredy…

N-nno creo que ellos 2 tengan muchos problemas…—afirmó Gray casi tartamudeando—Quiero decir, ¿Quién sería lo bastante tonto para intentar algo contra esos dos?—Gray salió del apuro con una broma.

Je-je-je… es cierto…—respondió Meredy riendo.

—Aquí está su té, chicos…—Anna apareció con una bandeja—No sabía que ustedes 3 eran tan cercanos. ¡Parece que no será un problema convencerte para ayudarnos con esta misión!—dijo Anna con voz dulce y mirando a Meredy.

—¡¿Lu-lucy?!—Meredy levantó ambas cejas de la impresión. Recién se percató del aterrador parecido físico de Anna con Lucy.

Anna & Gray se rieron al unísono al ver la graciosa escena. Juvia no tanto, pues su mente paranoica le ganó una vez más:

«… ¡Juuviiii! ¡Si rival de amor va a verse así de bien cuando tenga su edad, será un problema! ¡Tengo que empezar a cuidar mi piel! … »

—¿Quién es ella?—Meredy respondió confundida—¡Es igualita a Lucy!

—Larga historia—replicó Gray—Si quieres oirla, tendrás que venir con nosotros…—Gray la animó en tono cantante.

—¡Ven con nosotros, Meredy!—Juvia también la animó.

—Bueno, para serles sincera, realmente no estoy muy metida con la última búsqueda que está haciendo Jellal… —dijo Meredy algo dudosa—quiero decir, no se lo he dicho, pero creo que esta vez de verdad se está equivocando de pista… ¡O por lo menos está intentando ir por algo que está más allá de su alcance!

—¿En serio?

—Me temo que sí…—admitió Meredy—Le prometí a Jellal no dar detalles, pero sólo diré que está obsesionado con atrapar a una tal "maga blanca"… también cree que podría estar conectado con otra teoría loca que lleva rondando su cabeza hace meses ¡Cree que hay un complot para asesinar a la reina!

Lejos de alarmarse por ello, los 3 pusieron sus caras en blanco para después formar un gesto de incredulidad.

«… Creo que Jellal finalmente tocó fondo. ¡Tal vez esto sea bueno para alejarlo de las conspiraciones!… » reflexionó Gray.

Anna escuchó todo con atención y se dirigió a Meredy con una sonrisa:

—¡Muy bien!, estás dentro entonces.

—¡Esperen chicos!, aún no me han dicho de qué se trata todo esto…—respondió Meredy, todavía con dudas.

Gray & Juvia se miraron en forma cómplice por última vez y luego a Meredy:

je-je, si crees que este trabajo va a alejarte de las conspiraciones estás un poco equivocada…

—¿Eh?

Los muchachos fueron interrumpidos por el rápido abrir de la puerta.

—Ultear…

Jellal y Ultear entraron a la casona. Ambos traían las caras enrojecidas y los ojos un tanto hinchados, delatando que ambos habían llorado. Debió haber sido una conversación larga y difícil.

Rápidamente ambos secaron sus ojos y la anciana se dirigió a Meredy:

—Lo siento mucho cariño. ¡Jellal ya me lo contó todo!—le dijo con voz compasiva.

—¡Ul!... sniff-sniff…—Meredy se emocionó y se dejó abrazar por la anciana. Juvia le hizo espacio para eso y el resto del grupo los veía comprensivamente.

—¡Fué horrible, Ul, yo no quería perjudicar a nadie…!—Meredy lloró en sus brazos.

—Lo sé pequeña, lo sé. Debió ser muy duro para tí…

Ultear consoló a Meredy por breves momentos más antes de que ambas se levantaran. Todas las miradas se dirigieron entonces a Jellal Fernandes…

—¿Y bien?—Anna Heartfilia le cuestionó a Jellal.

El hombre cerró los ojos y bajó la cabeza.

—Estoy dentro…—afirmó Jellal sécamente—Esto es muy importante para Ultear y creo que merece toda mi atención ahora…

Anna Heartfilia sonrió conforme, Gray & Juvia dieron también su aprobación. Pero lejos de alegrarse por ello, Ultear torció ligeramente su cara:

«… ¡Quien merece toda tu atención ahora es ERZA, tonto!… »

Sin embargo, la anciana le sonrió de vuelta y ambos intercambiaron miradas cómplices y severas. Habrían llegado a algún tipo de acuerdo durante su larga charla, pues a pesar de las caras tristes, se notó claramente que la tensión y resentimiento entre ellos se había ido. Nuevamente eran 2 buenos amigos que se ayudarían mutuamente...

—Hagamos los preparativos entonces…—anunció Anna. Ultear asintió con la cabeza.

—Okey chicos, ¿Ahora me van a decir de qué va todo esto?—Meredy interrumpió, ya con la confianza restaurada.

—Siéntate y ponte cómoda, Meredy—Gray le anunció—porque estás a punto de oír una historia de lo más increíble…

Todos los demás, que ya conocían los pormenores se sentaron también, listos para ayudar con cualquier detalle que se necesitara.

Por primera vez en mucho tiempo, Ultear sentía la calidez de una familia, su pequeña y rota familia. A pesar de lo incierto del futuro, el tenerlos a todos reunidos allí le produjo una agradable sensación de satisfacción y bienestar:

«… ¿Nos estás viendo, madre? Tal vez ahora falte Lion, pero a pesar de todo estamos aquí reunidos… »

...

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La etapa de planificación terminó y llegó el momento de asignar los recursos para el viaje, lo que produciría una gran sorpresa para el recién formado equipo de Juvia, Gray y los 2 ex-miembros de Crime Sorciere…

Gray y Juvia se quedaron pálidos al ver la cantidad de dinero. ¡Allí había el salario de varios meses! Jellal y Meredy los observaron con algo de risa. Ellos ya estaban acostumbrados a recibir tales cantidades de Anna Heartfilia, por lo que no mostraron tal reacción…

La anciana hizo un puchero y retiró la vista hacia un lado. Odiaba cuando "esa mujer" y su dinero tenían un efecto sedante con la mayoría de las personas…

«… ¿De dónde demonios saca tanto dinero esta mujer?… » protestó Ultear en secreto.

—Ultear y yo sabemos que dejaste de trabajar para venir aquí—Anna le dijo a Gray—¿No esperabas que te pidiéramos que dejaras de generar ingresos sólo por este favor, verdad?

«… Si, ya recordé que ella es quien financia a Jellal… » pensó Gray en forma irónica.

—¡Jewels!…—Juvia y Gray corearon a la vez—no los había visto en un buen rato…

—¿A qué se refieren, chicos?—Anna cuestionó.

—Las cosas no están muy bien en Fiore. No sé muy bien qué ocurre, pero los Jewels ahora son escasos y difíciles de conseguir. ¡Ahora tenemos estas!...—Gray sacó unas monedas antiguas de sus bolsillos.

Anna alzó las cejas con impresión:

—¿Esos son Ases y Denarios?—Anna cuestionó.

—Los conoces…

—¡Por supuesto!—replicó la mujer—Se usaban cuando yo era joven, ¡Hace 4 siglos!… ja-ja… ¡Pensé que ahora todos usaban el Jewel como moneda oficial! ¡Esas monedas viejas existen desde antes que yo naciera!—se burló Anna.

Los magos de Fiore se sintieron un poco mal al oír tal comentario pero simplemente lo dejaron pasar. Inmediatamente, Anna le pidió a Gray que le prestara algunas, para verlas de cerca. El joven le alcanzó 3 Denarios, de metal color gris brillante…

—No es del todo cierto. Mira esta…—Anna señaló 2 de las 3 monedas de Gray—Estas 2 son de reciente acuñación, y esta de aquí no es de plata…

—¿En serio?

Gray observó que efectivamente, lucían demasiado nuevas para ser antiguas. En su momento creyó que sólo habían sido debidamente limpiadas, pero Anna le confirmó lo contrario.

—Se supone que ahora debemos volver a usar estas viejas monedas porque desaparecieron los Jewels, pero ahora tu me dices que esas son nuevas… ¿Eso qué significa?

Tanto Gray como Juvia eran un tanto obtusos en cuanto a política monetaria, un arte prácticamente desconocido para la mayoría de la gente común de aquella época. Jellal sin embargo, se interesó en el tema al seguir pistas recientes de su última búsqueda...

—Significa—Jellal habló—que sin decirle a nadie, la reina ordenó acuñar estas monedas, para reemplazar la falta de Jewels. Es obvio que fué más fácil reutilizar estas monedas antiguas en lugar de inventarse una nueva… o al menos eso es lo que me dijeron mis informantes. Supuestamente la reina hizo un pacto secreto con el gremio de alquimistas y metalurgistas para hacer esto posible…

—¡¿Quieres decir que el que las personas empezaran a reutilizar monedas antiguas no fue un accidente?!...—Juvia se alarmó.

—No lo creo. Tal vez los del gobierno simplemente aprovecharon que muchas personas empezaron a hacerlas circular de nuevo y simplemente acuñan nuevas para compensar las faltantes…

—Eso es brillante—dijo Meredy—Simplemente "crea dinero de la nada" y así soluciona todo este problema en Fiore…

—¿Eso significa que las cosas van a mejorar dentro de poco?—Juvia cuestionó.

—¡Tal vez cuando volvamos ya todo esté resuelto!

«… No lo sé, yo no estoy del todo seguro ¡Es que suena demasiado fácil!… » Jellal dudó.

Luego de recibir el dinero y teniendo todo preparado para partir, el grupo se retiró a descansar, pues emprenderían el viaje a primera hora de la mañana.

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Por la noche, Gray volvió a apoyarse en la barandilla del pórtico de la casa. Una vez más, el calor le imposibilitaba conciliar el sueño, por lo que se levantó del sofá. Tenía un motivo adicional, para huir de una posible incursión nocturna de Juvia, como había ocurrido la primera noche.

Anna Heartfilia se le unió de sorpresa en el insomnio…

—¿Estás listo para partir?—preguntó Anna.

—Lo estoy… Aunque no puedo decir que me emocione mucho que Jellal sea el que dirija el equipo…—Gray sonrió con ironía.

Anna suspiró e hizo un gesto de pena.

—Ultear y yo lo pensamos mucho, y al final llegamos a la conclusión de que tiene más experiencia con estas cosas. ¡Lo siento!—se excusó Anna.

—No estoy molesto—dijo Gray—Es solo que él y yo casi no hemos intercambiado palabras ni nos conocemos bien…

—Estoy segura que se entenderán bien—replicó Anna—Algo debe haber en Jellal que le interesa a Erza, y si eres muy cercano a Erza, tal vez tú también lo veas… ji-ji…—bromeó.

A Gray no le hizo mucha gracia el chiste y le lanzó una mirada de reproche. Anna se disculpó todavía riendo.

El jóven le hizo una pregunta que tenía en la cabeza desde el día anterior. Gray se preguntó por qué ni Jellal ni Meredy le hicieron comentarios sobre la explicación que Anna le mostró a él aquella noche.

—Eso que me dijiste… o mejor dicho… ¡Eso que me mostraste!... sobre el viaje en el tiempo—Gray recordó—¿Se lo mostraste también a Jellal?

La mujer negó con la cabeza.

—No, Gray. Te lo conté a tí y solo a tí…—respondió Anna—Le insistí a Ultear que la teoría del viajero en el tiempo no es posible, por lo que no había necesidad de decírselo…

Gray levantó una ceja con sospecha, extrañado por tal decisión.

—¿No se supone que Jellal es el líder de este equipo? ¿Por qué mostrarme todo eso a mí y no a él?...—cuestionó el joven.

—Porque confío en tí…—Anna replicó.

—¿Por qué? Apenas nos conocemos.

«… Mejor dicho ¿Qué es lo que quieres de mi?… » Gray empezó a sospechar.

—Porque Natsu confía mucho en tí… Tú nunca dices mentiras, ¿verdad Gray?...

Anna preguntó disfrazando su intención inquisitoria con una actitud amable, pero Gray tuvo un mal presentimiento. Al no obtener de Gray más que un gesto de desconcierto, la mujer volvió a abrir la boca:

—... La última vez que fui a Magnolia, Natsu estaba un poco preocupado… Inusual en él, ¿no te parece?—Anna volvió a preguntar de forma misteriosa.

«… ¿De qué está hablando ahora? ¿A dónde quiere llegar con esto?… »

—Él siempre ha sido muy cabezota. Para que esté preocupado debe tratarse de algo serio, supongo…—replicó Gray en forma despreocupada.

—Así es—dijo Anna—Y luego está lo que pasó en Joya. Es una pena para Lucy…

Gray entrecerró los ojos con sospecha.

—¿Sabes sobre eso?

—Si. Lo sé…

Ambos empezaron a jugar un extraño juego de serpientes, esperando adivinar lo que el contrario sabía o no para adivinar sus intenciones. Gray empezaba a darse cuenta qué es lo que Anna quería preguntar en realidad.

—¿Qué tanto sabes?—dijo Gray.

—Si haces preguntas tan específicas, espero que también estés dispuesto a responderlas…—Anna replicó en forma claramente venenosa sin que la sonrisa en su cara pudiese disimularlo.

«… ¡Glubs! uh-oh… »

Gray prefirió callarse para no tener que responder a una pregunta comprometedora después, pero fué demasiado tarde…

—Dime Gray, ¿Cómo está Natsu? ¿Tienes alguna idea de lo que esté haciendo ahora?… Te lo pregunto porque no me ha escrito ni una sola vez desde la última vez que yo le escribí…

—¡Él está bien!—se apresuró a decir Gray, en forma torpe—quiero decir, como siempre… Tú lo conoces bien. Natsu es sólo Natsu…

—¿En serio lo está?—Anna volvió a preguntar—Porque me parece raro que lo puedas afirmar tan seguro cuando Natsu está de viaje…

Gray se puso pálido.

«… ¡Mierda, me equivoqué! ¡Ella ya lo sabía! ¿Lo sabe todo o sólo la misma mentira que les dijimos al resto del gremio? ¡Si lo arruino, el maestro va a matarme!… » Gray empezó a sudar frío.

Eeh-e… ¡Si!—Gray tropezó al hablar—Natsu y Happy salieron de viaje hace poco. Pero cómo dije antes, Natsu es Natsu, ¡De seguro está muy bien, esté donde esté!

—... Me parece raro. Como iba diciendo, la última vez que vi a Natsu, él no estaba del todo bien… —dijo Anna con preocupación—así que me sorprende que decidiera irse de viaje tan repentinamente… me preocupa que él viaje con la mente tan confundida…

Gray se apresuró a relajarse lo mayor posible para dar explicaciones sin revelar el secreto de Natsu.

—No tienes de qué preocuparte—Gray ahora sonó normal—Natsu es así. Ya lo ha hecho antes. Hace un año apenas…

—Cuando murió su padre…—Anna complementó.

—Si. Cuando Igneel murió—dijo Gray con solemnidad—Todos pensábamos que no haría algo como eso con el dolor fresco, pero lo hizo. Supongo que pensó que eso necesitaba hacer. Hizo lo que tenía que hacer en ese viaje y regresó cuando lo hubo terminado. ¡El siempre regresa a Fairy Tail!—anunció Gray—Sólo espera un año y él estará de vuelta…

Gray habló de forma muy vaga y con muchas vueltas, esforzándose por guardar el secreto de Natsu sin mentirle a Anna.

«… ¡Mira cómo estoy obligado a mentir por tí, idiota! ¡Me debes una muy grande!… » renegó Gray para sus adentros. No sentía nada natural el hablar así de Natsu.

—Así que un año ¿Eh?—replicó Anna con malicia.

¡Glubs!—Gray tragó secó.

«… ¡Demonios, hablé de más!… »

—Entonces, por lo que veo, tú sabes muy bien cuál fue el motivo por el que viajó esta vez, ¿verdad? No me mientas por favor…—Anna habló suplicante—Lo veo en tus ojos. Definitivamente no fué por lo de Lucy. ¡Natsu nunca la abandonaría justo cuando más lo necesita! Dime Gray. ¿A dónde fué Natsu y por qué?

—No puedo. Le prometí a ese torpe que guardaría el secreto…—Gray aceptó, derrotado.

—¡Dime!—Anna exclamó—Creí que no decías mentiras…—dijo la bella mujer en forma manipuladora.

—No estoy mintiendo. ¿Qué Natsu se fué de viaje? Si, así es—afirmó Gray—No quiero mentirte, pero tampoco puedo faltar a la promesa que le hice a Natsu… Natsu se fué por voluntad propia y regresará en un año. Es todo lo que tienes que saber…

Anna Heartfilia no ocultó su disconformidad con aquella respuesta y una palpable tensión se produjo entre ambos.

—Enójate conmigo si quieres—añadió Gray—Pero no cambiaré de opinión… Natsu ya está grande para cuidar de sí mismo, ¿No te parece?

«… ¡No, no me parece!… ¡Lo conozco mejor que tú, niño, y creéme que llamar "adulto" a Natsu es un error!… » pensó Anna asustada.

Después de tortuosos segundos adicionales, Anna soltó un suspiro, en señal de rendición:

¡Buuuf!... Supongo que no podré sacarte más información—dijo la mujer rubia—De acuerdo. Hiciste una promesa y yo respeto eso…

Gray sintió un profundo alivio al oirlo. Anna ahora se acercó a él y le tomó ambas manos con las suyas, en una acción que desconcertó a Gray.

—... Confío en tí ¿Me lo juras? ¿Me juras que Natsu regresará en un año, sano y salvo?.

Anna lo miró fijamente con sus profundos ojos marrones, iguales a los de Lucy. El jóven pudo sentir la misma determinación y fulgor en ellos, por lo que procuró responderle de la misma manera que haría si fuera Lucy quien lo acorralara de esa manera…

—Te lo juro. El regresará sano y salvo…

—Muy bien. ¡Confío en tí!

Por supuesto que Anna no se conformó con la respuesta y pronto iría a Magnolia a investigar en persona…

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A la madrugada del día tercero, el recién conformado equipo de magos partió hacia lo desconocido.

Su primera pista había sido provista por Jellal y Meredy, que gracias a sus informantes descubrieron unos extraños rumores que coincidían con la descripción provista por Ultear y Anna…

«… Es un buen comienzo, supongo… »

Bajaban de la colina donde se ubicaba la casa de Ultear, cargando todo su equipamiento para la expedición.

Para Gray, fue muy diferente a una partida con su equipo acostumbrado. En esas ocasiones Lucy y Wendy conversarían animosamente mientras él y Natsu pelearían o se retarían por cualquier cosa. En su lugar, ahora Jellal caminaba por delante a paso firme, sin decir una sola palabra. Meredy hacía lo mismo, a pesar de su cercanía con Juvia.

El joven notó que este particular silencio también estaba afectando a Juvia, por lo que instintivamente, Gray se acercó a ella y le habló para inspirarle confianza…

—¡No te preocupes, todo irá bien!—le dijo Gray sonriendo—Debemos cuidarnos entre nosotros. ¿Cuento contigo, Juvia?

Juvia se sonrojó y sus ojos brillaron ante la cálida muestra de afecto y se apresuró a asentir en forma obediente:

—¡Por supuesto que sí, Gray-sama!—chilló Juvia con lágrimas de alegría en sus ojos.

Meredy se extrañó ante la exagerada emoción mostrada por Juvia y se acercó a hablar con ella. Jellal permaneció inflexible.

«… ¡Este sujeto parece una máquina!… No pensé que diría esto, pero creo que ya extraño a Natsu y su desorden… » se quejó Gray mentalmente.

El grupo ya estaba a punto de desaparecer de la vista de Ultear y Anna que observaban desde la colina, cuando la rubia se dirigió a la anciana:

—¿Le dijiste a Gray que esa cosa también tiene relación con Natsu?—preguntó Anna con preocupación.

—No. Llegado a este punto, no había necesidad. Es obvio que esa cosa está tras de mí, no de Natsu…

Anna le torció la mirada con enojo:

—¡Debiste advertirles! ¡Debiste dejarme advertirles!

—Hicimos un acuerdo—Ultear le habló en forma poco amable—descartamos mi hipótesis sobre el viajero del tiempo si descartamos la de que esa cosa persigue a Natsu o alguien de su familia…

—¡Tú lo oíste de sus labios!—Anna protestó.

—No sé lo que oí…

—¡Tú misma me lo dijiste!—Anna insistió—Qué esa cosa mencionó a Natsu…

—No. No fue lo que dije—Ultear replicó—... dije que esa sombra gritó algo antes de irse, la primera vez que me atacó.

—¡Tú oíste claramente que esa cosa gritó "Dragneel" antes de escapar de la grieta de tiempo!

—Tal vez escuché mal. ¿No lo pensaste?—Ultear replicó—Si esa cosa realmente estuviera detrás de Natsu, no habría regresado por mí cuando tú me salvaste… no tiene sentido. Y además, si Natsu no está en Fiore, significa que será más difícil que esa cosa lo encuentre… y si de verdad es como tú crees, de seguro han de encontrarse con Gray…

Anna no estaba del todo convencida pero la tranquilizaba un poco que ahora Gray y compañía ya estaban en camino a ayudar. La rubia no era la única preocupada. Ultear también temía por el equipo…

«… Cuídense mucho ¡Y no subestimen a ese sujeto!… »

CONTINUARÁ...

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NOTAS DEL CAP

Saludos a todos. Agradecido como siempre por la paciencia que me tienen a la hora de esperar las actualizaciones.

Recordarles que la bandeja de mensajes está abierta para cualquiera que tenga alguna pregunta u observación. Sepan que los tengo presentes siempre y que no tienen que temer: ¡Este proyecto no será abandonado y se completará sin importar cuánto tiempo tome!

¡Nos vemos la próxima semana!