Capitulo 1: La noticia

-Enhorabuena está embarazada

-¡Eh!

-Su fecha de parto está programada para aproximadamente el 10 de octubre muchas felicidades

No lo podía creer… simplemente era poco probable eso que sus oídos estaban escuchando… ella, Kushina Uzumaki de Namikaze estaba embarazada ella que después de tanto tiempo de intentos fallidos de lagrimas y amargura, de difíciles momentos en la empresa, de varias citas con médicos y ginecólogos que solo hacían que su autoestima bajara y quedara en cero por fin, esta chica esta enfermera le había dado un motivo de felicidad, un bebe, una pequeña vida se estaba formando en su vientre, un pequeño bebito creado con todo su amor y el de su amado esposo, las lagrimas no pudieron ser retenidas por mucho tiempo, Kushina sentía como la felicidad le albergaba por completo mientras se llevaba sus manos a su rostro para calmar sus sollozos.

-¿se encuentra bien?- la enfermera se había asustado un poco por su reacción después de todo no esperada esta reacción por parte de una de las mujeres más fuertes que había conocido, sin embargo, entendió poco a poco el porqué de su reacción y solo atino a brindarle a la Uzumaki un pañuelo de color naranja- creo que lo mejor será que le diga a su esposo, estoy segura que estará muy contento con la noticia- sonrió un poco y Kushina no podía estar más agradecida con ese pequeño gesto, le había agradado bastante y reconfortado de igual manera.

-Seré madre'ttebane- no lo creía no cavia en su mente semejante noticia tan milagrosa y fascinante, es verdad que estaba preocupada no sabía cómo le diría a su esposo que después de tanto tiempo tendrían a un pequeño niño corriendo por la casa la simple idea le fascinaba y alteraba todo al mismo tiempo, solo tomo impulso y salió corriendo dejando sus pertenencias en el hospital no le importaba nada solo llegar hasta donde se encontraba su esposa, la enfermera quedo estática cuando escucho el grito de la pelirroja y el portazo que dio cuando salió de la habitación, solo recogió las cosas de la señora Namikaze y se las entrego al asistente personal de esta ya estaban un poco acostumbrados a estos arranques de energía e hiperactiva por parte de la bella mujer.

A Kushina no le importaba el dolor en sus pies, simplemente corría corría para poder llegar junto con su amado esposo dueño de unos hermosos ojos azules y una sonrisa tan tranquilizadora que la apaciguaba siempre que lo necesitara, es cierto que habían tenido problemas con eso de la rivalidad con las empresas y los Hyugas… *Hyugas, me pregunto cómo estará Hana… hace tanto que dejamos de hablarnos…* pero borro esos pensamientos inmediatamente cuando diviso la empresa en donde su esposo era el jefe de todos, en auto hubiera sido más rápido y efectivo pero no le importaba solo siguió corriendo mientras que todos los presentes simplemente se apartaban del camino y le abrían las puertas para que la mujer no se estrellara con nada, los empleados como el resto del personal también estaban acostumbrados a los arranques de la Uzumaki pero en esta ocasión en especial no entendían el motivo, anteriormente se había presentado de esta forma cuando su jefe llegaba con un muy mal humor o con cara de inmensa tristeza pero esta vez no era asi, su jefe se había presentado como todos los días sonriente y sereno. Entonces porque su esposa, la gran temeraria Kushina Uzumaki, corría como alma que se la lleva el diablo de un lado para otro para llegar hasta su esposo? Algunos se hacían una idea otros simplemente abrían puertas.

Kushina seguía su carrera hasta que llego al último piso donde se encontraba el su amado esposo, como antes le abrieron la puerta para entrar y solo hasta entonces se dio cuenta que no llevaba zapatos.

-Pero que mierda'ttebane! , kussoo he dejado los zapatos en el hospital'ttebane- con cara de disgusto Kushina inflaba sus cachetes en señal de molestia

-¿Que hacías en el hospital Kushina?- su esposo un poco sorprendido por ver a su esposa en su oficina y sin zapatos pero más aun cuando escucho que ella había estado en el hospital-¿Te ha ocurrido algo? No me digas que has venido hasta aquí corriendo desde el hospital, Kushina está bien que te preocupes por mí pero… querida no deberías de hacer esas cosas

-Neeeh! Y porque me regañas ahora'ttebane! Si yo quiero venir a visitarte puedo hacerlo'ttebane, miren a este desconsiderado yo corriendo desde el hospital para hablar contigo'ttebane y me vienes con un regaño! Baka'ttebane! Y si deje mis zapatos era solo porque tenía algo importante que decirte'ttebane! Además que te crees! Muy importante acaso para tener que yo! TU ESPOSA'TTEBANE! Tenga que pedir una cita para verte a ti MI ESPOSO!

-no pero yo

-URUSAI'TEEBANE!

-Vale vale pero…- Minato sabía que había perdida la batalla, su esposa solo cruzo los brazos llevándoselos hasta el pecho para después voltearse de medio lado arrugando su ceño, señal de molestia y rabia, el solo pudo suspirar y sonreír de medio lado no quería admitirlo pero cuando veía a su esposa de esa forma le encantaba por completo, esa mujer no hacía más que exasperarlo y enamorarlo todos los días ¿Cómo era eso posible? No lo sabía pero le encantaba así- ¿no puede esperar para después? Eso que me tenías que contar.

-NO'TTEBANE!

Era definitivo, por muy hombre que fuese Minato Namikaze esa mujer definitivamente le daba miedo o seria más bien orgullo? Lo hacía sudar frio cada que podía que degradante seria eso, quizás con el tiempo el se volvió un hombre masoquista pero de nueva cuenta no le importaba, solo se levanto de su asiento busco en uno de los estantes y tomo uno de los zapatos bajos color rojo que le había comprado a su amada esposa hace mucho se acerco a ella y se agacho para ponérselos, Kushina levanto su entumecido pie para que su esposo se lo masajeara mientras le ponía el zapato.

-Ya era hora'ttebane

-Jeje no te quejes mujer solo lo hago porque te amo y mucho

-e-encerio'ttebane…

-Asi es- *mierda* pensó Kushina, esa sonrisa la derretía y la hacía débil muy débil pero le encantaba ser débil con él, Minato era su príncipe azul y lo amaba con locura desde que eran unos pequeños infantes y como no, esos ojitos azules, esos cabellos dorados y esa sonrisa que ponía solo con ella, la aturdía por completo pero que importa nada importa'ttebane! Y por eso ahora se encontraban tirados en la alfombra de la oficina de su esposo mientras ella lo besaba con pasión y el solo la miraba atónita sin nada que decir

-Ku-mmhh-Shin-mmhhhaaaaa e-espera…

-no quiero'ttebane

-n-no tenías algo que mmmhhhhh

-puede esperar- mirándolo con la malicia la mujer solo siguió besando con desesperación a su amado esposo, había sido unos cuantos los encuentros sobre esa alfombra lo cual lo hacia erótico y excitante pero Minato no podía dejar de mirar la puerta que estaba completamente abierta

-Señor Minato la junta esta ¡oh por Dios! G-gomen l-la interrupción

-¿eh?- Kushina no podía estar más roja si no fuera por su cabello, se levanto rápidamente y se oculto en el baño personal que tenia la oficina de su esposo-¡no volveré a salir nunca'ttebane!

-D-discúlpeme señor Namikaze-san

-E-está bien- Minato también se encontraba avergonzado pero ya había pasado, retiro a la joven secretaria y cerró la puerta esta vez con seguro para posibles inconvenientes- Ahora si Kushina que te traes entre manos

-¡Ya te dije que no saldre'ttebane!

-Vamos amor ábreme

-¡no!

-Abre

-¡NO'TTEBANE!

-Kushi…

-¡NO!

-bien me rindo mujer

-¿Minato? – al no escuchar por un tiempo nada, Kushina salió lentamente del baño para verse completamente sola en la oficina de su esposo realmente no quería molestarlo ahora de seguro se había ido a una junta y la había dejado sola *Baka'ttebane! N-no te necesito…* unas lagrimas traicioneras salieron de su níveo rostro pero sus ojos fueron rápidamente tapados mientras una dulce y ronca voz le susurraba en el oído

-Claro que me necesitas Kushina tanto o más de lo que yo te necesito a ti…- y sin más la beso, la beso son fuerza y pasión con deseos de algo mas pero debía parar porque sabía que no era un buen lugar además su esposa estaba ahí desde hace un buen rato por algo y quería saber que era- Ahora si mujer me dirás que sucede

-que eres un tonto'ttebane

-Me amas igual cierto?

-s-si…

-Eso es lo que cuenta

-M-minato te tengo una noticia'ttebane!

-¡Hiashi! ¡Hiashi Hyuuga!

-¿Que sucede?

-Son los Namikaze, al parecer hay rumores sobre ellos y se dice que la mujer Uzumaki está esperando un bebe

-¡Un hijo!

-Aun no se sabe el sexo hermano pero se rumorea que ya tiene 4 meses de embarazo

-¡Pero como pueden esconder una barriga por tanto tiempo!

-No hermano, no se ha escondido lo que sucede es que los Namikaze han decidido apartarse de la prensa con el fin de que nosotros no nos enteráramos, de alguna forma piensan que al tomarse vacaciones de la empresa podrán tener un embarazo sin complicaciones, como sabrás la Uzumaki ya ha perdido varios hijos, supongo que no quieren perder a este de igual modo hablando con la prensa y tener que enfrentarse con nosotros al mismo tiempo-

-Ya veo… pero que curioso no te parece Hisashi

-Así es hermano, el que justo mi hijo tengo apenas un año, tu esposa este embarazada y que los Namikaze estén esperando a un bebe es demasiado curioso

-Solo espero que los Namikaze sigan perdidos, con la ausencia de la cabeza de la empresa se nos ha favorecido mucho las cosas, los números han subido al igual que las exportaciones

-Eso es lo menos importante Hiashi… ¿Como esta tu corazón hermano?

-Desearía decir que esta latiendo con fuerza, pero siento que cada día que pasa se debilita cada vez mas

-Vamos Hiashi no digas eso, sabes mejor que nadie que Hana no le gustaría para nada escuchar hablar de esa forma

-Hisashi promete una cosa… si llegase a morir

-¡Hiashi!

-¡Escucha! Si yo llegase a morir por culpa de este débil corazón, encárgate de mi familia, cuídalos, protégelos y se la cabeza de las empresas Hyuugas… es mejor que nadie que tú querías ese puesto y con el nacimiento de tu hijo y tu corazón fuerte latiendo y bombeándole sangre a todo tu cuerpo es más que obvio que la decisión de papa de ponerme a cargo fue errónea

-Hiashi…

-Hisashi debiste ser el que nació primero no yo, siempre tendrás mis respetos hermano así que por favor prométemelo

-Hiashi, si no fuera por ti esta empresa no tendría sucursales en países lejanos como Estado Unidos tu no morirás hermano y eso te lo puedo asegurar, no te prometo nada porque estoy mas que seguro que no morirás en cambio te prometo que vivirás una larga y feliz vida junto con tu familia

-Hisashi de que estás hablando

-Solo asegúrate de proteger y encargarte bien de Neji, el es mi hijo y es un gran muchacho…

-¡Hisashi! ¡Vuelve aquí de inmediato!

-¡Después! Debo ir a ver a alguien

Sin más Hisashi dejo a su hermano completamente confundido, y se dirigió hacia la única persona que podía apoyarlo y ayudarlo; mientras tanto Hiashi no entendía nada de lo que su hermano le había dicho… ¿cómo era posible que hablando de la familia Namikaze pasaron hablar de su débil corazón? Era cierto que el sufría del corazón a pesar de sus pocos 30 años le habían dado ya dos pre infartos, los expertos decían que eso ocurría cuando se alteraba mucho principalmente en las constantes batallas y disputas que tenia con los Namikaze, esa era otra de las múltiples razones por las cuales podía odiar a esas personas sin remordimiento alguno.

Hiashi solo tenía una preocupación y era su bella esposa Hana, una mujer de un largo cabello negro con toques azulados, jamás había conocido a una mujer tan comprensiva y tierna como lo era ella y eso era justo lo que a él le preocupada ¿Cómo haría si un día su corazón se detuviera y dejara de bombear sangre a su cuerpo? Dejando a una joven Hana viuda y ahora que ella estaba embarazada, dejaría a un hijo o hija sin un padre eso era lo único que lo atormentaba porque para él lo único que importaba era el bienestar de su familia. Por más que las personas lo tacharan de frio y serio el tenia sentimientos y solo su familia más cercana conocía de ellos porque si, Hiashi era un hombre muy orgullo y ante todo está el orgullo de la familia Hyuuga el cual solo tiene dos reglas:

Mantener el orgullo Hyuuga muy en alto para que todos lo sepan y le teman así se logra el respeto, ante todo amar y proteger a la familia ya que solo juntos se pueden derrotar a los Namikaze

Nunca relacionarse con ninguno que tenga sangre Namikaze o que tengan algún parentesco, ante todo el amor hacia el apellido

Cuando era pequeño esas reglas le parecían de lo más tontas pero son el paso del tiempo se dio cuenta n que no era para nada tontas y en cambio albergaba una gran historia de odio y decepción que con el tiempo se han transmitido de generación en generación: ante todo el orgullo Hyuuga.

A medida que el tiempo pasaba y los vientres de las esposas de los personajes más adinerados y poderosos de Japón crecían, las noticias acerca de sus embarazos y de los herederos no se hicieron esperar pues para la prensa esto era nada más y nada menos que la noticia del año, dos nuevos herederos de la fortuna Namikaze y Hyuuga para todos era un gran misterio los sexos de los pequeños infante no nacidos ya que de alguna forma esto era lo más importante. Por más que se intentara decir que estamos en un mundo donde el favoritísimo por el género masculino y el machismo se había disminuido es más que obvio que no es así ya que para los grandes empresarios el tener un hijo varón era toda una fortuna pues consideraban que de algún modo el hombre era mejor para los negocios ya que no involucraban los sentimientos y la feminidad que por inercia tenían las mujeres. Igualmente esto era una clase de insultos para las respectivas esposas que sin echar de lado su feminidad era unas mujeres muy fuertes y duras por lo que decidieron no contarles a nadie acerca del sexo de su bebe y así sin que ninguna de las dos supiera habían hecho exactamente lo mismo. Kushina Uzumaki de Namikaze le había ocultado a su esposo Minato Namikaze que iban a tener un hijo varón y Hana Hyuuga ocultaba a toda costa que su esposo Hiashi Hyuuga supiera que tendrían una hija, no por miedo ni mucho menos sino por venganza para que su arrogante esposo supiera que tener una hija más que un des fortunio era una gran bendición.

Pero al estar Kushina por su noveno mes le informaron de algo que ella jamás había escuchado antes, al parecer el cuerpecito del pequeño bebe que llevaba en su vientre aun no se había formado por completo lo cual podría causarle muchas complicaciones a la hora del parto esto no solo hizo que Kushina se deprimiera sino que se preocupara enormemente por la vida de su pequeño hijo, los doctores habían dicho que lo mejor en estos casos seria esperar un mes más para que el bebe siguiera formándose y así al decimo mes de gestación poder sacarlo por cesárea si fuese necesario para salvar tanto la vida de su hijo como la de ella ya que con este método todo era posible pero lo que los Namikaze nunca esperaron fuese que la noticia de que tendrían un hijo varón se pronunciara por todo lo alto y por todo el mundo.

En los periódicos solo se veían noticias acerca del crítico embarazo de Kushina Namikaze y del futuro heredero de las empresas Namikaze, algunos se alegraban con la noticia de que fuese un varón, otros solo se preocupaban del estado de la mujer del Namikaze; Hiashi por otra parte no podía estar más que eufórico, su más grande rival tendría un hijo heredero de todo ¿y él? Miro a la mujer que tenía una mano sobre su hombro mientras la otra estaba en su ya muy abultado vientre no quería decir nada pero en su rostro se expresaba todo lo que sentía, sabía que no era culpa de nadie pero eso no quitaba su enojo

-Hiashi por favor cálmate recuerda que hace poco sufriste de una recaída querido no quiero perderte antes de que este bebe nazca

-Pensé que la Uzumaki era infértil rayos otra generación en la que los Namikaze nos seguirán molestando

-Querido no pienso que esas sean buenos pensamientos

-Jum

-Hiashi mírame, todo irá bien oíste

-Si… Gracias Hana eres, mi salvavidas

"ES UN NIÑO, EL HEREDERO A TODA LA FORTUNA NAMIKAZE ES UN NIÑO"

"ES UNA NIÑA! SE ESPERA CON ANSIAS LA LLEGADA DE LA PRINCESA HYUGA"

"HA NACIDO HOY 10 DE OCTUBRE HA NACIDO EL HEREDERO A TODO"

"PEQUEÑA BEBE DE OJOS PERLA HA NACIDO, LA PRINCESA HYUGA HA NACIDO BAJO LA NIEVE DEL 27 DE DICIEMBRE"

Noticias y más noticias por cada rincón de los recién nacidos más afamados y ricos de todo el mundo pero cierto periódico era el más curioso de todos con un interesante titular muy diferentes a todos los demás, pero lo más curioso de todo era que este titular era solo eso un titular en donde solo se podía ver una foto de los dos recién nacido.

"ROMEO Y JULIETA HAN NACIDO…"

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HOLAAAAAAAAAAAAAAA DARBRI LES HABLA DESDE LAS LEJANIAS DE… MI CASITA ._. jaja bueno aquí les tengo el primer capítulo de esta historia espero pronto hacer el segundo capítulo que aun no tengo ni idea de cómo empezarlo una que otra idea se me escapa pero más que todo es esto espero que les guste y si es así déjenme uno que otro review ;) acepto todo tipo de reclamo o recomendaciones pronto les daré un one-shot que de seguro les gustara "solo 24 horas más…" ese es el nombre de mi futura historia bueno es todo por hoy de nueva cuenta espero que sea de su agrado nos estamos hablando comunidad fanfictionera.