CAPITULO 2: El encuentro prohibido

Han pasado cinco años desde el nacimiento de aquellos pequeños infantes, la prensa se había olvidado rápidamente de su llegada al mundo y de la importancia que esto conllevaba al ser los próximos herederos de las multinacionales más reconocidas en todo Japón.

La familia Namikaze Uzumaki se encontraba de vacaciones de verano en su pequeña cabaña cerca de un lago amplio y transparente, este era su residencia cuando decidían alejarse de los pecaminosos caminos de la tecnología y la vida en la ciudad. En vez de un ambiente ruidoso y contaminante, preferían instalarse en su hostal de naturaleza y aire puro.

El olor a ramen casero recién hecho se podía distinguir a tres kilómetros a la redonda y no era imperceptible por un pequeño rubio hiperactivo de unos pocos cinco años y medio.

–¡RAMEN! –decia a todo pulmon el infante mientras salía despavorido hacia la cabaña dejando a su padre solo intentando armar lo que seria un columpio en un árbol

–Claro Kushina, dale ramen al chico eso es lo que necesita para crecer sano y fuerte. O que al menos tenga la gentileza de ayudar a su padre – Minato un poco cansado camino a paso lento hacia la cabaña, no era que no le gustase el contacto con la naturaleza de hecho le fascinaba. El problema era que su pequeño hijo era muy activo y no lo dejaba descansar ni un poco, al despertar lo primero que Naruto hacia era correr hacia la habitacion de sus padres para despertar a Minato e insistirle en salir al bosque para caminar, correr, jugar, encender la fogata, nadar en el lago, jugar al caballito, en fin un mar de actividades especiales padre e hijo. Minato adoraba a Naruto y le encantaba compartir esos momentos tan intimos con el, pero para un hombre de 37 años definitivamente esto era agotador, por ello cuando se sentía realmente cansado dejaba en manos de su amada esposa a su retoño. Esta se encargaba de llevarlo al campo de girasoles no muy lejos de la cabaña para recoger unas cuantas y decorar un pequeño jardín que se encontraba en la parte trasera de su hogar temporal. Naruto solia aburrirse de este tipo de actividades pero era mejor no hacer enojar a su madre o sino las consecuencia serian inmensas.

–¡RAMEN! ¡RAMEN! ¡RAMEN! ¡RAMEN! ¡RAMEN! ¡RAMEN! –

–Ya va, ya va. Quisieras esperar un poco aun no esta lista, no entiendo porque llegastes corriendo-

–Es que el olor del ramen de mama es incomparable´ttebayo –

–Es cierto Kushina, tu ramen es el mejor de todos –

–Bueno pues gracias jeje, creo que los rubios son mis admiradores numero uno ¿no? mis rubios adorados –

–¡Claro que si mami eres la mejor! Pero el ramen es primero ¡RAMEN! ¡RAMEN! ¡RAMEN! –

-Querida es justo por estas cosas que te dije que si comias mucho ramen durante el embarazo nuestro hijo podría salir defectuoso-

–¡Como que defectuoso´ttebane! Mi Naru-chan esta en perfectas condiciones no es asi Naru-chan –Kushina se acerco a su hijo para darle un abrazo fuerte mientras lo apretaba contra su pecho, Naruto solo atina a sonreir y devolverle el abrazo mientras me le daba un dulce beso en la mejilla

FLASH

Era una de las tantas fotografías que Minato solia tomar de su familia, siempre cargaba con una en su bolsillo momentos como estos se presentaban muy poco por lo que debía de aprovechar cualquier oportunidad que tuviese disponible. Kushina un poco sonrojada fue a la cocina para darle los últimos toques a su ramen casero, mientras Naruto se sentaba en la mesa y tomaba sus palitos chinos en cada mano esperando ansioso la llegada de su amado ramen.

Minato se dirigió a la cocina revolviendo el ya desordenado cabello de su hijo al pasar por su lado. Al llegar se recargo en el marco de la puerta mientras admiraba a su mujer cocinar, no era de las personas que se desenvolvían muy bien en la cocina inclusive había tiempos en los que era Minato quien cocinaba-esto pasaba cuando Kushina tenia un arranque de ira y no tenia deseos de nada mas que de agarrar a su hijo y recargarlo en su regazo para poder acariciar sus orbes rubios, solia hacer este gesto con Minato pero como alguien debía de encargare de la cocina prefería hacerlo con Naruto; además su pequeño era mucho mas liviano que su esposo- Debia de admitir que cuando su mujer se esmeraba en algo todo le resultaba fantástico y ese era una de las multiples cualidades que poseía Kushina Uzumaki.

–Eres hermosa Kushina – le dijo en casi un susurro al oído mientras acomodaba sus manos en la cintura de ella para recargarse en su hombro izquierdo.

–Minato, me harás sonrojar – decía ya sonrojada la pelirroja

Haciendo caso omiso a los pucheros de Kushina, Minato apretó mas fuerte y daba besos calidos y cortos al cuello de ella.

–Mi-minato si continuas no podre seguir cocinando querido, a-ademas Naru-chan quiere su ramen –

–Naru-chan siempre consigue lo que quiere – Decia un poco lastimado su esposo con los ojos llorosos

–Aww Ven aquí – Volteandose Kushina tomo el rostro del rubio mayor entre sus manos para acercarlo y unir sus labios en un suave y calido beso. El contacto fue inmediato y las sensaciones que sintieron los alegres padres eran indescrptibles, el calor recorría cada fibra de su cuerpo mientras el beso que solia ser delicado y gentil se volvia apasionado y profundo. Kushina revolvía los cabellos rubios de Minato mientras este la aprisionaba entre su cuerpo y la nevera. Los besos se volvían cada vez mas profundos y sus lenguas danzaban rítmicamente degustando, saborando y entregándose todo ese amor que se profesaban.

Al separarse por falta de oxigeno notaron que respiraban con dificultad, Minato sonrio de medio lado y apoyo su frente en el de ella mientras ella permanecia con los ojos cerrados recuperando el aliento.

–Te amo –

–¡MAMI ALGO SE ESTA QUEMANDO! –

–¡EL RAMEN! – Kushina se separo rápidamente de su esposo y verificaba que su comida no estuviese estropeada. Minato por otro lado se encontraba en una esquina sentado con un aura negra pensando repetidas veces porque tenia que tener un hijo tan inoportuno.

Chu~

Un tierno beso en la mejilla lo despertó y pudo apreciar esos bellos ojos violetas en todo su esplendor que lo miraban con esa chispa de alegría y amor como solo ellos podían hacerlo, sonrio cuasandole un pequeño sonrojo casi imperceptible a su esposa. Se levanto y tras un corto beso robado se dirigió a la mesa para sentarse con su hijo a esperar el tan ansiado almuerzo.

Tras haber comido el delicioso ramen casero de su madre, Naruto decide salir al campo un rato para correr y jugar un poco con los animales que se encuentra a los alrededores.

–Naru-chan no te alejes mucho si? –

– ¡Si mama! –

Despavorido, el niño se adentra al bosque para llegar a ese campo verde de flores violetas y azules. Un lugar excelente para jugar con los pequeños animalitos que ahí habitan y para recostarse y ver las nubes en el cielo azul ahora despejado. Corriendo sin medir distancias llego y su rostro se ilumino al ver lo lindo que se conservaba ese lugar. No hacia mas de un año que lo había encontrado o cuando el campo lo había encontrado a el. Cuando tenia no mas de 4 años el pequeño se alejo mas de lo debido de la cabaña y al no saber donde estaba solo caminaba y lloraba hasta que al tropezar con una roca pudo observar tan bello pasaje y decidió que si debía de morir solo o quedarse perdido para el resto de sus días definitivamente ese era el lugar indicado, unas cuantas horas luego sus padres lo encontraron sano y salvo dormido en el campo con una paz y tranquilidad dicha de un niño.

-Este año las flores crecieron mas'ttebayo- Naruto emprendió su caminaba dentro del campo y se recostó en la mitad de este para poder apreciar de la calida brisa que soplaba desde el sur, las nubes pasaban lentamente atravez del gran cielo azul. El pequeño rubio estaba a un paso de quedar dormido hasta que escucho un pequeño gemido de sopresa, apoyando sus manitas al suelo se levanto hasta media cintura y dirigió su vista hacia donde provenía el sonido pero no podía ver absolutamente nada. Por un momento pensó que lo había imaginado pero al escuchar un crujido de lo que seguramente era una rama se levanto completamente de este modo tenía un campo visual más amplio y pudo distinguir lo que parecía ser una pequeña montañita de color negro azulado. Curioso se acerco más a la montañita y pudo divisar lo que parecía ser una pequeña niña.

–Hola –

–¡KYA! – la niña alarmada se sorprendió por la repentina cercanía del muchacho hacia ella, sonrojada hasta el tope se alejo unos pasos manteniendo su cabeza gacha- Lo siento y-yo-

–Tranquila, creo que el que debe disculparse soy yo'ttebayo – "Que linda sonrisa tiene"

–Etto – nerviosa la pequeña infante solo atinaba a apartar la vista mientras pensaba en la linda sonrisa que tenia el pequeño.

–Oye, ¿puedo preguntar porque pones los dedos asi? –

–Yo, bueno. Solo lo hago inconscientemente cuando mmm estoy nerviosa –

–¿Y porque estas nerviosa? No estamos en ningún examen en la escuela jeje solo estamos los dos. Por cierto ¿Que haces aquí eh?

–B-bueno estaba caminando c-cerca del lago, c-cuando vi una mariposa m-muy linda y me trajo hasta aqui –

–¡Enserio!¿ Y donde esta esa mariposa? –

–¿Eh?, Etto… creo que la espante –

–Entonces debemos ir en busca de ellas, ven sigueme –

–¿Qué a donde? Kya.. – Tomandola de la mano, Naruto empezo a jalarla para empezar ambos a correr. No sabia a donde la llevaba pero el sueve contacto con su piel era muy reconfortante no sabia porque pero no podía evitar sonrojarse con esa gran sonrisa que tenia ese chico. Su mano era mas gran de la de ella a pesar de tener aparentemente la misma edad, la sensación de protección y cuidado que le transmitia a la pequeña la hacia sentir feliz y segura algo nunca antes sentido con nadie, nisiquiera con su padre. Nolo entendía pero le agradaba.

Por su parte Narte se siente grande y fuerte mientras dirigía a la niña a un mejor lugar en donde tenia por seguro que encontraría una variedad de mariposas hermosas y únicas. Al ver a la distancia el lago empredio su camino con mas intensidad casi que arrastrando a la pequeña que intentaba llevarle el ritmo un poco acelerado.

–O-oye no t-tan rápido que me t-tropiezo –

–Lo siento jeje es que ya estamos muy cerca y me emociona'ttebayo – "De nuevo esa sonrisa, kawai"

Corrieron un poco mas hasta llegar a la orilla del lago, desde donde estaban Naruto podía ver su cabaña pero prefirió no darle importancia y dirigir a la niña al lugar en donde se encontraban las mariposas. Al caminar un poco mas detrás de un árbol en lo que parecía un pequeño prado se encontraba centenares de flores de todos los tipos, rosas, violetas, orquidead, flores de loto y por supuesto en ese mismo lugar se encontraba un pequeño campo de girasoles que se reflejaban con la luz del sol haciendo el lugar resplander. La simple vista era fantástica y la pequeña infante había quedado sorprendida con tan bella imagen, nunca había visto nada parecido y ver como los girasoles resplandecían le maravillaba.

–E-esto es, es ¡HERMOSO! Mira estas rosas están tan rojas y tan bien cuidadas. Y estas orquideas y los girasoles, se ven tan bellas –

–¿Quieres ver algo mucho mejor? –

–¿Lo hay? – el pequeño rubio solo atino a sonreir mientras llevaba sus dedos a la boca y hacia un silbido provocando que centenares de mariposas escondidas salieran de su escondite y volaran por encima de ellos. La niña no cabia de la emoción y solo sonreía mientras giraba y veía todas esas mariposas a su alrededor, en su dedo se poso una de color naranja con negro nunca había visto una parecida pero le parecía de lo mas bello. Naruto por su parte tomaba una flor de cada tipo y la posaba en la copa de un árbol para asi dirigir a las mariposas concentrándolas en un solo punto.

–¿Que te parece? –

–Y-yo no tengo palabras e-es perfecto –

–Sabia que te gustaria'ttebayo – Con su típica sonrisa el niño no sabia quese estaba haciendo un lugar en lo mas profundo del corazón de la pequeña y ella embelesada solo podía ver esa sonrisa–Eres muy bonita –

–Gr-gracias – Y no mentia, esa pequeña tenia los ojos mas extraños que había podido ver en su corta vida pero eran especiales no sabia porque pero esos ojos perlas le llamaban mucho la atención – T-tu también eres m-muy a-apu-pues-to –

–Debo irme pero jugaremos mañana cierto?

–¡HAI!

–De acuerdo, hasta mañana'ttebayo. Oh por cierto mi nombre es Naruto

–Y-yo me llamo Hinata

"Hinata significa lugar soleado y ahora que lo pienso los girasoles parece que las iluminaran a ella'ttebayo", Naruto se acerco a su compañera de juegos y le dio un tierno y delicado beso en la mejilla a modo de despedida mientras emprendía su camino a su cabaña

–Nos veremos mañana Hina-chan – Sonrojada a mas no poder Hinata solo atino a asentir mientras se sentaba en el pequeño prado observando como se iba ese pequeño rubio hiperactivo, "Naruto-kun".

Unas cuantas horas habían pasado desde entonces, Naruto se encontraba muy comodo en su cama escuchando como su padre le contaba una de las tantas historias acerca del abuelo Jirayja-que a su opinión no era mas que un viejo pervertido- esas historias donde los héroes y las doncellas en peligro existían debía decir que eran sus favoritas y le encantaba como su padre le contaba esas historias cada noche antes de dormir.

–Muy bien eso es todo pequeño Kyubi es hora de dormir –

–¡Si! –

–¿Tus energias no se acaban no es asi? –

–Nee, Oto-san creo que he conocido a una princesa'ttebayo –

–¿Una princesa? –

–Si en el prado, era muy linda aunque un poco rarita pero se notaba que su corazón era noble y puro –

–Ah ¿sí? Y puedo saber ¿Cómo se llama esta princesa? –

–Hina-chan –

–Hina-chan ¿eh? Bueno supongo que deberías traerla a comer un día Naru-chan así tu madre y yo podemos conocerla ¿no te parece? –

–¡HAI! – y como un rayo Naruto se levanto y empezó a correr por toda la casa, Minato no podía creerlo estaba a punto de arroparlo para dormir y su hijo sufre de un ataque de hiperactividad a esta hora definitivamente debía de hacer algo y rápido

–¡KUSHINA! –

Y solo basto con escuchar como su madre se levantaba furiosa para que el pequeño rubio regresara a su habitación y se arropara para poder dormir. Definitivamente para Minato su esposa era la mejor.

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–¡Mama hoy conocí al niño más lindo que nunca he visto! –

–¿Cómo es eso pequeña nata-chan? –

–Es que cuando fui al prado esta tarde me encontré con un niño que me llevo a un campo de flores hermosas habían rosas, girasoles, violetas muchas flores mami y sabes el niño m-me mmm jeje me dio un beso en el cachete – la pequeña Hinata sonrojada se encontraba realmente emocionada mientras su madre la veía con un dejo de sorpresa y alegría.

–Vaya nata-chan veo que tuviste un día muy productivo hoy jeje y cuéntame ¿cómo se llama este chico? –

–Na-Naruto-kun mami – "¿Naruto-kun? De donde me suena ese nombre… a menos que. NO PUEDE SER" Hana Hyuuga no podía creer lo que estaba escuchando, ¿Acaso su hija se había encontrado con el hijo de los Namikaze? Pero eso no era lo peor de todo ¿Sería posible que su hija se hubiese enamorado de ese pequeño?

–Nata-chan este chico, Naruto, de casualidad es pelirrojo con ojos azules o rubio con ojos violetas o pelirrojo con ojos violetas?

–Mmmm, no oka-chan – "Que alivio" – El es rubio con ojos azules y tiene una sonrisa de lo más linda mami – "No puede ser, no puede ser, no pude ser, no puede ser".

–Nata-chan ya es hora de dormir de acuerdo –

–Mami ¿Te sientes bien? –

–Claro que me siento bien hija pero ya es hora de dormir, hasta mañana – Tras un beso de despedida en la frente Hana Hyuuga no puede creer lo que está sucediendo, la peor pesadilla que todo padre Hyuuga puede tener se ha cumplido.

Su hija ha conocido y esta más que segura que se ha enamorado de un Namikaze y no cualquier Namikaze, el legitimo heredero de toda la fortuna: Naruto Namikaze Uzumaki.

–Hiashi ¿Estas ocupado? –

–No, pasa –

–Hiashi necesito que nos vayamos inmediatamente a Tokio–

–¿Qué? ¿Por qué? –

–Hiashi creo, creo que estoy embarazada y necesito comprobarlo con un análisis de sangre –

–E-estas… E-embarazada… –

–Si bueno no es algo seguro pero, AH – Sorprendida Hana fue cargada por su esposo mientras este la besaba con devoción y felicidad.

–Te amo tanto Hana, me has hecho el hombre más feliz de este mundo. Gracias. Gracias. Mil y un gracias – y sin perder el contacto la llevo a su habitación para seguir con su camino de besos.

Al día siguiente Naruto llego al prado tal y como habían acordado el día anterior, la espero todo el día pero Hinata nunca llego. Decepcionado y triste regreso a la cabaña pero sin el mismo estado de ánimo que solía presentar el chico, preocupados sus padres hicieron todo lo posible para animarlo hasta que pudieron hacer que su pequeño retoño olvidara el incidente con la misteriosa -Hina-chan-

Por su parte Hinata se sentía devastada por no haber ido a la reunión que tenia con su querido Naruto-kun pero sus padres decidieron regresar más pronto de lo que debían a la ciudad. Hinata intento detener a sus padres pero le dijeron que por cuestiones de salud su madre debía ir de inmediato a un hospital. Ante eso ella no podía hacer ni decir nada solo asentir y esperar a que el destino la volviera a unir con su querido Naruto-kun

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Pueden odiarme tienen todo su derechos pues la ultima publicación que hice fue en diciembre jaja lo siento es que la inspiración no llego sino hasta ayer y hoy. Seguire esta historia dentro de una o dos semanas subiré la continuación espérenlo con ansias

Siguiente capitulo: La invitación: El baile de los enmascarados

PD: déjenme uno que otro Review nos estamos leyendo y gracias por su apoyo hasta ahora.

Att: Dabri