(segunda y última parte)

Hilda se sorprendió, y se acercó más a él- Lo dice...- se freno , aunque quería decirle más cosas de repente le pareció imprudente pero no sabía porque reaccionaba como si no fuera ella misma. La mujer se rió y se tiró al agua aunque cuando llegó a la pileta no supo porqué lo había hecho, tal vez para escaparse de él?.

Julián observaba el cuerpo blanco de Hilda, era perfecto. Sus caderas entraban y salían de agua como si fuera una sirena, y su espalda levemente marcada hacia que las pequeñas olas que se formaban a su alrededor subieran y bajarán de está . La maya que llevaba puesta se le pegaba al cuerpo, dejando ver un poco de más. Hacia rato que no sentia esos placeres carnales tan humanos pero de repente dejo de ser Poseidón para ser sólo Julián y se metió al agua hasta la mitad de su cuerpo. Observandola sin tapujos.

Hilda saco su cabeza del agua, y Julián pensó en lo bella que se veía mojada- Quisiera irme por favor, yo, le agradezco este gesto pero mi gente me necesita. Ha sido suficiente- dijo la peliblanca queriendo escapar de la situación a la que irrevocablemente estaba yendo.

-Sabes? Eres una mujer demasiado generosa, yo no podría ser como tu

-Disculpa?- se acercó a él

-Te estoy ofreciendo un descanso, pido que disfrutes, y quieres volver- la acercó a él por la cintura- me estás rechazando Hilda?- la penetró con la mirada

-Rechazar dices?- movio su cabeza a ambos lados pegando sus cabellos al cuerpo del dios- las personas como yo nos debemos a proteger, creo que tengo un don. Y los dones son para ser compartidos. Que no pensaba como yo?-objetó temblando sobre su torso.

Julián la apretó aún mas dejando sus labios cerca de los de ella casi respirándole encima,el cosmos del dios cambio la temperatura del agua para volverla más cálida -Tranquilicese señorita Hilda, solo quiero que se relaje y acepte que la cuide este humilde servidor- bajo sus manos desde su espalda hasta su pequeña cintura haciéndola suspirar, Poseidon se encendía con cada movimiento involuntario de ella. Al hacerlo Hilda notó su erección debajo del agua, y aunque quería moverse no podía , entre el agua cálida, y el cuerpo del dios apretándola hacia que algo dentro de ella se encendiera. Aprovechando esa debilidad Julián paso sus labios por el cuello de la mujer haciendo a un lado sus mojados cabellos, y aunque sin besarla su respiración contra su piel erizada hacía que tuviera pequeños espasmos espontáneos, la mirada del chico se encendió instantáneamente. Hilda sin saber porqué pero tampoco importaba en este momento lo dejo hacer y tomo sus brazos con fuerza. El agua ejercía cierta presión entre sus cuerpos sin embargo no parecía molestar sino acompañar a la situación, Julián se apoyó en la pared de la pileta subiendo un poco sobre él a la muchacha, corrió su maya dejando al semi descubierto sus pechos descubriendo que tenía los pezones erizados, se lamió los labios y paso su lengua por ellos. Noto como se arqueo en su boca al contacto de sus labios, y gemía levemente. Las piernas de Hilda se posaban alrededor de la cintura de él, mientras el dios aprovechaba para moverse de atrás hacia delante levemente. Ella entrelazo sus dedos por el cabello acercándolo más a su cuerpo, erizada completamente. Julián estaba sumamente encendido, por la belleza de ella pero también por lo fogosa que se veía de esa manera, no hubiera imaginado que ella era así, ni que las cosas terminaría de esa forma. Sólo quería convencerla de llevar el anillo de nibelungo pero al verla de está manera no pudo evitar tocarla ,poseerla aunque fuera por ese momento. El agua se calentaba un poco más y se movía pasando por la entrepierna de ella haciéndola arquear más -Julián.. ...-Dijo casi sin aliento para después gemir con fuerza

-Eres una mujer hermosa Hilda- le susurró entre sus pechos. Ella se rio levemente. El dios la dio vuelta y la subió a la cornisa de la pileta. Corrió la parte baja de la maya, y pasó su lengua por la entre pierna secando el agua que chorreaba en esa zona para luego besar cada labio exterior e inferior de su vulva haciendo que Hilda se tirara al suelo, pero él la tomo de la cintura para incorporarla, ella daba leves espasmos y acercaba el rostro de Julián a su cuerpo con suavidad dejando salir pequeños gemidos de sus labios mientras mojaba la boca del dios. Él se levanto con la ayuda de una pequeña ola, y se poso sobre ella completamente. Comenzaron a besarse apasionadamente con el agua corriendo a través de sus cuerpos. Hilda abrió sus piernas casi por inercia y él rozaba su erección sobre su monte de venus fervientemente. Se incorporó un poco sobre ella cubriendo su cuerpo semi desnudo con sus cabellos azules que se mezclaban con los grises de ella formando un cielo nublado con llovizna , ambos gimieron cuando se introdujo en ella con fuerza. La embestía una y otra vez haciéndola gritar de placer. Cuando calmaron sus deseos Hilda se quedó recostada para acompasar su respiración. Julián la veía perfecta tirada con el sol dándole en su piel blanca y su pelo semi húmedo sobre el piso. Los ojos violetas semi abiertos y su pecho subiendo y bajando levemente lo distrajeron pero entonces volvió a recordar el porque de su invitación y Poseidón apareció en los 7 mares de sus ojos.

-Hilda, aceptarias un regalo de mi parte?

Ella aún extasiada afirmó con la cabeza

Poseidón trajo el anillo de nibelungo y se lo puso en del dedo- Acepta esto como un recuerdo de nosotros- dijo en forma firme sabiendo que había ganado la batalla.

En cuanto se lo puso sus recuerdos se volvieron borrosos y comenzó a sentir algo extraño en su interior, algo que nunca había sentido. Una ira incontenible que pudo verse en sus ojos, entonces el dios sonrió sabiendo que su misión estaba cumplida. Que la guerra había dado su inicio.

-Ahora si estás lista para volver Hilda - Dijo tomando su tridente sonriendo satisfecho

FIN

Bien, primer historia terminada. Espero la leyeran y hayan disfrutado. Sé que es difícil, porque hay que abrir la cabeza de una manera particular y además te tiene que gustar jaja. En fin, nos leemos en la próxima

Att. Lelé Softpaws