Los días iban pasando. Marín estaba con ella y le contaba sobre los caballeros, su misión... pero también iba en busca de Seiya y los demás. Sin embargo Mu, que cumplía su promesa hasta el momento de no hablar sobre Seika. Pasaba un tiempo cada día hablando con ellas, pero la hermana de Pegaso sentía que más bien la vigilaba por alguna razón desconocida para ella, pero extrañamente no le molestaba el caballero. Al contrario al pasar de los días se sentía mejor con él, y su relación, si podía llamarse así crecía de manera diferente a la que tenía con la caballero del águila. Marin era muy dura, y seria. También se iba muchas veces volviendo sin noticias, o al menos no unas que le pareciera que Seika debía saber. En cambio Mu, si bien era reservado y tranquilo la ayudaba con su ansiedad de querer saber de su hermano además de enseñarle sobre el santuario . Seika no entendía bien el porque del trato del caballero ya que no se conocían pero imaginó que de alguna manera tenía que ver con Pegaso... la calidez de él hizo que poco a poco entendiera porque era quien era. Un día en el cual Marín se había ido Seika tomó coraje y le tiro un puñetazo de broma a Mu

Seika...-se sonrió el caballero- con ese poder no vas a lograrlo-frenó el puñetazo muy fácilmente y la tiro al suelo

-Mu...-se quejó la niña- sólo estaba jugando

El caballero se rio sutilmente- Tienes que crecer para pelear conmigo, soy el caballero de aries protector del primer santuario de la diosa Athena - la quiso ayudar a levantarse pero está esta le corrió la mano con una maniobra brusca que le hizo caer su máscara.

Seika se avergonzó de repente, nunca le había mostrado su rostro.

-No quiero ser un caballero , no lo tomes a mal pero no les tengo mucho cariño

Mu se rio

-No le veo la gracia caballero dorado de Aries- soltó enojada Seika

- Seika, sabes que si tu máscara se cae frente a un caballero tienes dos opciones?

La chica lo miro extrañada

-O te enamoras de él o lo matas

Seika se avergonzó ante el comentario- Pues no voy a enamorarme de ti-dijo seria queriendo agarrar su máscara

Mu la miró serio- entonces tienes que matarme

Seika lo miro fijamente a sus ojos verdes y notó lo atractivo que era. No lo había percibido antes pero tenía una mirada dulce y un rostro muy bello con una piel muy blanca que resaltaba sus tikis y aunque llevaba armadura se notaba su marcado cuerpo debajo. Se sonrojo y su distracción hizo que su máscara se le volviera a caer. De repente notó que el caballero se tensó, la tomo de la cintura y la corrió contra unas rocas.

-Que pasa ? Te estás tomando muy enserio eso de que tengo que matarte?- lo examinó con la mirada-tal vez pueda ,no valoras tu vida Mu?

-No le temo a la muerte Seika -la miro a los ojos- La muerte está tan segura de su victoria que nos da toda una vida de ventaja pero ...antes recuerda que debes pasar desapercibida y estar sin máscara en el medio del Coliseo no es muy sensato...crees poder hacerlo?-la miró a los ojos de nuevo- matarme

Seika puso los ojos en blanco-la hubiera agarrado si no me hubieras corrido antes, e igualmente siempre estoy en peligro para ustedes dos...-omitió su última pregunta, ella era una chica común y corriente. Cómo iba a matar a un caballero? Pero que le preguntaba?

-Como es eso ?

-Que Marín siempre me esconde, tu me dices que me vaya , y yo la verdad estoy cansada, sólo quiero ver a Seiya. Se que suena cansino pero esa es la verdad. El resto no me interesa-respiró agitada, de que se había cansado tanto? O tal vez sólo eran nervios por estar en esa situación.

Mu apoyó su mano en la pared de rocas y la observó- entiendo que arriesgas todo por Seiya pero no está aquí y por lo que entiendo no estará por mucho tiempo además debes comprender que los caballeros de bronce son los protectores de Athena tanto como nosotros,los dorados. Creo que Marin se portó muy bien contigo y te está ayudando. No te sientes un poco mal agradecida diciéndome esto ?

Seika hizo un mohín-No le pedí que me ayudará

-A mi tampoco pero hace varios días estoy aquí y tampoco le he advertido a nadie que hay una niña correteando en el santuario

-Y te lo agradezco...correteando?-resoplo- no correteo sólo busco...

-Lo se, buscas a Seiya y si pudiera o supiera donde está lo traería hasta ti pero no es el caso

Seika se quedó callada, tenía razón ellos la estaban cuidando y ella estaba reaccionando como no debería en este momento así que se tranquilizó aunque no notó que el caballero estuviera tenso al contrario sólo estaba parado frente a ella, esperando tal vez alguna reacción de su parte o explicación. No, no esperaba eso más bien estaba tranquilo y ella no se sentía incómoda junto a él. Más bien se sintió segura aunque no lo admitía. Noto la armadura brillando con el sol sobre ella y los dos grandes cuernos saliendo de su cuello resaltaba en un dorado menos chillón. Su capa se enredaba en las piernas de ella y sus cabellos un poco desacomodados se pegaban al rostro de la muchacha , otra vez pudo ver la belleza de aquel hombre. Se mordió los labios y los mojó al notarlos resecos. De repente sólo podía ver el rostro de Mu resaltando en el sol así que sin pensarlo apoyó sus labios sobre los de él. Sintió la armadura fría bajo su cuerpo caliente, y eso hizo que se erizara. Pensó por un momento fugaz que el caballero la iba a apartar pero en vez de eso la abrazó contra él dejándola sin respiración por un momento entre sus cuernos dorados y la beso también . Movió sus labios al compás de los de ella, y Seika paso su lengua por los labios de él para mojarlos. El caballero suspiró y movió su rostro hacia un lado como desconcertado por lo sucedido. Separados por su respiración caliente al fin hablo

-soy un caballero de oro y.. ...- por primera vez la serenidad de Mu se volvía dudas en su voz - no puedo. Tengo mis deberes y responsabilidades...esto no es parte de ello. Lo siento, no debió suceder- se corrió a un costado queriendo estar más cerca.

Ella separó sus labios para decir algo pero sólo miro la espalda del caballero. Sus cabellos sobre la capa blanca y las grandes hombreras lo hacían ver imponente aún sin ver su mirada

-No quise incomodarte...Perdóname Mu. Yo-mordió sus labios

-No fue tu culpa. No debí instalar está confianza entre nosotros. Después de todo ni siquiera soy tu maestro...

-Entiendo- dijo Seika bajando la mirada- claro, eres un caballero. Que puedo ser para ti? - hizo un mohín, parecía que la que se había tomado muy a pecho las opciones dadas por el caballero al final era ella.

-Mi deber es proteger a Athena, no tiene que ver contigo Seika

-Dices eso pero la que está aquí soy yo. No Athena. Sólo tu y yo

-Y si eso es un problema, no podemos estar solos- dijo sin darse vuelta

-Y lo dice el que me aprisionó en las rocas - dijo enojada

Mu se dio la vuelta despojándose de su armadura. Y por primera vez lo vio sin nada sobre su cuerpo. Sólo una calza verde y una camisa blanca. Se sonrojo al apreciar su cuerpo tal vez de más. Sus ojos la miraban con un deseo que reflejaban los ojos de ella. Sus pectorales se marcaban a través de la tela blanca de la camisa, y al bajar la mirada notó sus marcadas piernas . Se acercó a ella y la tomo de la nuca desacomodando sus cabellos, dobló su rostro un poco hacia sus labios y volvió a besarla pero mas profundo está vez, pasando su lengua por toda la extensión de la de ella. Esto hizo que se erizara y se apoyará contra su cuerpo refregándose suavemente. El caballero de aries besó sus labios, corrió su cara sutilmente y beso su cuello, sus pechos hasta su vientre. Ella se estremecía y tomaba la cabeza de él presionándolo contra su cuerpo mientras suspiraba , su pecho agitado le marcaba, que quería cubriera todo su cuerpo con sus labios. El caballero abrió levemente sus piernas, y besó su ingle dulcemente. Seika podía ver la mirada de Mu concentrado en besarla. Corrió su body rompiendo su calza en el camino y dejando expuesta su parte íntima un poco para besarla despacio, ella se estremeció en su boca y tomó su cabeza aprisionándola sobre su bajo vientre. Pero cuando culminó en éxtasis, Mu tomó con fuerza su cintura para frenar su movimiento y Seika apareció en la habitación de Marin. Con la respiración agitada, sola...toco cada parte por la que había estado el caballero, se estremeció y se mojó los labios.

-un caballero de oro, no puedo- resonaron las palabras del ariano. Y aunque no entendía bien porque había frenado aquello que habían empezado entendió que no era lo que debía ser. Así que lo aceptó aunque no quitaba que en su imaginación se repitiera aquel momento que había vivido con el caballero hacia un momento

... continuará...