NARUTO UZUMAKI 2

Miró furioso a los otros dos alfas de ese cuarto de hospital que se mostraban sobresaltados en un primer momento al no esperarle.

–¡HABLA!– Exigió molesto a voces.

–Naruto, no grites.– Le amonestó su padre.– Estamos en un hospital y el joven de la cama está mal herido y necesita reposo.

–¡Pues entonces contéstame, papá!– Mientras se acercaba un par de pasos. Había escuchado la conversación entre su padre y el hermano de Sasuke. Había visto que realmente Itachi Uchiha no era un desertor, que todo fue un engaño orquestado por su padre, el propio Uchiha y vete a saber quien más... Y se enteraba que su Sasuke era el mismo caso, había desertado por su misión.

–Vamos a hablar fuera, Naruto-kun.– Pidió Itachi mientras se acercaba y le hacía un ademán.– Nagato Uzumaki ha sido gravemente atacado y, como ha dicho Yondaime-sama, requiere reposo para recuperarse.

Siguió a ambos alfas más mayores, terminando los tres en el despacho de su progenitor.

Y ahí su padre le confirmó lo que había escuchado en esa habitación del centro médico. Que Sasuke pidió la misión de espiar a Orochimaru y de conocer si aun mantenía relación con el asesino de su clan.

–¿Cómo pudiste dejarle? ¿Cómo, papá? Sabes que es peligroso, ¡podría morir, ttebayo!

–Naruto, tranquilo... Somos shinobis. El riesgo forma parte de nuestras vidas, nos guste o no.

–Soy el primer interesado en que no le suceda nada a mi hermano, Naruto-kun. Pero Sasuke se ofreció él mismo para realizar esa misión y debemos respetarlo... Sufrió mucho con la muerte de nuestra familia, tanto él como yo deseamos atrapar al culpable y hacer justicia. Por eso entiendo lo que hizo y lo respeto.

–Hijo, intentamos mantener a Sasuke vigilado sin ser descubiertos por Orochimaru y Kabuto. Siempre que podemos buscamos encontrarnos con él para recibir información y a la vez asegurarnos que está bien.

–No me sirve.– Lo que le decían esos no le hacía sentir más tranquilo, sabía que en el fondo tenían razón en todo, pero no podía evitarlo y no estaría tranquilo hasta tener a Sasuke delante suyo.

–Hijo, se que es tu amigo, pero...

–¡Pero nada padre! Yo amo a Sasuke y no soportaría que le sucediera nada. –Notó las miradas de asombró en su padre y en Itachi.

–Naruto, Sasuke es un alfa… Como tu...

–Me da igual, papá... Yo le quiero, le he amado siempre... – Se tocó el pecho.– Cuando estoy con él, me siento más vivo, más feliz, capaz de cualquier cosa... Y cuando no está nada es igual, sólo puedo pensar en el teme y en que no está cerca de mí y me siento caer en un profundo abismo cada día que pasa sin que esté conmigo.

Observó la sonrisa de Itachi, no era una sonrisa de burla hacía él y su extraño amor por otro alfa.

–Mi tonto hermano menor es afortunado por tener a alguien que le ame con esa intensidad y esa fuerza. Gracias, Naruto-kun, por quererle así.

–Esta no me la esperaba... Pero si tu eres feliz yo te apoyaré en todo, hijo.

–Iré a buscar a Sasuke, le ayudaré con su misión contra ese, ttebayo– Y... Le dirá que lo ama. Y esta vez no permitirá que Sasuke se desvincule o no le acepte.

–De acuerdo hijo. Supongo que ya va siendo hora de ir a por esa serpiente y terminar ya con sus fechorías.

–¿Si?– Su padre iba a montar un equipo para sacar a Sasuke de ese lugar y ayudarle contra ese hombre. Sonrió feliz.

–Si, eso haremos... Empezaremos por hacer frente a uno de los problemas que se nos avecinan... Luego ya iremos a por el pez grande.

–Me gustaría ir con el equipo para ayudar a mi hermano, Hokage-sama.

–Por supuesto, contaba con eso Itachi-kun. Por la mañana os informaré del equipo que se va a formar, ahora id a descansar. Es una orden.

–Gracias, papá... Voy para casa, ttebayo.

Iban a ayudar al teme... Después de tanto tiempo, por fin iba a poder ver a Sasuke de nuevo.
Entiende que quiso decirle Sasuke todas esas veces que discutían. Sabía que era un problema enamorarse de otro alfa y que luego encuentres a tu omega destinado... Sabe lo que ocurre cuando no te unes al que está destinado a ti: sufrimiento, ansiedad, dolor en los celos y mucha confusión. Igual que sufre su padre, por mucho que intente disimular con él, pero lleva toda la vida viendo como sufre y se mortifica por desear con intensidad al omega que marcó, al que lleva buscando años y años en vano y a la vez ama a su madre y sentir que la traiciona por desear vivir junto a su asesino.

Sabe que existe la posibilidad que también les ocurra a ellos, no es tan estúpido como para decir que eso a él o a Sasuke no les ocurrirá. Igual que conoce que ese es el temor de Sasuke, que se relacionen románticamente y se amen –cuando él ya ama al azabache- y que aparezca el omega de uno de los dos... Sabe que sufrirían tanto, pero... Vivir con ese miedo, no es vivir. Vivir con ese temor es perderse muchas cosas y situaciones con el alfa al que ama con locura y él no quiere no vivir por miedo a encontrar a su omega. La vida es corta, más la de un shinobi. Quiere poder amar a Sasuke con todas sus fuerzas, quiere vivir a su lado y, si un día Sasuke o él encuentran a su destinado, pues imagina que lo tendrán que aceptar o pelear por su relación. Las dos cosas les generarían angustia y dolor, pero ocurra lo que ocurra habrán vivido algo muy hermoso. Y no le importa nada lo que piensen los demás, ahora ya tiene el soporte de las únicas personas que le interesa que le apoyen, su padre y el hermano de Sasuke.