Hola lectores XD!¿Cómo están? Primero que nada: gomen gomen gomen . no actualicé esta historia en… no sé . _. Mucho, pero es que estuve algo más distraída de lo normal xp (me ha costado imaginar escenas en que Johan y Judai tengan su momento a solas y la historia en sí),y vaya que me ha costado terminar este cap xd no podía ordenar mis ideas…u.u, pero ahora está terminado y espero que lo disfruten x3 además mágicamente la inspiración aparece en la noche ._. Donde se supone no debería ocupar el compu, lo cual complica las cosas… , cambiando de tema… otra razón por la que me tardé es que el viernes fue mi cumpleaños XD al fin un año más de vida :D ,aunque gracias a mi cumple no pide escribir nada XD , en fin (mejor iré a la idea principal .-. , y ya no los distraeré).

Ahora es cuando el "rompecabezas" de la historia se empieza a armar , pero aún falta mucho xd , demasiados misterios que resolver y todos están conectados, así que si se resuelve uno sale la "pista" para otro :P, digamos que así poco a poco se resolverá la historia .

En este cap, veremos que hará Judai y también… mejor dejo que la misma historia les diga XD.

¡IMPORTANTE!: nada de yugioh gx me pertenece.

-hola- diálogos.

-"hola"-pensamientos.

(Número) palabras o dudas que diré al final.

Todos tenemos secretos

Capítulo 7: unas cuantas respuestas

Anteriormente:-Según lo que usted nos dijo, la señora Eiko fue una gran persona, cualquiera lo diría, puede que yo pueda hacer algo que tal vez le ayude… - Habló dirigiéndose al hombre, para continuar - ¿Querría usted hablar con la señora Eiko para saber lo que ella piensa? Esa fue su pregunta, que dejó sorprendidos tanto al tío Keji y Johan quienes ensancharon los ojos y miraron a Judai expectantes…

-¿Desea usted verla?- preguntó otra vez un poco más inseguro por la mirada fija y sorprendida que le daban las 2 personas con las cuales estaba.

-A – a qué te refieres Judai, ¿hay alguna forma?- le preguntó el tío Kenji sin salir de su asombro y con esperanza en su voz.

-Algo así, no la puedo traer a la vida pero al menos puedo hacer algo para conversar con ella, así ella pueda dar su opinión- le respondió Judai esta vez decidido de lo que iba a hacer.

-¿Y qué es lo que se puede hacer? – preguntó Johan algo emocionado y con curiosidad pero aún conservando el semblante sorprendido.

El castaño se paró de donde estaba parándose en frente de ellos, recibiendo miradas confusas de sus dos acompañantes y antes de que ellos preguntaran que era lo que él iba hacer se les adelantó.

-¿Alguien tiene un espejo?- preguntó

Ambos se sorprendieron y la confusión los llenó, ¿Un espejo? ¿Para qué? Johan ni el tío Kenji sabían que responder, ¿qué iba Judai a hacer con un espejo?

-¿Un espejo? – habló el tío Kenji para romper el silencio.

Judai cabeceó – sí, lo necesito si quiero hacer lo que planeo.

Johan miró a su alrededor para ver sobre la tumba, entre muchas flores, un espejo de forma circular, de tamaño mediano pequeño, con bordes dorados.

-¿Crees que este te sirva?- preguntó Johan señalando el espejo.

El castaño nuevamente cabeceó- sí, es perfecto, puedo lo, claro que el señor Kenji debe estar de acuerdo- dijo lo último con una pequeña sonrisa sincera mirando al tío Kenji.

El tío Kenji sonrió por primera vez desde que estaba en el caffe trabajando, cabeceó en afirmación- por supuesto que puedes usarlo.

Judai sonrió feliz, y Johan quien ya había tomado el objeto, se lo pasó al castaño para que pudiera hacaer lo que fuera que planeaba. Cuando Judai obtuvo el objeto lo miró cuidadosamente, y pudo sentirlo, ese espejo sin duda pertenecía a la señora Eiko lo que lo ayudaría más para contactarla.

-Una pregunta más, ¿Cuál era el apellido de ella?

-¿su apellido?- Preguntó el tío Kenji

-Es lo último que necesito –le contestó Judai

-Aizawa, Eiko Aizawa

Judai cabeceó, cerró sus ojos y se separó un poco del objeto, alejando un poco sus brazos de sí, todo el bosque se calló, ningún sonido, ni siquiera el viento soplaba.

-Eiko Aizawa.

De repente, y para sorpresa de las 2 personas que acompañaban a Judai el viento, que había dejado de soplar, hizo su aparición, rodeando a Judai, haciendo que su cabello se moviera por la brisa que recibía. Un círculo de luz rojiza se formó en el suelo y rodeó al castaño quien seguía con los ojos cerrados.

- otoño, quien haces las hojas caer, eres poderoso y justo, por favor ayúdame en lo que quiero hacer, ¡préstame tu poder para hacer mi cometido! - habló Judai empezando el procedimiento, sin ver que sus 2 acompañantes estaban más que en shock por lo que en frente de sus ojos pasaba. De repente, su collar empezó a brillar intensamente dando a entender que el otoño le estaba empezando a prestar su poder.

- Eiko Aizawa, por favor, has acto de presencia, queremos hablar contigo- continuó Judai, mientras el espejo que tenía en sus manos empezó a brillar fuertemente para después ponerse algo borroso, y al momento volvió a la normalidad solo que esta vez… ¡Había un persona en el espejo!

Judai abrió sus ojos finalmente, los cuales parecían algo cansados, y aparte de ver que sus 2 acompañantes estaban con la boca abierta de la sorpresa vio que había funcionado lo que planeó. Una mujer se podía ver en el espejo, aunque solo fuera hasta los hombros, vestida con lo que usaba el último día de su vida, era una mujer joven de cabello largo color negro adornado con un cintillo rosado oscuro y tenía unos hermosos ojos negros profundos y llenos de buenos sentimientos.

-¿Usted es la señora Eiko?- preguntó Judai curioso.

La mujer cabeceó algo sorprendida por la pregunta- sí, soy yo joven, ¿Necesita algo? – habló sonriendo amablemente aunque con algo de confusión y antes de poder preguntar lago el castaño habló.

Judai le sonrió de vuelta- no, yo no, pero una persona a quien usted conoce necesita su ayuda- dijo lo último poniendo al espejo en un ángulo en el cual pudiera ver a las 2 personas que todavía seguían en el piso.

El hombre mayor jadeó – ¡Eiko!- habló en un tono en el cual se notaba su felicidad.

La mujer al verlo no pudo más que sonreír extensamente, llena de felicidad- ¡Kenji!

Judai se acercó al hombre rápidamente y le entregó el espejo para que pudiera hablar con ella tranquilamente, y se sentó junto a Johan quien recién había salido de su asombro.

-No sabes cuánto te extrañé, las cosas nunca han sido las mismas desde que te fuiste- habló el tío Kenji con una gran sonrisa.

La señora Eiko solo sonrió y respondió- Yo también te extrañé, no sabes cuánto esperé verte otra vez, y ahora que te veo puedo estar más tranquila al verte – dijo muy feliz de por fin ver otra vez a su amado- y, con respecto a lo otro supongo que tienes razón, muchas cosas cambian con el tiempo, ¿cómo has estado, como ha estado el caffe, y Hiro y Johan?- preguntó entusiasmada y algo impaciente al recordarlos.

El tío Kenji soltó un pequeña risita por la actitud de su esposa-el caffe no ha cambiado a pesar de los años, el abuelo Hiro como siempre y Johan ha crecido mucho.

-¿En serio? ¿Y dónde está?- preguntó entusiasmada- quiero verlo.

-Él está aquí mismo- señaló el tío Kenji.

-¿En serio? ¿Dónde?-preguntó otra vez la señora Eiko más entusiasmada que antes, aparte de ver a quien ella amó (y sigue amando por supuesto) vería a quien ella cuidó de bebé y que por razones de la vida no pudo ver crecer.

Mientras, Judai y Johan oían la conversación y Johan se puso nervioso cuando lo nombraron, nervioso y ansioso por ver a su tía quien como le habían contado lo cuidaba cuando era más pequeño, aunque él no tenía esas memorias. Judai notó esto, sonrió y rió en silencio por la actitud del peliazul, y sin más empujó a Johan, para que pudiera ser visto por la esposa de su tío, quien se emocionó mucho al verlo.

-¡Johan!, vaya sí que has crecido, te ves muy diferente de cuando eras más pequeño- exclamó más que feliz de ver a Johan, mientras que el tío Kenji le pasaba el espejo a su sobrino para que pudiera hablar mejor.

-H-hola- dijo Johan algo nervioso lo cual no duró mucho, pues en seguida sintió que ya había visto esos ojos, los había visto cuando era un bebé , aunque no recordara tenía esa sensación y su confianza hizo aparición otra vez - usted debe ser mi "tía", ¿cierto?- habló esta vez más entusiasmado.

La mujer cabeceó- sí, wow, me sorprende que tengas tan buena memoria, después de todo la última vez que me viste eras solo un bebé- dijo dando una sonrisa a Johan.

-Bueno, no me acuerdo exactamente pero el tío Kenji me contó que usted me cuidaba junto con el abuelo y mi tío, lo cual eso explica el por qué siento que ya la había visto a usted- dijo Johan sonriendo con vergüenza.

La señora Eiko no pudo evitar reír ligeramente por la respuesta del peliazul, ese día era uno de los más felices que pudo haber tenido, vio nuevamente a su esposo y a su sobrino , ¿qué más podía pedir?, sin embargo , vio algo en que no se fijó hasta ahora, observó a su esposo disimuladamente y notó que él había llorado.

-"¿Kenji?"- pensó casi en shock, sintiendo en su corazón que algo estaba mal ¿Qué le pudo haber pasado a su esposo?, no se iba a quedar así como así sin hacer nada al respecto, debía saber qué le había pasado a su esposo, y un presentimiento le dijo que no era nada bueno , decidió preegntar directamente, ella no era fácil de engañar, de pronto en sus pensamientos se le vino una pregunta a la mente que podría utilizar como pretexto para que ellos, los tres presentes, le contestaran.

-Por cierto… ¿Cómo fue esto posible?- preguntó al fin con curiosidad fingida.-¿Por qué estoy en un espejo? ¿Qué sucedió para que yo esté aquí?- Su plan era simple: hacerse como que no sabía nada, hacer preguntas claves y averiguar.

Los tres, Johan, Judai y el tío Kenji, se quedaron sorprendidos, como explicar… bueno, todo, tendrían que explicar desde lo sucedido en el caffe, mientras, la señora Eiko se reía y se felicitaba internamente, su actuación funcionó por lo que pudo ver.

-Bueno… -empezó Johan decidiendo si contar o no contar, sin embargo, su tío se dio cuenta de esto y decidió él continuar.

-Yo continuaré Johan no te preocupes- habló sonriendo el tío Kenji a su sobrino a lo que este cabeceó en respuesta.-Sinceramente no sé por dónde empezar.-continuó pensando en cómo iniciar su relato.

La señora Eiko decidió darle una pequeña ayuda a su esposo y habló- Puedes empezar desde lo más importante y seguir con lo demás.

El hombre asintió con su cabeza y pensó un momento antes de decir algo y empezar su relato- Eiko, la verdad es que cuando tú falleciste, no volví a ser el mismo-dijo bajando su cabeza con tristeza- de alguna forma desde ese día odio a todos los animales del bosque, sé que ellos no tienen la culpa en absoluto pero es algo que no pude controlar.

La señora Eiko escuchaba con mucha atención a su esposo callada, con una expresión que no se podría definir bien tan fácilmente, ella trataba de ocultar lo que sentía, ya que eso podría afectar el cómo su esposo le contaría el relato, ella lo sabía, después de todo era su esposa. Mientras Johan y Judai escuchaban atentamente la historia, ya que si bien sabían más o menos cómo era, ahora el tío Kenji la contaría con más detalle. Unos segundos después el hombre continuó.

- Y aunque piense y piense no entiendo cómo pudo haber sucedido, qué fue lo que pasó en realidad, tal vez pude haberlo evitado, desde entonces por lo menos para mí nada ha vuelto a ser lo mismo sin ti , no sabes cuánto me has hecho falta. Casi todos los días en lo posible he venido a este lugar, para hablarte- dijo el tío Kenji ocultando su mirada que en ese momento tenía una expresión triste.- Cada año se me hacía más difícil actuar normal

Habló el tío Kenji dejando a: unos Johan y Judai muy sorprendido, más si es posible, ya que acababan de enterarse que los paseos matutinos del tío Kenji eran para ir a ese lugar, sobre todo Johan, mientras que también dejó a: Eiko muy sorprendida, y si no estuviera en el espejo, ella sin perder tiempo iría a abrazar a su esposo, ¿cómo podía ser?, cómo pudo haber dejado que su marido sufriera durante todo el tiempo desde que ella había muerto, prácticamente 16 ¡casi 17 años! Sintió cómo la culpa llegaba a ella, dejó que su esposo sufriera durante tanto tiempo… tal vez no podría cambiar el pasado, ella estaba muerta, nada podría cambiar eso, creyó que casi nada cambiaría con su ida, pero parece que se equivocó, estaba pensando cuán mala esposa era por dejar así por tantos años a la persona que más amaba cuando el mismo siguió con su relato.

-a través de los años esos recuerdos venían cada vez más seguido, no podía olvidarlos no importara con qué tratara, así pasaron los años, todo seguía de esa manera para mí, con mi odio a los animales, mis visitas aquí y los regresos momentáneos del recuerdo de cuando te fuiste. Todo siguió así hasta el día en que Johan trajo a un zorro herido a nuestra casa- dijo lo último observando a Johan y a Judai, los jóvenes entendieron de que estaba hablando de cuando Johan había rescatado a Judai, claro que cuando aún no sabían que él era un espíritu del otoño.- cuando lo trajo a la casa admito que estuve en contra aún cuando sabía que lo que hacía Johan era lo correcto, estuve en contra, pero es que cuando vi a Judai que en ese momento estaba inconsciente y en su forma animal los recuerdos que quisiera olvidar regresaron con más fuerza y no lo pude evitar, al día siguiente me enteré de qué es lo que era Judai realmente y que trabajaría en el caffe ,y vaya que me sorprendí, recordé cuando me dijiste que existían los espíritus del bosque y no te creí- habló mirando sonriendo cariñosamente a la señora Eiko quien estaba más que sorprendida con lo que le contaban- me saltaré lo demás y contaré lo que pasó este día, hoy me decidí a trabajar en el caffe, ya que el día anterior no ayudé mucho que digamos…-habló con vergüenza lo último.- ya tiempo después cuando faltaban más o menos ¿2 horas?, estaba muy agotado, sin embargo vi a Judai atendiendo a unos clientes gustosamente, y me recordó a cuando tú trabajabas en el caffe, y ahí es cuando cada recuerdo de cuando estuve junto a ti reaparecieron pero con mucho detalle, todos , hasta que llegó el recuerdo del último día que estuvimos juntos, no pude soportarlo y salí corriendo del caffe, viniendo a este lugar, los muchachos me siguieron ,les conté lo que te había pasado y Judai usó su poder para poder verte y hablar contigo a través de un espejo- dijo lo último con un suspiro, al fin lo había dicho , el cómo se sentía a través de los años.

Nadie sabría el cómo describir la expresión de la señorita Eiko, al darse cuenta de lo que pensaba y había pasado todos estos años su esposo, y, si no fuera porque estaba en un espejo por lo cual no podía tener contacto físico, hubiera abrazado de inmediato a su esposo sin dudarlo, ¿cómo pudo él soportar tanto?, ella había muerto, no podía hacer mucho ahora, una de las cosas que más la afectaba era el que no se le ocurrió preguntarse el estado de su esposo, creyó que si bien cuando ella se fue no todo sería lo mismo ,no pensó que afectaría tanto a quien ella amaba, se sentía un atonta por dejar que eso pasara, no podía cambiar el que estaba muerta pero a través de las palabras podría dejarle claro a su esposo algunas cosas que él necesitaba saber.

-Kenji- habló dirigiéndose al mismo con voz quebrada mientras unas lágrimas luchaban por no correr por sus mejillas- no sabía que te afectó tanto, lo siento, gomen- habló esto último soltando un sollozo silencioso y una lágrima corrió por sus mejillas, y antes de que alguno de los presentes pudiera decir algo ella siguió- no puedo cambiar el pasado, estoy muerta y eso no puede cambiar… sin embargo y-yo no creí que esto te afectara tanto, y nunca quise que te afectara, sabes que te amo y nunca querría que algo te pasara, por eso es que no puedo permitir que te sigas culpando con lo que a mí me pasó, no es en lo absoluto tu culpa, no es ni tuya ni de los animales del bosque.

-¿entonces de quién? – preguntó el tío Kenji mirando fijamente a la señora Eiko.

-en parte mía por ser descuidada y en parte por la cosa que me atacó.

Todos los allí presentes quedaron petrificados cuando la señora Eiko dijo lo último, ahora sabían que algo la había atacado, la pregunta es… ¿Qué?

-¿algo la atacó?- preguntó por primera vez en mucho tiempo Johan en shock.

La señora Eiko cabeceó- sí, aquella cosa estaba hiriendo a un conejo, no sabía que era pero le empecé a tirar piedras y logré que soltara al animal pero en mi descuido, bueno ya saben.

-¿Qué era lo que la atacó? ¿Podría describirlo? – habló Judai dirigiéndose a la persona en el espejo.

La señora Eiko cabeceó nuevamente- eran unas cosas muy raras de color negro, parecían sombras, no tenían forma definida pero se notaba que estaban llenas de maldad, sea lo que fueran no querían nada bueno, y eso se notaba en cómo lastimaban al conejo, no tenían piedad.

Tanto Johan como Judai quedaron congelados, el castaño ya había descrito a los seres que lo habían perseguido, y prácticamente Judai y la señora Eiko los habían descrito de igual manera, no había duda, sea lo que sea, en ambos casos era el mismo atacante.

-Judai…- habló seriamente el peliazul dirigiéndose a quién estaba sentado a su lado.

El castaño cabeceó- suena a que en ambos casos estuviéramos hablando del mismo atacante.

-¿QUÉ? – preguntaron/gritaron los dos adultos.

-como oyen, en ambos casos, tanto como en el de Judai y el de la señora Eiko, es el mismo o por lo menos la misma clase de criatura que atacó.- Habló Johan seriamente.

Nadie sabía qué decir, era la misma clase de criatura en ambos casos, pero la diferencia de tiempo en lo que asaron estos casos era mucha, lo cual significaba que la/las criaturas habían atacado y desaparecido u ocultado por un tiempo para después de unos años volver a aparecer, esto era una hipótesis, todo era muy confuso. Todos estaban pensando en nuevas opciones sin darse cuenta de que algo los observaba desde lejos y se acercaba poco a poco.

-¡Judai!- gritó Johan al ver a su amigo, este estaba sosteniendo su cabeza mientras soltaba quejidos de dolor, que provenían de su cabeza.

-¡Eiko!- gritó a su vez el tío Kenji al ver que su esposa desaparecía del espejo, soltando también quejidos, hasta desaparecer totalmente no sin antes decirle que ella lo amaba mucho y que no se preocupara.

-¡Judai!- gritó en la preocupación Johan mientras sostenía al menor en sus brazos.- ¿Qué pasa? , Judai por favor responde- dijo esta vez entrando en la desesperación.

-¿Johan que le pasa a Judai?- preguntó preocupado el tío Kenji al ver el estado del castaño.

-n-no sé – respondió algo asustado Johan, abrazando más fuerte a Judai.

-A-algo está aquí, una de esas cosas está aquí cerca- dicho esto se desmayó en los brazos del peliesmeralda.

-¿a qué te refieres jud-

¡tack! Una hoja crujió al ser pisada.

-¿Qué fue eso?- habló el tío Kenji mirando a todas direcciones sin ver nada.

-ajjjjjjjjjjj-

Ambos jadearon al oír ese sonido, que sin duda no sonaba a algún animal del bosque , por lo menos no a uno que conocieran… aún

Sinteron cómo algo se acercaba y se quedaron petrificados, en unos arbustos no muy lejos de ellos pudieron ver "algo" pues no podían describirlo, ¡no tenía forma!.

-¿Qué es e-eso?- preguntó Johan en shock.

Esa cosa se acercaba más a ellos, poco a poco hasta que…

-¡Aléjate de ellos!- gritó una voz familiar para Johan y para el tío Kenji.

De repente de lado contrario apareció el abuelo de Johan teniendo en mano una bolsa con unos polvos azules/negros que se los tiraba a la criatura, mientras esta recibía los polvos que el hombre le tiraba retrocedía quejándose del dolor, al no soportarlo se fue a la fuga para alivio de todos.

-¿a-abuelo?-preguntó Johan en shock

-Hiro, ¿qué haces aquí?- preguntó el tío Kenji también en shock.

-no estaban en el caffe cuando volví, seguí su rastro y me llevó aquí- les respondió el hombre guardando en un bolsillo de su pantalón la bolsa con los polvos que había usado.Y al ver a Judai inconsciente prosiguió a hablar- vámonos de aquí rápido, esa cosa volverá si no nos vamos, además de que Judai necesita ayuda.- dijo apuntando a la dirección por donde él había llegado, la dirección que los llevaría de vuelta al caffe.

Johan y el tío Kenji cabecearon en el acuerdo aunque con muchas dudas en su cabeza, el abuelo Hiro sabía más de lo que aparentaba…

Johan tomó en brazos al menor que estaba inconsciente y el tío Kenji tomó el espejo por el cual anteriormente había hablado con Eiko.

-Vamos.- dijo finalmente el hombre mayor de los tres avanzando por el camino de regreso.

Los otros dos solo cabecearon y lo siguieron en silencio, cada uno en sus pensamientos, analizando lo ocurrido en el día.

Johan era quien estaba más concentrado, lo que había aparecido era seguramene una de las cosas que habían perseguido a Judai, ¿Qué rayos eran?, por otra parte estaba muy preocupado y angustiado por Judai ¿qué le había pasado? Era como si algo lo hubiera atacado, y más aún, su abuelo ocultaba algo, sabía más de lo que aparentaba, y él se aseguraría de obtener algo de información de este, las cosas no podían seguir así.

Mientras, entre las sombras, la criatura aún resentida observaba desde lejos para que no la sintieran, el cómo las personas se iban, las cosas no se quedarían así, eso podía asegurarlo, nada las detendría de cumplir su objetivo, y sin más se fue en dirección contraria a contarle lo sucedido a su superior.

Fin/cap

N/a: ¡al fin! TTwTT el cap está terminado, estoy muy feliz, logré ordenar mis ideas por fin XD. Qué les pareció? Parece que algunas cosas quedaron más claras, creo que me dejé llevar por la escena del tío Kenji y de Eiko o.o , pero bueno, qué se le va a hacer , en el próximo cap el abuelo Hiro tendrá algo que explicar o.ó.

En fin , en el próximo cap trataré de aclarar más dudas, y de veras lo siento por tardarme tanto u.u, ni el tiempo ni el colegio están de mi lado . Pero trataré de todas formas de escribir el próximo ca con tiempo :3 lo prometo x3.

Y por último lo de siempre: pueden dejar review si quieren x3, críticas constructivas bienvenidas simpre que no sean tan duras Q,Q

Saiyonara!