LOS PERSONAJE NO ME PERTENECEN SOLO LOS QUE ME PERTENECEN
Aclaración: aquí los personajes tiene 16 o esa apariencia jeje ojala lo disfruten. Saludos!,
CHAPER 2: ENCONTRANDONOS
Karin
Estaba caminando por las calles de Karakura, aun le faltaban comprar varias cosas para la casa. Pero eso no opacaba su buen humor. El fin de semana estaba empezado bien para ella. Un rico desayuno, preparado por Yuzu, uno que otro escándalo de su papá, que podía controlar con una patada, una invitación para jugar "un amistoso"- fútbol-con los chicos de la escuela rival. Aunque ahora era capitana del equipo de fútbol femenino, no perdía oportunidad para juntarse con sus amigos los fines de semana y destrozarles el culo a todos los equipos que osaban desafiarlos. Porque su primer amor siempre seria el fútbol y le encantaba compartirlo con sus amigos.
De pronto se tensó. Sintió un pequeño dolor de cabeza y apareció un reiatsu familiar. Eso solo significaba una cosa –Yuzu- .Ordenando a su cuerpo que fuera a su hogar, salió corriendo a donde se encontraba esa energía espiritual, ubicándolo Cerca de una tienda donde se vendía aparatos electrónicos, al lado de un callejón -no tan lejos de aquí -pensó.
Allí se encontraba dos hallows pequeños pero de grandes garras y cuernos, peleando con una hermosa joven de cabello castaño y ojos marrones vestida con un kimono negro y una hakama negra. La pelea estaba muy reñida. El primes hallow saltó sobre su costado derecho tratando de atraparla con sus enormes garras, el segundo hallow trato de envestirla desde su costado izquierdo, ella simplemente tropezó hacia atrás, casualmente evitando el ataque y se incorporó, enfrentándolos, levantando su zampakutou para intentar atacarlos. Intentó golpearlos pero los hallows la esquivaron- está cansada -Se notaba por las gotas de sudor que rodeaba su frente y la agitación al respirar. Era hora de interrumpir la pelea.
Se escucho un –bum- en el lugar y las dos hallows salieron volando de ahí, entonces Yuzu lo comprendió. Su hermana estaba ahí y seguro no muy contenta.
-¿Karin-chan por qué hiciste eso? ya los tenia-
Karin simplemente se acercó, tomó el brazo izquierdo de su hermana y lo apretó, ella lanzó un quejido y su ropa se empezó a manchar, estaba herida. Luego de esto la soltó
-¿Con que los tenías, eh? Yuzu-chan estas muy desconcentrada y eso puede resultar fatal, además tus oponentes bajaron varias veces la guardia, eso podrías haberlo utilizado para terminar la pelea rápido –luego se le creció una vena en la frente- y ya te dije que debes llamarme cada vez que aparezca un hallow, aun no puedes enfrentarlos sola…- se cruzó de brazos y dirigió su mirada a sus costados- ¿y tus amigas? ¿Dónde están? pensé que venías con ellas…-
- Karin-chan le dije a las chicas que tenía cosas que hacer y se fueron- luego infló los cachetes e hizo pucheros- yo también puedo con los hallows…tu nunca me pides ayuda y llegas toda lastimada… qué clase de hermana shinigami soy si ni siquiera los puedo enfrentarlos y ayudarte…-
-Una principiante que aun le falta saber cómo defenderse…-se dio media vuelta y se dirigió a donde había dejado a los hallows- que sepas el nombre de tu zampakutou no significa que ganaras la batalla, tienes que practicar mucho para que deje que enfrentes esto sola - entonces se puso a pensar y habló en vos alta- aunque creo que tienes algo de razón…- la cara de su hermana se iluminó- pero cualquier cosa termino con esto ¿entendido?
-sí, gracias Karin-chan- entonces se puso en posición de pelea alzando su zampakutou y miro a los hallows. Estos estaban observándolas desde el principio de la conversación sin entender nada, en cuanto Yuzu los miró ellos se pararon, la miraron amenazadoramente y salieron corriendo para el lado opuesto. A esta acción Yuzu se le cayó una gota estilo anime.
-Se te están escapando- advirtió Karin- si terminan haciendo estragos por la ciudad, no te vuelvo a dejar sola- dijo tranquilamente. Luego ambas Se fueron a buscar a los hallows.
Los encontraron merodeando por el parque tratando de devorar el espíritu de un anciano, sin éxito alguno porque este los esquivaba rápidamente. Perecía un maratonista. Iba de aquí a allá llorando pidiendo auxilio, Yuzu se paró enfrente de él, cubriéndolo-yo lo ayudo, señor- le dijo con toda la determinación que poseía. El anciano solo la miró de arriba para abajo y le preguntó – ¿y tus papis nena?, no me digas que te perdiste- esto dejó algo descolocada a Yuzu, pero se repuso rápidamente tratando de enfrentar a los hallows. Estos viendo que no tenían alternativa.-o atacaban o no cenaban- se arremetieron contra ella, tratándola de envestir del lado izquierdo y agarrándola del lado derecho. Ella entendió en ese momento lo que su hermana trataba de decirle con respeto a la guardia baja y en dos movimientos diagonales en forma de "x" termino con los hallows
-¡Lo hice!, ¡Lo hice! ¡Sí! ¡Viste Karin-chan, Lo hice!- daba saltitos de alegría y hacía su danza triunfal de la victoria. Estaba tan concentrada que no se dio cuenta cuando fue sujeta de su brazo y transportada a la otra punta de la ciudad interrumpiendo su baile y sus saltos- Karin-chan que pasa…- dijo cuando noto la expresión seria de su hermana, que miraba contantemente hacia todos los lados-
-escúchame bien Yuzu, en este momento quiero que trates de esconder tu reiatsu todo lo que puedas, toma utiliza esto supresores, te van hacer de mucha ayuda- dijo entregándole una cadena y un brazalete- y por nada, nada del mundo te vuelvas a convertir en shinigami sin que yo te lo diga, me entendiste,- ella solo movió la cabeza en forma afirmativa, su cara mostraba claramente que no jugaba- bueno… ahora vamos a casa- y con shumpo Karin se movilizó rápidamente con su hermana. Al llegar, regresaron a sus cuerpos y se dirigieron a la sala a ver algo de televisión.
Entonces ahí fue cuando se acordó que se había olvidado de comprar las cosas que faltaban-Yuzu-chan ya regreso voy a comprar unas cosas- y salió.
Ese mismo día
Estaba caminando por las calles de Karakura con el ceño fruncido, no estaba de humor. El día anterior había llegado junto con Matsumoto y no encontraron a Inue para poder hospedarse en su casa, no tuvieron otra opción que quedarse con Urahara. Este los recibió con una sonrisa misteriosa oculta en su abanico.-¡oh miren quien vino! el joven hitsugaya-taichou y su teniente Matsumoto-san, que los trae a mi humilde morada- Toshirolevanto una ceja, sabía perfectamente porque venía, no hacía falta hacerse el desentendido- pero que hacen afuera, pasen, pasen ¡Ururu prepara un poco de té que tenemos invitados! No se preocupen por los gigais que los tengo en el sótano listo para ser usado, imagino que Matsumoto-san va a tener muchas cosas que comprar – la cara de su teniente se iluminó. Tal vez la misión sería más agotadora de lo que esperaba.
Al día siguiente fue más raro todavía. Para vigilar la ciudad, Se había dividido con Matsumoto para abarcar más terreno, ella observaría la zona norte y él le tocaba la zona sur, cosa sospechosa ya que para el norte se encontraba el centro, pero cuando iba a replicar su subordinada ya había desaparecido. No pudo hacer más que suspirar y buscar a las Kurosaki De pronto su celular sonó, era un par de hallows, al parecer de poco nivel espiritual cerca de donde estaba Matsumoto, la dejaría que ella se encargara de eso. Siguió caminando
-Tal vez debería ir a la colina o en su casa…- pero su celular siguió sonando, al parecer los hallows ahora se encontraban cerca de donde estaba él, y no solo eso, para su sorpresa –o no- también sentía dos fuertes energías espirituales
Se dirigió rápidamente donde se encontraban dichas energías, pero cuando llego no encontró nada, ni los hallows, ni dichas energías- Esto es extraño- pensaba, trataba de sentirlos pero ya era tarde, habían desaparecido, no tenia forma de rastrearlos ni tampoco sabía quienes la emanaban –o si pero necesitaba pruebas-
Entonces se dirigió hacia la residencia Kurosaki, allí seguro encontraría respuestas. A casi la mitad del camino, aun meditaba sobre este suceso hasta que fue interrumpido de la forma más brusca. Lo empujaron desde su espalda pasándolo por encima tirándolo hacia adelante, terminándose por chocar con un poste de luz. Logro de escuchar un -"córrete idiota-". Y lo siguiente que vio desde el suelo fue su cabello negro y, su espalda que se alejaba rápidamente persiguiendo anda saber qué cosa, sin disculparse
- maldita hija de…-solo pudo decir
Pasando el tormentoso fin de semana que, según su opinión, un desperdicio, porque no encontró a las kurosaki, ni en su casa ni en ninguna otra parte de la ciudad, ni tampoco volvió a sentir las energías espirituales, ni a la chica que lo había tirado-esa si tenía que pagar por lo que hizo-
-Qué lindo se ve taichou- dijo Matsumoto con gran alegría sacando una cámara- esto va para la revista de mujeres shinigami, vamos taichou, Coopere y sonría que hoy es su primer día de clases- dijo con picardía sacando varias fotos en distintos lados de su taicho. A este le estaba a punto de dar un tic nervioso
-¡Matsumoto!- grito con toda la furia que sentía en ese momento- ¡deja de sacar fotos, recuerda porque estamos aquí!- la vena en su frente comenzaba a crecer
-sí, sí, la misión- contesto restándole importancia-se ve tan lindo con ese uniforme taichou- no es que fuera la primera vez que se pusiera ese uniforme pero Matsumoto nunca perdía oportunidad de fotografiarlo cada vez que se ponía otras ropas que no fueran su uniforme oficial de shinigami- hablando de eso, taichou, no olvide de hacerse muchos amigos, y no se reprima si le gusta una chica- esto último lo dijo despacito, como si fuera un secreto y guiñándole un ojo
Eso fue el colmo, la iba a matar-¡Matsumoto! –
El joven capitán se había anotado en la misma escuela en la que estaban las Kurosaki, ya que no las encontraba, al menos podría allí encontrarlas y podía vigilarlas mejor. En algún momento debían cruzarse. A Karin la recordaba como una chica delgada de cabello corto, ropa deportiva y algunas expresiones parecidas a las de su hermano, a su gemela casi ni la recordaba, con esas características en su cabeza llego a la preparatoria
Al llegar al salón que le tocaba la profesora lo dejo afuera para presentarlo
-Silencio mocosos-grito muy fuerte, el salón se silenció –este es Toshiro Hitsugaya, y el que abra la boca le sacare tres puntos en el examen- nadie habría a boca, luego se dirigió a él- siéntate donde se te dé la gana solo no interrumpas la clase o te irás a castigo- bien, que clase de profesores tenia este lugar, no la conocía y ya quería sacar a hynanmaru para mandarla al otro mundo, suspiro y se fue a sentar al fondo al lado de la ventana. No pudo evitar ver que todo el mundo lo miraba con lastima. Simplemente no era su día y se quedo mirando por la ventana
Cuarenta minutos después escuchó la puerta abrirse y que alguien que se paro en frente de él, mirándolo sin decir ni una sola palabra, solo mirándolo. Levanto la vista. No pudo evitar mirarla
Frente a él se encontraba una hermosa joven de cabello negro y finas facciones, su piel era blanca como el marfil, sus labios rojizos natural, se notaba que no usaba maquillaje, y sus ojos lo impactaron. De lejos seguro parecían negros pero al mirarlos más de cerca parecían un azul muy oscuro, casi como si tratara de ocultarse esa tonalidad. Su mirada era de total furia que logró estremecerlo
Ahí se dio cuenta que se la había quedado mirándola, -como un idiota- desvió la vista hacia otro lado. Maldecía por dentro tratando de controlar su posible sonrojo
-que hace llegando a esta hora- dijo la profesora rompiendo el silencio general
Ya, aquí tiene la nota de mi papa explicando porque llego tarde-dijo la recién llegada,cuando la profesora lo leyó, tembló, la chica la miro sonriendo con maldad y agregó- si quiere lo leo a todo el salón- la profesora negó la cabeza enérgicamente y la mando a sentarse amablemente. Ahora que lo pensaba la vos de esa chica le sonaba conocida.
-oye, enano, ese es mi lugar-ahora la recordaba ¡ella lo había tumbado! esperen ¡y tenía el descaro de llamarlo enano!
El silencio del salón se volvió sepulcral. Una batalla había iniciado y seguro alguien acabaría muerto
-Este no es mi día –murmuro Toshiro
