LOS PERSONAJE NO ME PERTENECEN SOLO LOS QUE ME PERTENECEN
Espero que lo disfruten. !Saludos!
Gracias por sus reviews!
CHAPER 3: COMPLICIONES Y SORPRESAS
Karin
Estaba enojada-diablo sí que lo estaba- Rabiaba y maldecía como no lo habría hecho en mucho tiempo- dos días en realidad- bueno, no tanto, pero la cuestión era que estaba furiosa,- y como no estarlo si su fin de semana fue del asco-. Frunció el seño recordando los acontecimientos del sábado, a veces se preguntaba porque sucedían cosas malas a días tan bonitos, como lo fue el sábado-parece que se me pegó la suerte del sempai- esa nota mental le hizo recordar los asuntos pendientes que tenían con él y lo que le tenía esperando hacerle, claro que no lo olvidaba. Su motivación de aparecer ese día en la preparatoria era para darle la paliza pendiente del viernes. Se lo había jurado
Hablando de preparatoria ya estaba llegando bastante tarde, una imagen mental llego a su cabeza que hizo que chasqueara su lengua-a primera hora me toca con esa vieja, mierda-no sabía porque ni que motivos tenia pero desde el primer día buscaba cualquier escusa para expulsarla, claro que aun no podía, pero con la llegada tarde pondría un drama que la dejaría mal parada. Claro que esto era unos de los beneficios de ser una Kurosaki, peleas, maestros en la mira, etc. –gracias ichi-nii – dijo irónicamente
Suspiro, ciertamente estaba cansada y lo peor de todo es que él había aparecido.
Flash back
Estaba caminando contenta devuelta a su casa, había conseguido lo que necesitaba y lo mejor era que a pesar de lo que había pasado con lo de los shinigamis no las habían descubierto y eso significaba que estaban a salvo, al menos por ahora. Lo mejor de todo es que no había razón de cancelar el partido, esto la hizo sonreír hasta que sintió un escalofrió recorriéndole todo el cuerpo, eso se debía a una sola cosa
-Ryusuke- se giro y salió corriendo por donde lo había sentido. Si él estaba allí significaban malas noticias, muy malas. Mientras, había tirado ya a algunas personas para encontrarlo- va, ni que se murieran por que los empuje un poco- uno se interpuso en su camino-es que no se daba cuenta que lo iba a tropellar, las personas son tan insensatas-pensaba- córrete idiota- le gritóy salto sobre él, no tenía tiempo para pedir permiso disculparse
Al doblar una esquina se encontró con Ryusuke. Este vestía de un pantalón negro con un chaleco blanco, sus cabellos color cobre combinaban perfectamente con sus ojos rojos, su mirada era despiadada, su boca estaba manchada con la sangre de la persona que tenía entre sus garras. Se estaba alimentando destrozando la carne del individuo que había asesinado. Cuando se dio cuenta de la presencia de Karin sonrió
-¡oh! Mi hermosa Karin, como estas… se que te he dejado abandonada pero no esperaba que vinieras a buscarme- se inclino y levantó la cabeza, su sonrisa se ensanchó- pero no te hare esperar más ven dame un beso- Karin hiso una mueca de asco, este solo rió
-cierra la boca imbécil, que demonios haces aquí-pregunto claramente enojada, sabía que estando él aquí solo traería problemas-te dije que la próxima vez que te encontrara te iba a matar-
-Karin, siempre tan cariñosa, pero lamentablemente ahora no puedo pelear contigo- dio unos hacia pasos atrás-pero cuando recupere todas mis fuerzas volveré- con una reverencia y un beso al aire desapareció. Esto la sorprendió y su mirada se enserió.
Las cosas andaban mal…muy mal, tenía que hablar urgentemente con Urahara
Fin del flash back
Ryusuke no era una criatura cualquiera, era un demonio sellado en un antiguo libro que accidentalmente ella había abierto, su poder de destrucción era tal que los otros demonios se unieron con los sacerdotes y sacerdotisas para sellarlo, según cuenta una sacerdotisa llamada Mao se unió a unos espíritus del cielo para sellar a tan terrible demonio, sacrificando su propia vida.
Ella se había enterado de varias desapariciones sospechosa en ciudades vecinas entonces fue a investigar, para su sorpresa encontró a un culto que veneraba a este demonio y tenían planes de despertar sus poderes para sus propios propósitos, ella logró infiltrarse y desmantelar toda la asociación. Pero cuando pensó que todo andaba bien encontró un libro antiguo y por pura curiosidad-o estupidez- lo abrió y se corto un poco el dedo.
La sangre fue a parar al libro y este comenzó a brillar, de pronto salió Ryusuke. Este miraba a todos lados, estaba muy desorientado. Termino mirando a ella y preguntando cosas como "que día era hoy" y" en donde se encontraba". Estaba sorprendida pero no bajo la guardia, lo amenazó con su zampakutou. "shinigami eh..."dijo" hace siglos que no los veo" luego de esto comenzó a abanicar su mano, ella solo levanto una ceja "interesante" y como si fuera nada llego al frente de ella "serás mi nueva favorita hasta que me aburra".
Esto último la enfureció como podía haber dicho eso, lo enfrento con su zampakutou y comenzaron a pelear, la cosa estaba muy reñida. Después de un par de minuto él se fue para atrás "nos volveremos a ver mi Karin-chan" con esa frase desapareció, lo que le sorprendió a ella es que nunca le dijo su nombre. Meses después lo encontró atacando personas o devorándolas y siempre se despedía con las mismas palabras
Luego de todo ese lio volvió a su casa a buscar a Yuzu, era momento de entrenar más duro de lo normal. Recogió un par de ropas, dinero y cosas de uso personal y se dirigió a donde vivían los Vizard. Allí ningún shinigami -ni Ryusuke- la encontrarían y podría entrenarse tranquilas
Ella y Yuzu eran amigas de los Vizard desde que descubrieron que tenían hallows internos. Cada vez que podían iban y los visitaban, hasta entrenaban con ellos. El único problema que cada vez que los visitaba se pasaba horas y horas en peleascon - esa maldita enana rubia cara de mono que vive para joderle la vida- Hiyori.
Es que que le tenía hasta la coronilla con ella, cada vez que la saludaba le decía "Ichigo mujer" o"cara de Ichigo" o "Ichigo con peluca" y cosas por el estilo que siempre terminaban en peleas, chancletazos, discusiones, etc. Aparte de eso no tenía ningún problema.- enana del demonio- pensaba. Gracias a todo esto tuvo que cancelar la práctica de futbol.
-Diablos-solo pudo decir al ver su reloj. Estaba llegando treinta minutos tarde. Llego al frente de la preparatoria y se puso a escalar los muros, tenía que apurarse
-que haces Kurosaki, hacer eso es contra las reglas- dijo un joven alto. Llevaba ropa deportiva y su cara era de total seriedad, ella se cayó para el otro lado. Maldito Kuromi-sensei. -Y como castigo mándale esta cartita a tu sensei- dijo con cara de estúpido, su seriedad solo era fingida
-Hazlo tu para eso tiene manos, piernas y supuestamente un cerebro- le escupió ácidamente-no quiero que me metas en tus líos
-ufa…pero tú eres mi asistente, tienes que hacerme caso- puso cara de hacer pucheros- vamos Kurosaki, solo es un favor, te juro que es la última vez- sabía que no sería la última vez, pero tratar de razonar con él, era como tratar de razonar con una piedra, se resigno, no sin antes hacerle jurar que sería la última vez.
No es que fuera muy cercano a Kuromi-sensei, pero es que lo encontró varias veces comiéndose a la enfermera, a Matsumide- sensei, a su sensei, y a otros el primer día que entró. Ciertamente le importaba muy poco la vida de los demás pero, es que no podía buscarse otro lado para hacer sus cochinadas. Cuando estuvo sola este le ofreció ser su asistente y ayudar en los entrenamientos que tenía con los chicos con el futbol. En realidad todo término con ella entrenando a los chicos y el sensei haciendo sus cosas por ahí- Este le pagan mucho- pensaba
Suspiro- ¿cuántas veces había suspirado?- no se acordaba, solo sabía que estaba enfrente de su salón y que se echaría una larga siesta en su hermoso lugar. Amaba ese asiento porque tenía de todo. Si tenía frio, la calefacción estaba muy cerca, si tenía calor solo habría la ventana. Estaba en el fondo a sí que los profesores no molestaban tanto. Si se quedaba dormida, nadie notaba eso, Tenía una hermosa vista hacia el patio y muchos árboles cerca si se pensaba escapar por la ventana. Sin lugar a dudas el lugar perfecto
Abrió la puerta y se dirigió directamente a su asiento. Entonces se dio cuenta de dos verdades
Que Toshiro estaba en su asiento, eso la sorprendió que al mismo tiempo la abrumó, esto significaba que la sociedad de almas sospechaba algo y que mandaran a un capitán a averiguarlo era símbolo de que sus sospechas eran muy fuerte, malo para ella. La estarían vigilando
Que Toshiro estaba en SU asiento, SU ASIENTO, a nadie, jamás, lo perdonaría, lo iba a matar , era capaz de asesinarlo ahí mismo, maldito
El chico levanto la vista, había olvidado cómo eran sus ojos, tan hipnóticos, tan profundos, tan peligrosos, tan idiota es que no veía que aun estaba en su asiento-aquí arde Troya- pensó. Lo fulminó con la vista, lo iba a desmenuzar vivo. El solo desvió la mirada -maldito hijo de p… como se atreve a ignorarme- la vena en su frente creció. Estaba a punto de agarrarle de la camisa y tirarlo por la ventana hasta que su sensei habló
-que hace llegando a esta hora- dijo la profesora, levanto la ceja y sonrió por dentro, esto le enseñaría a no meterse con ella
- Ya, aquí tiene la nota de mi papa explicando porque llego tarde- le paso la nota que le había entregado Kuromi-sensei, no pudo evitar mostrar la sonrisa que se le formaba al ver a la profesora temblando y con cara de espanto- si quiere lo leo a todo el salón- la profesora negó enérgicamente,- aja asunto arreglado- se burlo por dentro. Solo le quedaba un asunto pendiente. Volvió donde estaba su asiento y su ocupante- más bien su de futura victima-
- oye, enano, ese es mi lugar- soltó con todo el veneno que sentía. El solo la miro. Por un segundo le pareció ver algo confusión, luego ira, luego murmuro algo que no logro entender
Toshiro
La miró con odio ¿Cómo era capaz de llamarlo a él "enano"? Él era Hitsugaya-taichou, ¡se lo dejaría bien en claro!
-¿acaso eres sordo, mudo o idiota? Te dije que este es mi lugar- bien, esto era el colmo para él, se levanto e iba decir muchas cosas de madre pero la profesora hablo primero
-por…por favor ve…a otro lugar…por favor- la profesora casi se arrodillo diciendo esto,
La chica solo se la quedo mirando y luego miro a otro punto del salón, suspiro-Si mañana te veo en mi lugar juro que te vas a arrepentir-y se fue a otro lugar alejado del suyo, el salón seguía en silencio. Mal comienzo de la mañana mal comienzo del día,
En el almuerzo no la había pasado tan mal, solo las chicas que lo acosaban pidiendo su número y si quería casar con ellas. Claramente dijo que no a esto y se refugió encima de un árbol en el patio trasero para que lo dejen de buscar. Estas mujeres humanas cada vez estaban más locas.
Se acostó en una rama, tal vez ahora podría comer. Estaba por dar un mordisco a su comida hasta que escuchó unas voces.
-entonces él dijo ¡ah!, y yo dije ¡eh! Y todos dijeron ¡uh!- bien lo tenía confirmado si había algo más raro que lo humanos eran las mujeres, no entendía su idioma, dialecto ni su razonamiento, eran demasiadas complicadas, jamás podrías saber lo que piensan o que sienten. Si decían frio era calor o que el mundo se destruía, sinceramente no las entendía. Las otras dos chicas se pusieron a reír. Recién ahí se dio cuenta que la chica de esa mañana estaba riendo. Sonrió. Se iba a vengar
Entonces apareció un chico- sempai hay problemas, ayúdenos, por favor, es Moshiro, unos hombres lo están golpeando-la chica salió corriendo, el los siguió con cuidado atrás para que no lo vean, tenía un extraño presentimiento sobre esa chica. Cuando llego, conto cinco hombres grandes, parecían fuertes por su complexión ancha y musculosa. Llevaban palos y cadenas, la chica frunció el ceño y los enfrentó
-¡e y! grupo de idiotas no deberían estar aquí, lárguense ahora mismo o sufran las consecuencia- bien decidió salir de su escondite, no creía que ella fuera capaz de enfrentar cinco gorilas y salir ilesa, por mucho que la odie tenía que ayudarla, esa chica tenia la boca demasiado grande para su bien
-primor no te metas, esto es entre su padre y nosotros, nos tiene que pagar y su hijito nos dirá como, verdad inútil- y le pego un par de cachetadas al chico
-¡les dije que se fueran orangutanes de mierda!-entonces los hombres se enfurecieron y se abalanzaron a la chica
Estaba a punto de intervenir cuando lo sujetaron del hombro.- espera, nuevo, ella se encargara- dijo un chico de cabellos negros
La chica la sujetaron de los hombros y ella levanto la mirada, siempre fiera como la caracterizaba. Levanto su pierna y la choco con la entre pierna el otro, tirándolo al suelo. A los otros dos los derribo de patadas voladoras y golpes certero, luego a otro lo tomo de los brazos y lo arrojo al primero. El quinto estaba desquiciado y con desesperación se lanzo a atacarla con todo lo que tenía. Ella lo esquivo y golpeo su nuca dejándolo desmayado. En un grito ahogado le pregunto quién era.
-¡Escúchenme bien idiotas!-grito- ¡mi nombre es Karin Kurosaki y si se vuelven a acercar a mí o a esta preparatoria lo lamentaran!- entonces el abrió sus ojos como platos con sorpresa, no podía creer, ella era Karin…
-ka…Karin Kurosaki, la Hitokiri- Karin frunció el ceño al oír este apodo-lo siento, lo siento no volverá a pasar no vamos, chicos vámonos, lo siento Kurosaki-sama
A esto ella solo se los quedó mirando con el ceño fruncido, su cabello atado en una cola en alto revoleteaba al viento, ella era Karin, como no se había dado cuenta antes, pero estaba tan cambiada, no podía dejar de verla y observarle los grandes cambios en ella habían ocurrido y al mismo tiempo las cosas pequeñas que en ella jamás cambiarían, ya no era la chica delgada, de cabellos cortos, vestida como chico que podía ver hallows y shinigamis que lo invitaba a jugar futbol. No, las cosas ahora eran diferentes
Se sorprendió, el destino siempre traía cosas inesperadas y ella era una de esas
