Disclaimer applied.
El amor es extraño.
Hay muchas cosas que hacemos por amor, pero miles más de tonterías que el amor nos hace hacer.
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—Hn, hola — Saludó como si nada el Uchiha.
— ¿Qué haces aquí? —Cuestionó, un poco alarmada, poniéndose de pie.
—Sakura, no seas grosera —Reprendió su madre — Sasuke-kun sólo vino a devolverte tu cuaderno
No pudo evitar mirar a su mamá cómo si ésta estuviera loca. ¿Ahora de que estaba hablando?
— ¿Q-que cuaderno?
—El que me prestaste esta mañana, de biología, ¿recuerdas?
Frunció el ceño cuando captó la mentira de Sasuke. ¿En verdad había inventado eso solamente para ir a su casa? –"Esto es increíble"-pensó. Como no quería que Hanako, su mamá, creyera que era una maleducada, tuvo que tragarse sus protestas para después, y seguirle el juego al pelinegro.
—Oh, sí, el cuaderno de calcu-
—Biología —Interrumpió Sasuke rápidamente.
—Sí, lo que sea
— ¿Um? —Notó que su madre los miraba a ambos con curiosidad, así que optó por salir de ahí antes de que preguntara algo.
— ¿Porque no me lo das ahora? lo necesito para hacer una tarea —Dijo, y ella comenzó a empujarlo suavemente por la espalda. Antes de salir por completo, le sonrió a su madre, para que no sospechara nada.
Y pensar que unas horas atrás había creído que él por fin se había cansado de estar tras ella.
–"Era un pensamiento demasiado bonito"- Suspiró. Solo cuando estuvieron lo suficientemente lejos de la cocina, se detuvo.
—No puedo creer que hayas venido a mi casa —Reclamó en voz algo baja —Como sea, ahora que mi madre no ve, ya te puedes ir —Dijo, moviendo la mano para que se fuera.
— ¿Qué? Acabo de llegar —Replicó el chico.
—Eso no es cierto—Acusó —Llevas ya un rato hablando con mi mamá, y, oh dios mío, no quiero ni imaginarme que cosas le has dicho—Sasuke alzo una ceja cuando ella comenzó a hiperventilar.
—No exageres —Ladeó la cabeza para que la pelirrosa no notara su sonrisa —Uno; no vine a hablar con ella —Bueno, eso era mentira, porque de hecho sí había ido a su casa a hablar con su madre. De algún lado tenía que saber los gustos de Sakura, y como no se le había ocurrido nadie más, pues ahí estaba. — Y dos; no le dije nada que no fuera verdad
Sakura lo miró con los ojos entrecerrados. Obviamente no le creía lo último.
— ¿Qué? —Preguntó haciéndose el desentendido.
—Solo… contéstame algo—Apartó la mirada de él y tragó saliva imperceptiblemente — ¿Tú no le mentiste y le dijiste que… somos a-algo, verdad?—Cuestionó bastante apenada.
A decir verdad, le sorprendió que Sakura le preguntara eso. Aunque…
—No —Contestó sinceramente — ¿Por qué? ¿Quieres que le diga? —Agregó bastante entusiasmado, haciendo el ademán de caminar hacia la cocina, donde la madre de la pelirrosa aún debía estar.
— ¡Noooo!—Chilló rápidamente, interponiéndose en su camino. Volteó a ver si su pequeño grito no había alertado a su progenitora, suspiro aliviada al no verla y para cuando volvió la vista a Sasuke, no pudo evitar dar un respingo asustada. Estaba justo frente a ella.
-"Él… está demasiado cerca"-
Instintivamente dio un paso atrás.
—No entiendo
— ¿Uh?
—Quiero decir que no entiendo porque sigues haciéndote la difícil —Explicó confundido.
— ¡Yo no me estoy haciendo la difícil! —Contradijo rápidamente — es solo que tú eres muy insistente y pareces no entender un "no" por respuesta
—Aunque, igual, eso hace esto aún más interesante —Continuó el pelinegro, ignorando por completo lo que Sakura acababa de decir.
— ¿Qué?… ¿Acaso escuchaste siquiera lo que te dije?
—No —Respondió despreocupado, sin importarle la cara indignada de la pelirrosa — a propósito, ya sé a dónde iremos el sábado, pero no te lo diré… será una sorpresa —Sonrió levemente —Nos vemos mañana
Y ni bien terminó de decir eso, besó la mejilla de Sakura, saliendo apresuradamente después.
Allí, pasmada, se quedó la chica de ojos verdes, preguntándose que significaba ese hormigueo que se extendió desde su mejilla hasta su cuello.
—Él…
Se giró rápidamente, sobresaltándose al escuchar la voz de su mamá, encontrándola a unos cuantos pasos, con expresión sorprendida.
—Él te-te… —Tartamudeo, mirándola. Sakura se sonrojo al darse cuenta de que ella había presenciado el gesto de Sasuke. Finalmente su madre suspiró soñadoramente —Que lindo es el amor —Dijo, sonriendo y colocando ambas manos en sus mejillas —Aún recuerdo cuando tu papá me confesó sus sentimientos, no era el más guapo de la clase, pero tenía sus encantos
— ¡Mamá! —Se quejó, ya bastante avergonzada —Uchiha-san y yo no tenemos nada que ver, él simplemente me trajo un cuaderno y nada más —Aclaró aparentando seriedad.
—Sí, hija, lo que tu digas —Dijo, moviendo la mano, restándole importancia.
Sin embargo, Hanako no le creyó y continuó con la sonrisa melosa en la cara.
-x-
Miraba a la nada mientras cenaba, aun con bastante comida en el plato. Estaba tan distraído que no se dio cuenta del casi imperceptible suspiro que se le escapo, y digo casi porque toda su familia volteo a verlo.
—Cualquiera diría que estas enamorado, her-ma-ni-to
Sasuke dio un respingo al saberse descubierto e inmediatamente fulminó con la mirada a su hermano, quien estaba sentado enseguida de su madre, frente a él.
—Cierra la boca Itachi —Masculló, sintiendo el ardor en las mejillas, claro indicio de que se estaba sonrojando.
— ¿Porqué? ¿Acaso es verdad? —Cuestionó con una chispa de diversión en los ojos.
No contestó, y es que Sasuke nunca había sentido tantas ganas de matar a su hermano como ahora. Bueno, esta vez tenía la culpa, porque conociendo a Itachi y lo mucho que le gustaba burlarse de él, había cometido el error de suspirar como un idiota.
-"Todo es culpa de Sakura"
—No, eso no es verdad, mi Sasuke-chan no puede estar enamorado —Intervino la única mujer en la casa.
—Mikoto —Escuchó como su padre murmuraba, mientras negaba con la cabeza.
— ¿Qué? —Preguntó, mirando a su esposo sin entender —No puede, porque él es mi bebé y ninguna niñita va a venir a quitármelo —Declaró, frunciendo el ceño y haciendo una mueca bastante infantil con los labios.
Suspiro, pero por razones totalmente diferentes. Su madre siempre había sido demasiado sobre protectora con él – cosa que le parecía absurda, obviamente – y en parte por eso no tenía pensado decirle nada hasta… pues, de hecho, tener algo que contarle.
Porque ¡ni siquiera había salido con Sakura!
—Mamá, no soy un bebé, ya tengo diecisiete —Señaló ya cansado. No era la primera vez que se lo decía.
—Mikoto-chan no ha escuchado eso —Dijo hablando en tercera persona, mientras felizmente seguía comiendo.
Sasuke rodó los ojos.
Y su madre decía que él era el bebé.
-x-
— ¿Por qué me miras así? —Preguntó, extrañada y un tanto aterrada de la mirada de Ino.
La rubia no contestó, y siguió haciéndolo. Sakura, aún más intimidada que antes, mordió su onigiri, esperando alguna reacción de su amiga. Y es que ¡ni siquiera pestañeaba!
Tragó lentamente su bocado, e intentó de nuevo.
— ¿Estás bien, cerdita?
Nada.
¿Acaso pretendía pasarse todo el almuerzo así?
Sabía porque Ino estaba así, claramente estaba esperando a que ella sola le contara algo. Pero no quería. A Sakura no le apetecía recordar, y mucho menos decirle, todo lo que había pasado ayer. Ya tenía suficiente con que supiera lo de 'su cita' con Uchiha Sasuke – a la cual había decidido no asistir, por razones obvias – como para que se enterara también de que él… de que él… había besado su mejilla.
-"¡Que vergonzoso!"
— ¡Ajá! ¡Te atrape!—Dio un respingo al escuchar la voz de su amiga ojiazul. La miro y balbuceó un poco, sin saber que decir —He estado estudiando cada uno de tus gestos, pinky y déjame decirte que estas bastante nerviosita—Declaró, sonriendo satisfecha.
¿Qué era esto, 'Lie to me'?*
—Estaba comenzando a pensar que era porque yo te estaba viendo—Continuó, moviendo las manos — pero ese sonrojo… oh, ese sonrojo me dice muchas cosas —dijo, mientras la veía ladinamente.
¿Qué ella se había sonrojado?
Definitivamente a Ino no se le escapaba nada.
-x-
Apenas era jueves en la mañana y Sakura ya estaba totalmente aburrida. Ese día había tenido que faltar a la escuela pues su padre estaba en cama, resfriado, y su madre había salido a ver a su tía. Al parecer otra vez problemas con Bob.
—Do siento hija —La pelirrosa miró a su padre, algo divertida por el tono que tenía, debido a la congestión nasal.
—No importa papá, de todas maneras, no íbamos a ver nada importante ahora —Sonrió para tranquilizarlo. Bueno eso era mentira, porque se supone que hoy verían un tema nuevo en Álgebra.
—Que buenno —Dijo, sintiendo levemente.
—Necesitas descansar, papá —Se puso de pie y le ayudo a acostarse, acomodando su almohada —iré a preparar algo de comer —Salió de la habitación, asegurándose de que se padre cerrara los ojos.
Bostezó al llegar a la cocina. Era porque no tenía nada que hacer en su casa que en raras ocasiones faltaba a la escuela.
-"Con Ino ahí, ni chance de pestañear"- Rodó los ojos, mientras se colocaba el mandil.
Ino siempre había sido una persona demasiado activa y alegre. Muy honesta y segura cuando hablaba con la gente, eso y que también podía ser capaz de ponerse seria si se lo proponía. Sakura aun recordaba perfectamente cómo es que se habían conocido, si bien en cuanto se vieron se gritaron '¡frentona!' y '¡cerda!' con tanto odio que sus papás consideraron seriamente en no volverse a ver, ahora eran casi inseparables.
Rió al acordarse también de cómo siempre hacían un berrinche por querer algo que la otra acababa de agarrar.
Salió de su ensimismamiento cuando escuchó que tocaban la puerta – con algo más de fuerza de la necesaria. Lo primero que pensó al caminar hacia la puerta, fue que era Ino, pero al ver el reloj de pared lo descartó; aún faltaban un par de horas para la salida.
Totalmente despreocupada, abrió la puerta, y el aburrimiento se esfumó de su cara inmediatamente.
No dijo nada debido a la sorpresa, solamente era capaz de ver como Sasuke Uchiha respiraba agitadamente, casi como si hubiera corrido un maratón, con una mano apoyada en el marco de su puerta y la otra en una de sus rodillas.
Sakura pestañeo y notó que llevaba el uniforme del colegio y su mochila la había dejado tirada a un lado de él. Tanta urgencia la asustó un poco, ¿es que acaso había ocurrido algo? No. De ser así Ino le habría avisado, a menos que le hubiera pasado algo a ella.
¡Claro que no!
Sacudió levemente la cabeza para alejar esos pensamientos, y decidió mejor preguntárselo.
— ¿Qué haces aquí? — Inmediatamente después de hablar Sasuke la miró, y se asombró al ver un poco de resentimiento en sus ojos.
—Tú —Pronunció y se irguió por completo, frunciendo el ceño. A los ojos de Sakura él se vio considerablemente temible —Tú —Repitió, avanzando lentamente hacia ella.
— ¿Y-yo que? —Tartamudeo irremediablemente, pero sin moverse de su lugar. La chica de ojos verdes tembló ligeramente cuando él se inclino un poco para quedar a la misma altura que ella.
—Tú, Haruno. ¿Por qué faltaste a clases? —Inquirió, claramente enfadado ante ese hecho.
Los ojos de Sakura se volvieron dos puntitos.
-"¿Eso es todo? Me intimida de la peor forma, ¡para eso!"-
—Contéstame Sakura, ¿Por qué no fuiste, eh?
Cerró los ojos, y una venita se comenzó a formar en su frente.
—Es porque no tienes ninguna excusa que decirme, por eso no contestas, ¿cierto?
Justo cuando pensaba gritarle una cuantas cosas al chico, alguien detrás de ella se le adelantó.
— ¿Quién es este muchacho, hija?
Sakura observó a su papá parado en medio de la sala, con su pijama puesta y una colcha alrededor de su cuerpo, el hecho de que no haya reconocido a Sasuke, sus ojos soñolientos y su rostro amable claramente eran muestra de lo enfermo que estaba. Bueno, no es que él no fuera una persona 'amable', pero estando un hombre al lado de su pequeña niña se convertía en todo un gruñón.
—Haruno-san, lamento las molestias —Sasuke hizo una pequeña reverencia y Sakura lo fulminó con la mirada.
—Descuida, papá, él ya se va –
—No, no, Sakura-chan, no tienes que despedir a tu novio solo porque yo estoy aquí
-"¿Mí… mi novio?"
—No, no es mí-
—Hn, gracias Haruno-san, de hecho… —De la nada, sintió como Sasuke pasaba un brazo sobre sus hombros, consiguiendo que se paralizara por unos segundos—vine para ayudarle a Sakura
—Oh, Sakura-chan, debes sentirte muy afortunada—Sonrió débilmente —se ve que tu novio es un buen chico
-"En definitiva, se drogó con la medicina"- Fue la conclusión a la que llegó la pelirrosa, zafándose del agarre de Sasuke.
—Papá, él no es mi novio, no sé ni siquiera que hace aquí —Dijo, susurrando lo último. —Y tú, deberías estar en la cama, descansando —Lo tomó de la mano, ayudándolo a subir las escaleras.
— ¿Por qué no me habías dicho que estabas saliendo con alguien, Sakura-chan?
Sasuke sonrió cuando Sakura solamente soltó un gruñido, seguramente ya cansada de negarle eso a su padre. Se quedó ahí, parado cerca de la puerta, solo, pensando si debía irse y no seguir molestando a la chica de ojos verdes ó ser un poco egoísta y quedarse un poco más.
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—Sí, te prometo que no voy a engañarlo —Dijo Sakura, cansada ya de las preguntas y los sermones que le estaba dando su padre. Hace ya unos minutos atrás que intentaba aclararle todo eso, pero al ver que no funcionaba, decidió seguirle la corriente.
—Esa es… mi niña —Murmulló, al fin quedándose dormido.
—En verdad espero que no se acuerde de nada —Rogó, saliendo silenciosamente de la habitación. Cuando llegó a la sala, ser sorprendió un poco al no ver al Uchiha ahí.
-"Mm, así es mejor"- Asintió levemente.-"No era como que yo… esperaba que él se quedara"-Diciéndose a si misma que lo que sentía no era desilusión, se dirigió a la cocina. Al entrar, por poco y se va para atrás debido a la impresión.
— ¿Qué- Qué estás haciendo? —Preguntó incrédula.
—Cocinando —Contestó bastante tranquilo, mirándola por unos segundos y continuando con lo que estaba haciendo. Sakura frunció ligeramente el ceño. Sasuke se había arremangado la camisa del uniforme, y se veía muy concentrado picando un tomate.
—Tú… estas cocinando —Repitió, más para terminar de creérselo que para otra cosa.
—Hn. Dije que iba a ayudarte — Avanzó hasta una olla que había en el fuego, y agregó el tomate que acababa de picar. Sakura solamente lo seguía con la mirada. — ¿Te importa si le pongo más tomates?
— ¿Uh? —La pelirrosa lo vio sin comprender.
—Me gustan… los tomates —Aclaró un tanto avergonzado.
-"Creí que le gustaban las fresas"- Pensó, recordando aquella vez en el supermercado.
—Sí, no importa —Abrió el refrigerador, sacando las cosas que iba a necesitar. —A mi papá también le gustan mucho —Como la barra estaba en medio de la cocina, se colocó en frente de Sasuke, evitando mirarlo.
Todo lo contrario del menor de los Uchiha, ya que él no podía, ni quería dejar de mirarla. Había algo en ella que definitivamente lo atraía demasiado, algo que ni el mismo sabía qué era. Porque, vamos, era realista y más que consciente del hecho de que casi no la conocía. Ni ella a él. Pero definitivamente Sasuke haría que eso cambiara. Por eso estaba ahí, dándose gusto al pasar más tiempo con Sakura.
Se recriminó por el hecho de estarla viendo como un idiota, y no pudo evitar cuestionarse también porqué ella no lo veía a él. ¿Qué acaso no le llamaba la atención ni siquiera un poco? Frunció el ceño, pensando en eso, y cuando su ego salió a flote haciéndole notar que él estaba más que bueno que era imposible que no le gustara, recordó que ella ya lo había rechazado. Sí, esa vez en la empresa de su padre. Y que, al contrario de todo, Sakura lo ignoró más cuando se enteró de eso.
¿Tal vez no era suficiente para ella?
Su mano se crispó alrededor del mango del cuchillo, al notar que acababa de menospreciarse a sí mismo. Él nunca, en su vida, había hecho tal cosa de hacerse menos ante alguien. Vamos, era guapo, rico, educado… ¡Era Sasuke Uchiha!
Con eso debía bastar. Pero, maldita sea, ahora que la veía detenidamente, comenzaba a sentirse inseguro. Con ese cabello ondulado de un exótico color rosa. Con esos perspicaces ojos jade. Con esa piel tan tersa que poseía.
Sakura era muy bonita, pero a los ojos de Sasuke ella era hermosa.
-"En verdad muy-"
— ¡Demonios! —Maldijo al cortarse con el cuchillo, yendo rápidamente hacia el lavabo de la cocina, antes de que su sangre manchara algo.
— ¿Qué pasó? — Estaba demasiado ocupado limpiando la herida de su mano, que no prestó atención a la pregunta, y mucho menos fue consciente de cómo la pelirrosa se acercaba a él — ¿Estás bien? Oh, dios —Gimió al ver como el agua se teñía de rojo.
Sin pensarlo realmente, cerró la llave y tomó la mano de Sasuke. Mientras éste veía sorprendido cómo la chica de ojos jade examinaba su herida, luchando porque su pulso volviera a la normalidad.
—No es muy profunda. No te preocupes, voy a… curarte —Dijo, sonriéndole suavemente.
Se dio el lujo de volver a respirar cuando ella salió de la cocina – seguramente en busca de vendas. Sacudió la cabeza, reprendiéndose por estar tan nervioso ante el contacto de sus manos.
—No encontré alcohol, pero sí agua oxigenada, así que- —Sakura se detuvo cerca de la puerta, y dejó de hablar al notar que Sasuke la miraba fijamente — ¿Qué? —Cuestionó incomoda, haciendo que el pelinegro apartara la mirada rápidamente.
—Hmp, nada —Contestó con apatía.
—Ehm… o-ok—Murmuró sin comprender —primero desinfectare la herida y descuida, como no es alcohol no va a arder —Explicó de manera confortante, como si fuera un niño que se acababa de caer mientras jugaba, y lo obligó a sentarse, manteniéndose de pie frente a él.
Sakura estaba muy confiada atendiéndolo, hace tiempo había ido a un curso de primeros auxilios, puesto que tenía una madre que era muy propensa a lastimarse –además de que tenía un interés especial en la carrera de medicina, así que esto no representaba dificultad para ella.
Por otro lado, Sasuke estaba algo impresionado, no tanto porque ella fuera muy buena con respecto a su herida – ya sabía lo de su gusto por la medicina - sino por la manera tan dulce en que lo estaba tratando. Luego, una vez más, ella se vio adorable cuando comenzó a tararear una canción en voz baja.
Ninguno de los dos habló hasta que la pelirrosa terminó de vendarle la mano.
— ¿Cuál es el nombre? —Preguntó de repente, moviendo la mano lentamente, mientras ella guardaba las vendas.
— ¿Eh? ¿no-nombre?
—Sí. De la canción que estabas cantando.
Sakura cubrió su boca rápidamente al darse cuenta.
— ¡L-Lo siento! —Emitió, con las mejillas completamente rojas. —Yo… suelo hacerlo cuando estoy muy concentrada
Para la chica pelirrosa pasó desapercibida la suave sonrisa que tenía Sasuke en aquel momento.
—Hmp, no importa —Dijo, con un falso tono de desinterés.
—Iré a… dejar esto —Casi corría, mas Sasuke la tomó de un brazo, deteniéndola.
—No me dijiste el nombre
Sakura se dio cuenta muy tarde de que mirar sus ojos negros directamente no era nada bueno. No si se supone que el chico no le gustaba. Volvió a sonrojarse ante su mirada.
—No creo que la conozcas —Contestó atropelladamente y se escabulló fuera de la cocina.
Sasuke no la detuvo. Estaba más ocupado preguntándose si había sido su imaginación o ella se había sonrojado por mirarlo a los ojos.
No lo sabía.
-"Tendré que averiguarlo"
-x-
Clavó sus ojos en el reloj que estaba colgado arriba del pizarrón, inmediatamente sonó la campana del descanso. Suspiró, mientras veía como todos comenzaban a salir.
— ¿En serio te tienes que quedar aquí, pinky? —Inquirió Ino, a su lado estaba Shikamaru con cara de aburrimiento.
—Ya te lodije cerdita, es el único momento que tengo para repasar lo que vieron ayer en Álgebra —La rubia bufó —Voy a estar bien, aparte, hoy no tenía tantas ganas de salir —Sonrió.
Justo cuando ella iba a protestar de nuevo, un pelirrojo llegó.
—Lo siento, tuve que ir por mi libro —Éste tomó asiento frente a la pelirrosa.
—Está bien
Ino lo miró con los ojos entrecerrados, pero no dijo nada – algo que Sakura agradeció- así que después de despedirse de ella, se fue con Shikamaru.
—Gracias por explicarme —Dijo, algo apenada—Probablemente el profesor te haya obligado, pero de todas maneras te agradezco por hacerlo, Sabaku-san
Él la miró por unos segundos. —No importa. No tenía nada que hacer —Bajo la vista hacia el libro y continuó buscando la página.
No dijo nada más, puesto que sabía que el pelirrojo no era muy hablador. Paseó la vista por todo el salón, como era de esperarse, no había nadie más que ellos dos. Casi le da un paro cardiaco cuando fijo los ojos en la puerta. Ahí estaba Sasuke, del otro lado (lo podía ver porque la puerta tenía un cristal) estaba de lado, sin verla y al parecer estaba hablando con alguien. Tuvo sentido cuando vio a tres chicas y por la cara de fastidio del pelinegro, pudo casi asegurar que lo habían interceptado justo antes de entrar a su salón.
Fue cuando recordó como se había sonrojado gracias a sus ojos que sintió la necesidad de huir de ahí.
-"Tengo que salir de aquí"- Volteó a ver a Sasuke. –"No, si salgo por la puerta es obvio que él me vera. Pero cómo… ¡La ventana! Sí. Si salgo por ahí tal vez… tal vez… tal vez me mate" – Rodó los ojos. ¿En que rayos estaba pensando?
Entró en pánico cuando, mirando por el rabillo del ojo, se percató de la mirada nada agradable que Sasuke le dirigía al chico frente a ella. Sakura fingió no verlo, implorando porque llegara alguien y se lo llevara.
Estaba muy concentrada mirando el cabello rojizo de Gaara que no pudo evitar dar un respingo cuando se encontró con sus ojos aguamarina.
— ¿Estás bien?
—Ah… s-sí, estoy bien—Quiso golpearse por estar balbuceando tanto —Es solo que… —No se le ocurría nada. No quería que él malentendiera su mirada— tu-tu cabello
— ¿Qué tiene de malo mi cabello?—Pregunto casi de inmediato, llevándose una mano a la cabeza.
— No, no es que tenga algo ma-lo, de hecho es m-muy… —Ladeó la cabeza, mirando bien su cabello — muy bonito. Brillante y así —Sonrió un poco nerviosa.
-"¡Bravo, Sakura! Porque sí no malentendió tu mirada, con lo que acabas de decirle pensará que te gusta"-
—Pues, gracias… creo —Habló él, se notaba algo confundido.
—Yo,-
Alguien carraspeó, interrumpiéndola cuando estaba por disculparse. Ambos voltearon, encontrándose con un Sasuke – de quien Sakura se había olvidado por un momento – que aunque tenía una expresión indiferente, se podía sentir a kilómetros la irritación saliendo por sus poros.
— ¿Se te ofrece algo? —Pregunto Sabaku fríamente. Sakura se dio cuenta de que él no tenía nada que envidiarle a la actitud de Sasuke.
Uchiha lo ignoró olímpicamente, extendiéndole a Sakura una pequeña cajita que llevaba en la mano que aún seguía vendada.
— ¿Qué… es eso?—Tragó saliva, viendo el regalito y – más por no ser maleducada – lo tomó.
No sabía porque, pero sentía que se iba a arrepentir…
—Hn, quiero que lo uses mañana en nuestra cita —Nótese cómo resalta sin querer el 'nuestra'.
La chica de ojos verdes solamente fue capaz de mirar – entre sorprendida e indignada – a Sasuke salir caminando muy satisfecho del salón.
Gimió bajito, hundiéndose en la silla. Demasiado avergonzada como para mirar a Gaara.
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…y vaya que lo hizo.
Lie to me; es esa serie de television que se dedican a detectar verdades y mentiras a traves de la psicologia nosequé xD. La verdad ni la veo, solamente se me ocurrio de la nada.
Al principio no me gustaba mucho este capítulo, pero conforme iba escribiendo me agradó como estaba quedando, y la escena final; ¡la amé! Bueno, después de todo, de eso se trata, de que me guste lo que escribo (: Ojala lo hayan disfrutado tanto como yo. Ok, no me tomare mucho tiempo para mis comentarios, dado que estoy viendo un Drama de mi amor Lee Min Ho.
Gracias por los rr, favoritos, alertas, y todo eso.
Obviamente no puedo dejar pasar esto para recomendar los dramas coreanos Boys Before Flowers y Personal Taste, los dos los protagoniza Lee Min Ho (L), y es el ultimo el que estoy viendo justo ahora.
Cuídense y espero que estén muy, pero muy bien, así como yo (:
.Sasusaku por siempre.
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x- Ikamari bess (algún día, tal vez, les diga que significa eso)
