CAPÍTULO 5: DESCUBRIENDO EL PODER INTERIOR

- Escuchad vosotros dos - soltó Ambar mirando seria al vampiro y al hombre-lobo.

Gin y Goshia miraron fijamente a Ambar esperando saber que iría a decirles ésta. A cada momento a ambos les iba entrando un sopor que iba aumentando por momentos debido a que se estaban durmiendo con lo que les estaba explicando Ambar sobre la forma de evitar los peligros que se encontrarían por el camino en dirección hacia el Consejo.

- Y esa es la manera en que llegaremos sin casi ningún problema, ¿lo habéis entendido par de tontos?

- Claro que sí – respondieron ambos.

- Y una mierda, pero en fin, espero que salga todo bien… por cierto, ¿sabeis usar y controlar vuestros poderes?

- ¿Te refieres a cambiar de forma? – preguntó Goshia.

- No, sino a un poder interior, cierto es que no todas las criaturas poseen un poder interior, pero lo he visto en vuestra mirada, he visto que teneis el don, así que… ¿quién será el primero en probarlo?

- ¡ÉL! – dijo Gin tras empujar a su amigo mientras éste se resistía y le lanzaba miradas asesinas a aquel con el que se había criado – lo siento, viejo amigo, pero no me fío ni un pelo…

- ¿¡Y TENGO QUE SER YO EL CONEJILLO DE INDIAS!? – gritaba Goshia a Gin.

- ¡Dejad de discutir los dos! Veamos, te llamabas Goshia, ¿no? – preguntó Ambar y tras recibir un asentimiento por parte de Goshia, ésta continuó – Bien, ahora junta las manos pero dejando un espacio entre ellas y busca una energía que fluya en tu interior, la notarás, es una energía aún más fuerte que el lobo que posees, y tú – dijo señalando a Gin – no te has librado, tras él, probarás tú y me da igual lo que digas.

Goshia buscó en su interior, tras media hora notó algo dentro de él que no era igual a su poder de lobo y lo liberó haciendo que se formara una brisa que iba aumentando de fuerza a cada segundo.

- Bien hecho…ahora…antes de desactivar tu poder…concentra la energía en el espacio que hay entre tus manos – le dijo Ambar.

Goshia lo hizo y al cabo de dos minutos se pudo ver que se había formado una bola de color azul claro con reborde blanco que desprendía haces de viento en todas direcciones.

- ¡Ahora lánzala contra esa roca! – gritó Ambar en medio del vendaval mientras ella y Gin intentaban asirse a algo para no salir volando. Goshia gracias a su fino oído la oyó y lanzó la bola contra la roca que al impactar la cortó con el poder del viento y acto seguido fue desintegrada por la energía contenida. Después de eso, sorprendido se concentró y desactivó su poder.

- Bi…bien… es tu turno Gin… - soltó la ángel caído.

Gin hizo lo mismo que Goshia y liberó su poder, provocando que la temperatura aumentase de forma alarmante y que los rayos del sol del atardecer se volviesen tan brillantes que cegaban y desorientaban. Al lanzar la bola de energía el efecto fue similar a la bola anteriormente lanzada. Tras desactivar su poder se acercó a los dos que estaban esperando bajo un árbol para evitar el poder de Gin, a pesar de las quemaduras en el cuerpo de éste, Ambar le felicitó y les comunicó que lo más probable es que les admitiesen en el ejército a ambos por el potencial que tenían.

Esa noche mientras descansaban plácidamente cerca de un arroyo, fueron atacados por un grupo de cazadores que hirieron y capturaron a Ambar. Ambos amigos, se levantaron, cambiaron de forma y se miraron sonriendo de forma malévola al darse cuenta no sólo de que sería su primera batalla para sobrevivir sino también, porque se iban a dar un festín tras derrotarlos y salvar el pellejo de la plumífera.

sí o sí ante el Consejo enseguida ya que el tiempo apremiaba y no podía darse el lujo de dejarles sueltos, ¿qué debía hacer?