CAPÍTULO 6: UN ATAQUE CONJUNTO, EL TORNADO DE FUEGO
- Goshia, déjame esto a mí, puedo ocuparme yo solo de ellos…no son muchos…tan sólo son…10, no será problema para mí – susurró Gin.
- ¡Y una mierda! Yo también quiero divertirme…además… - Goshia olfateo el aire - huelo algo raro proveniente de sus armas…
- Como quieras…aunque ya te digo que poco vas a poder hacer – replicó Gin.
Ambos se transformaron y se abalanzaron sobre los cazadores, éstos al verse atacados decidieron defenderse, mientras ocho sacaban sus armas , los otros dos se llevaban el trofeo que habían conseguido lejos de la batalla que iba a librarse en ese claro en breves momentos.
- ¡ATACAD TODOS! – gritaba el jefe del grupo de cazadores.
El jefe y dos más empezaron a disparar, pero ambas criaturas de la noche eran veloces y se sincronizaban muy bien, pronto los cazadores estaban cubiertos de heridas producidas por los arañazos, y con la ropa rasgada hasta tal punto que a alguno se le veían los calzoncillos.
- Me he hartado, ¡Zurt!
- ¿Sí, jefe? - preguntó el cazador nombrado.
- ¿Has traido la munición especial? – preguntó el jefe.
- Sí, la tengo en esta caja que tengo a mis pies señor.
- ¡Bien hecho! ¡Todos, proveeros de la munición especial, será la única manera de acabar con ellos!
- ¡Sí! – gritaron los cazadores mientras cambiaban las municiones de sus armas por las nuevas.
Mientras hacían eso, Goshia y Gin se habían acercado hasta donde estaba Ambar y la habían rescatado.
- Es hora de acabar ya con esto, ¿no crees vampirito?
- ¡Vuelve a llamarme así y te hago filetes chucho asqueroso! – gritó Gin.
- Jajajajaja, en fin…vamos allá.
Ambos volvieron a la batalla justo cuando los cazadores se terminaron de preparar y les empezaron a disparar, esquivaron las balas, pero a cada uno le impactó una bala en el cuerpo. A Goshia la bala le atravesó el brazo derecho provocándole un grito y una marca en forma de quemadura en la piel.
- ¡ARGH! ¡ODIO LA PLATA, OS LA VAIS A COMER ENTERA! – gritaba loco de ira el hombre-lobo.
Goshia no era el único que se quejaba, Gin estaba retorciéndose de dolor en el suelo tras haber sido alcanzado con una bala en la pierna de un color violeta. Estas balas eran especiales para los vampiros, estaban hechas de luz ultravioleta, letal para los vampiros.
- Mi pierna…¡HIJOS DE PUTA! –Gin empezó a blasfermar contra ellos cada vez de forma más seguida.
- Gin…creo que sólo podremos ganar de una forma…si actuamos otra vez igual que ahora puede que esta vez acaben matándonos… - decía Goshia.
- ¿Y qué propones? ¿Cuál sería la nueva táctica de ataque? - preguntaba Gin.
- Tú que cuál crees que es… - dijo Goshia mirándole de esa forma en la que se miraban cuando se decían cosas sólo con la mirada, tras eso Gin lo entendió y ambos se pusieron manos a la obra activando ambos sus poderes. Pronto empezó a soplar una brisa cada vez más fuerte que iba convirtiéndose en un tornado poco a poco, mientras tanto Gin concentraba todo el poder que podía en una bola de energía calorífica que lanzaría en el momento oportuno.
- ¡AHORA GIN! – gritó Goshia tras mandar el tornado que había creado contra los cazadores, Gin lanzó su bola que estalló en el interior del tornado liberando todo el calor contenido y convirtiéndolo en un tornado de fuego que arrasó con la vegetación y con los estupefactos cazadores abrasándoles y despedazando su piel poco a poco. Al final el tornado se disipó y los cazadores cayeron muertos, menos uno que se alejó como pudo herido de gravedad mientras gritaba a los dos amigos.
- ¡JURO QUE ME VENGARÉ, RECORDAD ESTE NOMBRE Y NUNCA LO OLVIDEIS! ¡RECORDAD EL NOMBRE DE ZURT!
Tras eso Goshia y Gin cayeron agotados e inconscientes al suelo cerca de donde estaba el cuerpo de Ambar.
