CAPÍTULO 10: UNA SEMANA DE SUPLICIO PARA GIN
El sol de la mañana siguiente entró por las ventanas de la habitación de los chicos.
- Mmm… chucho…apaga el Sol… - gruñía Gin.
- ¿Y por qué no lo apagas tú? A mi dejame dormir… - respondió adormilado Goshia.
Llegaron las 9.00 a.m y ambos seguían durmiendo, las chicas viendo que ninguno de los dos aparecía fueron a investigar qué les sucedía y al abrir la puerta les vieron durmiendo a pierna suelta. Gin estaba medio arropado y roncando con la cara enterrada en la almohada para evitar que los rayos del Sol le despertasen; Goshia estaba totalmente destapado, la ropa de la cama se encontraba en el suelo, mientras él abrazado a la almohada y en bóxers negros sonreía plácidamente, al ver eso Ambar entró a despertarles, Raisa se quedó en el umbral tapándose la cara con las manos debido al enrojecimiento de su cara al ver a Goshia en ropa interior.
- Gin…Goshia…despertad…que tenéis que empezar con el castigo del Consejo… - decía Ambar.
- Calla…y déjanos dormir plumífera… - respondió Gin de mal humor tirándole la almohada a Ambar que la esquivó, y le dio a Goshia en toda la cara, justo cuando se giraba, con tanta fuerza que le hizo caerse de la cama.
- ¿¡A QUÉ HA VENIDO ESO MOSQUITO!? - gritaba a pleno pulmón el licántropo levantándose del suelo con la cara roja del almohadazo.
- Tú a limpiarte las pulgas mañaneras chucho
Goshia cabreado se lanzó a por Gin cayendo encima suya y llevando a Ambar en la pelea entre ellos. Mientras discutían y se daban mordiscos, patadas, puñetazos…la habitación comenzó a destruirse a paso cada vez más rápido hasta que Ambar en un segundo cogió y paro la bronca dejándoles K.O.
- Raisa, aquí tienes a Goshia – dijo lanzándoselo a la sonrojada aludida - cógele e iros a Mugenbourg.
- Va..vale… - Raisa agarró a Goshia y ambos salieron de allí raudos mientras Ambar transportaba a un inconsciente Gin a la primera habitación que debía limpiar dónde le esperaban ya todos los utensilios de limpieza.
A los cinco minutos de haberle dejado Ambar allí, Gin despertó y tras observar dónde se encontraba vio un pergamino que había encima de la cómoda, este decía así:
GIN, TE ENCUENTRAS EN LA PRIMERA DE LAS 2400 HABITACIONES QUE HAY EN EL EDIFICIO, PERO TRANQUILO NO TIENES QUE LIMPIAR TODAS, SÓLO DEBES LIMPIAR UNAS 900… TE HE METIDO EN LA PRIMERA HABITACIÓN PORQUE PERTENECE AL PRIMER LICÁNTROPO QUE SE UNIÓ A LAS FILAS DEL CONSEJO, AUNQUE YA ES ALGO ANCIANO SIGUE SIENDO BASTANTE FUERTE Y SOBRETODO ES UN VIEJO CASCARRABIAS QUE LE GUSTA TENER SU HABITACIÓN RELUCIENTE.
DICHO LICÁNTROPO LLEGA ESTA NOCHE ASÍ QUE PONTE CUANTO ANTES A LIMPIAR, PARA EVITAR QUE HUYAS, EL CONSEJO ME HA DADO PERMISO PARA PONERTE UN APARATO EN LA PIERNA QUE TE DA UNA DESCARGA FUERTE, SI INTENTAS HUIR SIN HABER ACABADO EL TRABAJO. PERO COMO NO PODRÁS HACER TODAS HOY, LO HE PROGRAMADO PARA QUE SE TE DESACTIVE AL HABER LIMPIADO UNAS 150, MUCHO ÁNIMO Y SUERTE.
AMBAR
P.D. : TE HE DEJADO UN BOTE EN SPRAY PARA QUE LO USES CUANDO HAYAS ACABADO DE LIMPIAR, A LOS HOMBRES-LOBO NO SUELEN GUSTARLES QUE UN VAMPIRO ENTRE EN SUS DEPENDENCIAS.
Tras leerla unas cuatro veces y seguir Gin con cara de estar flipando, bajó la mirada y vio atado a su pierna el cachivache de Ambar. Suspiró y empezó a limpiar a fondo la habitación, las horas iban pasando y sin que se diese cuenta se le echó encima la tarde, eran ya las 19.30 cuando sólo le faltaba por acabar la última habitación de ese día.
- Uuff… menos mal… ya acabo esta habitación con su correspondiente baño y podré descansar… - decía Gin por lo bajo mientras limpiaba la habitación entera - vale, ahora a por el baño…
Cuando entró en el baño y vio la cantidad de suciedad y mierda que había acumulada en ese baño, se le pusieron los ojos como platos, pensando que era una pesadilla, golpeó un poco del montón de mierda con el palo de la escoba y toda la montaña se le cayó encima, en medio de ese estruendo se pudo oír un grito que decía: ¡JODER, ME VOY A CAGAR EN TODOS LOS CHUCHOS DE ESTE PLANETA! Tras tres horas más de limpieza, salió por fin de allí, se le desactivó el dispositivo y fue justo cuando vio a Goshia y a Raisa que volvían de su día de trabajo en la ciudad de Mugenbourg.
- Hola…¿cómo os ha ido?
- Gin… - comenzó Goshia – no muy bien…pero antes que nada…
- ¡APESTAS! ¡DATE UNA DUCHA SO PUERCO! Goshia nos vemos mañana - Raisa interrumpió a Goshia, y tras decir eso se alejo hacia su habitación, pero se giró un momento para ver a Goshia y no se dio cuenta del escalón de la escalera y entre gritos y injurias contra el mundo y contra Gin fue rodando escaleras abajo mientras Goshia y Gin observaban desde la barandilla muertos de la risa y sin saber si bajar a ayudar. Lo peor de ese día para Gin ya había pasado pero aún le quedaba una semana de limpieza y otras tres semanas más en las que no tenía ni idea de qué le harían hacer.
