Capítulo 2

Rick caminó por la costa descalzo, como le gustaba, para poder sentir la arena deslizarse por entre sus dedos… ese lugar era la paz para él… es cierto que había tenido un montón de correrías ahí, pero ese lugar le recordaba su familia, los pocos momentos de paz que había tenido… y en ese momento, lo que Rick más necesitaba era paz…

Mientras caminaba, con su buzo de hilo color claro y sus pantalones blancos que llevaba remangados para no mojarse, divisó el sol en el horizonte… una brisa acarició su cara y recordó a Kate… se imaginó su cabello, moviéndose suavemente y ella sonriendo feliz… había sido mejor no verla más… sacársela de la cabeza de la forma más cruda… más violenta… sin despedidas… porque Rick estaba seguro de que no soportaría una despedida de Kate…

Aquella última vez, antes de que Josh llegara, Rick había estado a punto de dar un paso… a punto de proponerle un festejo, algo privado entre ambos, sin otra gente con quien compartir y donde él pudiera sincerarse con ella y rogarle que lo tuviese en cuenta… Rick sintió que el corazón se le achicaba de dolor cuando recordó la expresión vivaz en los ojos de Kate, en el momento en que él le dijo que había estado pensando… y luego la desilusión cuando él le dijo que estaba cansado y se iría…

Con Kate las cosas eran imposibles, caso cerrado… si ella no había podido reaccionar cuando él se acurrucó con ella para mantenerla con vida en la cámara, y no había podido entender que él hubiera deseado morir a su lado en lugar de salvarse y verla morir a ella, entonces, no había posibilidad entre ellos… no era que a Kate no le ocurriesen cosas con él, Rick estaba seguro de eso… el problema era que ella no sentía con la misma intensidad que él, y eso no cambiaría…

Rick suspiró y cuando miró hacia adelante, juró que había visto a una mujer igual a ella. Sonrió sin proponérselo, era difícil olvidarla, solo esperaba que no le tomase toda la vida… Pensó en sentarse un rato, para contemplar el ocaso y se dio cuenta de que la mujer que venía se parecía demasiado a Kate…

Se sentó y procuró olvidarse, no podía estar tan loco… o quizás sí…

Se concentró en el ocaso y su belleza, ojalá pudiera compartirlo con alguien… pensó en que eso sí le traería felicidad…

Sintió que alguien se acercaba, se tensó un poco y luego alguien se sentó a su lado…

Rick giró la cabeza con cuidado…

-Una vista inmejorable…- dijo Kate y él volvió la cabeza y no la miró, pero su corazón dio un salto y se llenó de emoción.

-La mejor… para compartir con alguien realmente importante…

-Sí… - dijo ella e inspiró hondo, la suave brisa jugando con su cabello, el sol iluminando sus facciones.

-¿Qué estás haciendo aquí?- le dijo y por primera vez la miró, sus ojos profundos en los de ella, queriendo saber más de lo que ella tal vez quisiera decirle.

-Oí que mi compañero se retiraba… quise venir a escucharlo de sus labios… mirándome a los ojos…

-Los rumores corren demasiado rápido en la ciudad… por eso vine aquí…- dijo y sonrió, dibujando formas con sus dedos sobre la arena.

-¿Es cierto?- preguntó ella, aunque ya se imaginaba la respuesta.

-Sí… - dijo él y notó que los músculos de su cara se tensaban.

-¿Puedo saber por qué?

-Mucha presión en el trabajo… en menos de 24 horas casi muero congelado y tuve que desactivar una bomba nuclear…

-Dímelo a mí…- dijo ella y sonrió- pensé que eso te gustaba… me refiero a la adrenalina, el jugar contra reloj para resolver un misterio…- agregó.

-Me gusta… pero es demasiado arriesgado… sobre todo si la paga es insuficiente…

-No pensé que estuvieses interesado en el dinero…

-No es dinero… es… es la emoción que genera en mí el sentirme útil…

-Eso lo has hecho bien…

-Sí… supongo que sí…

-Sigue sin quedarme claro por qué tomaste esta decisión…

Rick se tomó un momento para reflexionar. Kate lo esperó, el sol ya se veía por la mitad, pero ellos no se habían movido.

-Quizás me cansé de hacer el trabajo y que otros se lleven el crédito…- dijo y suspiró.

-¿Lo dices por mí? ¿Crees que no reconozco lo útil que eres?

Rick sacudió la cabeza y sonrió.

-No hablo de utilidad, sino de lo que estoy dispuesto a hacer por alguien… alguien a quien… - dijo y se detuvo.

-Ah…- dijo ella y asintió, comprendiendo.

-Me cansé de esperar, Kate… me di cuenta de que cuando quisiera acordar, todo el mundo tendría una vida y yo estaría esperando para vivir la mía…

-Lo siento…- dijo y puso una mano sobre la de él.

Rick se tensó un poco, estaba dolido como para permitirle ese acercamiento, pero la realidad era que ella, rara vez era demostrativa con él, y no podía darse el lujo de rechazarla.

-¿Por qué no me dijiste nada antes de irte?- le preguntó.

-No quería que intentaras convencerme…- dijo con honestidad y ella apretó un poco su mano.

-Rick…

-Si has venido para eso…- se interrumpió y sacudió la cabeza.

-¿Y si te dijera que vine porque no quiero tenerte lejos?

-Diría que es un poco tarde para eso…

-No sabía que había plazos… nunca me lo dijiste…

-¿Alguna vez te importó?- dijo y la miró- no… por supuesto, nunca lo tuviste en cuenta…

-Lo tuve en cuenta una vez… y dejé a Demming por eso… pero tú estabas ocupado, aquí mismo con tu ex mujer…

-Tú tampoco me dijiste nada sobre eso…

-¿Te das cuenta? A veces si uno no dice las cosas, no siempre todo es tan claro…

-Otra vez, Kate… ¿para qué viniste?

-Vine a decirte que te necesito a mi lado… y que si aún no estás convencido para volver, hablemos todo lo necesario… no quiero que nos quedemos con nada por decir… y si aún te quedan ganas de quedarte aquí, entonces tendré que tomar una decisión…

-¿Me arrestarás?- no pudo evitar decir.

-No… pero quizás pida trabajo en la policía de los Hamptons…- sonrió ella y él sintió que su cuerpo temblaba.

Ya era de noche, aunque ellos no lo habían notado. No había nadie en la playa y las pocas bombillas de alumbrado público apenas iluminaban el lugar.

-Vamos adentro, entonces… no quiero que digas que no te traté como corresponde…- dijo y se levantó, y extendió su mano para ayudarla.

Caminaron hacia una escalera de madera que los llevó hacia un enorme jardín. Kate volvió a inspirar hondo mientras lo seguía, realmente no lo culpaba por escaparse a este lugar, era un paraíso…

Cuando entraron, Rick encendió las luces y corrió la cortina, la luna se había instalado sobre el mar e iluminaba tenuemente el escenario.

-¿Cómo supiste que estaba aquí?

-Tu madre…- dijo y suspiró.

-Lo imaginaba…

-Rick…- dijo ella y se acercó a él, sabía que no habían hablado lo necesario aún, pero necesitaba abrazarlo.

-¿Sí?- dijo él, totalmente ajeno a lo que le ocurría a ella.

-Por favor no me dejes…- le dijo mientras se arrojaba en sus brazos.


Bueno... aquí estamos, ya reunidos... espero que les siga gustando! Gracias!