Lo siento!!!!!!!!!!!!!!!
Debería haber actualizado mucho antes pero estoy pasando una mala época que ha conseguido quitarme la inspiración!
Cómo lo siento!
Además ando falta de tiempo y ni siquiera podré contestar reviews!!
Juro hacerlo pronto!!
Perdonadme, si??
Besos
Con esperanza
HRHED
6
James Potter es, sin duda alguna, uno de los chicos más atractivos que hay en Hogwarts, hoy por hoy.
Siruis Black, su mejor amigo, no le deja atrás. Un aire mucho más gamberro y unos ojos grises en los que es fácil perderse. Y no es que yo me fije, no Dios, no, pero tienen un culo de escándalo.
Remus Lupin, otro de los Merodeadores, aunque realmente no tiene nada que ver con ellos, o eso me parece a mi, tampoco carece de atractivo. Un atractivo más sutil, aquel estilo de chico que te hace pensar "no sé lo que tiene, pero tiene algo que... uf". Es raro que todo el mundo diga que no sabe lo que tiene, a lo mejor son los mechones dorados o la mirada tierna. No sé.
Pero no sólo los Merodeadores tienen un atractivo de esos que quitan hasta el hipo. No. Hay varios chicos más que, como diría mamá, déjalos correr...
Nigel Struass era el tipo con mejor boca del mundo. Unos labios carnosos y con pinta de ser más deliciosos que el helado de fresa. Además a su cara le favorecían también unas facciones duras, de chico maduro, de hombre.
Dario Quinp era otro de esos chicos que te dejan sin habla, que pasan y sientes la imperiosa necesidad de girarte para verle los cuartos traseros. Era delgadito y sin forma pero era todo lo que una muggle puede desear después de ver una fusión de Brad Pitt y Leonardo Di Caprio en su cara. Además participaba en el grupo de teatro de la escuela y en las funciones de cada año se marcaba unos bailes que muchas quisieron dejar el miedo escénico a un lado y unirse a él.
Pero el mejor de todos era Johan Maldon. Ese chico era el mejor que alguien podía tener en su ranking de conquistas. No sólo era guapo, atractivo y explosivo con sus ojos verdes y su pelo negro largo azabache. No, no sólo eso. Era, además, simpático, alegre y comprensivo. Te ayudaba con los deberes, con los exámenes, con el quidditch (si lo practicabas, claro), con tus amigas, con tus amigos e incluso te cuidaba si estabas enferma. Pero tenía un fallo. Un fallo que había descubierto un año atrás mientras paseaba por el Londres muggle con mis padres.
Lily, ese verano, resolvió sus dudas, Johan nunca había estado con ninguna de sus pretendientes porque simplemente no le gustaban las mujeres. No es que fuera un fallo, era un chico fantástico y lo seguiría siendo, pero ya no sería de ningún modo alcanzable. Cuando Johan la vio temió por el hermetismo que había llevado su vida privada en la escuela. Pero Lily le hizo perder el miedo cuando esta hizo un signo de mudez, una cremallera en su boca. A partir de ahí, su amistad se hizo más fuerte, levantando las envidias hacia Lily por traer por el camino de la amargura a Potter y pasearse con Maldon.
Sabes, Lily, deberías venir este verano a mi casa. Tengo una piscina de esas en las que te puedes quedar arrugado como un garbanzo durante horas. – Lily y Johan caminaba con lentitud de camino al Gran Comedor.
En todas las piscinas te quedas arrugado como un garbanzo. – Las chicas miraban, irritadas, a Lily por descartar el pasar un día con Johan en su casa.
Tu siempre escabulléndote. Ya sabes porque quiero que vengas, de verás quiero presentártelo.
Lo mismo me dijiste el verano pasado y al final me dijiste que no iba a venir. ¿No entiendo porque te da tanta vergüenza, además ya lo he visto en foto?
Joder, Lily. Él no es como yo. Es más ...
¿Más qué?- Lily lo miraba expectante.
Más, más.
Nunca pensé que seria tan difícil entender a un homosexual. – Y viró los ojos.
Sh! Podrían escucharte, ¿sabes?.
Deberías empezar a admitir lo que eres. No deberías avergonzarte. Eres un humano, un mago como todos los demás. Nadie te va a decir nada. Ni que fuera una enfermedad. –Johan iba a protestar. – Y no me vengas con el rollo de tu padre, no es tonto y eres su hijo, por Dios. – Johan agachó la cabeza. – Además, seguirás estando buenísimo – Johan soltó una risotada que contagió a Lily.
Algún día te voy a hacer un favor, nena.-
Uf! No te pongas hetero que no te soporto. Me recuerdas a Sirius. – Siempre lo hacía, siempre que ella citaba algún aspecto bueno de su compañero, él tomaba una actitud totalmente digna del más Don Juan, que ella detestaba.
Venga, nena, no hay nadie más aquí. Comámonos a besos.
Estás loco. – Y Lily siguió caminando hasta que Johan la cogió del brazo para ponerla contra la pared y acercarse a sus labios.
Loco por ti.
Suéltame idiota. – Pero Johan no la soltó.
Sabes lo que voy a hacerte... – y se acercó a su oído – voy a matarte a cosquillas.- Le dijo en un susurro muy suave.
No! No me toques por favor! – Lily era tan escandalosa que su risa podría haberse confundido con llanto.
Y realmente así fue, pues el golpe que se llevo en la cara Johan no había sido más fuerte porque James no había sabido darle bien con Lily tan cerca.
¿Qué coño haces? – Johan se apretaba el labio con fuerza.
Te ha dicho que no la toques, te ha dicho que la soltaras.
¿Pero de qué hablas, imbécil? – Johan estaba a punto de devolverle el golpe, pero Lily consiguió pararlo al instante.
Quieto Johan. – El chico paró en seco.
Nos vemos luego Lily. – Johan Maldon dedicó una mirada de ira a Potter y se encaminó hacia el Gran Comedor farfullando entre dientes.
¿Se puede saber que te ha picado? – Lily lo miraba con enfado pero con cierta necesidad de agradecerle lo que había hecho, o el creía, por ella.
Sacarte a Maldon de encima. – Lo dijo con el tono más obvio, mientras, se frotaba el puño.
Estaba haciéndome cosquillas.
Lo que tú digas, y lo de que estaba loco por ti también era parte de las cosquillas.
¿Nos estabas espiando? Porque era lo que te faltaba.
Encima te enfadas conmigo. Es decir, él te acosa, yo te defiendo y yo me llevo la bronca, pues nada, quítame puntos también.
Tranquilízate, no tengo intención alguna de quitarte puntos. Pero no todo se soluciona a puño limpio o con un hechizo.
Dios! Sólo quería ayudarte. ¿Que querías que hiciera, eh?¿ Le pido por favor que te suelte? Vamos, Lily, no me jodas.
No, yo no jodo. – James hizo una cara de esas que dicen "¿ahora te vas a enfadar por eso?".
Lily – James respiró hondo.- Sólo, sólo quería ayudarte. ¿Vale? Pensé que estabas en... peligro y sólo quería ayudarte. Lo siento.
James cogió su mochila, que al parecer había dejado en el suelo antes de golpear a Johan, y siguió el camino que había hecho el otro muchacho con aire enfadado.
Lily inspiró y expiró varias veces, lo suficiente para sentirse calmada y en paz.
James era realmente exasperante e impulsivo. Pero, si lo pensaba bien, había sido todo un acto digno de un héroe. El problema no había sido el héroe sino que no había ningún villano.
En conclusión, la intención buena, el acto en vano.
Recogió el par de libros que se le habían caído durante la trifulca, por llamarlo de alguna manera, y empezó a correr en dirección al camino tomado por James.
Y aunque no lo encontró, después de haberlo buscado por todo el castillo, se acostó con una sonrisa en la cara.
James Potter era realmente adorable, y ... empezaba a pensar, que los saltitos que sentía en el estómago y la sonrisas bobalicona al acostarse era más que una simple gripe estomacal. Al fin y al cabo que gripe estomacal produce alegría constante y suspiros a doquier?
