Capitulo 3

-Despierta- le decía moviéndola de un lado al otro.

-El doctor quiere hablar contigo-

-¿El doctor?- decía un poco dormida –Ya ya me desperté, dígame doctor- se levanto de golpe

-Su hija ya está estable, está en sala de recuperación-

-¿Puedo verla?-

-Claro siga a la enfermera- la azabache siguió a la enfermera dejando solo el ambarino.

-¿Es su esposa?- pregunto el doctor

-Aun no-

-De seguro lo hará feliz- dijo el doctor para recibir una mirada fulminante.

-Tengo otros pacientes que atender, gusto conocerlo ¿señor?-

-Taisho-

-Bueno señor Taisho lo dejo y le deseo suerte en su matrimonio- dijo perdiéndose en uno de los pasillos del hospital.

-Tiene solo 5 minutos-

-Gracias- decía kagome adentrándose en la sala de recuperación.

-Mi niña, mi bebe ¿Qué es lo que te paso?- le decía agarrándola de su manita, llorando.

-¿Mama?- dijo la pequeña despertándose.

-Si bebe aquí estoy- decía acomodándole unos cabellos rebelde que tenía en su rostro.

-Tenía miedo-

-Discúlpame, por no estar ahí, bebe discúlpame-

-No te disculpes, fue mi culpa- le puso su pequeña mano en la mejilla.

-No chiquita no es tu culpa, pero cuéntame ¿Qué es lo que te pasó?-

-Paso que…- fue interrumpida por la enfermera que entro a la habitación

-Disculpe, pero se le acabo el tiempo-

-Déjeme estar otro rato más con mi pequeña-

-No se puede son reglas del hospital-

-Está bien- dijo levantándose del sillón que había en la habitación

-Bebe mañana vendré para verte, pero será saliendo de mi trabajo ¿No hay problema?-

-No mama, te esperare aquí-

La azabache la mira, le sonríe –Te quiero mi amor, hasta mañana- dijo dándole un beso en su frente

-Yo también te quiero-

Se dirige a la puerta, antes de salir, la mira y le dice ¨Te amo¨ para recibir un ¨Yo también te amo¨ por parte de su hija, luego va en busca del ambarino en la sala de espera, pero no lo encuentra.

-Disculpe señorita ¿no estaba aquí un Joven con cabello plateado y ojos ámbar?-

-Señorita, el ya tiene tiempo que se fue-

-Oh, Gracias- "Se le olvido el saco".

-¿Qué es lo que pasó amo Sesshomaru?-

-Jaken-

-Dígame jefecito-

-Tengo un trabajo para ti-

El hombre calvo escucho muy atento, lo que le ordenaba su jefe.

-¿Entendido?-

-Pero amito, eso lleva mucho tiempo-

-Lo quiero para mañana mismo, sino lo tienes no quiero ver tu horripilante cara aquí-

-Está bien-

-¿Por qué aun sigues aquí?-

-Ya voy, ya voy- sale corriendo Jaken a cumplir con su trabajo

"Confió en Jaken, espero que lo tenga para mañana mismo"

Al fin he llegado a mi hogar, me daré un baño, se dirige a su pequeño baño se desviste, se mete a la regadera.

-aaaaah- grita por que el agua estaba fría

-Fría, fría- se quita rápido el jabón del cuerpo lo más rápido que pueda, abre la cortina de baño para secarse

-Rayos se me olvido la toalla, tendré que ir por ella- intenta salir cuidadosamente, pero no cuenta con el astuto del jabón del baño, se resbala, al caer se lastima su muñeca de la mano izquierda y se golpe en el pómulo de su ojo derecho

-Maldición- dijo agarrando su mano se levanta con cuidado, se dirige a su cuarto, por la estúpida toalla, cuando la tiene se seca todo el cuerpo, al secar su rostro vio que la toalla había sangre, mira en su espejo, observa que tiene una cortada en su pómulo, se cambia con cuidado ya que le dolía mucho su mano.

-A dormir, mañana será un gran día- se acuesta en su improvisada cama hecha con cobijas, se tapa y queda dormida.

[[El día Siguiente]]

Se levanta un peli plata para ir a su trabajo, se baña, se cambia, toma su café y se dirige a su trabajo.

Al llegar va a su oficina, en ella había un hombre calvo dormido.

-Buenos días- dijo Sesshmaru para levantar a su empleado

-Buenos días jefecito- se cae y se levanta rápido

-Aquí tiene lo que me pidió- le entrega unos papeles que tenía en sus manos.

-Retírate-

-ok jefecito-

-Jaken-

-Si amito-

-Date un baño que apestas-

Sale corriendo a su casa para darse un baño.

"Ya tengo los papeles, solo falta ella" dijo con sonrisa de victoria en su rostro, el cual daba mucho miedo.

-Ay me quede dormida, tengo que trabajar-

Se levanto rápido, cuando agarro su uniforme de trabajo pudo ver que tenía su mano hinchada

-Diablos está bien hinchada- pero no importa así tengo que ir.

Se cambio rápido, no alcanzo a comer, sale corriendo para llegar a su trabajo.

Cuando llega todos la observaban raro el cual la incomodo.

-¿Qué es lo que pasa?-

-Kagome el patrón quiere hablar contigo-

-¿Conmigo?-

-Si te espera en la oficina-

-Gracias-

Rápido va a la oficina de su patrón

-Jefe ¿quería hablar conmigo?-

-Si Higurashi, quiero hablar seriamente contigo-

-Gracias, dígame, si es porque llegue tarde le juro que…-

-No es eso, esta despedida-

La azabache se sorprendió mucho

-¿Por qué? Si es porque no trabajo bien le prometo que mejorare-

-No Higurashi, las ventas de la cenaduría han bajado, ¿Tu me entiendes? ¿No es así?-

-No, no lo entiendo, usted sabe perfectamente que tengo una hija ¿Dónde conseguiré un trabajo?

-Ese no es mi problema-

-Está bien me iré- diciendo eso sale enojada de su antiguo trabajo ¿Qué iba hacer? Pensó

-Iré con mi pequeña- toma un camión para ir al Hospital

Al llegar va con la recepcionista para preguntarle si podía ver a su hija, ella asiente, va a la habitación donde estaba su hija, que comía tranquilamente

-Hola Chiquita-

-Hola mami- dijo intentándose levantarse

-No quédate ahí, sigue comiendo iré hablar con el doctor ¿Sale?-

-Sale-

Cuando cierra la puerta, le pregunta a una enfermera, donde estaba el doctor, que si podía llevar con él, ella asintió y la llevo con al consultorio del doctor.

-Buenos días ¿Puedo pasar?

-Buenos días, si pase-

-Quería preguntarle qué ¿Si me puedo llevar a mi pequeña?

-Sí, ya está más estable, si quiere ahorita mismo se la puede llevar-

-¿Enserio doctor?-

-Sí, pero solo dígame Koga-

-Está bien Koga-

-¿Cómo te llamas Higurashi?-

-Me llamo Kagome-

-Bueno kagome, dígame ¿Qué es lo que le pasó en el rostro?-

-¿Esto? me pegue en el baño-

-Haber venga acá para ver si no es algo grave- dijo agarrándola de la muñeca izquierda

-Auch-

-¿Qué pasa?-

-Me duele la muñeca-

-Permíteme ver, diablos ¿pero que te pasó?-

Me lastime al caerme del baño, también por eso tengo el pómulo así-

-Déjame ver si no es nada grave-

-Siéntate aquí-

-Está bien-

El doctor checo la mano de la joven y el pómulo.

-Tienes una fractura, tendré que enyesarte la muñeca-

-Pero no sebe tan grave-

-Se ve, pero hay que enyesarte y la herida de tu pómulo, tendré que coserte es un poco grande y profundo-

-Wauu, no pensé que fuera tan grave-

-Le hablare a la enfermera para que le enyese la mano y le cosa el pómulo-

Pasaron dos horas ya había una azabache enyesada hablando con su pequeña hija.

-Hay mami ¿Por qué no tuviste cuidado?-

-Si bebe, pero no conté con el jabón- las dos ríen

Tocan la puerta, las dos al mismo tiempo dicen que pasen, así se adentra el doctor Koga, se quedan platicando los tres de chistes y cosas divertidas, perdieron la noción del tiempo ya era de noche.

-Bueno Kagome, Rin, fue un gusto hablar con ustedes, pero me toca guardia, y hay que trabajar-

-Lo mismo digo joven Koga- decía la pequeña Rin

-Bueno es hora de irnos Rin, también fue un gusto hablar con usted-

-¿Por qué de usted? Si aun soy joven-

-Jajaja, está bien Koga-

-Bueno las dejo, hasta luego Kagome-

-Hasta luego Koga- el doctor sale de la habitación para comenzar a trabajar.

-Ya estoy lista mama-

-¿Tan rápido?-

-Si mientras tú hablabas con el joven Koga, me cambie-

-Hay que irnos- le agarra su pequeña manita se dirigen con la recepcionista.

-Disculpe ¿Cuánto hay que pagar?- pregunto Kagome.

-Señora Higurashi, ya todo está pagado-

-¿Quién lo pago?-

-Un Joven de cabello plateado-

"¿El lo pago?"-Bueno gracias-

-No hay de que-

-Hay que irnos a casa- jalo la manita de su hija tomo un taxi y se dirigieron a su casa, al llegar miraron unas maletas fuera de la vecindad ya que Vivian ahí.

-Aquí tiene- le paga al taxista y se baja.

Cuando iban a entrar a su casa la puerta no abría, el cual se le hiso raro

-Aquí quédate bebe ahorita vengo-

-Ok mama- la azabache fue con el portero

-Buenas noches, ¿usted sabe porque mi puerta no abre?-

-¿Qué número es?-

-El 07-

-El dueño le cambio la chapa, porque no habías pagado la renta-

-Pero ¿Mis cosas?-

-Dijo que con eso esta pagada la deuda, sus cosas personales están en las maletas-

-¿Dónde dormiré?-

-Eso no lose señorita-

-Gracias-

-Ándale-

Va con su pequeña, la agarra de su manita agarra las maletas y salen de la vecindad.

-Mami ¿A dónde vamos?-

-A un lugar donde dormir-

-¿Nuestra casa?-

-Ya no viviremos ahí-

-Y ¿Dónde dormiremos?-

-Ya veré donde, no te preocupes-

Así las dos caminaron por la oscuridad de la noche, cuando llegan unos bandidos y le roban sus cosas.

-Esperen por favor, no se lo roben, es lo único que tenemos- dijo cayendo de rodillas.

-Maldición se robaron mi bolso ahí tenía mi dinero, ahora ¿Qué haré?-

-Mama ¿Qué paso?-

-No nada bebe, ven aquí- se levanta del piso y la carga.

-Tengo frio mama-

-Yo también, pero nos robaron las cosas y no tenemos nada-

-Ya veo, pero nos tenemos una a la otra, eso es lo importante-

-Si bebe- empezó a llorar por las palabras de su pequeña Rin y también porque no sabía que hacer, mira algo tirado en el piso, lo recoge "Es el saco de ese Hombre"

-Ten bebe, esto te cubrirá del frio-

-Gracias mama- así Kagome camino una hora por la oscuridad cargando a su pequeña

Ya estaba cansada, llega a un parque se sienta en un banco con Rin aun en brazos dormida

"¿Ahora que va hacer de mí y mi Hija?" otra vez comenzó a llorar.

"Es tarde" acomodo sus cosas, junto los papeles que había llevado Jaken, cerro su oficina, salió de la empresa, va al estacionamiento por su carro, lo enciende y arranca, decide dar una vuelta al parque ya tenía tiempo que no lo asía, estaciona su auto, baja de el, y comienza a caminar, a lo lejos mira dos figuras una grande y otra pequeña, pasa por enfrente de las dos personas, se sorprende al ver de quien se trata.

-¿Qué haces aquí?- la persona no le respondía

-Kagome-

La joven levanta su vista y mira al ambarino.

-Mujer ¿Qué haces aquí?-

-Esto, no tengo donde dormir- dijo con voz quebradiza

-Levántate, te llevare a mi departamento-

-No, no te conozco-

-No lo hagas por ti, hazlo por la niña-

La azabache mira a su pequeña que estaba tranquilamente dormida.

-Lo haré solo por mi hija- se levanto con la pequeña aun en brazos y comenzó a caminar.

-Dame a la niña- le quita la niña para cargarla él, los dos van al auto del peli plata, introduce a la pequeña en los asientos de atrás tapándola bien con su saco que traía, se quita el que traía para dárselo a Kagome, los dos se introducen al carro, hace una llamada, termina, enciende el auto y se dirigen a su departamento.