-De verdad? -rió el ariano girando nuevamente sobre él y aprisionándolo al suelo con una mano en su pecho- Enserio crees que necesito los mil días Dohko?- Las piernas del ariano estaban entremezcladas con las de su amigo, para retenerlo, y su abdomen rozaba las costillas del libriano. La piel de Dohko se erizó y su corazón comenzó a acelerarse. Nunca antes le había pasado en combate supuso que esa nueva sensación era a causa del calor acumulado, y Shion también sufría efectos extraños en su cuerpo cuando su amigo lo rozaba incluso se ruborizo. De repente sus labios se encontraban muy cerca, y sin pensarlo se besaron. Ninguno preguntó , ni dijo nada, ni se opuso, al contrario sus labios se juntaban para dejar paso a sus lenguas que se rozaban una y otra vez creando un hilo de saliva entre ellas, y sobre sus bocas hasta su barbilla. Shion pasaba sus manos por cada músculo de la espalda de Dohko acariciándolo suavemente pasando por sus costillas hasta sus abdominales y atrayendolo hacia él. El libriano también acariciaba el cuerpo de su amigo, pasaba sus dedos por su pecho siguiendo un camino lento hacia su vientre provocando que la piel del ariano se erizara, increíblemente esto lo ponía ansioso y mordía su labio con sus dientes. Sus bocas sólo se separaban para que ingresará el aire en sus pulmones. El Santo de libra dio vuelta a su amigo con sus piernas por el suelo para subirse nuevamente sobre él pero esta vez de otra forma, con otras intenciones, con otro calor e intensidad. Lo levantó del suelo con sus brazos mientras seguían besándose aunque mas profundamente , esta vez sí casi sin respirar. Posó su boca en el cuello de Shion sonriendo su piel suave y excitante. El ariano se apoyó contra la pileta haciendo tanta fuerza sobre ella que se partió en dos pero lejos de importarles siguieron con su juego de caricias y besos. Sus cuerpos se chocaban suavemente provocando que se erectaran ante la fricción de sus miembros viriles que pasaron de estar a media asta a estar completamente duros. La mano de Dohko bajo hacia la entre pierna de Shion tomando la verga dura de su amigo que se contraía ante este movimiento. El falo del libriano se hinchaba más ante el contacto con la piel de su amigo. Su respiración era agitada, provocando que sus pechos subieran y bajarán a medida que sus dedos pasaban por sus miembros. Dohko dejo de besar a Shion en los labios para pasar su lengua por sus ingles mientras acariciaba sus abdominales sutilmente. La erección del ariano golpeaba la nariz del santo de libra, este se sonreía pícaro, apoyó sus manos en su entrepierna para sostenerse y lamer su verga blanca mientras Shion gemía. Su lengua pasaba por su tronco curvado, extrañamente esto no le disgustaba sino que lo erectaba más, se arrodilló para ponerse más cómodo y engulló el miembro de su amigo de un golpe. La punta de su lengua pasaba por su tronco hasta su glande aunque en la boca del caballero parecía no tener fin. Shion tomaba los cabellos castaños de su amigo para acercarlo más a él provocando que la boca de Dohko se llenará de saliva con su falo dentro que se hinchada y deshinchaba para terminar llenándola de semen. El Santo de Aries tomó a su amigo del torso subiendolo para ponerlo contra la pared, y beso sus labios sellados por tener sus jugos. Lamio su cuello hasta su pecho y tomó su verga dura con su mano. Apretaba el miembro del libriano en un movimiento rápido y firme hasta llenar su mano y parte de su pierna con su semen. Ambos se quedaron parados y observandose por un momento.
-Hay que arreglar esto - dijo Shion viendo el agua que inundaba el lugar.
-Así es, además tenemos algo que hacer, me lo prometiste- comenzó a arreglar el baño Dohko
-Pero no nos bañamos
-Bueno , pero ahora que esta arreglado podemos hacerlo, bañarnos digo- soltó Dohko riendo
Y así hicieron los Santos dorados, se bañaron, se sacaron, se cambiaron, y Dohko de una patada abrió la puerta-fácil, fácil. Bueno ahora, a por Hades- El caballero de libra lo empujó al ariano contra la puerta y lo besó con pasión. Shion lo aceptó devolviéndole el besó- Bueno arreglamos casi todo salvo la puerta.
Ambos rieron y se encaminaron hacia donde se suponía se encontraba Hades.
FIN
Bueno, bueno * se aclara la garganta* ya está, espero lo hayan disfrutado y como siempre sigamos subiendo las escaleras del santuario jóvenes caballeros de la esperanza que llegamos al Escorpiano en el próximo. Un beso y abrazo en forma de números por el cosmos.
Lelé softpaws
