Antes de leer.
Naruto y sus personajes no me pertenecen.
la historia es completamente mía.
Advertencia: Lemon, lenguaje vulgar.
—Esto es demasiado angustiante...Ya han pasado tres días y nadie sabe de ella...la policía no sirve para nada —dijo ino desesperada.
—Calma...No podemos perder la esperanza, Sakura nos necesita más fuerte que nunca, no podemos perder las esperanzas —dijo Naruto.
La chica había logrado en esos tres días una amistad con los compañeros de Sakura, muchos de ellos estában tan preocupados como ella en la desaparición de la pelirrosa, había cárteles con sus fotos por toda la ciudad, incluso ino contrato a un investigador privado pero eso no era suficiente, incluso la policía se había quedado atrás.
—Esperemos esa llamada por parte de los secuestradores —dijo Naruto a su lado.
—¿Y si no llaman?...¿si no quieren dejar ir a Sakura?—dijo ino con frustración.
—Shuuu...la encontraremos —dijo Naruto abrazando a la chica. Ambos estában en el hospital, ino no paraba en ningún lugar, con la esperanza de volver a ver a su amiga.
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Sasuke se encontraba en la habitación de sasori, observando el semblante del hombre tan relajado, conectado a esos tubos y al aparato respirador. Los doctores albergaban la esperanza de que despertará, pero su estado era un poco crítico y era difícil descifrar su recuperación.
El pelinegro se mantuvo de pie frente a él durante unos segundos más, ya había pasado suficiente tiempo en esa habitación y no pretendía perder más el tiempo, se acercó un poco más a él y susurró unas cuantas palabras. De pronto y para su sorpresa Hinata había entrado en la habitación.
—Doctor Uchiha...no sabía que estaba aquí —dijo la joven llamando su atención.
—He visto que todos ustedes se quedan con él un tiempo a pesar de sus obligaciones, también quise tener ese gesto con él... que no se sintiera solo—dijo Sasuke metiendo sus manos en el bolsillo de su bata.
—El no estará sólo... porque todos nosotros cuidaremos de él —dijo hinata con decisión.
—No te preocupes...me quedaré un rato más...si tienes algo que hacer —dijo Sasuke con seriedad.
—Ya me desocupe, estoy bien...—dijo hinata caminando hasta llegar a su lado.
De pronto Temari entró en la misma habitación y sorprendió a las dos personas.
—Oh...no sabía que había tanta gente —dijo la rubia.
—Hump...—dijo sasuke.
—Que bueno que a sasori no le faltará compañía, desde que sakura no está todo ha sido difícil —dijo Temari con tristeza.
—Es una verdadera tragedia lo que ocurrió, si tan sólo eso desgraciados solicitarán rescate no me importaría quedar sin un centavo con tal de que la dejen libre—dijo hinata.
—creo que no serás la única que lo haría, aquí todos estamos dispuestos a velar por ella—dijo Temari.
—Eso no será necesario, yo daría hasta lo que no tengo con tal de volver a verla —dijo Sasuke con seguridad.
Temari y Hinata lo observaron marcharse, tenía un semblante oscuro y sombrío.
—Tal parece que todos estamos deprimidos por lo que sucedió —dijo Temari a la chica.
—Solo espero que dónde quiera que esté...no la esté pasando mal —dijo hinata preocupada.
(En otro lugar)
Sakura aún atada en la incómoda silla dormía con dificultad, sentía sus brazos dolerle por la agresividad con la que fue atada, además de que su cuello en esa posición le dolía a horrores. A pesar de eso y con lo agotada que estaba mentalmente se dejó llevar por el sueño y quedó atrapada en sus recuerdos.
Flash Back
—Tenten...¿estás segura de ésto?—dijo Sakura nerviosa.
—no seas aguafiestas Sakura, es nuestro último día en la playa, debemos aprovechar —dijo tenten su amiga de la infancia.
—¿por qué no esperamos a que tus padres regresen al hotel?...las olas se ven muy agresivas—dijo la chica preocupada.
Sakura y tenten tenían trece años cada una, ambas eran una jovencitas lindas y encantadoras, no poseían muchos atributos pero su gracia y belleza natural era muy cautivadora, tenten era más atlética y espontánea... mientras que Sakura era tímida y callada.
—No pasa nada sakura, confía —dijo tenten con su tabla de surfear.
Sakura tragó grueso y le siguió el paso también con su tabla de surfear, entró en el agua y se preparó para atrapar una ola. Sabía que las pequeñas vacaciones en esa playa de Japón iban hacer increíbles, los padres de su amiga eran adinerados y cuando su amiga la invitó sabía que serían unos días de locura.
Tenten lo hacía de maravilla, era una experta en el surfer, pero ella...no tanto.
—¡Sakura!—gritó tenten al verla ser derribada por una gran ola, sakura se sumergió en el agua al caer de cabeza, logrando tragar agua a su paso. Con mucha prisa su joven amiga se sumergió y logró atrapar su brazo, nadó a la orilla y la dejó en la arena.
—¡Sakura!... despierta —Dijo tenten asustada.
Cuando la castaña pensó que todo estaba perdido, un joven corrió hasta ella y se agachó a su lado.
—Mi amiga... ella —
Sin previó aviso el chico tomó los labios de Sakura y comenzó a practicarle respiración de boca a boca, dándole al mismo tiempo pequeños golpes en su pecho. Sakura reaccionó y libero el agua que oprimía su pecho, pero de nuevo cayó en la inconsciencia.
—¿que paso?—dijo tenten.
—se desmayó...no te preocupes ya está fuera de peligro...¿dónde se alojan?—dijo el chico tomando a Sakura en brazos.
—Es por aquí, sígueme —le dijo tenten.
Al llegar al hotel el joven depositó a Sakura en una cama, ella estaba entre dormida y despierta, siendo consiente de su realidad.
—Muchas gracias, la verdad yo no sé que haría —dijo tenten.
—no fue nada...soy estudiante de medicina y me gusta ayudar—Dijo el chico.
—¡Espera!...¿Cómo té llamas,?...Mi amiga debe saber el nombre de su salvador —dijo tenten.
—Me llamo... sasori —
Sakura abrió los ojos cuando el joven se encontraba de espaldas, saliendo por la puerta. Solo pudo ver su cabellera rojiza destellante.
—¿que pasó?—dijo sakura.
—Te ahogaste...Sakura, estuviste a punto de morir...si no fuera por ese joven —dijo tenten asustada.
—¿quién?—dijo sakura recordando.
—Al chico que estába aquí...es estudiante de medicina sakura él salvó tu vida —dijo agradecida.
Sakura abrió sus ojos y quedó muy pensativa, recordando lo que dijo. Después de ese día ella sabía que lo único que quería para su vida era ser doctora, salvar a las personas era una dicha que quería experimentar, tal y como ese joven hizo con ella.
Flash Back.
Tan pronto terminó su recuerdo, fué despertada abruptamente al sentir la frialdad de un agua congelada caer en todo su cuerpo. Estába empapada de pies a cabeza y lo único que se preguntaba era porque ese maldito no terminaba con su sufrimiento.
—¿Soñando?—Le Dijo el hombre divertido.
—¡MALDITO!...TE ODIO —dijo sakura comenzando a temblar.
—Necesitabas un baño querida... Apestas —Dijo el hombre divertido.
Sakura frunció el ceño enfadada, había perdido la noción del tiempo, no sabía si era de día o de noche además que los minutos se transformaron en horas y las horas en días. El lugar era una bodega antigua, sin ventanas y con las paredes reforzadas, ningún grito desgarrador saldría de esas cuatro paredes, debía de admitir que eso sí le daba miedo.
—¿Que le apetece de desayunar a la señorita?—Dijo el hombre con una bandeja en la mano.
Sakura alzó una ceja y lo miró aproximarse, cómo odiaba ese momento. Desde que estába encerrada en ese lugar, cada vez que él venía con esa bandeja la obligaba a comer.
—Tenemos... huevos revueltos y...¡solo huevos revueltos! necesitas proteínas —Dijo el pelinegro.
—Eres un maldito enfermo...—Dijo sakura con odio.
—Abre la boca o sino ya sabes lo que pasará—Le dijo con malicia.
—No me importa maldito...has lo que quieras —Dijo sakura enfurecida.
El hombre llegó a su lado y tomó un poco de los huevos y con mucha presión abrió su boca para introducir la comida. Sakura intentó negarse pero era imposible. Cuando él la soltó ella escupió todo el contenido. Esparciendo la comida en el suelo frío y sucio.
—Me vale...no me importa si comes...peor para ti —dijo divertido.
—¿por qué?...¿que te hice?—dijo sakura con la gran incógnita en su cabeza.
—¿A mí?...Nada—dijo el hombre sin emoción. Se cruzó de brazos y la miró expectante.
—No me importa lo que hagas conmigo... pero a ella déjala en paz —dijo sakura.
—Sakura, sakura, sakura...¿creés que me importa ino?...Ni siquiera tú me interesas—reveló sai con una sombría sonrisa.
—¿Que demonios dices?...estás completamente loco —dijo Sakura furiosa.
—Fue tan sencillo... Sabes, tu amiga es muy confiada. Sólo porque le di un poco de mi atención ya estaba enamorada—dijo sai con cinismo.
—¡ella te amaba!—dijo Sakura.
—Pero yo no...—dijo sai con disgusto.
—¡Maldito!—
—Sabes... Debería agradecerte... gracias a ti hice muchas cosas —dijo el pelinegro maravillado.
—¿de que hablas?—dijo sakura interrogativa.
—Ya lo sabrás...solo te digo, que si creés que esto termina aquí estás muy equivocada—dijo sai divertido.
—¡Maldito!...has lo que quieras pero a ino déjala en paz —dijo sakura al ver que se había ido.
La pelirrosa frunció el ceño. Descubrir que Sai estaba detrás de todo y que nunca lo llegó a imaginar era lo que más le daba rabia, sobretodo porque actuaba como un inocente.
—Ino... cuídate —dijo Sakura preocupada.
Sakura recordó su sueño anterior, ella había estado tan cerca de la muerte aquella ocasión, si tan sólo de nuevo apareciera ese joven a rescatarla.
—Sasori...—
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Habían pasado las horas y Naruto se encontraba en la habitación con sasori, el hombre aún no mostraba señales de querer despertar y cuando decidió dejar la habitación un leve susurro lo llamó.
—naruto...—
—¿que?... Sasori —dijo el rubio abriendo sus ojos.
Sasori tenía los ojos abiertos e intentaba ponerse de pie.
—¡no!... aún estás débil —dijo el chico.
—naruto... Sakura —dijo el pelirrojo con dificultad.
—oh...ella está desaparecida sasori, no sabemos nada de ella desde hace tres días—dijo Naruto a su lado.
—Lo sé, todo esté tiempo he estado consiente —dijo sasori.
—¿nos escuchabas?...—dijo Naruto sorprendido.
—Naruto... debemos encontrarla, sakura está en peligro —dijo el hombre quitándose los cables.
—Que más quisiera pero no sabemos dónde está —dijo Naruto.
—Pero yo sé quién sabe... Naruto sácame de aquí ahora mismo —le dijo sasori.
—¿a dónde quieres que te lleve?...—dijo Naruto desconcertado.
—Te cuento en el auto... vamos no perdamos tiempo —dijo sasori decidido.
Naruto lo sostuvo de la cadera y posó una mano en su hombro, lo ayudó a caminar y con mucho cuidado salieron por la puerta trasera del hospital.
—amigo esto es una locura —dijo el rubio.
—Cuando te cuente lo que escuche quedaras más loco —dijo sasori con rabia.
Ambos entraron en el auto de Naruto, el pelirrojo le dió la dirección a la cuál debían acudir y tan pronto llegaron el rubio lo miró sorprendido.
—¿Que estamos haciendo aquí sasori?—dijo Naruto impactado.
—Esperar Naruto... esperar —dijo sasori mirando ansiosamente aquella entrada.
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—¿Jiraiya?—dijo ino al abrir la puerta, su investigar privado estaba en su departamento a pasadas horas de la noche.
—Señorita Yamanaka... Espero no ser inoportuno, pero lo que tengo que decirle no puede esperar—dijo el hombre serio.
—No, pase...¿tiene información de mi amiga?—dijo la rubia ansiosa.
—Aun no...Se trata del otro asunto —dijo Jiraiya con seriedad.
—¿qué ocurrió?—dijo la joven.
—Su novio Sai no es lo que aparenta... Lamento informarle que es uno de los criminales más buscado por la policía internacional de Japón. Por robo y sustitución de identidades —Dijo el hombre mirándola fijamente.
—¿Qué?—dijo ino impactada.
—Sai Toshimo mejor conocido como el ladrón de identidades...Ha viajado por muchas ciudades estafando y robado a muchas personas...—dijo el hombre.
Ino no podía creer lo que escuchaba, abrió los ojos con sorpresa.
—La pregunta es...si no le robó nada...¿que hacía?—dijo el hombre.
—No me robó nada... estoy segura de ello—dijo la rubia.
—Es posible que sus intenciones sean otras —reveló Jiraiya.
—¿A qué se refiere?—dijo desconcertada.
—Tal vez la utilizó cómo...coartada—dijo el hombre con seriedad.
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La noche es oscura y fría pero no tanto cómo el hueco en tu corazón.
