Tres: Humillante Papelón
Mi primer día de estadía en Las Vegas lo comencé yendo a la primera disquera que encontraba en la ciudad. Hable con la recepcionista con la convicción de hablar con uno de los managers para hacer que escuche mi primera canción; sin embargo, no pudo ubicarlo aunque le pude entregar el demo para que se lo de a dicho manager por mas que no lo conozca. Después de varios minutos, fui al centro comercial para comprarme una computadora que contenía unos interesantes programas de instrumentos virtuales donde puedo componer mis temas propios; su precio bordeaba los casi 200 dólares y yo no tenía más que unos inalcanzables cincuenta dólares para pagarlo; sin embargo, el vendedor, como poseía de un buen corazón, me la regalo sin necesidad de que pague con dinero, boleta o con tarjeta de crédito. Al día siguiente, me llamo a mi celular la misma recepcionista de la disquera diciéndome que el manager quería conocerme a pesar de que todavía no querían devolver el casette con el demo de mi primera canción y me citaron para que vaya a un restaurante en horas de la tarde para ver si él sería tan capaz de promocionar mi single. Accedí a la invitación y me encontré, precisamente con el manager que… para mi sorpresa no era uno cualquiera sino un promotor y descubridor de nuevos talentos de nombre Ryu Hayabusa. Con él, converse un poco sobre mi historia, pero lo que me entusiasmo tanto era que esa misma canción que pretendo lanzar y darme por conocida, lo malo es que tengo pánico escénico y eso podría echar para atrás todo; mostrando su apoyo, Ryu me aconsejo que una cantante novata no debe tenerle miedo a nada cuando se está parada sobre un escenario frente a tantos extraños que vienen a verme. Tras entregarme la tarjeta y terminar la charla, comencé a ensayar en la terraza preparándome duro para lo que será mi debut sobre la tarima dentro de tres días y al amanecer del otro día, mi despertar fue auspicioso ya que los encargados del hotel me regalaron un órgano electrónico, pero una comunicación a mi celular comenzaba aumentar la presión: el mismo promotor me dijo que cambiaron la fecha de mi primer concierto que, realmente, es un concurso de talentos cuyo ganador obtendría 300 dólares. Esta era la única oportunidad que debía aprovechar sin tener nervios de lado y sin que me diera pánico escénico porque este es un punto que necesito controlar.
"Luxor Hotel y Casino", Viernes 9:34pm.
Después de darlo todo por varios días ensayando en la terraza con guitarra y órgano electrónico en mano, era el momento de mi primera presentación en el concurso de nuevos talentos organizado por una discoteca conocida cuyo premio que se le otorgaría al ganador son unos jugosísimos 300 dólares. Sin embargo, con el trabajo viene el descanso, tuve que dormir un poco para relajarme, pero no imagine dormir tanto para despertarme a una hora de comenzar mi participación.
"¡Dios mío! Se me hizo tarde para presentarme en el pub, a las 10 debo estar allá para calentar motores, subir al estrado y cantar ante tanta gente extraña en el concurso de nuevos talentos. ¿Qué dirá el Sr. Hayabusa si se da cuenta que me demore? El me va a matar, mejor me apuro". Dije, mientras me vestí y enrumbe al pub.
Pub "Drama's Queen", 35 minutos después…
El trafico me jugó una mala pasada porque los carros avanzaban con lentitud y porque era hora punta, esos fueron los motivos que me impidieron llegar a tiempo al lugar. A medida que se acercaba la hora del concierto, Ryu Hayabusa comenzaba a preocuparse porque no vendria, mientras que yo empezaba a sentir la presion del momento.
"¡Kokoro! ¿Qué paso? ¿Por qué llegas recien si tenías que estar aquí a las 10pm en el pub? Tu turno comienza en veinte minutos…". Dijo Ryu, preocupado.
"Hubo un tráfico horroroso, no te imaginas como, pero a esta hora… los carros se amontonan y era imposible de avanzar. Felizmente, esto no llego a mayores, vine tan rápido como pude y aquí estoy; iba a llamarte para decirle que me demoraría por esto… Estoy nerviosa, Sr. Hayabusa, es mi primera vez en el escenario". Dije.
"Tranquila, recuerda siempre que una principiante en el canto no debería tenerle miedo ni pánico a los escenarios aun cuando tanta gente extraña a tu alrededor te observa atentamente esperando que alguien cante. Ahora sí, tienes menos de veinte minutos para que calientes tu voz antes de salir a escena". Dijo Ryu.
Aprender a memorizar la letra de la canción que interpretare en el escenario se me hace difícil que los nervios se apoderaron de mí y la presión de mi debut que se avecinaba aumentaba cada vez más cuando todo hacía pensar que no pasaría nada. Cuando me llamaron para entrar en acción, la gente me miraba con una cara de pocos amigos ya que no me conocían en absoluto. Tome mi guitarra, me senté en un banco, tome mi micrófono y empecé a cantar, pero su sonido de los parlantes se escuchaban tan fuerte que el público se mataba de risa siendo yo el objeto de burla. Con los abucheos que continuaban, era imposible seguir aguantando el ridículo que el publico hace; asi que, me baje del escenario llorando, botando por casualidad el micrófono, renunciando a seguir cantando en el concierto y retirándome del pub ante la sorprendida mirada del Sr. Hayabusa que no sabía si reaccionaria bien o mal después de tan lamentable espectáculo.
"¿Pero qué es lo que estás haciendo, Kokoro? ¿Por qué te marchas del pub? ¿No te das cuenta que esa era la única oportunidad para que te dieras a conocer cantando en los escenarios? ¿Y qué haces tú? La desaprovechas como si nada…". Dijo Ryu, mientras me perseguía por la calle.
"No la desaprovecho, lo que pasa es que no soy lo suficientemente valiente para afrontar una situación como la que acaba de suceder en el pub. Las tantas personas que fueron a verme me hicieron pasar un rato para el olvido porque cuando el sonido emanaba un chirrido tan fuerte que provoco la risa de la gente. El publico seguía abucheándome y fue así que me baje del escenario llorando porque no puedo creer que me hicieron quedar mal justo cuando empezaba a debutar". Dije.
"Al parecer, los nervios te hicieron pasar la factura… Yo te decía siempre que no debías tener pánico escénico al momento de salir al escenario, pero tu…". Dijo Ryu.
"Mis nervios lo tenía controlado antes de cantar, pero la presión por saberme la letra y ese sonido que te comente adjuntando que yo he sido el objeto de burla de tanta gente que fue a verme me jugaron una mala pasada. ¿Sabes qué? Ya no quiero meterme a cualquier escenario por más oportunidades que se me presenten, ya no deseo que se me abran las puertas con tal de que me lancen al estrellato. Y si los señores de la disquera me devuelven la cinta con el demo de mi primera canción, será para romperlo en mil pedazos, renuncio a ser cantante… no más". Dije y me marche, pero Ryu me alcanzo para hacerme entrar en razón.
"Alto… Kokoro, tú no puedes renunciar tan pronto a tu sueño de ser cantante, sueño por el que persigues desde chiquita. Tu primera presentación ha sido un pequeño tropiezo de los muchos que tendrías a lo largo de tu carrera, pero te juro que la próxima vez que saltes a un escenario, los nervios y los miedos escénicos los debes de dominar porque tienes comerte al público, excepto por aquellos que provocaron que te sintieras humillada frente a todos y por los que no valen la pena porque se pierden al ver el tremendo potencial que tienes… Así que, sécate esas lagrimas que no quiero mirarte así y en cuanto a la cinta con tu demo… eso lo tendré que ver mañana a primera hora con la disquera". Dijo Ryu.
"Gracias por sus palabras… No me considerare derrotada, voy a seguir luchando por mis sueños, arriesgare mi pellejo trabajando en cualquier lugar y ganando la cantidad de dinero que sea necesario, pero… hare lo que valga la pena para ver realizado mi meta de ser una gran cantante… se lo prometo. Adiós". Dije.
Más tarde, esa misma noche y de vuelta en el hotel…
Pasando la página luego de fiasco de presentación en el pub, tuve que llamar a mi prima Tina para contarle sobre esta humillante noticia.
"¿Alo, tío Bass? ¿Me puedes comunicar con su hija Tina, por favor?". Pregunte.
"No sé qué te pasa, querida; te oigo triste, pero (haciendo señas a su progenitora) aquí te la paso para converses con ella". Dijo Bass, mientras pasa el teléfono a Tina.
"¿Alo, Kokoro? ¿Qué te pasa? ¿Por qué estas llorando?". Pregunto Tina.
"Tuve un debut de pesadilla, Tina. Resulta que me programaron un concierto para hoy y cuando pise la tarima, el sonido comenzó a fallar y la gente se reía de mi sin parar. Ante la humillante burla que me hicieron, me baje del escenario y me fui del pub llorando y amenazando ante mi promotor con renunciar a la música". Dije.
"Ay no, querida. ¿Cómo pudiste soportar la burla de aquellos que quisieron humillarte en pleno escenario?". Pregunto Tina.
"No fui capaz de soportar que tanta gente extraña que asistió al pub dizque para que vean a los nuevos talentos, incluyéndome a mí, pugnando por ganar el primer lugar que fue dinero en efectivo. Pase el incidente más bochornoso en toda mi vida y es por eso que pretendo renunciar a cantar en cualquier discoteca… ya no quiero que se abran las puertas a cualquier oportunidad que se me presente porque temo que vuelva a pasar por lo mismo y yo no estoy lista para seguir aguantando tantas humillaciones, similares a lo que se suscitaron esta noche…". Dije queriendo terminar con esta charla e irme a dormir, pero Tina quiso abrirme los ojos.
"Kokoro, no tomes una decisión tan apresurada. Recién estas comenzando con esto de la música y no puedes dar marcha atrás en algo que vienes persiguiendo desde siempre. Mira, las artistas de hoy en día han dado muchos pasos en falso y aun así, supieron levantarse ante las circunstancias presentadas; yo también pase por lo mismo y me repuse… así como ellas, tú debes hacer lo propio, levántate y no te rindas; resurge como el ave fénix y cumplirás tus sueños". Dijo Tina.
"Eso me lo dijeron… tratare de recuperarme, pero ahora… estoy sufriendo de depresión y necesito irme a dormir porque no quiero saber nada de mi paupérrima presentación en el pub esperando que mañana amanezca con el ánimo al tope. Hasta pronto y dale mis saludos a mi tío". Dije.
"Hasta mañana, Kokoro, trata de dormir y mañana vuelve a comenzar desde cero intentando olvidar el ridículo que pasaste en la discoteca. Adiós". Dijo Tina.
Tanto mi prima Tina como el Sr. Hayabusa estaban en lo cierto: debía levantarme y seguir en la lucha por cumplir mis sueños de ser una cantante profesional. Este ha sido mi primer paso en falso, pero si vuelvo al ruedo, nunca más cometeré los mismos errores que. De los fracasos se aprenden… a partir de ahora, convertiré estos fracasos en éxitos ya que entrar a un trabajo y ganar dinero podría impulsarme a realizar mi sueño cambiando mi vida para siempre.
