Cuatro: Dos Noticias Diferentes

Luego de arduos días ensayando con mi profesor de canto, llegaba el momento de mi primera presentación en el pub como parte de un concurso de nuevos talentos cuyo premio para el primer lugar era dinero en efectivo. Sin embargo, con los preparativos vienen los relajos y la flojera y por eso, me desperté a falta de una hora para presentarme en la discoteca por primera vez. Me sentía presionada ante esto y no sabía que diría Ryu Hayabusa si se enteraba de que me demoraría en llegar. Dicho y hecho, tardé en venir porque hubo un embotellamiento en hora punta que me impidió estar a tiempo en la discoteca a falta de veinte minutos para pisar la tarima, según la excusa que le explique al promotor de nuevos talentos. Mis nervios eran incontrolables, la presión iba en aumento porque era la hora de entregarlo todo en el escenario, pero sucedió lo inesperado: mientras me incomodaba para empezar ante la mirada de pocos amigos de la gente que fue a ver el concurso, el sonido de los parlantes comenzaron a chillar tan fuerte que los asistentes comenzaron a matarse de la risa sin parar haciendo que me retirara del escenario con lagrimas de impotencia, renunciando a la posibilidad de seguir cantando. Mientras Ryu me perseguía, me pregunto fastidiado porqué abandone la discoteca, pero yo atine a decir que el concierto fue todo un fiasco y que renunciaría seguir cantando en los escenarios porque no me gustaría que me volvería a pasar lo mismo y que se olvide del demo con la pista de mi canción. El no estuvo de acuerdo porque pensó que eran mis nervios los que hicieron derramar la gota del vaso, pero igual me dijo que no debía rendirme, este solo fue el primer tropiezo de los tantos que tendré durante mi carrera y que la próxima vez que me enfrente a la exigencia del publico en los escenarios… debía comérmelos a todos vivos, dejar de lado los nervios y los pánicos escénicos porque el público no sabe del tremendo potencial que puedo tener. Cuando regrese al hotel, hable con mi prima Tina por celular que, como sabia, estaba en medio de una gira con su padre por todo Estados Unidos; le comente sobre la misma noticia y tras escucharla, me aconsejo casi lo mismo que el Sr. Hayabusa aunque poniendo como ejemplo a ella misma. De todas maneras, ambos tienen razón en decir sus argumentos porque aun es muy pronto para rendirme porque tengo mucho talento y sé que, tarde o temprano, lograre mi sueño de ser una gran artista.

Disquera "Solarium Records", Sábado 9:45pm.

A la noche siguiente de mi presentación en un pub conocido de la ciudad que fue todo un desastre como ya lo mencione, fui a la disquera para conversar con la recepcionista de la disquera y ver si fueron capaces de devolverme la cinta con el demo de mi primera canción. ¿Conseguiré alguna respuesta positiva?

"Buenas noches, necesito hablar con el manager urgentemente. Ya paso casi una semana desde que le entregue la cinta con el demo de mi primera canción y no me lo devuelven. Ayer sobreviví a una mala noche y ahora solo necesito el casette en mis manos para cambiar mi suerte con respecto al día anterior". Dije.

"Disculpe, nosotros no tenemos el casette que nos dio hace una semana. Se lo hemos dado a un promotor que es muy cercano a esta disquera, lo siento… Si quiere, se puede comunicar con el nuevo poseedor de su demo". Dijo la recepcionista dándome un golpe al corazón.

"Ah, lo lamento... Muchas gracias, de todas formas". Dije, mientras me retire.

Con el corazón partido en mil pedazos por no encontrar el casette con mi canción, me marche de la disquera no sin antes recordar lo último que dijo la recepcionista: un promotor cercano a la empresa tiene la cinta con el demo de mi tema. Hay algo que me resulta sospechoso por el que debía averiguar, pero cuando me tope en la calle con el Sr. Hayabusa y aun estando de noche, encontraría en el al responsable de esto resolviendo mis dudas acerca del tema.

"Sr., que bueno que coincidiéramos en la vía publica. Justo acabo de estar en la disquera preguntando por mi demo y me dijeron que ya no lo tienen". Dije.

"¿Ya no lo tienen? Qué extraño, yo pensé que aun lo seguían conservando ¿Qué más te dijeron los señores?…". Pregunto Ryu.

"Los señores, no, la recepcionista que era la única que trabajaba allí. Bueno, ella me dijo que un promotor que es un amigo cercano a la disquera lo tiene en su poder. ¿O es que acaso no eres tu aquel que tiene mi casette y espero a último momento para que me lo dijeras?". Pregunte sabiendo que Ryu tenía la cinta con el demo.

"¿Cómo supiste que yo tenía tu casette?". Pregunto, mientras tomo el casette y me lo devolvió mintiéndome en mi cara.

"Porque supuse que eras muy allegado a la disquera y que, a mis espaldas, tenias un plan entre manos que no me lo quisiste decir pese a que ayer me contaste que hablarías con los señores de dicha empresa a primera hora. ¿Por qué tuviste el descaro de engañarme en mi presencia?". Pregunte.

"Porque todo era con la convicción de proteger tu futura carrera como cantante". Dijo Ryu que trataba de inventar un pretexto para salir libre de culpa.

"¿Y de esa manera intentabas protegerme? Pues, ya ves que te salió el tiro por la culata porque no ha sido una buena idea… ahora que tengo mi casette con el demo, me voy de aquí porque si logro desarrollar una carrera como cantante será en otra disquera o por mi cuenta, pero que sea lejos de usted". Dije.

"No… no se vaya. Reconozco que es mi culpa ocultarle la verdad, pero por favor… recién nos estamos conociendo y no quiero que esto se termine así como si nada; además, podemos tener una relación más que laboral o amical. ¿Qué me dice? Dense cuenta que la estoy ayudando a lanzarla al estrellato, no se queje luego". Dijo Ryu.

"Ok, se lo paso por esta vez, pero de ahora en mas… No quiero que me mienta o que me engañe porque si sucede… me consolidare en el ambiente musical al lado de otra disquera que me ayudara a lanzar mi demo convirtiéndome en estrella. Queda advertido, no quiero repetirlo de nuevo". Dije, mientras caminaba y me perseguía.

Media hora después y de vuelta en el hotel…

Sabía que el Sr. Hayabusa me fallaría engañándome, con el tema del demo de mi primera canción, en mi cara haciendo que la confianza que había puesto en el se iría al tacho. Sin embargo, acepto su culpa y se rectifico comprometiéndose a no fallar de nuevo sino… ya no habría marcha atrás en mi decisión. Al volver del hotel, encontré un desorden en mi habitación, hable con los encargados y me dijeron que unos ladrones saquearon mi cuarto y se llevaron mucho dinero. Abrí mi alcancía y me di con la sorpresa de que casi no había nada… Con lágrimas en los ojos, pude encontrar 50 dólares de mi billetera y me fui por algo de comer en la calle.

Fuente de soda "Rufino", 2:10am.

"Buenos días, ¿no tiene algo para comer? Fíjate que tengo mucha hambre, pero apenas tengo 50 dólares a la mano". Dije, mientras le di el dinero al dueño.

"Le puedo dar solamente una hamburguesa clásica y un vaso de gaseosa, nada más. Si pudiera, le daría más, pero solo me queda eso". Dijo el señor vendedor.

"Ok… ¿me lo da, por favor? (me volteo y veo a unas chicas en otra mesa) ¿Quiénes son ellas y que hacen aquí antes que yo?". Pregunte.

"Son unas amigas mías que vienen todos los días a comer algo después de una agotadora jornada nocturna y son mis clientas exclusivas". Dijo.

"¿Clientas exclusivas? Ah, no sabía…". Dije, mientras las miraba con atención.

"Ha ha ha ha… Apuesto 20 dólares a que su película favorita es "Lo que el Viento se Llevo"… un poco más antiguo". Dijo Ayane, una joven de pelo corto morado.

"Para mi, 30 dólares a que es "Romeo y Julieta" porque yo, al igual que ella, vi esa película en más de una ocasión". Dijo Leifang, otra chica de raíces chinas.

"Yo apuesto 50 dolares a que es "Diarios de una Pasión", es de mis favoritas y con ella saco el pañuelo porque lloro mucho". Dijo Hitomi, una tercera chica con el cabello castaño.

"Ok, después no quiero que piteen ni trampeen por no ganar… Entonces, esta actriz declaro que su película favorita es…". Dijo Ayane quien tomo la revista, la leyo e hizo un gesto de disgusto, mientras Leifang era quien celebraba su triunfo.

"Páguenme… Por favor, páguenme. Yo les gane la apuesta, así que… me deben". Dijo la chica de cabello negro azabache, mientras las demás pagaban la apuesta.

"Tengo un tatuaje que quiero mostrarlo… Es mi nombre escrito en japonés y me lo hicieron en la nuca; me volteare para enseñárselas". Dijo Hitomi.

"¿Acaso ellas son como yo pienso…? ¿En que trabajan las tres?". Pregunte.

"En un bar… Se hacen llamar las "muñecas de fuego" y todas las noches el lugar se llena de gente porque son la atracción principal; además, sus bailes son del gusto del público y en especial, masculino. Después de una jornada intensa que termina cerca de las 2 de la madrugada, vienen aquí y reponen energías". Dijo el vendedor.

"Ahora entiendo. Pense que eran plasticas porque como son muñecas, pero no lo son ya que se mueven como cualquiera". Dije.

"Oye amigo, ¿puede subir el volumen de la música, por favor?". Pregunto Ayane que pidió al señor que alzara el sonido de la canción en el minicomponente.

"Vean como baila Ayane… en verdad extrañaremos 'la danza de la mariposa'…". Dijo Hitomi, mientras todos nos matamos de risa al ver bailar a la joven.

"Oh, eso fue divertido… sin embargo, esta era una de las últimas veces que la veremos mañana será la última noche de Ayane en el bar". Dijo Leifang.

"Si, chicas… Propongo hacer un brindis porque, a pesar de que sea mi última noche bailando, les juro que nunca… jamás… las olvidare. Salud por eso". Dijo Ayane.

"Brindemos por "la mariposa"… ¡Salud!". Dijeron las demás al unísono.

"¿Cómo hago para ubicarlas? ¿Qué hago para entrar allí?". Pregunte.

"Es fácil. Te daré la tarjeta con la ubicación, el número de teléfono y todo; guárdala, y mañana temprano vas a ese lugar, ¿estamos?". Pregunto el vendedor.

Perseguir mi sueño de ser cantante me será difícil porque siempre habrá un bache que impida que mi camino sea limpio. Sin embargo, con los baches también vienen los atajos y para mí, buscar un trabajo seria un atajo que me servirá de mucho con tal de alcanzar mi meta. Es hora de transformarme en bailarina de bar.