Seis: Adios a la Inocencia

A la tarde siguiente, fui al bar, como me lo dijo el señor de la fuente de soda, e investigue para ver cómo era, pero dos cajas grandes me interrumpieron el paso aunque una voz femenina me dijo que las llevara para donde estaba ella. Cuando se las traje al sótano, la conocí: su nombre era Kasumi y era la dueña del bar. Sin dudarlo, le conté un poco de mi historia y le rogué para que me dé un trabajo como bailarina con la consigna de cambiar mi suerte, ganar dinero y aumentar mis chances de realizar mi sueño de ser cantante. Al parecer la convencí, pero no la conmoví, igual me cito a la noche para presenciar de cerca toda la acción en el bar; sin embargo, solo estaría como bailarina a prueba porque un error podría significar mi fin allí. Esa misma noche, contenta y sin importar la llamada que recibiría por parte del Sr. Hayabusa, accedí al bar con complicaciones notorias: el público que asistió al lugar se amontono tanto que no pude pasar, pero cuando me dieron permiso, me impacto el hecho de que las bailarinas se contornearan en la barra, derrocharan sensualidad para beneplácito de los hombres y hasta usan fuego como parte de la coreografía. Cuando quería buscar a Kasumi, ella me encontró primero y con una tijera a la mano, corto mi blusa y rasgo mi pantalón usando solo su mano con la intención de que me vea tan sexy como sus chicas que terminaron con su baile; acto seguido, me llevo a la barra y me presento ante el público en sociedad, mientras que conocí a las chicas y realice cosas que nunca hice en mi vida, al mismo tiempo que les preguntaba como realicen complicados y arriesgados pasos de baile en el fuego. Me presionaron para bailar, pero no sabía, así que debía contentarme con ser bartender; lo curioso del caso es que pregunte si servían agua, Kasumi solo atinaba a interrogar lo mismo al público que, lleno de algarabía, respondió con un 'no' rotundo por lo que las chicas echaron agua a la gente con unas mangueras. Angustiada, le dije a la dueña que no había hecho nada malo para que me despida, ella, por el contrario, me dio dinero en efectivo para que me compre otro tipo de ropa deseando que me vea al día siguiente completamente transformada. Cuando regrese al hotel abatida de tanto trabajo, me puse a escribir un correo para mi prima Tina contándole lo último que me paso recientemente.

"Luxor Hotel y Casino", Martes 1:19pm.

Después de desvelarme hasta casi las tres de la mañana, me desperté casi tarde sin darme cuenta de la hora que era y, para ser la primera vez, nunca me levante a estas horas cuando me acostumbre hacerlo temprano. En eso, alguien toco la puerta de mi habitación y tenía que ver quien era aquella persona…

"Disculpa que te interrumpa o que te despierte, ¿tú eres Kokoro?". Pregunto Hitomi que llego a mi cuarto a petición de Kasumi.

"Sí, soy yo… ¿Y tú eres Hitomi, aquella chica que me llamo 'Kokor-isa', no es así?". Pregunte, devolviéndole el favor por lo del día anterior.

"Si, es un placer saludarte de nuevo. Y lo de 'Kokor-isa' no es una ofensa, es un apodo de cariño que le digo a las nuevas bailarinas y a las que no son tan nuevas, también les apodo… Bueno, no perdamos tiempo, vamos rápido a la tienda para comprarte ropa nueva para que Kasumi te vea transformada al 100". Dijo Hitomi.

"Está bien… Aquí tengo mi dinero en mano, vamos…". Dije.

Centro Comercial, 1:53pm.

Hitomi me acompaño a la tienda de ropa mas cercana de la ciudad a pesar de que no contar con tantas alrededor. Elegimos ropas que llaman la atención por el diseño o por los colores, etc. Además, fuimos al vestidor para probarme algunas para terminar decidiendo con cual de todas me quedaría; no gastamos mas del monto establecido porque varias venían con descuentos. Después de despedirme de ella, esperando reencontrarme en el bar en la noche, alguien me llamaba por mi celular.

"¿Alo, Kokoro? ¿Te acuerdas de mí?". Pregunto tímidamente Ryu.

"¿Cómo no me acordare de usted, Sr. Hayabusa? Discúlpame si ayer no le conteste, lo que paso fue que anoche estuve afuera hasta la madrugada y era imposible hablar con usted. Ahora, como vera… recién vengo de la calle donde me compre ropa nueva en el centro comercial para lucir esta noche; mira que hizo un calor de los mil espantos cuando estuve afuera y tomarme un descanso seria el menor de mis problemas. ¿Podemos conversar luego?". Pregunte.

"Mira, luego será inútil porque en la tarde tendré tanto trabajo que hacer. Por eso, aprovecho este momento para saludarte y conversar contigo… Dime, luego del papelón que paso hace unos días en el pub… ¿lograste tener algún tipo de trabajo para que cambie tu suerte y salgas de depresión?". Preguntaba Ryu.

"Si, de hecho… quería invitarte a un bar que es mi nuevo trabajo, allí hago mi papel de mesera, mientras que las demás bailan y se contornean en la barra. Con este empleo, ganare algo de dinero que será suficiente para lanzar mi primera canción y convertirme en cantante". Dije, mientras le di la ubicación del bar.

"Ok, gracias por darme las coordenadas, nos vemos a la noche… Adiós". Dijo Ryu.

"No, espera, no cuelgues… ¿Tienes pactado un concierto que daré en otra discoteca esta semana o la otra? Espero que no sea un concurso de talentos". Dije.

"Claro que ya no lo será y tampoco será el hecho de que tengas un concierto esta semana. La próxima coordinare con mis colegas para ver si existe una probabilidad de que entres a cantar allí. Bueno, paso a retirarme y… nos vemos esta noche, entonces… Adiós". Dijo Ryu que colgó su celular.

De noche en el mismo hotel, 10:10pm.

La llamada que recibí por parte del Sr. Hayabusa me lleno de esperanzas, pero… a pesar de que solo llevamos una relación profesional y de amistad, todavía no llegamos a ser algo más que eso. Sin embargo, ha llegado la hora de sacar a flote el lado más sexy, ese lado que nunca me atreví a revelar… hasta ahora.

"Padre mío, perdóname porque será la primera vez que pecare". Dije.

Bar "Dolls Rainbow", 11:12pm.

Mi segunda noche de trabajo en el bar comenzó mirando a mis compañeras Leifang y Hitomi bailando y animando al público que las miraba atentamente. Sin embargo, cuando intentaba llevar los tragos en una bandeja y dárselos a la clientela, tropecé con un cliente dejándome caer y rompiendo todos los vasos llenos de líquido. Kasumi vio a lo lejos este suceso y se acerco a verme. Entonces, me llevo a un lado del bar y me llamo la atención de este modo.

"Kokoro, ten un poco mas de cuidado a la hora de llevar la bandeja, ves que chocaste con un cliente y rompiste todos los vasitos… Recuerda que hoy sigues estando a prueba y no me debes fallar porque tu puesto te la juegas. Vas un error, no tolero otro más…". Dijo Kasumi que me dio un consejo por primera vez.

"Está bien, le juro que no le fallare la próxima vez". Dije, mientras me retire al baño porque me tocaba un receso de quince minutos, pero luego Hitomi vino aquí.

"Kokoro, ¿estás bien? Te noto triste…". Dijo ella que me toco el rostro.

"No, nada. Kasumi me regaño porque me tropecé con un cliente, se rompieron los vasitos y los otros se quedaron indignados por mi culpa". Dije, entre lágrimas.

"No te preocupes, todos podemos fallar. Cuando yo ingrese, también cometí ese mismo error que hoy haces tú, pero termine adaptándome a eso, pero quería mas y fue así que… aprendí a bailar y bueno, aquí me ves… Cambia esa carita triste porque por ahí vi a un chico guapo que pregunto expresamente por ti". Dijo Hitomi.

"¿En serio? Debe ser el Sr. Hayabusa…". Dije, mientras mi cara de tristeza cambio en un instante y me llene de felicidad al verlo en la salida del bar.

Exteriores del Bar, 11:57pm.

Le pedí a Kasumi que me de permiso porque recibí una visita muy especial y que tomaría un tiempo para conversar con mi amigo.

"¿Así que este es el bar donde trabajas, verdad?". Pregunto Ryu.

"Claro… Recién tengo pocos días en haber ingresado, pero de todas formas… aquí me tratan bien como para ser nueva. Escúchame, Ryu, no tengo mucho tiempo; así que, debo conversar rápido porque estoy en mi tiempo de descanso…". Dije, mientras lo lleve tomado de la mano afuera para charlar.

"¿Qué haces en el bar y con el tumulto de gente?". Pregunto Ryu.

"Bueno, no hago más que servir los tragos a la gente y ver como bailan mis nuevas compañeras… Algún día, me armare de valor para bailar. Oye, hoy no tuve un buen día trabajando en el bar: rompí unos vasitos lleno de tragos, mientras servía a la gente. Justo Kasumi, la dueña, me llamo la atención por esto". Dije.

"Tranquila, no tienes porque sentirte triste ni preocuparte; recién llevas pocos días en este negocio y fíjate que, con el tiempo, lograras acostumbrarte a esto en paralelo con lo que más te apasiona. Mira, ¿Qué te parece si mañana, como a estas horas o cuando te desocupes, conversamos largo y tendido? Lo hago con la consigna de no quitarte más tiempo y porque no quiero que tu dueña te llame la atención. ¿Está bien?". Pregunto Ryu que quería que continuara trabajando.

"Está bien… Oye, me avisas cuando tengo un concierto en otra discoteca, pero que no sea un concurso de talentos porque… no quiero pasar un roche mas". Dije.

"Claro, lo tendré en cuenta. Me encanto verte y espero que nos veamos mañana… mucha suerte en tu trabajo". Dijo Ryu que me beso en la mejilla y se fue.

El encuentro fue breve y hermoso a la vez, pero el tiempo hizo que cada quien fuera de regreso a lo suyo, separándonos inmerecidamente. Yo tengo el presentimiento de que el destino nos quiere juntar otra vez el próximo día y espero que sea asi. Mientras tanto, yo seguiré en el bar a pesar de no tener un mejor día ya que me llamaron la atención por cometer un error, pero mi autoestima cambio cuando me encontré con el Sr. Hayabusa... Si, era consciente de no infringir la regla de traer novios al bar porque si lo hago... me suspenderían; sin embargo, creo que estoy empezando a sentir algo por el que va más allá que una simple amistad sin importar que yo tenga respeto a quien me esta impulsando y ayudando a lanzarme al estrellato y si me enamoro… estoy poniendo en riesgo mi permanencia en el bar. Así que, necesito más que una mano para intentar separar el trabajo del enamoramiento.