Diez: Pasiones y Mentiras
Tina y su padre Bass llegaron al aeropuerto de Las Vegas, procedentes de Canadá, luego de que esperaran un vuelo por casi un día. En su camino, ambos conversaron sobre mí y mi avanzado progreso trabajando en el bar aunque Tina sabe que no me conformo con eso, yo siempre estoy dispuesta a seguir por mas. Sin embargo, lo que el ex luchador no acepta es que baile en la barra con mis compañeras de un modo subido de tono aunque su hija se oponga a su opinión porque no está de acuerdo de que me trate como si fuera su primogénita y además, yo soy lo suficientemente adulta y madura para tener estas actitudes. En la noche, durante otra jornada en el bar, un señor se me acerco para hacer un pedido sin saber que uno de los clientes más recurrentes y de los tantos amigos que Kasumi tiene. Le sugerí variados licores, pero él se conformo con que le sirviera un vaso de agua con unos cubos de hielo y entonces… le dije a Leifang sobre la petición del cliente. Tras su respuesta, tome el micrófono y pregunte al público si servían agua en el bar; después del reclamo de la masiva congruencia y con la manguera en la mano, unos inmensos chorros de agua mojaron al señor, mientras Kasumi vino y me llamo la atención por esta travesura que hizo que el cliente se marchara enojado del lugar. Este error que cometí hace que me descuenten de mi sueldo y con la cara de pena, me marche de vuelta a mi hotel, pero inesperadamente Ryu me llama para decirme que esta por recogerme para llevarme a pasear a estas horas de la madrugada; al principio, me negué porque estaba cansada y quería dormir, pero no había opción alguna. En el carro, mientras me vendo los ojos para no develar la sorpresa, Ryu me condujo a un lugar incierto donde ahí tendría reservado para mí algo especial. Al llegar, me tomo de la mano y me quito la venda de mis ojos; tremenda sorpresa me lleve cuando vi un deposito vacio lleno de maniquíes con varios artistas, una guitarra y un piano, pero sospeche que Ryu entro a mi habitación del hotel sin el permiso de los encargados del establecimiento que tampoco se dieron cuenta. Sin embargo, el dijo que hablo con varios empleados para que tomara los instrumentos y se los trasladara al depósito donde elaboro esto. El Sr. Hayabusa me sorprendió como nunca lo hizo desde que nos conocimos por primera vez, pero es mi turno para darle una cucharada de su propia medicina.
"Y… ¿te gusto la sorpresa? No has dicho nada al respecto por lo que hice". Dijo Ryu esperando por una respuesta ante la sorpresa que hizo.
"Por supuesto que me gusto. Es tan lindo el detalle que me hiciste, pero ahora es mi turno para sorprenderte. Siéntate y presta mucha atención". Dije.
"Oye, Kokoro… ¿Qué pretendes hacer? Está bien que te guste la sorpresa, pero… ¿Por qué dices que seré yo el sorprendido?". Pregunto Ryu.
"Porque… quiero pagarte con la misma moneda. ¿Cómo quieres que lo haga? ¿Despacio o rápido?". Pregunte queriendo dejar inquieto al Sr. Hayabusa.
"Depende de lo que sea que harás, pero yo prefiero que lo hagas despacio". Dijo Ryu ignorando la sorpresa que tendría preparado para él.
"Despacio… ¿Qué tan despacio estoy yendo?". Pregunte, mientras me quitaba mi casaca de una manera lenta para calentar el ambiente.
"Oye… ¿acaso pretendes quitarte la ropa delante de mí?". Pregunto Ryu.
"Mmmm… Si. Porque creo que deberíamos ir subiendo de nivel en nuestra relación… ¿Usted qué dice? ¿Lo haremos o no? Me encantaría escuchar un si por parte suya…". Dije, mientras me quitaba mi blusa y me soltaba el cabello, mientras que, a la par que yo, el Sr. Hayabusa se quitaba la camisa, animándose a hacer igual que yo.
"Eres demasiado joven para hacer estas cosas… ¿Por qué te atreves en hacerlo?". Pregunto Ryu, impactado por verme quitarme el pantalón lentamente.
"Porque… tengo ganas de mostrarte ese lado de mi que ni siquiera conoces…". Dije y con todo el frio que tenia, me cubrí con una sabana que había frente a mí.
"Y, ¿Qué significan las iniciales en tu guitarra? T. A…". Dijo Ryu.
"Tina Armstrong, mi prima… Ella me regalo esta guitarra porque era uno de los tesoros más preciados que había conservado hasta ahora". Dije.
"Entonces, con esa guitarra haces todo tipo de canciones, ¿no es así?". Pregunto Ryu que estuvo mirando atentamente a mi guitarra y como estaba recatada.
"Claro… Quédese así porque… eres tan atractivo sin camisa. No sabes cuánto espere por este momento y felizmente que ese instante llego". Dije, mientras tome por sorpresa al Sr. Hayabusa y lo bese apasionadamente de golpe. Sin embargo, el noto que estaba cubierta con algo, mientras conversamos.
"Quítese la sabana con la que te cubres. No seas recatada, quiero verte así… como Dios te trajo al mundo". Dijo Ryu que me beso y me quito la ropa interior.
Ese beso que me robo de nuevo fue el detonante para que nos echáramos a la cama y terminemos revolcándonos. Era la primera vez que nuestros cuerpos se juntaran y se entregaran por completo a la pasión. Después de ese preciado momento de intimidad, tome mi guitarra y me senté frente a mi piano para cantar una canción.
En una historia sin ti fui fácil de predecir
Justo enfrente de mí, un túnel oscuro y sin fin.
La tormenta que ahogaba mi alma, de pronto aclaro el cielo gris.
En un momento entendí que eres la mitad de mí.
En un instante te vi y el mundo dejo de existir.
Ya no puedo dejar de encontrarte y hablarte aunque no estés aquí.
Nota: Durante la canción, también hay escenas de Kokoro haciendo bloopers en el bar, paseando en la playa con sus amigas y una escena de beso con Ryu Hayabusa.
Tan solo, tan solo un minuto fue suficiente para quererte.
Con solo un segundo, nos dimos cuenta que era para siempre.
No puedo ocultarlo, no puedo evitarlo.
Estar a tu lado me hace sentir diferente…
No me dejes aquí, ya no quiero sufrir.
Si tan solo supieras que ya no soy nada.
Que ya no soy nada sin ti, sin ti.
(repetir el coro)
Tan solo un minuto basto, para quererte.
Bar "Dolls Rainbow", 11:49pm.
Al dia siguiente en el bar, luego de pasar una madrugada intensamente musical con Ryu, una visita inesperada era anunciada por Kasumi con megáfono en mano.
"Miren quien vino a este bar de nuevo… A ver si se acerca a la barra para que baile con sus compañeras". Dijo Kasumi que señalo a Ayane quien retorna al bar.
"¡Ayane! Ven aquí, amiga… La gente pide que bailes". Dijo Hitomi, mientras el ruido de la gente impide que Ayane se acerque a la barra y baile con el elenco.
"¡Ayane! ¡Ayane! ¡Ayane!". La gente vitoreaba su nombre y a su petición, la chica de cabello corto y morado accedió a subir a la barra y bailar con las demás.
"Está bien, me subiré… ¿Qué me queda por hacer? Ya no protesten…". Decía ella piteando, mientras subía a la barra por las escaleras.
Fue así que, ante la algarabía de la gente, Ayane se unió al baile con Hitomi y Leifang; además, tomaron grandes baldes de agua para echárselas una de la otra prosiguiendo con la faena para complacer a su público que estaba alborotado por esta nueva faena. Estaban felices que la peli-morada volvería para quedarse.
"Kokoro, sube a la barra… Tú también no te quedes afuera… Ves que nos divertiremos mucho bailando juntas de nuevo". Dijo Ayane quien me invito a la barra para unirme a la juerga; acepte por petición de ella misma y de Kasumi también porque animo a la gente para que suba por medio de su megáfono.
Entonces, estábamos las cuatro en la barra para alegría de la gente que no paraba de aplaudir, de hacer ruidos y de alentarnos. La música era demasiado fuerte y para calentar el ambiente, nos echamos el balde de agua, una de la otra, como parte de la coreografía; sin embargo, una visita inesperada estaría por estropearlo todo. Era mi tío Bass que se apareció en el bar por su cuenta y quedándose pasmado porque su pesadilla de verme bailando de manera subida de tono se le hacía realidad. Entonces, mi sonrisa cambio repentinamente a una de incertidumbre para verlo y aclarar esta situación con él.
"Tío, ¿Qué haces aquí? Quedamos en vernos ayer en este mismo bar y tu nunca apareciste". Dije, fastidiándome, pero él estaba más mortificado que yo.
"No, más bien yo te quería preguntar algo… ¿Qué haces bailando con esas chicas de una forma subida de tono, algo que yo no permitiría?". Pregunto mi tío.
"No es nada, me invitaron a bailar allí y yo acepte. Sabes que yo no bailo, ese no es mi fuerte, mi pasión es cantar… No entiendo porque te enojas". Dije.
"Lo que me enfada mas es que me mintieras en mi propia cara. Yo pensé que eras una chica educada, de buenos modales, pero mira en lo que te convertiste… En una joven rebelde y agresiva con tu manera de hablar; tu cambio fue porque trabajar en el bar te lavo el cerebro y te hizo ser la persona que ahora eres…". Dijo Bass.
"No le eches la culpa a mi trabajo en el bar. Lo que hago allí es ganar dinero laborando y con todos mis ahorros acumulados, pretendo lanzar mi primer tema, elaborar mi primer disco y convertirme en una cantante profesional. Ahora, si no quieres que este aquí, atendiendo a la gente o bailando en la barra, pues… aguántate porque seguiré firme hasta que me despidan. Punto…". Dije, dejándole a mi tío con la boca abierta.
"Pues… espero que te vaya bien en tu trabajo. Después, no quiero que cuentes con mi apoyo para lo que necesites". Dijo Bass que se retiro del bar molesto.
Estaba preocupada porque la inesperada aparición de mi tío en horas de trabajo me sorprendió cuando todo era felicidad debido a que regreso Ayane para bailar. ¿Qué me importa? He cambiado y no es por mi chamba, he cambiado porque me canse de ser la ingenua, la tonta, la estúpida a la que todos pretenden tomarle el pelo. Ahora soy distinta, pero soy feliz ganando dinero cantando y bailando en el bar, soy feliz estando con el Sr. Hayabusa en una relación sentimental (aunque secreta porque podría perder mi empleo si se enteran), ¿Qué más puedo pedir aquí? Las Vegas se convirtió en mi segundo hogar porque como reza una popular frase en 'La Ciudad del Pecado': "lo que pasa en Vegas, se queda en Vegas".
